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jueves, 23 de enero de 2025

La UE y los fondos contra la violencia doméstica/Género

La UE no reparte sus fondos en violencia de género según el número de víctimas de cada país.
Lucia Diaz / AFP España, 22 Enero 2025
Publicaciones compartidas cientos de veces en redes sociales desde enero de 2025 difunden datos engañosos sobre el presupuesto de la Unión Europea para luchar contra la violencia de género. Los mensajes, que aseguran que la UE repartió 366.000 millones de euros en 2024, circulan junto a un vídeo que sugiere que los países miembros perciben una cuantía por cada víctima. 
Pero la cifra total no forma parte del presupuesto de la UE, sino que proviene de un estudio que analiza los costes indirectos de la violencia machista. 
La Comisión Europea aclaró a la AFP que no realizan pagos por cada víctima.

Un vídeo viral compartido inicialmente en TikTok muestra a un hombre que explica: “Informe de la Unión Europea 2024, y esto es anual, no es el total, anual. Cada año, la Unión Europea destina 366.000 millones de euros. Somos 27 países. 15.000 millones por barba de país. 50 mujeres muertas. ¿Sabes cuánto nos cuesta cada víctima? 270 millones. ¿Entiendes por qué dato mata relato? ¿Cuántas mujeres quieres ver muertas? Muchas”.

La grabación circula en Facebook, Instagram, X y Telegram junto a la afirmación: “Atención a lo que nos cuesta cada víctima de violencia de género anualmente en España. La UE, gasta cada año en los 27 países que la integran 366.000.000.000, ¿Entendéis ahora porque @IreneMontero y su feminismo con ideología de Derecho Penal de Autor, vive como vive?”.
Las publicaciones hacen referencia a Irene Montero, eurodiputada de Podemos y ministra de Igualdad en el Gobierno de España entre 2020 y 2023. 
Quien ocupa actualmente la cartera de Igualdad es Ana Redondo, del PSOE.

En España fallecieron 48 mujeres por violencia de género en 2024, 10 víctimas menos que el año anterior, de acuerdo con los datos del Ministerio de Igualdad.
Los 366.000 millones no forman parte del presupuesto de la UE.
El hombre del vídeo viral, al hablar de la cifra de 366.000 millones, asegura que proceden de un “informe de la Unión Europea” de 2024, y muestra un código QR mientras habla. 
El artículo al que lleva el código no es sobre el presupuesto de la UE para 2024, sino un estudio publicado en 2021 del Instituto Europeo de la Igualdad de Género (EIGE), organización dependiente de la UE, comprobó AFP Factual.

El estudio del EIGE concluye que “la violencia de género le cuesta a la UE 366.000 millones de euros al año”. El concepto “coste de la violencia de género” se refiere a la cuantía que cada país de la UE gasta o deja de ingresar como consecuencia de la violencia machista, por ejemplo, en los servicios de justicia civil o penal, ayudas a la vivienda para las víctimas o de protección de la infancia, así como por el impacto físico y emocional o la pérdida de producción económica.

El EIGE subrayó, en declaraciones el 10 de enero de 2025 a AFP Factual, que tal cuantía es la suma de los “costes nacionales”, y que la obtuvieron al extrapolar el gasto de Reino Unido –país elegido por tener más datos– “a todos los Estados miembros de la UE”, teniendo en cuenta la población de cada uno de ellos.
Los 4 países con mayores costes por violencia de género en la UE, de acuerdo con el informe, serían: Alemania (68.100 millones), Francia (55.100 millones), Italia (49.100 millones) y España (38.500 millones).

El EIGE también comentó a AFP Factual que aunque el estudio sea de 2021, teniendo en cuenta que la última encuesta disponible de la UE sobre víctimas de violencia de género reflejaba que el número de víctimas es similar al de años atrás, es posible suponer “que los costes siguen siendo los mismos o mayores debido al aumento del coste de la vida”.

El presupuesto de la UE
La Comisión Europea, en declaraciones a AFP Factual el 10 de enero de 2025, aclaró que “no existe un pago por víctima”. 
Con respecto al presupuesto de la UE para violencia de género, el organismo europeo citó los programas que subvencionaban hasta la fecha.
El plan destinado específicamente a la lucha contra la violencia machista es Daphne, que forma parte del programa Ciudadanos, Igualdad, Derechos y Valores (CERV, por sus siglas en inglés) y que “financia proyectos para prevenir y combatir la violencia de género y apoyar a las víctimas”. Las organizaciones de la sociedad civil así como otras partes interesadas pueden pedir financiación a este fondo.

Daphne tenía un presupuesto de 27 millones de euros en 2025, de los cuales 23 millones eran para el desarrollar el proyecto, y 3,9 millones para la gestión de los contratos, de acuerdo con el programa de trabajo del CERV publicado el 23 de julio de 2024 (páginas 8 y 33).

Por su parte, el Fondo Social Europeo Plus incluye cuantías para proyectos relacionados con empleo, educación e inclusión social. El presupuesto total para el periodo 2021-2027 es de 142.700 millones (en torno a 20.000 millones por año). Entre los proyectos hay planes para combatir la violencia de género o promover la igualdad, como el programa español de Empleo, Formación, Educación y Economía Social.

sábado, 21 de diciembre de 2024

¿Como se utilizan los fondos europeos en contra de la violencia sobre la mujer?

La lucha contra la violencia de género en la UE: así se reparten los fondos europeos para la sensibilización, la prevención y la ayuda a las víctimas.
Maldita.es, 20 dic. 2024 
El desarrollo de programas de trabajo para contratar y formar a mujeres víctimas violencia de género o impartir charlas en universidades sobre la violencia contra las mujeres es posible gracias a los fondos europeos
La Comisión Europea financia la lucha contra la violencia de género con varios programas del Fondo Social Europeo Plus (ESF+), incluido en los fondos de cohesión, y otros llamados Justicia y Daphne, que dan subvenciones y ayudas para sensibilizar o prevenir contra esta violencia
Además, circula desinformación cíclicamente sobre la forma en la que se reparten estos fondos y el control que se hace sobre ellos, con mensajes que afirman que se trata de “un negocio”

Desde la creación de programas de trabajo para contratar a mujeres víctimas de violencia de género en Galicia hasta la organización de charlas en universidades para alertar de sus riesgos, la Unión Europea (UE) financia la lucha contra la violencia de género y la igualdad de género a través de los fondos europeos.
La financiación o la gestión de estas ayudas es señalada frecuentemente por desinformaciones, que las acusan de ser un negocio.

El Fondo Social Europeo Plus (EFS+, por sus siglas en inglés), parte de los fondos de cohesión, tiene entre sus objetivos conseguir la igualdad de género. 
Con este fondo se desarrolla un programa en varios países llamado Inclusión Social, Garantía Infantil y Lucha contra la Pobreza, que persigue la integración social y económica de personas en riesgo de exclusión.

También incluye a la lucha contra violencia de género dentro de sus objetivos. Andalucía, Galicia y Baleares son las comunidades autónomas en España que sí incluyen a la lucha contra violencia de género como una de sus metas a lograr con el programa. 
Pero, ¿en qué se traducen todos esos objetivos en acciones concretas? 
Por ejemplo, la Xunta de Galicia tiene un programa de ayudas para fomentar la contratación de mujeres que sufren violencia de género desde agosto de 2024. También en 2024 la Cámara de Comercio de Sevilla forma y cualifica a mujeres y las ayuda en la búsqueda de empleo. En este caso, es parte del programa Éfeso, que se encarga de financiar proyectos que promueven la igualdad de género y combaten la violencia contra las mujeres, y que financia entre 2021 y 2027 con 2.575 millones de euros proyectos en España.

La Comisión Europea también detalla a Maldita.es que dentro del Fondo Social Europeo Plus se financian algunos proyectos a través del programa de Innovación Social, que también busca “desarrollar modelos innovadores para prevenir la violencia de género y apoyar a las víctimas”.
También se desarrollan políticas contra la violencia de género a través de las subvenciones que se otorgan a través de los programas Justicia y Daphne

No son los únicos programas que desarrolla la Comisión Europea para combatir y sensibilizar sobre todas las formas de violencia de género contra mujeres y niñas. La Comisión Europea también desarrolla el programa Justicia. 
Este contempla en sus políticas combatir la violencia de género y dar recursos a entidades u organizaciones que ayudan a las víctimas a acceder a la justicia o promueven el cumplimiento de las leyes de la UE sobre órdenes de protección.

También se otorgan subvenciones a través del programa 'Ciudadanía, Igualdad, Derechos y Valores 2021-2027', concretamente en el 'programa Daphne'. Desde que está en vigor se han realizado 4 convocatorias de subvenciones, 1 por año. Desde 2023 se ofrecen ayudas a entidades educativas y profesionales del sector para realizar charlas y prevenir la violencia de género, entre las que se encuentran la Universidad de Barcelona o la UNED. Algunas ayudas van especialmente dirigidas a abordar la masculinidad y la participación de niños y hombres en la igualdad de género y a la lucha contra la violencia contra las mujeres.

El 'programa Daphne' está destinado a promover los derechos de las mujeres y su integración y la lucha contra la violencia de género para defender las normas establecidas por el Consejo de Europea en esta materia y apoyar y proteger a todas las víctimas de esta violencia. El anterior programa de subvenciones impulsado por la Comisión Europea entre 2014 y 2020 desarrolló un total de 633 proyectos que fueron financiados en función de criterios de calidad.

La financiación europea "no se basa directamente en el número de denuncias" y en las ayudas y subvenciones a proyectos no se mencionan.
Los fondos europeos de cohesión se reparten según la riqueza relativa del país que los recibe. Es decir, los territorios menos desarrollados o que estén más alejados de los objetivos de la Unión Europea son los que más reciben para corregir esta tendencia a través de diferentes partidas.

A raíz de desinformaciones que circulan desde 2019 a través de varios contenidos hasta la actualidad, la Comisión Europea detalla a Maldita.es que el presupuesto de la UE, con el que se asignan los fondos en paquetes de varios años, "no se basa directamente en el número de denuncias". 
Los fondos europeos parten del presupuesto que aprueba la UE.

Al contrario que muchos países como España, el presupuesto de la UE se aprueba en paquetes a largo plazo que establecen límites máximos de gasto para diferentes políticas y programas durante períodos de 7 años. 
Este mecanismo se llama Marco Financiero Plurianual y comienza con una propuesta de presupuesto de la Comisión Europea que deben aprobar tanto el Consejo Europeo como el Parlamento Europeo tras un proceso de enmiendas.

En otras consultas por el mismo asunto, la Comisión Europea también detalló que “la financiación de la Unión Europea está abierta en igualdad de condiciones a todos los países de la UE, independientemente del número de denuncias”.
Respecto a las ayudas y subvenciones que reciben determinados proyectos, en los criterios que han de cumplir los proyectos para recibir financiación europea dentro del programa Éfeso, no se menciona la cantidad de denuncias por violencia machista que tenga el país. Tampoco en ninguna de las convocatorias desde 2021 hasta el año y 2024 del programa Daphne. En estos se tienen en cuenta otras variables como que el proyecto sea relevante, viable o tenga impacto.

Maldita.es ha publicado varios artículos relacionados con la violencia de género y la igualdad entre hombres y mujeres. En este recopilatorio puedes consultar todas las desinformaciones que se han desmentido sobre las mujeres, el feminismo y la violencia machista. También puedes leer cómo las mujeres han triplicado su presencia en el mercado laboral o cómo está avanzando una ola contra el feminismo a través de las redes sociales.

viernes, 4 de octubre de 2024

¿Avances en la lucha contra la violencia de género en Europa ?

Parlamento Europeo, Estrasburgo, 4 octubre 2024
El pleno discutirá el lunes con la Comisión la necesidad de combatir el problema sistémico de la violencia de género en Europa.
Con el trasfondo de procesos judiciales muy mediáticos en Italia y Francia por el asesinato o agresión continuada a mujeres por sus parejas, los eurodiputados se centrarán en la importancia de una definición común en la UE de consentimiento. Previsiblemente, pedirán a la Comisión información sobre la transposición a la legislación nacional y la aplicación de la nueva directiva sobre violencia contra las mujeres.

viernes, 14 de junio de 2024

Entra en vigor la Iª ley europea contra la violencia de género

swissinfo, EFE, Bruselas, 13 junio 2024. 
Este jueves entra en vigor la Iª ley de la Unión Europea (UE) contra la violencia machista, que armoniza las definiciones y penas de cárcel de este tipo de delitos en todos los países del club comunitario, pero que no tipifica penalmente la violación basándose en la falta de consentimiento.

La Comisión Europea (CE) propuso esta directiva en marzo de 2022 para dar respuesta al aumento de concienciación sobre la violencia de género y al calor del movimiento ‘Me Too’ y, tras 2 años de negociaciones, entra hoy en vigor, lo que implica que los Estados miembros tendrán un plazo de 3 años para transponer la directiva a su legislación nacional.

La ley exige a todos los países de la UE criminalizar la mutilación genital femenina, el matrimonio forzado y varios tipos de violencia contra las mujeres en línea, como el ciberacoso o la publicación de material íntimo sin consentimiento de la víctima, delitos que se castigarán con penas de cárcel de entre 1 y 5 años.

La directiva también contiene una lista de circunstancias agravantes, entre ellas, que el crimen se cometa contra menores, que se haga en el seno de la familia, el matrimonio o la convivencia, que se abuse de una posición de poder o que se cometa contra personas con discapacidad, periodistas o defensoras de derechos humanos.

Tanto la Comisión como el Parlamento Europeo abogaron por tipificar la violación como delito basándose en la falta de consentimiento, como sucede ya en España a raíz de la ley del ‘solo sí es sí’, pero se toparon con la oposición de Francia y Alemania, que alegaron que no había una “base jurídica” suficiente en los tratados de la UE para legislar sobre ese crimen.

Pese a no tipificar como delito la violación, las nuevas normas sí obligarán a los Estados miembros a desplegar campañas que estén específicamente destinadas a concienciar de que el sexo no consentido se considera delito, y a promover cambios en los patrones de comportamiento arraigados en las relaciones de poder entre hombres y mujeres.

La ley también busca rellenar las lagunas de la puesta en práctica del Convenio de Estambul, un instrumento jurídico internacional contra la violencia machista, que entró en vigor el pasado octubre de 2023 en el conjunto del bloque, pero cuya implementación es muy dispar entre los socios europeos.

Con la entrada en vigor de estas normas, la Comisión Europea celebró en un comunicado que estas tipifiquen como delito la ciberviolencia, “una cuestión que urge abordar, dada la propagación exponencial y el dramático impacto de la violencia en línea” y que, reconoce, suele ser la razón por la que las mujeres abandonan la vida pública.

Así, la comisaria de Igualdad, Helena Dalli, consideró que esta normativa “es un paso importante para la erradicación de la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica”, ya que ofrece una “respuesta exhaustiva a un problema omnipresente”. 

(Más información de la Unión Europea en euroefe.euractiv.es)
Nota: Nada que ver la normativa española, tanto con el Convenio de Estambul como con esta directiva europea.

jueves, 21 de diciembre de 2023

Europa dice "no es no" al "solo sí es sí"

El gran fiasco feminista de la presidencia española de la UE: 
La negativa del eje franco-alemán imposibilita lograr la mayoría cualificada requerida para sacar adelante la primera directiva europea contra la violencia de género.
María Zornoza, Bruselas, 19/12/2023 
España es el país de la UE con leyes más avanzadas en materia de igualdad de género y contra la violencia machista. Sin embargo, a la presidencia española del Consejo de la UE se le ha escapado el hito de sacar adelante la 1ª directiva europea para combatir la violencia contra las mujeres. Un hecho que está pasando desapercibido en medio de la vorágine legislativa y el esprint final para echar a rodar la ley de inteligencia artificial, la reforma de las reglas fiscales o el pacto migratorio.

Durante la legislatura actual, la Unión Europea ha aprobado la directiva para impulsar la presencia de ellas en los consejos de administración de las grandes corporaciones, la de transparencia retributiva y ha culminado la adhesión al Convenio de Estambul. Sin embargo, la medida más ambiciosa para crear la 1ª directiva europea contra la violencia machista —que la Comisión propuso en marzo de 2022— ha encallado por las diferencias insalvables entre los Estados miembros.

La división sobre la inclusión de la violación como un eurodelito se antoja un muro infranqueable. La presidencia española, en virtud de árbitro y mediador de las negociaciones, ha sido incapaz de romperla. Y el martillo pasa ya a su sucesora belga.

Entre los Estados miembros no solo están los más ultraconservadores, como Hungría, que se oponen por principios. También rechazan la medida en Francia y Alemania, que tienen dudas sobre la base legal, a pesar de que los servicios jurídicos de la Eurocámara sí lo avalan. Es decir, un buen número de capitales se resisten porque no quieren perder competencias a nivel nacional. Y toda esta oposición imposibilita alcanzar la mayoría cualificada necesaria para sacarlo adelante. En el otro lado, sus defensores ven esta directiva como una oportunidad histórica que permitiría armonizar las legislaciones nacionales, mejorar la coordinación entre los países europeos, visibilizar el problema y apoyar a las víctimas.

"A pesar de los esfuerzos que ha hecho la presidencia española, hay determinados gobiernos que no quieren incorporar la violación como tipo penal en la Directiva de Violencia contra las Mujeres y Violencia Doméstica. Algunos países como Francia y Alemania, que han ratificado el Convenio de Estambul, no asumen la definición de violación que incorpora el mismo", explica a El Confidencial María Eugenia Rodríguez Palop, ponente en la sombra en el Parlamento Europeo.

"Por desgracia, hay gobiernos que aún hoy restan importancia a las víctimas de violencias machistas. Desde el inicio de las negociaciones, hemos dado pasos importantes en la asistencia, la protección y acompañamiento a las víctimas, pero los países del no tienen que asumir sus responsabilidades. Debemos aprovechar esta oportunidad histórica para tener una 1ª y eficaz directiva europea para luchar contra la violencia que sufren las mujeres", subraya la eurodiputada independiente de La Izquierda.

"Sé que esta Cámara apoya nuestra propuesta de combatir la violencia contra las mujeres. También en este caso desearía que consagrásemos en la legislación otro principio fundamental: no es no. La verdadera igualdad no podrá existir hasta que no desterremos la violencia", afirmaba Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, en su último discurso sobre el estado de la Unión en Estrasburgo. Hace 4 años, la alemana se hizo con el puesto más cotizado de la UE en una votación ajustadísima. Llegó a lo más alto del Berlaymont por la mínima de 9 votos y con el aval de buena parte de la bancada socialdemócrata y liberal, que en contrapartida le exigieron poner en el centro de sus prioridades el pilar social o la igualdad.

La Eurocámara fijó en abril su postura para que el sexo sin consentimiento sea tipificado como un eurodelito. Los eurodiputados pidieron por entonces incluir en la lista la agresión sexual, la mutilación genital, la esterilización forzada, el matrimonio forzado o el acoso sexual en el entorno laboral. 3 meses después, con los 1º pasos de la presidencia española del Consejo, comenzaron los trílogos, es decir, las negociaciones finales entre las 3 instituciones. Pero encallaron tras las posturas tan opuestas en las capitales y en el pleno. Los países europeos no están dispuestos a asumir la categorización de la violación como un delito a nivel UE, ni tampoco la definición del consentimiento basado en el no es no. Y estas son líneas rojas para los eurodiputados. Los ponentes enviaron a comienzos de este mes una carta a Félix Bolaños, ministro de Justicia y de Presidencia, expresándole la decepción por la negativa frontal del Consejo.

Las cifras
Más de 3.000 mujeres son asesinadas en Europa cada año a manos de sus parejas. 1 de cada 3 ha sufrido algún tipo de violencia sexual o física a lo largo de su vida. 
El 32% de los actos de violencia sexual registrados en territorio comunitario se produce en el ámbito laboral, según las cifras que maneja Bruselas. "La violencia contra las mujeres y niñas representa una amenaza para la mitad de la humanidad, tanto en el mundo físico como en el virtual", sentencia la Comisión Europea.

La encuesta más completa efectuada hasta la fecha a nivel europeo revela que 1 de cada 20 mujeres en la UE ha sido violada. Los datos difundidos en 2014 por la Agencia de la UE para los Derechos Fundamentales (FRA) estiman que el 43% ha experimentado control y manipulación por parte de su pareja.
A pesar de todos los prejuicios psicológicos y el impacto sobre el día a día, un informe elaborado por los servicios de investigación y estudio de la Eurocámara cuantifica en 289.000 millones de euros al año el coste en la UE de la violencia machista.

Diferencias entre Estados miembros
Las capitales europeas defienden y penalizan la violencia contra las mujeres de forma diferente. La UE carece de una definición común sobre este tipo de violencia. En el este, por ejemplo, predomina la categorización de violencia doméstica; en otros, se habla de violencia de género. A ello se une la falta de recuentos en muchos Estados miembros, lo que dificulta la lectura para abordar este desafío y establecer medidas comunitarias comunes. El Instituto Europeo para la Igualdad de Género (EIGE) lleva años advirtiendo de la ausencia de datos "fiables, comparables y actualizados" sobre la violencia contra las mujeres a nivel nacional y europeo. 
Son pocos, como España o Suecia, los que llevan este recuento. Y solo estos 2 Estados miembros cuentan con una legislación contra la violencia de género.

Dentro del bloque comunitario, España es uno de los países pioneros en medidas de igualdad. Ratificó el Convenio de Estambul casi una década antes que la UE y es el único país de la UE que cuenta con tribunales especiales para tratar los casos de violencia contra las mujeres. Según un estudio que maneja el Parlamento Europeo, esta podría ser "una medida que podría ayudar a abordar las bajas tasas de enjuiciamiento y condena por delitos de violencia doméstica y violación, que parecen ser un problema común a varios Estados miembros".

viernes, 10 de marzo de 2023

Violencia Doméstica: España tiene criterios diferentes al resto de los Europeos

De 800 a 1.600 al año: la UE no sabe cuántas asesinadas hay por violencia de género.
No existe una definición homogénea ni datos comparables entre países. Una directiva propuesta hace 1 año plantea que sea obligatorio recopilar esta información en toda la Unión Europea.
Ana Ruiz /Marta Ley, 08/03/2023 
Los últimos meses de diciembre y enero fueron de los más negros para las cifras de la violencia machista: de los 49 asesinatos de 2022, 10 ocurrieron en los últimos 31 días del año. 4 de ellos sucedieron el mismo día. 
El comienzo de año no fue distinto, y solo en el 1º mes la cifra de este tipo de homicidios ya ascendía a 7. De estas 17 mujeres asesinadas, 15 murieron a manos de sus parejas o exparejas, y en 7 de los casos el presunto autor ya tenía antecedentes por violencia machista.

El año 2022 también fue el 1º desde el inicio de la pandemia en que la normalidad, que tan lejana parecía, empezó a asentarse de nuevo en el día a día. 
A pesar del diciembre negro, las cifras de feminicidios registradas en España después de la pandemia no se han visto afectadas por la propagación del virus y su repercusión social si se comparan con los años previos: 48 y 49 víctimas mortales cada año, según el Ministerio de Igualdad.

Para Cristina Fabré, jefa de Equipo contra la Violencia de Género en el Instituto Europeo por la Igualdad de Género (EIGE, por sus siglas en inglés), las escasas variaciones en el número de feminicidios durante la pandemia en España no son un caso aislado: “Durante la pandemia, se vio una disminución en el número de asesinatos en casi todos los países miembros de la UE. Lo que pensamos [que ocurrió] es que las mujeres no se encontraban en riesgo porque tenían que quedarse encerradas con su maltratador. Esto significaba que él se sentía seguro al tener todo el poder y el control en sus manos”.

La experta también añade que España fue uno de los países europeos más preparados para luchar contra la violencia de género durante lo peor de la pandemia, ya que “no solo incluía los casos de violencia machista, sino que también contaba con otros grupos vulnerables, como las mujeres dentro de redes de prostitución o las sin techo”.

Pero ¿qué está pasando en el resto de Europa? ¿Se ha producido en los últimos años un aumento en el número de mujeres asesinadas por sus parejas o familiares? ¿Forman parte estos hechos de un incremento más amplio de la violencia de género, en concreto de la violencia doméstica, durante la pandemia? ¿Se ha producido un aumento real de las tasas de feminicidio en Europa? ¿Y qué países están teniendo más dificultades para frenar la violencia contra las mujeres?

Una nueva investigación de la Red Europea de Periodismo de Datos (EDJNet, por sus siglas en inglés), a la que pertenece El Confidencial, trata de arrojar luz sobre este asunto. Para ello, se han analizado 2 fuentes principales de información: por un lado, las cifras homogéneas recopiladas por EIGE y Eurostat, y por otro, los datos nacionales más actualizados de feminicidios extraídos por 18 medios.

La principal conclusión apunta al problema de la falta de datos comparables. "La UE no tiene ninguna puntuación en materia de violencia debido a la falta de datos comparables a escala europea", afirman desde EIGE. En definitiva, no existe una única definición de violencia de género ni de feminicidio en Europa, sino que cada país hace sus números. Para suplir esta falta de datos, el observatorio europeo registra los asesinatos de mujeres en el marco de la pareja o expareja. Sin embargo, no hay información ni para todos los países ni para todos los años. Entre 2014 y 2018, el periodo con cifras más completas, el organismo registró algo más de 2.500 asesinatos de este tipo, cerca de 500 cada año. Este número, no obstante, se queda muy corto, ya que no incluye información de Polonia, Bulgaria, Dinamarca, Luxemburgo, Bélgica, Portugal, Irlanda y Rumanía.

Por otra parte, las cifras de Eurostat sobre homicidios intencionados cuya víctima es una mujer hablan de 9.400 asesinadas entre 2015 y 2020, casi 1.600 cada año, con información de hasta 26 países. Sin embargo, para determinar cuáles de estas muertes han sido perpetradas por la pareja o por alguien cercano al entorno de la víctima, Eurostat ya solo cuenta con información de 18 países. Estos asesinatos, algo más de 800 anuales, suponen la mitad del total de homicidios de mujeres. Esa sería la cifra mínima de la horquilla de mujeres asesinadas por alguna forma de violencia machista.

La tasa es similar en España si se atiende al peso que tienen las víctimas mortales sobre lo que nuestra legislación define como violencia de género sobre el total de homicidios intencionados. Cada año, esta es la causa de cerca del 60% de todas las muertes violentas de mujeres.

La investigación de EDJNet refleja que no existe una tendencia clara entre el periodo anterior a la pandemia y los dos años siguientes a esta en cuanto a los feminicidios. Sí destaca el caso de Grecia, donde en 2021 el número de víctimas mortales se triplicó respecto al año anterior. 
Sin embargo, entre los países con información disponible, el siguiente con mayor incremento fue Suecia, donde hubo un 15% más de asesinatos, y en otros países como Eslovenia la caída fue del 60%.

“Aún no podemos saber si hay un patrón común a todos los Estados miembros de la UE ni hasta qué punto podríamos afirmar que la tendencia es fruto del confinamiento. No tenemos pruebas”, advierte Fabra. “Esperamos que, con la recolección de datos sobre feminicidios perpetrados por parejas en los siguientes años, seamos capaces de extraer conclusiones”.

Hacia una normativa europea
Además de las cifras oficiales, la EDJNet acudió a otras organizaciones que hacen un recuento no oficial de feminicidios, principalmente a través del seguimiento de los casos publicados en medios de comunicación. 
“No reivindicamos nuestra labor de llevar un recuento exacto, sino que nuestro objetivo es demostrar la necesidad de que haya datos públicos”, afirma Athena Pegglidou, fundadora del capítulo griego del Observatorio Europeo de Feminicidios. En ese país, los datos extraoficiales cuentan más del doble de víctimas en 2020.

En España, ocurre algo similar: la página Feminicidio.net, que cuenta con la colaboración de los ministerios de Igualdad y de Derechos Sociales y Agenda 2030, registró un total de 99 asesinatos por violencia machista en 2022, prácticamente el doble que las cifras oficiales. 
Además de las muertes a manos de la pareja o la expareja de la víctima, estos números incluyen también los feminicidios infantiles o los perpetrados por familiares. Desde 2010, fecha en que la web comenzó a desempeñar su labor, han recopilado 1.359 homicidios, mientras los registros oficiales sitúan el número de asesinatos desde 2003 en 1.182.

Para mejorar las estadísticas, desde finales del año pasado se incluyen también en los datos proporcionados por Igualdad los casos fuera del ámbito de la pareja. Así, las cifras españolas ya reflejan los asesinatos a manos de familiares o los vinculados a violencia sexual, aunque la víctima no tuviera relación con el agresor.

En los últimos meses, sin embargo, se han producido algunos avances en lo que respecta a la obtención de datos públicos, comparables entre países y actualizados. El pasado mes de febrero, tras 6 años de retrasos debido a la continua oposición de varios Estados miembros, el Consejo Europeo pedía consentimiento al Parlamento Europeo para la adopción efectiva del Convenio de Estambul en todo el territorio común.

La decisión se produjo tras el acuerdo del Parlamento Europeo, que ya había exigido la incorporación de la violencia contra la mujer en la lista de crímenes reconocidos en la UE. En vigor desde 2014, el convenio es el primer texto internacional legalmente vinculante que establece unos criterios para prevenir la violencia de género, y podría servir de referencia para iniciativas posteriores de Bruselas.

Además, el 25 de noviembre de 2022, el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, la Comisión Europea instó al Parlamento Europeo a que adoptase la directiva propuesta presentada en marzo de aquel año para combatir la violencia doméstica y contra la mujer. Entre otras cosas, la directiva pretende recoger en la legislación de la UE unos estándares mínimos para criminalizar ciertos tipos de violencia contra las mujeres; proteger a las víctimas y mejorar el acceso a la Justicia; proporcionar apoyo a las víctimas y asegurar la coordinación entre los servicios implicados, y trabajar en la prevención.

La directiva también propone que la recolección de datos sea obligatoria en toda la UE. Este paso pondría fin al hecho de que muchos casos de violencia contra la mujer no se registren ni notifiquen o que, incluso en los casos en que sí se hace, estos números no puedan contextualizarse en el entorno europeo, algo imprescindible para avanzar en políticas para proteger a las mujeres contra la violencia machista.

Las llamadas al 016 crecen tras la pandemia
Además de la evolución de las muertes, la consecuencia más fatal de la violencia de género, hay otras variables que sirven para medir el clima machista y reflejan el impacto que la pandemia ha tenido sobre las víctimas: de las 68.714 llamadas realizadas al número contra la violencia de género (016) en 2019, se rebasaron las 102.000 en 2022. 
Para Fabre, esto es una señal de que, durante el confinamiento, “la violencia doméstica sí aumentó”, aunque su máxima expresión de violencia, el feminicidio, no lo hizo.

También las llamadas realizadas a otros servicios de atención, como Atenpro (disponible para personas que no convivan con su maltratador o que participen en programas de atención especializada para víctimas de violencia de género), también han crecido en los últimos 2 años. 
Mientras que menos de 14.500 personas usaron este servicio en 2019, en 2021 la cifra superó las 16.700.

Las cifras de mujeres acogidas en refugios para víctimas de maltrato dan cuenta del avance de esta lacra, aunque a su vez son señal de un sistema de protección más fuerte. En 2020, último dato disponible, la cantidad de mujeres atendidas fue de 5.548 en España, un 24% más que en 2017. 
Las estadísticas recogen también cifras de ayudas económicas concedidas desde 2006, cuando empezó este programa. En este aspecto, se ha pasado de 199 en 2007 a más de 1.000 en 2021.

La pandemia sí supuso una reducción en las cifras de denuncias tramitadas por los juzgados de Violencia sobre la Mujer, que cayeron un 10% en 2020 respecto al año anterior. No obstante, superada la emergencia sanitaria, las cifras vuelven a ser similares a las de 2019, cercanas a las 170.000 al año.

miércoles, 29 de septiembre de 2021

¿Cómo aborda la UE la violencia de género?

La violencia de género y doméstica es una lacra extendida por toda la UE y afecta sobre todo a mujeres y niñas. La UE está tomando medidas para ponerle fin.
1 de cada 3 mujeres en el mundo sufre violencia física o sexual desde los 15 años, según la FRA.
La mayoría de países de la UE tienen leyes que abordan la violencia contra una persona debido a su género u orientación sexual. Sin embargo, la falta de definición común de violencia de género y la ausencia de normas a nivel europeo ayudan a perpetuar el problema. 
El Parlamento insiste en la necesidad de contar con normas más estrictas.
Las mujeres y las niñas son las principales víctimas, pero este tipo de violencia puede afectar también a personas LGBTIQ+ y hombres. Tiene consecuencias adversas a nivel personal, así como familiar, comunitario y económico.
Normas específicas para castigar la violencia basada en el género.
Para aumentar la lucha contra la violencia basada en el género, los eurodiputados reclamaron a la Comisión en septiembre de 2021 que la definiera como un nuevo ámbito delictivo en la legislación de la UE, junto a otros delitos que hay que combatir con criterios comunes, como el tráfico de personas, drogas y armas, la ciberdelincuencia y el terrorismo. Esto permitiría definiciones jurídicas comunes, estándares y penas mínimas en toda la Unión.
La iniciativa sucede a otra resolución de la Eurocámara, publicada en febrero, en la que solicitaba una directiva europea destinada a prevenir y combatir todas las formas de violencia de género.
Los eurodiputados reclamaron “un protocolo europeo para luchar con la violencia de género en tiempos de crisis” que apoye a las víctimas de abuso doméstico. Además, defendieron que los servicios de protección como las líneas telefónicas, los alojamientos seguros y la atención sanitarias deben ser considerados como “servicios esenciales” en todos los países de la UE.
Abuso sexual y violencia en línea
Para responder a los retos que plantean el aumento del consumo de las redes sociales y las nuevas tecnologías, los miembros del PE trabajan en propuestas que harán frente a la violencia basada en el género en línea. Está previsto que se presenten en noviembre de 2021 y se basan en el informe de 2016 sobre acoso en línea.
Convenio de Estambul
Finalizar la adhesión de la UE al Convenio de Estambul del Consejo de Europa prevenir y combatir la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica sigue siendo una prioridad política. Todos los países de la UE lo han firmado, pero algunos todavía tienen que ratificarlo. 
En enero de 2021, el Parlamento aplaudió la intención de la Comisión de proponer medidas para lograr los objetivos del Convenio de Estambul en 2021 si algunos Estados miembros continúan bloqueando su ratificación por parte de la UE..........
Mujeres: las principales víctimas
1 de cada 3 mujeres en el mundo sufre violencia física o sexual desde los 15 años. Más de la mitad ha sido acosada sexualmente.
En casi 1 de cada 5 casos de violencia contra la mujer, el agresor es una pareja íntima.
(Informe de la Agencia Europea de los Derechos Fundamentales: Violencia de género contra las mujeres: una encuesta a escala de la UE, 2014).

jueves, 11 de agosto de 2016

Finlandia: suicidios, alcohol y violencia de género


«Tenemos una fuerte tradición de beber los sábados», dice Antti Maunu, experto de una asociación contra el alcoholismo. «Si haces bien tu trabajo y cuidas de tu familia, entonces te has ganado un buen trago. Esto significa que beber se convierte, casi por definición, en algo que debe denotar respeto y madurez».

El país nórdico es un modelo de sociedad avanzada. Pero también sufre elevadas tasas de suicidios, homicidios y violencia de género. El alcohol, clave en las relaciones sociales, explica más de la mitad de los casos.
Existe una doble moral en Finlandia: está bien que bebas cada fin de semana y, si no lo haces, no eres un auténtico hombre. Cuando en un grupo alguien no bebe, recibirá las presiones del resto. Eso sí, cuando esa persona empiece a sufrir problemas serios con el alcohol, llegará el estigma, la gente lo señalará como un perdedor y los mismos que le animaron a emborracharse rechazarán que la sociedad pague su tratamiento.
En los últimos años, Finlandia se ha alzado como un referente de lo que debería ser un país moderno, con políticas honradas y servicios de calidad para el pueblo... Pero esta fachada real esconde un lado menos amable: sus tasas de suicidios, homicidios y violencia de género se encuentran entre las más elevadas del mundo. El denominador común, presente en más de la mitad de los casos, es el abuso del alcohol.
El factor principal de esta afición a la bebida es la búsqueda de la desinhibición, la ruptura con las barreras emocionales propias del carácter finlandés. En este país se hace apología de la autosuficiencia. «Hay muchos hombres que maltratan a sus mujeres en casa. Todo el vecindario estará al corriente, pero nadie hará nada», relata Mari Hietala, terapista ocupacional.
También hay factores externos. La ubicación geográfica, las bajas temperaturas y la falta de luz solar afectan al estado de ánimo de la población. Allí sufren inviernos helados que transcurren lentamente sin llegar a percibir la luz del sol: hasta 51 días seguidos de oscuridad en el extremo Norte y temperaturas mínimas de 40 grados bajo cero.
«Tenemos una fuerte tradición de beber los sábados», dice Antti Maunu, experto de una asociación contra el alcoholismo. «Si haces bien tu trabajo y cuidas de tu familia, entonces te has ganado un buen trago. Esto significa que beber se convierte, casi por definición, en algo que debe denotar respeto y madurez».
Alrededor del 25% de los pacientes de los hospitales acaban allí por problemas con el alcohol. El gasto directo alcanza los 6.000 millones de euros al año, y, si se le añaden costes indirectos la suma asciende a los 10.000 millones. La cifra cobra su verdadera dimensión al compararla con el presupuesto del país: 50.000 millones. El gran reto de Finlandia es invertir en prevención al mismo tiempo que se trata a los enfermos que ya sufren las secuelas del abuso del alcohol. Es una decisión compleja, pues requiere esperar 15 años para cosechar los primeros resultados. Con la crisis, los recortes suelen empezar por las áreas especializadas en alcoholismo. La justificación es sencilla: la culpa es de quienes tienen esos problemas.
«Espero que la gente empiece a entender que siempre hay esperanza», dice Kaarlo Simojoki, experto de la A-Clinic Fundation. «Siempre hay posibilidades de un cambio. No debemos bajar los brazos y decir que no se puede hacer nada. No es cierto, hay mucho por hacer y debemos hacerlo juntos». 
Nota: Al articulo le falta destacar el nº de divorcios que se producen anualmente y sus causas.

martes, 23 de junio de 2015

C.Europa pide actualizar "ejemplar" ley española contra violencia de género

La legisladora italiana de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (APCE) Maria Edera Spadoni calificó hoy de "ejemplar" la ley española de 2004 contra la violencia de género, que necesita una "actualización" para llegar a todas las víctimas, tras la visita que hizo a Madrid en mayo.
Spadoni (Movimiento 5 Estrellas) viajó a España para preparar el informe "Recopilación sistemática de datos sobre violencia contra las mujeres", porque tiene "un sistema integral de protección y cuidado para las mujeres víctimas de violencia", con políticas de "sensibilización, prevención y detección".
La ponente dijo ante la Comisión de Igualdad y No Discriminación de la APCE que "es necesaria la actualización de la ley", porque quedan fuera las víctimas de la prostitución y matrimonios forzados, tráfico de mujeres y mutilación genital femenina.
"Según mis interlocutores del Gobierno y las ONG, la definición de violencia de género en la ley es demasiado estrecha", señaló Spadoni, que añadió que hace 10 años el marco legal era "muy moderno", pero ahora debe adaptarse al Convenio de Estambul.
El llamado Convenio de Estambul contra la violencia hacia las mujeres y doméstica entró en vigor en agosto de 2014 y lo han ratificado 18 de los 47 Estados miembros del Consejo de Europa, entre ellos España.
La parlamentaria española Carmen Quintanilla declaró a Efe que "hay un grupo de trabajo impulsado por el Gobierno, que ya ha elevado al Ejecutivo una propuesta de revisión de la ley orgánica para que llegue a todas las víctimas. Estamos en el buen camino".
Quintanilla dijo que el 92 % de la población española se muestra contraria a la violencia de genero y que "el 77 % de las mujeres que han sufrido violencia de género ha salido de ella".
Spadoni se reunió en España con representantes de los ministerios de Justicia y Sanidad, el Congreso, el Gobierno autonómico madrileño, la Delegación del Gobierno contra la violencia doméstica, la Policía Nacional y el Instituto Nacional de Estadística.
Además se entrevistó con miembros de la Universidad Complutense, la Comisión para la investigación de malos tratos a mujeres, la Fundación Mujeres, la Federación de Mujeres Progresistas y las asociaciones de Mujeres Juristas Themis y de Mujeres Separadas y Divorciadas.

martes, 5 de mayo de 2015

UE: consulta sobre Igualdad entre hombres y mujeres

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La Comisión Europea ha  lanzado una consulta pública sobre Igualdad entre hombres y mujeres en la UE.

La consulta busca conocer la opinión de los Estados miembros, Organizaciones de interlocutores sociales, organizaciones de La sociedad civil con interés en la igualdad de género y la  violencia contra las mujeres, y particulares.

Estas aportaciones servirán de base para el actual proceso de elaboración de la política de la Comisión en materia de igualdad entre mujeres y hombres, que  se implementará después de 2015.

Esta consulta ha estado precedida por la publicación del informe de  la Comisión Europea sobre la igualdad entre mujeres y hombres 2014.

El plazo para la presentación de contribuciones finaliza el 21.07.2015.

domingo, 13 de abril de 2014

España ratifica el convenio del Consejo de Europa contra la violencia sobre las mujeres


MADRID, 11 Abril 2014. (EUROPA PRESS) -
España ha ratificado esta semana el convenio del Consejo de Europa para prevenir y combatir la violencia contras las mujeres, conocido como Convenio de Estambul porque fue aprobado en esta ciudad en mayo del año 2011. 
El Estado español es el 9° país en rafificar este tratado internacional que no estará vigente hasta que no sean 10 los países que se sumen.
El tratado está centrado en la detección, prevención y lucha contra todas las formas de violencia sobre la mujer, desde el maltrato a manos de su pareja hasta el matrimonio forzoso, la mutilación genital femenina o la trata con fines de explotación, y compromete al Estado que lo ratifica a adoptar medidas legislativas, punitivas y de información y sensibilización para perseguir estos delitos y proteger a las víctimas.
España se compromete con la ratificación, entre otras medidas, a perseguir internacionalmente la mutilación genital femenina cuando la haya cometido un español o residente habitual en el país sobre una víctima que cumpla una de estas características, sin que sus restricciones de la justicia universal puedan ser impedimento.
Asimismo, contrae otras obligaciones, como adoptar las medidas necesarias para que la persecución por razón de género sea tenida en cuenta como causa para obtener asilo o protección subsidiaria. España, en toda su historia, sólo ha concedido la protección por motivo de género en una ocasión, se trataba de una víctima de trata.

ASILO Y REFUGIO POR RAZON DE GENERO.
En este sentido, establece que las partes firmantes "adoptarán las medidas legislativas o de otro tipo necesarias para desarrollar procedimientos de acogida sensibles al género y servicios de apoyo a los solicitantes de asilo, así como directrices basadas en el género y procedimientos de asilo sensibles al género, incluidos los relativos a la obtención del estatuto de refugiado y a la solicitud de protección internacional".
El Convenio va más allá y recuerda a los Estados el principio internacional de no devolución, de manera que les compromete a adoptar las medidas necesarias para respetarlo a fin de garantizar que "las víctimas de violencia contra las mujeres necesitadas de protección, con independencia de su condición o de su lugar de residencia, no puedan ser devueltas en circunstancia alguna a un país en el que su vida pudiera estar en peligro o en el que pudieran ser víctimas de tortura o de tratos o daños inhumanos o degradantes".
Hay otros compromisos en el texto que en España ya tienen un rodaje, como la obligación de adoptar una legislación específica contra la violencia de género (La Ley Integral cumple ahora 10 años) que incluya la posibilidad de adoptar órdenes y medidas de protección urgente para las víctimas, prohíba los sistemas de mediación o conciliación en estos casos y que tome como agravante el parentesco, entre otras medidas vigentes en el sistema judicial actual.
  PERDIDA DE CUSTODIA PARA LOS MALTRATADORES.
También plantea la posibilidad de que los jueces dicten "la pérdida de sus derechos dimanantes de la patria potestad (del maltratador) si el interés superior del menor, que puede incluir la seguridad de la víctima, no se puede garantizar de ninguna otra forma" o que se arbitren mecanismos de seguimiento y vigilancia de los condenados por estos delitos de violencia sobre las mujeres.
Sobre este asunto, el Convenio dice que "las Partes tomarán las medidas legislativas u otras necesarias para que, en el momento de estipular los derechos de custodia y visita relativos a los hijos, se tengan en cuenta los incidentes de violencia" así como para que "el ejercicio de ningún derecho de visita o custodia ponga en peligro los derechos y la seguridad de la víctima y de los niños".
Para el seguimiento de los compromisos adquiridos con la ratificación, el Convenio prevé la creación del Grupo de Expertos en la lucha contra la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica (GREVIO), que estará integrado por un mínimo de 10 y un máximo de 15 miembros de países diferentes y con una participación equilibrada tanto en términos de género como a nivel disciplinar, que tendrá un mandato de 4 años.
El GREVIO visitará los Estados, recibirá información de organizaciones sociales y organismos oficiales y elaborará un informe con recomendaciones que será elevadas al país afectado y al Comité en el que tendrán presencia todos los que hayan ratificado el Convenio. De este Comité saldrán las recomendaciones al país en cuestión en relación con el cumplimiento de los compromisos adquiridos y serán públicas.

miércoles, 9 de abril de 2014

EL PARLAMENTO EUROPEO RESPALDA LA PROPUESTA SOBRE LA PRESUNCIÓN DE INOCENCIA

La  Comisión de  Asuntos Jurídicos del Parlamento Europeo ha respaldado la propuesta de la Comisión  Europea sobre la garantía del respeto a la presunción de inocencia.
Esta propuesta pretende respetar el  principio de presunción de inocencia de todo ciudadano sospechoso o acusado por la  policía o las autoridades judiciales, y el derecho a estar presente en el eventual  juicio.
Se trata de un paso más dentro del paquete legislativo para reforzar las garantías procesales penales de los ciudadanos europeos.
Otras propuestas dentro del mismo ámbito, y que se encuentran todavía en un estado inicial, deberán recoger las garantías procesales especiales que se van a dar a menores que se enfrenten a Procesos penales y la garantía de acceso a la asistencia jurídica gratuita, especialmente para aquellos sometidos a una Orden de Arresto Europea.
Tras la luz verde de la Comisión JURI, la Comisión LIBE deberá votar la propuesta en los próximos meses, para pasar después al Voto  definitivo por el pleno del PE

miércoles, 2 de abril de 2014

Europa define que es "la Violencia de Género"

Considerando que en la Directiva 2012/29/UE5 por la que se establecen normas mínimas sobre los derechos, el apoyo y la protección de las víctimas de delitos, se entiende por «violencia por motivos de género» la violencia dirigida contra una persona a causa de su sexo, identidad o expresión de género, o que afecte a personas de un sexo en particular de
modo desproporcionado; que dicha violencia puede causar a las víctimas daños físicos, sexuales, emocionales o psicológicos, o perjuicios económicos y que se entiende como una forma de discriminación y una violación de las libertades fundamentales de la víctima y que incluye la violencia en relaciones estrechas, la violencia sexual (en particular la violación, la agresión sexual y el acoso sexual), la trata de personas, la esclavitud y diferentes formas de prácticas nocivas, como los matrimonios forzados, la mutilación genital femenina y los denominados «delitos de honor»;

Que las mujeres no gozan de la misma protección contra la violencia masculina en toda la Unión debido a las diferencias de las políticas y la legislación de los diferentes Estados miembros, por lo que respecta, entre otras cosas, a la definición de los delitos y al ámbito de aplicación de la legislación, lo que, por consiguiente, las hace más vulnerables;