lunes, 18 de noviembre de 2019

¿Para qué sirven los Puntos de Encuentro Familiar?

No se cumple la custodia: ¿qué hacemos con el niño?.
Los puntos de encuentro de Málaga celebran 2 décadas convertidos en un servicio pionero de apoyo a los juzgados a la hora de normalizar la relación con los hijos
ANA PÉREZ-BRYAN, Málaga, 18.11.2019
España es un país donde 57 de cada 100 parejas terminan en ruptura, que está entre los 5 países de la Unión Europea con mayor tasa de divorcios y que registró ante los juzgados más de 111.000 demandas de disolución en 2018. Esta radiografía, diagnóstico de una sociedad en permanente cambio, ensancha sus contornos en los juzgados de familia, hoy desbordados por una litigiosidad cada vez mayor entre los cónyuges, sobre todo en los casos en los que existen hijos menores. 
El divorcio es una situación que pone a prueba a todos los miembros de una familia porque al fin del vínculo emocional entre la pareja hay que sumar el cambio en la manera de relacionarse con los hijos. Y no siempre es fácil.
Para avanzar en la solución de estos conflictos, los juzgados de familia cuentan, en el caso de Málaga, con una apreciable red de recursos entre los que destacan los Puntos de Encuentro Familiar (PEF), convertidos en una herramienta imprescindible a la hora de garantizar la relación del menor con sus padres. Incumplimientos en el régimen de visita, órdenes de alejamiento que no permiten el contacto entre los progenitores a la hora del intercambio o recuperación de determinados lazos familiares (por ejemplo en el caso de una demanda de paternidad) son sólo algunos de los casos-tipo que conviven en los puntos de encuentro que existen en la provincia: 1 en Málaga y otro en Marbella, que sólo en el 1º semestre de 2019 atendieron a 799 menores de edad.
Hasta que se implantaron, muchos intercambios se hacían en comisarías de policía.
Esta cifra los convierte en 2 de los más activos de Andalucía, pero existe otra más lejana en el tiempo que sitúa a Málaga capital en la vanguardia de este tipo de atenciones ya que se cumplen 20 años justos desde que un grupo de juristas impulsó este centro 'neutral' que proporciona las herramientas necesarias avanzar en esa normalización de las relaciones familiares. 
«Antes de que existieran había padres que perdían el contacto con sus hijos porque no había manera de ejecutar el régimen de visitas; y muchos de los intercambios de los menores se hacían en las comisarías de policía. Imagina lo que era eso para un niño», recuerda el magistrado de familia José Luis Utrera, titular del Juzgado de Primera Instancia nº 5 de Málaga y uno de los artífices de que los puntos de encuentro llegaran a los juzgados de la capital. De hecho, Málaga fue la 2º ciudad española –por detrás de Valladolid– que puso en marcha este recurso, creado con el apoyo del Ayuntamiento de Málaga y ya desde el comienzo de la década de 2000 bajo la gestión de la Junta de Andalucía. 
Hoy en día, los puntos de encuentro son una realidad consolidada y con una gran demanda que se nutre no sólo de los juzgados de familia, sino también de los de Violencia contra la Mujer. De hecho, el grueso de los expedientes tramitados (el 70,2%) son derivados desde estos últimos.
Una ruptura o un corte de pelo.
Que Málaga es una referencia en temas de familia lo confirma también Sonia Díaz, abogada y coordinadora de los 2 puntos de encuentro que existen en la provincia. Ella, al igual que el magistrado Utrera, tuteló esos 1ºs pasos a través de la asociación Mujer Siglo XXII, y en estos 20 años en la 1ª línea de custodia ha visto «cómo se han ido diversificando las intervenciones en los puntos de encuentro». O lo que es lo mismo: «Intervenimos constantemente, desde una ruptura traumática hasta la discusión por el estudio para un examen, un corte de pelo o el cumpleaños de un amiguito».
Díaz, al frente de un equipo técnico de profesionales compuesto por psicólogos y trabajadores sociales, deja otra reflexión que da que pensar sobre los efectos que tienen las rupturas no sólo en los adultos, sino también en los niños: «Últimamente hay un repunte en los incumplimientos de los regímenes de visita (…). Los padres no quieren asumir la responsabilidad de acordar incluso pequeños cambios, todo lo quieren dejar en manos de un juez». Con todo lo que eso implica no sólo para los afectados directos, sino también para la justicia y sus tiempos.
En este escenario, los puntos de encuentro familiar colaboran con el desarrollo del régimen de visitas hasta que éstas se normalicen y en 3 modalidades: las visitas tuteladas (en el centro y bajo supervisión) para relaciones que aún no están normalizadas –por ejemplo en caso de problemas de consumo de estupefacientes en uno de los progenitores, de trastorno mental o de falta de vínculo–; las recogidas sin pernocta o las que sí la tienen
En Málaga, la mayoría son tuteladas y el ritmo, frenético: «El fin de semana es muy intenso, con unas 200 visitas», confirma Díaz antes de compartir un último mensaje: «Al final, los puntos de encuentro son algo artificial, pero ayudan a establecer vínculos para que se salga pronto de ahí». Para que lo normal, en definitiva, no sea lo extraordinario.
Para avanzar en la solución de estos conflictos, los juzgados de familia cuentan, en el caso de Málaga, con una apreciable red de recursos entre los que destacan los Puntos de Encuentro Familiar (PEF), convertidos en una herramienta imprescindible a la hora de garantizar la relación del menor con sus padres. 
Incumplimientos en el régimen de visita, órdenes de alejamiento que no permiten el contacto entre los progenitores a la hora del intercambio o recuperación de determinados lazos familiares (por ejemplo en el caso de una demanda de paternidad) son sólo algunos de los casos-tipo ....

domingo, 17 de noviembre de 2019

¿Por qué algunas mujeres prefieren la custodia compartida?

Marc Trayter i Vilagran, abogado, 18 mayo 2018
La madre que acuerda un régimen de custodia compartida no es menos madre que aquella que quiere la custodia en exclusiva para ella o se decanta por un sistema de custodia monoparental. Resulta innecesario explicar el porqué. En cambio, quizá sí es necesario divulgar los motivos por los que la custodia compartida no es sólo el deseo de un progenitor (habitualmente el padre) sino que también resulta una necesidad para la mujer en la sociedad actual. Pues sería contradictorio que en una sociedad que queremos cada vez más igualitaria, se reservase el papel de la crianza de los hijos solo a las mujeres.
Hoy en día, una mujer por más que esté divorciada y sea madre, tiene todo el derecho del mundo a rehacer su vida, tanto en lo sentimental como en lo social, así como desarrollar una trayectoria profesional sin trabas.
¿Para el caso de que la custodia de los hijos sea atribuida en exclusiva a la madre, podrá esta combinar los horarios escolares con los laborales? ¿Realmente, por más que el padre satisfaga una pensión de alimentos para compensar a la madre, esta pensión compensa las renuncias laborales que inevitablemente se tendrán que hacer? ¿Este sistema no implica prolongar la dependencia económica de la mujer más allá incluso del matrimonio? ¿Las mujeres deben soportar sentir que pretenden vivir a costa de su «ex»?
Dentro de un sistema de custodia monoparental, un progenitor tiene la responsabilidad de cumplir con las rutinas, cuidado y horarios de sus hijos la mayor parte del año, en cambio, al otro progenitor a menudo se la ha definido como padre visitador. ¿Dentro de este sistema, padre y madre rehacen su vida social y sentimental en igualdad de condiciones?
Hoy en día no hay discusión en que un hombre es apto para llevar a su hijo al médico, reunirse con el tutor de la escuela, planchar la ropa y cuidarle como corresponde. ¿Entonces porqué no compartirlo?
Cualquier sistema de guarda y custodia debe realizarse atendiendo al interés superior del menor pero ello necesariamente implica analizar las circunstancias personales de cada progenitor. El menor no estará bien si a su madre se le exige un esfuerzo sobrehumano. La ayuda es necesaria para afrontar el reto de educar a un hijo y, más allá de la ayuda que puedan prestar los abuelos o canguros, esta tarea no les corresponde a ellos sino que es el padre quien en ejercicio de su responsabilidad debe compartir el cuidado y educación de sus hijos. Si además, el padre entiende que responsabilizarse de su hijo no es un deber ni una carga, sino un derecho que le llena, cualquier pega que pueda encontrarse a la custodia compartida se resolverá.

sábado, 16 de noviembre de 2019

sin ver a sus hijos por una denuncia 'falsa' de violación

El afectado lamenta la "pesadilla" que vive desde 2003. 11 años sin ver a sus hijos por una denuncia 'falsa' de violación.
José González, absuelto de la acusación de su exmujer, pide poder visitarlos. Un juzgado concluyó que el encuentro sería 'perjudicial' para los menores.
EUROPA PRESS, Sevilla, 14/11/2014
Un padre sevillano denuncia que lleva desde 2003 sin poder ver a su hija menor de edad y a su hijo, que ahora tiene 18 años, después de que su exmujer interpusiera contra él una denuncia 'falsa' por malos tratos y agresión sexual, cargos de los que fue absuelto por el Tribunal Supremo en octubre de 2009.
José González Medina ofreció una rueda de prensa con su abogado, Luis Romero, y resaltó que, pese a haberse demostrado que es inocente, sigue privado de ver a sus dos hijos debido a que el Juzgado de Primera Instancia nº 4 de Dos Hermanas, "con el apoyo de la Fiscalía y el equipo psicosocial", ha considerado durante los últimos años que sería "perjudicial" para los menores contactar con su padre, ni siquiera en un punto de encuentro.
El afectado lamenta la "pesadilla" que vive desde 2003, añadiendo que mientras le quede "un suspiro de vida" luchará para ver a su hija menor y también a su hijo. "Estoy en contra de cualquier maltrato, falsa denuncia y de cualquier injusticia", dice. 
Explica que la última vez que vio a su hija fue en 2003, mientras que con su hijo sólo tuvo un contacto en el punto de encuentro familiar cuando iba a cumplir la mayoría de edad, encuentro en el que su hijo le recriminó que "era un mal padre" porque "no le había llamado por su cumpleaños y que no le pagaba la manutención", algo que es "falso". "Tienen un síndrome de alineación parental", asegura.
El letrado critica la actuación del Juzgado y de la Fiscalía, que "no han accedido nunca" a las medidas solicitadas para el acercamiento de su cliente hacia sus 2 hijos, y anuncia que se reservan las acciones administrativas, civiles y penales que correspondieran contra los responsables de esta situación.
El abogado ha pedido al juzgado que revierta la situación y requiera a la madre para que facilite los contactos de los hijos con el padre en un centro de mediación. La Audiencia Nacional le reconoció en 2013 una indemnización de 50.000 euros por mal funcionamiento de la Administración de justicia.
Nota: El abogado se está luciendo...10 años y encima con los antecedentes judiciales.

Divorcio:¿Cuáles son las razones más habituales?

Más Información:
La decisión más difícil: cómo saber si ha llegado la hora de divorciaros.
Si quieres ser un hombre más feliz, échale un vistazo a nuestra guía GQ de salud mental masculina.
Por Victor M. González14 de noviembre de 2019
El divorcio suele ser una palabra maldita, así que resolvemos tus dudas al respecto. ¿A qué edad es más común? 
Una realidad muy presente hacia la que todos sentimos cierto miedo: 
¿a qué edad se divorcian las parejas y cuáles son las razones más habituales? El divorcio es en ocasiones una palabra maldita, en otras una situación efectiva, y aunque existe ciertas formas de evitarlo o enfrentarlo, también hay ciertas edades y circunstancias vitales más susceptibles. Nuestros 2 expertas de cabecera, Amparo Calandín, la mejor psicóloga de España según los Doctoralia Awards, y Elena Requena, sexóloga y asesora de parejas, nos enseñan a reconocer estas señales y a anticiparnos al problema.
Comenzamos con un dato curioso. Según cifras recientes que recoge la prestigiosa revista 'TIME', en los años 70 y 80, el índice de divorcio en EE.UU. llegaba hasta el 50% de los matrimonios, y en la actualidad ronda el 40%. Ahora nos divorciamos menos, lo que tiene sentido por muchos motivos. "Siempre tenemos la sensación o nos encontramos mensajes que nos transmiten que la gente se divorcia o se separa más ahora que antes, y no es cierto. Las dinámicas relacionases han cambiado y, en líneas generales, estamos con quien decidimos estar cuando decidimos estar", explica Elena Requena.
La edad más común para divorciarse
"Antes los mandatos sociales nos empujaban irremediablemente a casarnos y formar una familia, para encajar, seguir lo que socialmente estaba bien visto y valorado", continúa. "En la actualidad no vemos como algo raro o poco valioso que las personas no tengan pareja o decidan no formar una familia". 
Amparo Calandín es de una opinión similar: "El porcentaje de los 70 y 80 pudo deberse a que el divorcio era más novedoso, y antes no existía esa facilidad para separarse, para salir de tu casa y no conformarte con una vida con la que no eres feliz. Ahora sentimos menos presión, somos más libres, y eso nos ayuda a poder elegir".
Eso también puede explicar que las parejas que más se divorcian actualmente sean las más maduras. ¿Cuándo sucede? "La edad en la que se producen más divorcios en España es entre los 40 y los 50 años, seguida de la franja de los 50 a los 60. Esto está relacionado con los cambios en las dinámicas que se producen en la pareja cuando se tienen hijos, la relación avanza y hay situaciones más complejas, donde intervienen no solo factores convivenciales, sino económicos, familiares…". afirma Requena. Calandín apunta una cifra similar: "El rango más habitual va de los 38 hasta los 50 ó 55".
La posterior a los 50, también la más propensa a separase en otros países como Estados Unidos, "es una generación que ya está bastante avanzada con el tema del divorcio, y coincide con un replanteamiento de vida en que ya has pasado el ecuador, y en ocasiones hay una pequeña crisis", desarrolla Amparo. "Haces balance, valoras lo que has hecho hasta ese momento, y si el saldo es negativo, tomas la decisión de que eres joven para vivir otras experiencias, conocer a otras personas, y ser más feliz de lo que eres en la actualidad. Nunca es demasiado tarde".
La demora en los proyectos de vida
Otro factor que considerar cuando hablamos de la edad a la que se producen más divorcios es que nuestros proyectos de vida se han demorado. "Todo se ha postergado, las relaciones estables, la emancipación, los matrimonios, la adquisición de vivienda, y por supuesto, los hijos. Esto hace que vivencias que nuestros padres tenían con unos 30 años, nosotros los vivamos rondando o pasados los 40", recuerda Elena. "El ritmo de vida actual, la forma económica y productiva de la sociedad actual, hace que no nos sintamos seguros y que no tomemos estas decisiones hasta estas edades. Esto provoca que todo los demás se retrase, con los problemas asociados".
Amparo Calandín aporta una visión interesante al respecto. "Además de los factores negativos, como la inestabilidad laboral, también los hay positivos. Ahora tenemos más oportunidades de vivir experiencias, viajar, conocer a muchas personas, y eso hace que disfrutemos la vida de forma más intensa, que haya otros intereses u objetivos más allá de formar una familia, algo que dejamos para más adelante". Estas palabras de la psicóloga nos hacen pensar en otro elemento clave: la economía. El reportaje de 'TIME' apunta 2 perspectivas un tanto preocupantes. 
La precariedad económica puede llevara a muchos matrimonios a estar juntos por necesidad, pero también impedir que parejas felices encuentren la estabilidad para casarse.
"Aunque creo que cuando una pareja quiere separarse finalmente encuentra la manera de llegar a acuerdos económicos o logísticos, la convivencia en estas situaciones puede ser insoportable, más aún que pagar una hipoteca solo o volver a casa de tus padres". 
Elena se muestra de acuerdo con lo anterior: "Una buena situación económica actúa como paliativo de muchos problemas. Si una pareja tiene posibilidad de pagar ayuda en casa, un buen colegio, disfrutar de unas buenas vacaciones, y solucionar el tema de la vivienda, todo será más fácil. También es cierto que si la relación entre los miembros no funciona, no hay dinero que lo arregle".
Señales de alarma y consejos útiles
Esto nos lleva a 1 de 2 conclusiones finales: que las parejas más acomodadas, con estudios superiores y un alto nivel de vida, son las que registran menos divorcios. La otra, más inspiradora, que los millennials son menos propensos a la separación y superan los diez primeros años de matrimonio con más facilidad que otras generaciones. "Por un lado, tengo la sensación de que ahora somos más conscientes y reflexivos a la hora de elegir pareja. Por otro, tenemos una mejor inteligencia emocional. Cada vez nos cuesta menos poner sobre la mesa a hombres y mujeres cómo nos sentimos, hablar de emociones y negociar situaciones injustas o conflictivas", asegura Elena.
Con el fin de no llegar a ese punto de no retorno, ¿qué señales de alarma pueden convencernos de que estamos ante una crisis? ¿Qué podemos hacer para evitar la separación? "Cuando no te apetece compartir actividades ni tiempo cuando el futuro no te ilusiona, cuando no hay un compromiso de querer seguir viviendo etapas juntos, cuando tu estado de ánimo baja cuando estás con el otro… Estos son indicadores", advierte Amparo. "Lo más importante para que una relación se pueda volver a reconducir es reconocer estos síntomas cuanto antes, y acudir a terapia de pareja para aprender las herramientas necesarias. Normalmente, cuando los matrimonios acuden a consulta, la relación está tan sumamente deteriorada que es imposible salvarla".
Las razones más habituales
1. Problemas financieros
Elena Requena: Los problemas económicos en la pareja son un motivo frecuente de conflicto. Vivimos en una sociedad donde el dinero es importante, tanto que es el motor, junto con el trabajo, de nuestras vidas. Si la situación económica de la pareja es buena, tendrán una mejor calidad de vida y con ello una mejor relación entre ellos. Cuando hay dificultades surgen las discusiones.
Amparo Calandín: Generan estrés, ansiedad y miedos, lo que hace que decaiga el estado de ánimo de uno o de ambos. Eso va minando. Si tenemos problemas económicos, no podemos salir, no podemos viajar, no podemos divertirnos o adquirir comodidades que nos ayudan a ser felices.
2. Matrimonios apresurados
Elena: Esto lo veíamos en los matrimonios que se daban en otras épocas, cuando quizás la pareja no hacía un ejercicio de reflexión muy profundo acerca de si querían o no estar juntas. Por otro lado, las convicciones y la moral imperante en ese momento solo consentían las relaciones dentro del matrimonio, de forma que no había ensayos de convivencia previos. Eso aún pasa hoy en día, y cuando ocurre, puede ir en contra de una buena relación.
Amparo: En estos matrimonios el índice de divorcio es muy alto porque te casas o tienes un hijo con una persona a quien no conoces lo suficiente, con quien no hay una compatibilidad comprobada. 
La probabilidad de que salga mal es mayor que en parejas que las personas se han conocido antes, que han convivido...
3. Personalidades incompatibles
Elena: Tener proyectos comunes, formas de pensar similares, incluso estar de acuerdo en temas políticos o religiosos, es una gran baza para que una relación funcione. A veces, a la larga, parejas que empezaron muy bien, cuando se van conociendo, o a medida que pasan los años, se van distanciando porque toman caminos distintos.
Amparo: También pasa en parejas jóvenes. Nos conocemos en una etapa vital en la que parece que tenemos una conexión pero a medida que pasan los años y se definen nuestras vidas, tenemos objetivos, valores y fortalezas muy diferentes que separan nuestros caminos.
4. Falta de comunicación e inteligencia emocional
Elena: La comunicación es la base de una relación sólida. No solo la comunicación tal y como la entendemos, sino en aspectos de complicidad, deseo, conocimiento, intuición. Cuando todo esto no existe es mucho más difícil que esta relación funcione.
Amparo: Lo de la inteligencia emocional es muy habitual. Bien por defecto de no hablar las cosas o bien por exceso, de decirlo mal, de no tener la suficiente paciencia, de no saber ceder ni relativizar los conflictos....
5. Falta de intimidad y sexo
Elena: Cuando entendemos la comunicación como un abanico que abarca toda interacción en la pareja, incluidos sus momentos de intimidad y erótica, podemos poner sobre la mesa si una relación funciona o no.
Amparo: La falta de sexo es muy importante. Para que una relación sea duradera tiene que tener 3 pilares: intimidad, compromiso y pasión, a nivel deseo y atracción.
6. Infidelidades o relaciones extramatrimoniales
Elena: Las infidelidades son uno de los motivos de separación más frecuentes. Ahora bien, te diría que menos de lo que nos pueda parecer. Generalmente la infidelidad es un síntoma más de que una relación no funciona o algo no va bien. Hay parejas que superan situaciones de infidelidad y salen fortalecidas, siempre que haya una buena comunicación y ambas personas estén de acuerdo en arreglar la relación.
Amparo: En un 60% de nuestras terapias de pareja ha habido relaciones extramatrimoniales o deseo por una persona ajena, y eso sucede cuando hay una carencia que no se ha hablado ni solucionado.

viernes, 15 de noviembre de 2019

La mediación, un método alternativo para solucionar conflictos familiares

CAROLINA GARCÍA, Madrid, 14 NOV 2019
La mediación familiar es un método alternativo que lo que pretende es interceder entre las partes de un conflicto, como puede ser una separación, un divorcio, problemas familiares con adolescentes o la lucha familiar por una herencia, entre otras. 
Es un proceso que es voluntario, que implica que se hable de emociones y que pone las cartas al descubierto para solucionar la situación, y estos son a su vez los principales problemas con los que nos encontramos a la hora de trabajar”, señala Delia Rodríguez, abogada y mediadora. Según mantiene la experta, al no ser obligatoria no se cree necesaria, y como el componente emocional es algo complicado de gestionar, cuando llegan de lo último de lo que quieren hablar es de sus sentimientos. Solo quieren que todo acabe lo antes posible, delegando esta gestión de la separación en terceros.
Normalmente, cuando vienen las parejas no se soportan, llevan semanas sin hablarse y lo último que quieren es expresar cómo se sienten con alguien con el que ni siquiera se hablan”, prosigue. 
Y aquí es donde estos se equivocan, pues los hijos son para siempre y atajar rencillas del pasado puede facilitar el tránsito a una nueva etapa familiar.
Trabas que vas superando con la experiencia.Aunque hay algunos juzgados en España que han incluido una sesión informativa sobre qué es la mediación en el proceso de la resolución del conflicto, todavía queda mucho por hacer”. 
Según mantiene la experta, la mayoría de las personas que acuden a consulta sobre todo es “para quedar bien y evitar posibles represalias del juez. Todavía no ha calado la esencia de la mediación en España”.
Rodríguez, que trabaja en el despacho Vestalia Asociados, especifica que ha habido un aumento de los casos en los que las partes escogen la mediación como medida de prevención de males mayores, “ un 70% de los que acuden lo hacen con el fin de evitar un proceso contencioso y conseguir un mutuo acuerdo, que es nuestra máxima siempre en interés de los niños – de hecho, su despacho ofrece un gran descuento si se consigue este fin en un corto espacio de tiempo, para animar así a las partes–. Hay muchos casos en los que este acuerdo se consigue justo minutos antes de empezar el juicio, en el tiempo de descuento”, añade. ¿Cómo trabajan? En un 1º lugar realizan un informe personalizado y minucioso de la situación familiar; “en las 1ªs consultas les aportamos información valiosa, y una serie de consejos útiles para su proceso, aun sin tener aún la certeza de si se quedarán con nosotros.” 
A continuación, una vez se deciden, “contamos con un psicólogo que realiza un acompañamiento durante todo el proceso".
Separación y divorcio con hijos
Los datos aseguran que el 97% de los divorcios tiene un nivel alto o muy alto de conflictividad en parejas con hijos y que el 38% de los mayores y el 16% de los adolescentes sienten enfado por esta situación. 
Una de las principales trabas de separarse es el tema económico, si no la principal, “durante la recesión bajaron mucho estos casos, pero ahora empieza a haber cierta subida”, señala Rodríguez. 
La experta indica que también han bajado los divorcios, “pero ha sido más por el cambio de paradigma en la idea de familia, que se ha modernizado, y en el que ahora existen muchos tipos”.
"Lo 1º que hacemos con los padres es averiguar si hay acuerdo en el tema de la custodia porque si no existe es casi imposible la mediación familiar, ya que las posibilidades de acercar posturas son muy remotas”, subraya. “La lucha por ella puede ser una batalla de golpes bajos y es el tema que más conflicto produce, saliendo perjudicados siempre los niños, de ahí su enfado ante estas situaciones. Nosotros, por ejemplo, nunca accedemos a entrevistarnos en el despacho con menores e intentamos evitar su exploración judicial a toda costa”.
La custodia compartida
Según nuestra experiencia, puedo decir que los padres jóvenes de entre 35 y 45 años suelen optar por la compartida. Existe un elevado número de solicitudes amistosas en este grupo de edad”, explica la abogada. 
A pesar de esto, sigue habiendo madres que luchan por la custodia exclusiva movidas, a veces, por intereses económicos, ya que consideran como prioritario tener la casa garantizada hasta los 18 años de los hijos en común, aunque poco a poco esto también se está transformando, afortunadamente”, añade. 
La compartida afecta mucho a la economía de los padres, ya que son 2 casas, tienen que estar cerca, y afecta bastante al bolsillo. Pero también es cierto que la custodia por tiempos igualitarios facilita la equidad de oportunidades laborales de las madres y los padres. 
A pesar de que hay un aumento de casos en los que los juzgados otorgan esta modalidad de custodia, nada es seguro, porque depende de muchos factores, especialmente del tribunal (juez y ministerio fiscal) que te turnan, entre otros".
Hay quien cree que las custodias compartidas se regalan en los juzgados. Pero no existe certeza de que un juez falle a favor de este sistema; yo no nunca entro a sala confiada. Depende de muchos elementos, y la especialización en esta materia es un grado.” “Quería concluir con que nosotros estamos en contra de la opción de casa nido, por la que el niño reside en el hogar familiar siempre y son los padres los que se turnan. Esto es un disparate, es como si no se hubieran separado. Se trata de reducir o eliminar conflictos, velando siempre por el interés superior de los pequeños”, termina la abogada.

jueves, 14 de noviembre de 2019

Pensión Compensatoria tras el divorcio

No se extingue pensión compensatoria a pesar de tener un informe pericial en contra.
POR ANA CLARA BELÍO, 24 Ene 2014
El Juzgado de Primera Instancia nº 66 de Madrid dictó Sentencia con fecha 12 de diciembre de 2013, en virtud de la cual se acuerda: no extinguir la pensión compensatoria fijada a favor de la esposa, y ello pese a existir un informe pericial en contra.
ABA Abogadas consiguió mantener el derecho de la esposa a continuar percibiendo la misma cuantía en concepto de pensión compensatoria, y ello a pesar de que en el procedimiento ha quedado acreditado a través de un informe de detective contratado por el marido, en un seguimiento efectuado en días alternos, que la pareja de la esposa tiene llave del portal de su vivienda y ha pernoctado en alguna ocasión en su domicilio. Si bien, la Magistrada de Instancia ha considerado que tales hechos “no son inexcusablemente indicativos de tal convivencia marital”.

El freno al SAP en España

Guias "orientativas" y de Orientación del CGPJ.
José R. BarriosCartas al Director ,14.11. 2019
El Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género, órgano dependiente del Consejo General del Poder Judicial, por más señas el máximo Órgano de Gobierno de Jueces y Magistrados y que preside sine die Dña. Ángeles Carmona editó en el año 2008, confeccionada por un grupo de expertas y expertos en violencia de género, miembros y miembras del CGPJ, una “Guía de Criterios de Actuación Judicial frente a la Violencia de Género”. Se trata de un catecismo jurisprudencial revisado y reeditado en octubre de 2016, y que en palabras de la Sra. Carmona: “Ha demostrado ser un instrumento útil y práctico para jueces y juezas, así como para el resto de profesionales que trabajan en la erradicación de la violencia de género”.
Digamos que esta Guía Práctica, tal como aparece titulada en su portada, funciona como un manual o vademecum (del latín vade,“ven”, y mecum, “conmigo”) de diaria y puntual consulta para cuantos jueces y juezas trabajan en Violencia de Género. Dicho manual de instrucciones explica con sumo detalle, de manera que viene a reinterpretar y explicar la mismísima esencia de la ley madre, que a su vez inspira cada uno de los párrafos de dicha guía, y que como es fácil adivinar se trata de la LIVG 1/2004 (Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género).
¿Necesitan los jueces y juezas, personal altamente cualificado que sólo se atienen a hechos para aplicar el Derecho, una guía explicativa, práctica y orientativa para comprender o entender la LIVG 1/2004? 
Sin duda, no, de ahí que dicha guía sea un manifiesto abuso de posición dominante del alto mando feminista al objeto de condicionar y orientar las sentencias de divorcio.
Volviendo a la Guía del Observatorio, en su pág. 271, ésta no podía dejar escapar un Síndrome directamente relacionado con la Custodia Exclusiva a las madres como es el Síndrome de Alienación Parental (SAP), síndrome que ha sido objeto de no pocas burlas, descalificaciones y todo tipo de agresiones por parte de la totalidad de Asociaciones Feministas de Género tanto nacionales como internacionales, unidas por una moneda común, el euro. 
Veamos lo que escribe sobre el SAP: “La especificidad del fenómeno de la violencia contra las mujeres en el ámbito regulado por la Ley Integral ha supuesto la aparición en escena de reacciones para su minimización que no pueden ser desconocidas a la hora de resolver. La respuesta judicial frente a ellas permite valorar la calidad de la misma. La utilización del llamado “Síndrome de Alienación Parental” (SAP), o la de una denominación alternativa pero con la misma virtualidad, para explicar y tratar de solucionar los problemas de relación entre padres e hijos tras una situación de crisis matrimonial -una de las reacciones referidas- es una preocupante realidad cada vez más común".
Este recurso fue creado por el médico norteamericano Richard Gardner en 1985, en el marco de un litigio por la custodia de los hijos/as y a partir de una práctica privada como psiquiatra, según el cual un progenitor –en más del 90% de los casos la madre- aliena al hijo/a contra el padre en el contexto de la disputa por la custodia de aquél, alegando en la mayoría de los casos falsas acusaciones de agresión sexual hacia los hijos/as por parte del progenitor varón. Gardner propuso que a nivel judicial en tales casos se otorgara la custodia del menor al progenitor rechazado interrumpiendo totalmente la comunicación con la madre, quien debería ser tratada por un experto en SAP mientras se “desprogramaba” al menor. No proporcionó, sin embargo, pruebas de sus teorías.
No obstante, frente al freno que pretenden dar en España al SAP, Brasil y Méjico tienen jurisprudencia específica para frenar el SAP y proteger a la Infancia de este grave daño emocional que sufren los menores confinados en hogares insanos de custodias maternas sin ningún seguimiento ni supervisión periódica por el juzgado de zona, impensable si se trata de un Juzgado de Género o Juzgado de Mujer. 
Además, el gran respaldo científico e internacional al SAP ha llegado de la mano de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su reciente Guía CIE-11, al reconocer la existencia de la Alienación Parental (SAP) como un tipo concreto de trastorno relacional anómalo entre progenitor e hijo y al que se le asigna un código identificativo.