lunes, 27 de septiembre de 2021

Fin de la Pensión de Alimentos

noticias jurídicas,16/04/2021 
La hija mayor de edad que se independiza no puede reclamar los alimentos.
El tribunal apunta que la prestación no puede considerarse compatible con quien voluntaria-mente deja el domicilio familiar para vivir con otra persona, más si es mayor de edad
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La A. P. de Córdoba, en sentencia de 23 de septiembre de 2020 (869/2020), rechaza la petición de una joven para que su padre le siga abonando la pensión de alimentos, una vez independizada de la vivienda de su madre.
El tribunal argumenta que la pensión de alimentos por hijos fijada en causa matrimonial está destinada a cubrir las necesidades en la parte imputable al progenitor pagador, de los hijos comunes que conviven con el otro progenitor y en tanto se mantenga esa convivencia. De ahí que si lo que se pretende es que se le traslade a la demandante la parte de esa pensión que su padre paga por ella, esa petición no puede ser atendida en la medida que se trata de una pensión con esa destinataria y mientras se dé la indicada circunstancia, de manera que si esta no concurre, la prestación de alimentos fijada en la causa matrimonial se extingue.
Domicilio familiar
Además, indica la sentencia, la prestación de alimentos no puede considerarse compatible con quien voluntariamente deja el domicilio familiar para convivir con otra persona. 
Esa muestra de autonomía personal propia de la mayoría de edad, debe de llevar consigo también la autonomía económica respecto a los padres.
El abandono voluntario de hogar familiar, sin más causa acreditada que su propia voluntad, como evidentemente corresponde a persona mayor de edad, impide que se reclamen alimentos al progenitor para mantener esa vida independiente otra persona. Además, en el nuevo escenario debe tenerse en cuenta la economía de la 3ª persona.
En virtud de lo anterior, y teniendo en cuenta además que la demandante se encuentra en edad de acceder al mercado laboral y que no ha acreditado que esté realizando los cursos invocados, el tribunal concluye que no existe inconveniente alguno para afirmar que la demandante mayor de edad, que decide libremente iniciar una relación de convivencia con 3ª persona, no se encuentra en la situación precisa para que se le reconozca pensión de alimentos a cargo de la demandada.

domingo, 26 de septiembre de 2021

España: Divorcio a partir de los 70 años

Otros Medios: la voz de galicia. 
«Los mayores de 70 tienen mucha vitalidad y no quieren aguantar un matrimonio que ya no disfrutan»
Mónica P. Vilar, Galicia, 25 Sept 2021
El divorcio entre parejas de edad avanzada aumenta, aunque sigue sin ser un fenómeno mayoritario en Galicia. 
Recientemente, un matrimonio vigués de alrededor de 60 años acudió a los servicios del bufete Abogados Cebrián. Tras décadas casados, ambos habían encontrado nuevas parejas sentimentales. Su ilusión, ahora, era poder casarse con sus actuales amores. Para hacerlo necesitaban divorciarse. «El divorcio deja de ser algo de jóvenes y cada vez se extiende a más matrimonios de edad avanzada», reflexiona Alberto Cebrián, abogado titular del despacho, que recuerda el caso de una mujer de 86 años que le dijo rotunda «me divorcio para vivir».
«Antes era algo impensable, pero ahora se está acabando por fin aquella frase de "hay que aguantar". La gente mayor tiene una vitalidad tremenda y muchos deciden que quieren iniciar una nueva vida, vivirla de otra manera, al máximo, ya no desean aguantar un matrimonio que no quieren, una convivencia que no disfrutan, y que en muchos casos el confinamiento y la pandemia han llevado a una situación extrema difícil de tolerar», comenta el letrado.
Las distintas razones parecen estar calando en Vigo, donde el turno de oficio ha recibido en el último mes las solicitudes de media docena de personas de entre 70 y 80 años para recibir asistencia gratuita por parte de un abogado para divorciarse, según informa Enrique Vázquez Pita desde la delegación de la ciudad olívica. El Colegio de Abogados vigués está observando el fenómeno con cierta intriga, tras percibir un aumento de los correos de jubilados que, tras lo más duro del covid, solicitaban separarse de sus pareja de toda la vida.
Aumenta la edad de los divorciados, pero las parejas jubiladas no son mayoría
La situación no se repite, sin embargo, en otros colegios de abogados de Galicia. En A Coruña, por ejemplo, no han percibido ningún cambio llamativo, ni en el número de solicitudes de abogados de oficio para divorcios, en general, ni para separaciones de parejas mayores, en particular. Tampoco lo han hecho en el de Santiago, donde reconocen que siempre se registran algunos casos de matrimonios con décadas de convivencia, pero ni son mayoritarios, ni han notado que repunten. 
«En Ferrol las parejas mayores se llevan muy bien», bromean desde el colegio ferrolano, que en los últimos 4 meses no ha recibido ni una sola petición de asistencia por parte de casados de más de 70 años.
Más allá de la justicia gratuita, los bufetes privados tampoco hablan de un aumento generalizado de los divorcios a edades avanzadas. El despacho de Concepción Álvarez no ha recibido en septiembre ninguna solicitud en esa franja de edad, y tampoco lo ha hecho en su calidad de abogada del turno de oficio en Ourense. En la misma ciudad tiene su despacho Pilar Gil, que pese al repunte de casos de separación tras las vacaciones, tampoco ha atendido a ninguna pareja tan mayor. «Es cierto que la edad de quienes se divorcian ha aumentado. Antes eran más parejas de 30-35 años. Ahora hay muchos matrimonios que ya pasan de los 50 y llevan 2 ó 3 décadas juntos y que se deciden a dar ese paso. Pero de 60, 70 u 80 años para mí no es lo habitual», apunta.
Sin problemas de hijos, pero con más complicaciones económicas
Tampoco percibe un crecimiento David Barahona, abogado especialista en divorcios que trabaja en distintas provincias españolas, entre ellas las 4 gallegas. Al menos no en lo que se refiere a los últimos meses. «Recientemente no he notado ningún aumento, aunque está claro que el fenómeno ha crecido en los últimos 5, 6 años. Antes era impensable que una pareja mayor se divorciara, ni se lo planteaban, aguantaban y punto, ahora sí optan por separarse cuando ya no aguantan estar juntos», indica. La generalización del divorcio, la reducción de los prejuicios y los procesos judiciales más asequibles son algunas de las razones que alimentan el fenómeno.
Esos procesos de divorcio a edades avanzadas presentan, además, peculiaridades. La principal es que al no existir ya hijos menores se ahorran los múltiples conflictos que pueden derivarse de cuestiones como custodias o regímenes de visitas. 
«En estos casos el procedimiento se centra sobre todo en el tema de una posible pensión compensatoria, porque es muy habitual que la mujer no haya trabajado y solo cobre él, y el reparto de bienes acumulados en un matrimonio de larga duración», explica Barahona.
«Las complicaciones suelen estar en la cuestión económica, en pasar a necesitar 2 casas, cuando lo habitual es tener 1, por lo que 1 de los cónyuges tiene que conseguir un nuevo domicilio, y en el empobrecimiento que supone tener que atender, con los mismos ingresos, los gastos de 2 vidas por separado», añade Alberto Cebrián. Los achaques de salud también pueden ser otra de las cuestiones que complique la separación. Mientras la presión de tener que cuidar a alguien a quien ya no se quiere puede precipitar la decisión de separarse en uno de los miembros de la pareja, en la persona enferma tiende a generar resistencia a acceder a esa separación, dificultando un divorcio de mutuo acuerdo.
Nota: El Problema económico al divorciarse tras la Jubilación:  Vivienda y Pensión Compensatoria.
Leire Ecenarro, Abogada, 25/09/2021
Pensión de alimentos en los hijos mayores de edad: un análisis jurídico
Alcanzada la mayoría de edad de los hijos, surge la pregunta de hasta cuándo se debe seguir pagando la pensión alimenticia de los hijos
1.- Concepto de pensión de alimentos, causas de extinción y su regulación en la legislación española en los hijos mayores de edad.
Los hijos mayores de edad tiene derecho a percibir alimentos por parte de sus progenitores en virtud del deber general de alimentos entre parientes que regula el art. 142 del CC. En el supuesto de los hijos menores de edad, cuyo derecho a recibir alimentos nace de la patria potestad, el contenido de la prestación alimenticia es más amplia que en el supuesto de los hijos mayores, para los cuales los alimentos deben ceñirse a lo indispensable para su sustento (comida), habitación (lo que supondría la parte proporcional del gastos de alquiler/vivienda y suministros), vestido y asistencia médica (seguro médico privado, gastos médicos que el hijo devenga periódicamente por padecer una enfermedad).
Manifiesta expresamente el art. 142 del CC que los alimentos también incluyen la educación e instrucción del alimentista mientras sea menor de edad y aún después cuando no haya terminado su formación por causa que no le sea imputable. Es decir, el propio Código Civil nos indica que, en caso de desinterés/desaprovechamiento en los estudios por parte del hijo, daría lugar a una primera causa de extinción o, al menos, revisión de la pensión alimenticia.
“En caso de desinterés/desaprovechamiento en los estudios por parte del hijo, daría lugar a una 1ª causa de extinción” 
Debemos remarcar que el Código Civil español no establece un limite temporal (sea la mayoría de edad u otra posterior acordada por los progenitores) como condicionante de la extinción de pago de la pensión, sino que se fija en que el que el hijo alcance la independencia económica u otros hitos. El art. 93. 2 del CC establece: “Si convivieran en el domicilio familiar hijos mayores de edad o emancipados que carecieran de ingresos propios, el Juez, en la misma resolución, fijará los alimentos que sean debidos conforme a los arts. 142 y ss. de este Código.” 
El Código Civil español no establece un límite temporal (sea la mayoría de edad u otra posterior acordada por los progenitores) como condicionante de la extinción de pago de la pensión, sino que se fija en que el que el hijo alcance la independencia económica u otros hitos.
En este sentido, se pronuncia la STS de 21 de septiembre de 2016: “la ley no establece ningún límite de edad y, de ahí, que el casuismo a la hora de ofrecer respuestas sea amplio en nuestros tribunales, en atención a las circunstancias del caso y a las socio-económicas del momento temporal en que se postulan los alimentos”.
Las causas de extinción de pago de la pensión de alimentos, además de la establecida en el art. 142 relativa al desaprovechamiento en los estudios, se establecen en los art. 150 y 152 de nuestro CC, las cuales pueden darse tanto si el hijo es mayor, como menor de edad, siendo estas:
La muerte del obligado al pago: lo que no resulta baladí, ya que las deudas alimenticias no se heredan por los herederos del obligado al pago, debiendo instar, en su caso, el alimentista, de persistir su necesidad de recibir alimentos, el oportuno procedimiento de reclamación de alimentos entre parientes supérstites conforme al art. 143 del CC.
La muerte del alimentista.
El empeoramiento de la situación económica de alimentante: cuando la fortuna del alimentante se reduzca hasta el punto de no poder satisfacer los alimentos del alimentista sin desatender sus propias necesidades y las de su familia. Un empeoramiento de la situación económica del alimentante que sí le permitiera satisfacer sus necesidad y las de su familia pero que fuera de relevancia suficiente, daría lugar a una modificación de la cuantía de los alimentos (al igual que una disminución de los gastos del alimentante i.e. por cursar estudios en un centro público en lugar de en un privado/concertado).
Por alcanzar la independencia económica el alimentista: esto es, cuando el alimentista pueda ejercer un trabajo o haya mejorado su situación económica, de tal modo que ya no necesite para subsistir la ayuda del alimentante. Surge la duda de qué se considera independencia económica del alimentista, lo que analizaremos posteriormente.
Incurrir el alimentista en una causa de desheredación previstas en los arts. 852 y 856 del CC:
Cuando la necesidad alimentaria del hijo provenga de su mala conducta o de una falta de aplicación al trabajo, mientras subsista esta causa.
En consonancia con la adquisición de la plena capacidad jurídica de los mayores de edad, son los hijos quienes deben probar sus necesidades (STS de 12 de febrero de 2015, STS de 21 de septiembre de 2016, entre otras).
2.- Análisis de la extinción de la pensión alimenticia por independencia económica. Estudios jurisprudencial.
Como hemos analizado anteriormente, la principal causa para solicitar la extinción del pago de los alimentos de un hijo mayor de edad es que éste alcance su independencia económica. El Código Civil considera que se ha alcanzado la independencia económica cuando el alimentista pueda ejercer un trabajo o haya mejorado su situación económica, de tal modo que ya no necesite para subsistir la ayuda del alimentante.
Es causa de extinción del pago de los alimentos a los hijos mayores de edad los casos en los que el hijo no obtiene un rendimiento favorable en los estudios por desidia, pasividad o no realización de esfuerzo.
Ha sido la jurisprudencia la que ha concretado en qué situaciones se entiende que el hijo ya cuenta con medios suficientes para valerse por sí mismo. Como es lógico, debe ponderarse a la situación de cada caso y al concreto lugar de residencia del hijo puesto que el coste de la vida es distinto según el lugar de residencia.
Se entiende por los tribunales que el hijo mayor de edad ha alcanzado su independencia económica, aunque siga conviviendo en el domicilio de uno de sus progenitores, en los siguientes casos (SAP de Navarra de 4 de junio de 2020, entre otras):
Por matrimonio o convivencia more uxorio: en este supuesto entienden los tribunales que el hijo que ha modificado su estado civil cuenta con medios suficientes para mantenerse.
Por ejercicio de un oficio, profesión o industria de manera estable, permanente y que le procure suficientes medios. En este punto la jurisprudencia ha admitido, incluso, la extinción de los alimentos a favor de aquellos hijos que, si bien acceden a contratos de trabajo temporales, concatenan uno tras otro ( SAP de Oviedo de 10 de diciembre de 2019).
Por disponer de bienes suficientes, de tal modo que no necesita la ayuda económica del alimentante.
Cabe destacar la STS de 22 de junio de 2017 en la que se extingue la pensión de alimentos de un hijo que, si bien no había accedido a un empleo estable, el Tribunal entendió que dicha falta de incorporación al mercado laboral se debía a la pasividad del hijo en la obtención de un empleo. Es decir, nos encontramos en la situación de los comúnmente denominados “ni -nis”, entendiendo el Tribunal Supremo que es la actitud deliberada de estos los que hace que no mejoren de fortuna, por lo que no deben ver premiada su actitud con la percepción de una pensión alimenticia.
3.- Análisis de la extinción de la pensión alimenticia en el supuesto de desidia, falta de diligencia o aprovechamiento de los estudios por parte del hijo. Análisis jurisprudencial
Como anteriormente hemos hecho referencia, el art. 142 en consonancia con lo establecido en el art. 152.6 del CC establece que como causa de extinción del pago de los alimentos a los hijos mayores de edad los casos en los que el hijo no obtiene un rendimiento favorable en los estudios por desidia, pasividad o no realización de esfuerzo. En este sentido se pronuncia el Tribunal Supremo en Sentencia de 22 de junio de 2017: 
El no aprovechamiento ni culminación de los estudios por el hijo mayor de edad que no estudia ni trabaja determina la extinción de la alimenticia. Este hecho es imputable solamente a él y a su propia actitud, sin que pueda ser considerada una crisis académica y coyuntural derivada del divorcio de sus padres. Además, se pone de relieve que reunía capacidades suficientes para haber completado su formación académica, debiéndose las interrupciones y la prolongación en el tiempo a su escasa disposición para el estudio”. 
En el mismo sentido, entre otras, STS de 25 de octubre de 2016 y SAP de Madrid de 18 de marzo de 2014.
Ya anteriormente el Tribunal Supremo en Sentencia de 1 de marzo de 2001 establecía la conveniencia de extinguir las pensiones alimenticias en estos supuestos de falta de dedicación al estudio en aras de evitar el “parasitismo social”.
No obstante, hay que matizar que el Tribunal Supremo ha establecido que la mayoría de edad del hijo sí puede conllevar el establecimiento de un límite temporal a la obligación de prestar alimentos en función de los años que restan al hijo para concluir sus estudios, si éste es diligente
En este sentido se ha pronunciado la STS de 6 de noviembre de 2019: “cierto es que la mayoría de edad no es óbice para mantener tal derecho en este proceso, pero sí cabe limitar temporalmente la vigencia del mismo, de acuerdo al tiempo estimado que le resta a dicho hijo mayor para concluir sus estudios y conseguir una ocupación laboral remunerada”.
No procedería establecer una limitación, por el contrario, del devengo de la pensión alimenticia en los supuestos en los que es difícil determinar la fecha de conclusión de los estudios de los hijos, aun cuando empleen la máxima diligencia.
Nos encontramos en la situación de los comúnmente denominados “ni -nis”, entendiendo el Tribunal Supremo que es la actitud deliberada de estos lo que hace que no mejoren en fortuna, por lo que no deben ver premiada su actitud con la percepción de una pensión alimenticia.
En ocasiones nos encontramos con el establecimiento de un límite temporal de vigencia de la pensión en convenios reguladores (su establecimiento es más habitual en convenios que en sentencias derivadas de procedimientos contenciosos) en los que, llegada la fecha pactada, el hijo mayor de edad continúa formándose. En estos casos, siempre que se pruebe la diligencia en los estudios del hijo, así como que no está dilatando su acceso al mercado laboral con estudios de postgrado que, a priori, podrían considerarse innecesarios para su incorporación al mercado laboral, el límite temporal de la pensión puede ser revocado. 
En este sentido, SAP de Madrid, Secc. 22, de 23 de noviembre de 2018, SAP de Cantabria de 22 de marzo de 2006 y SAP de La Rioja de 31 de marzo de 2002, entre otras.
4.- Análisis de la Extinción de la pensión alimenticia por falta de relación con el progenitor alimentante. ¿en quÉ casos es aplicable? Estudio jurisprudencial.
La reciente STS de 19 de febrero de 2019 ha establecido la posibilidad de extinguir la pensión de alimentos fijada en favor del hijo mayor de edad si éste no mantiene relación con el alimentante y, éste matiz es determinante, dicha ausencia de relación se debe exclusivamente al hijo. Es decir, este supuesto es aplicable en aquellos casos en los que el hijo, voluntariamente, ha decidido cortar su relación por el progenitor por un motivo que no esté justificado.
El Código Civil catalán, a diferencia del Código Civil español, contempla la ausencia de relación como causa de desheredación expresa de los hijos en el art. 415.17.e:La ausencia manifiesta y continuada de relación familiar entre el causante y el legitimario, si es por una causa exclusivamente imputable al legitimario”. 
La reciente STS de 19 de febrero de 2019 ha establecido la posibilidad de extinguir la pensión de alimentos fijada en favor del hijo mayor de edad si éste no mantiene relación con el alimentante y, éste matiz es determinante, dicha ausencia de relación se debe exclusivamente al hijo.
La jurisprudencia nos detalla los requisitos que deben darse para poder aplicar esta doctrina:
1.- Que el hijo haya alcanzado la mayoría de edad.
2.- Que no haya relación entre padre e hijo.
3.- Que la falta de relación sea principal, relevante e intensa, debiendo acreditarse. Es necesario que la relación sea inexistente y prolongada en el tiempo, no siendo válidos los supuestos en los que el hijo, debido a su edad, tenga menos contacto con su padre o le vea de manera puntual o se trate de un enfado pasajero.
4.- Que la falta de relación se deba exclusivamente a la voluntad del hijo, debiendo probar este extremo. Es decir, no sería válido en aquellos supuestos en los que el progenitor ha mostrado desidia en mantener el contacto con sus hijos o han sido sus propios actos los que han desencadenado la falta de relación.
En este sentido se han pronunciado ya nuestros Tribunales: SAP de Madrid (Secc. 24) de 24 de enero de 2018, SAP de Pontevedra de 7 de diciembre de 2020, SAP de Navarra de 27 de octubre de 2020, entre otras.
5.- Conclusiones
La pensión alimenticia a cargo de los hijos no se extingue, per se, por alcanzar estos la mayoría de edad. Sin embargo, sí hay determinadas causas que ha ido creando nuestra jurisprudencia unidas a la establecidas en nuestro Código Civil que, unidas a la mayoría de edad de los hijos, permiten a día de hoy extinguir el devengo de la pensión. Entre las que hemos analizado, la desidia en los estudios, la pasividad en la obtención de un empleo, la prolongación de los estudios más allá de lo que se considera ordinario y, por último, la falta de relación con el progenitor alimentante si esa falta de relación es imputable al hijo.
Es decir, los hijos mayores de edad que no hayan alcanzado su independencia económica son acreedores de una pensión alimenticia siempre y cuando éstos sean responsables en sus estudios o activos en la búsqueda de un empleo estable.
Bibliografía
Natalia García García, “Pensión alimenticia de los hijos mayores de edad que continúan estudiando: extinción y límite temporal”, Blog Sepin 18 de diciembre de 2019.
Isabel J. Rabanete Martínez, “La extinción de la pensión de alimentos del mayor de edad por falta de aplicación al trabajo”. Idibe, 29 abril 2020.
Enrique Sainz Rodríguez, “¿Puede la falta de relación entre padre e hijo ser suficiente para extinguir la pensión de alimentos?”, Legal Today 3 de mayo de 2021.

sábado, 25 de septiembre de 2021

Pensión de alimentos: ¿Estudios Universitarios, Oposiciones,...?¿Hasta cuando...?

El hijo que estudia una oposición no relacionada con su carrera tiene derecho a la manutención.

La A. P. de Ciudad Real considera que la titulación "no asegura un puesto de trabajo" y falla que los padres deben seguir prestando alimentos.
Marcelino Abad Ramón, Madrid,  24 SEPT 2021 
No se le puede quitar la pensión de alimentos al hijo que estudia una oposición no relacionada con su carrera universitaria. Así lo ha establecido la A. P. de Ciudad Real, que ha revocado una sentencia de instancia que acordaba el cese de la manutención a cargo de un padre. 
La resolución se puede consultar en este enlace.
En el caso de autos, el hijo, de 23 años, había “culminado con éxito” sus estudios universitarios, obteniendo el grado de ingeniería química “con buenas notas”. En vez de demandar empleo, le dio un giro a su orientación profesional matriculándose en una academia para ser bombero.
En 1ª instancia, el juzgado extinguió la pensión al entender que el hijo se había desdicho “de su libre e inicial opción profesional”. 
Sin embargo, la A. P. ha revocado la sentencia ya que no quedó acreditada la “pasividad formativa” del hijo. Tampoco en lo que respecta a la búsqueda de trabajo, por lo que considera “justificado” optar por una oposición no relacionada con la titulación universitaria, sin que ello sea signo de “parasitismo social”. Más en estos tiempos en los que una carrera "no significa ni asegura el acceso a un puesto de trabajo".
La Audiencia rechaza así el argumento de la juzgadora a quo, que para privarle de la pensión se basó en el cambio producido en su orientación profesional. “No puede establecerse como regla general e inmutable que toda persona que ha finalizado estudios universitarios no tiene nunca derecho a los alimentos, ni es admisible como presunción la previsibilidad de acceso al mercado laboral con base exclusivamente en la titulación académica obtenida (…) La satisfacción de las necesidades básicas requiere una profesión u oficio de una manera más o menos permanente, con posibilidad concreta y eficaz según las circunstancias, no siendo bastante para su cobertura los trabajos esporádicos, inestables, de pocos días, o de unas horas a la semana”, argumenta la sentencia.
Excelente alumno
De esta forma, el tribunal subraya que el hijo ha sido durante toda su vida estudiantil “un excelente alumno, hasta el punto de finalizar su grado universitario de ingeniería química a la temprana edad de 22 años, sin repetir ningún curso, año a año, con un rendimiento académico extraordinario y muy superior a la media”. Ese rendimiento, sin embargo, “no significa ni asegura hoy día el acceso a un puesto de trabajo acorde a su titulación, sino que obliga bien a completar su formación vía cursos postgrado, master” o “bien a acudir al sistema de oposiciones para acceder a la función pública”.
Por tanto, al tribunal “no le cabe duda” de que el hijo “es merecedor de que sus padres satisfagan a día de hoy la preparación de las oposiciones que ha elegido cuando apenas hace un año que está en ello”. Y no estima adecuado “imponer limitación de plazo, descartándose que en su conducta exista atisbo alguno de parasitismo social, sino todo lo contrario”, destaca la sentencia de la A. P. de Ciudad Real.

viernes, 24 de septiembre de 2021

El CGPJ expulsa de la carrera judicial a un juez de Familia

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Una queja de los abogados logra que el CGPJ vuelva a suspender al juez más sancionado de España.
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Expediente Sancionador.
El CGPJ expulsa de la carrera judicial al juez más sancionado de España por "absoluta" dejación.
El magistrado, que ha tenido otros 15 expedientes disciplinarios, venía dictando 3 sentencias al mes en su último destino.
María Peral23 septiembre 2021 
El Pleno del Consejo General del Poder Judicial ha acordado este jueves expulsar de la carrera al magistrado Manuel Arce Lana por una "absoluta" dejación de funciones que se ha manifestado de manera constante a lo largo de su trayectoria profesional.
Arce ha sido objeto de otros 15 expedientes disciplinarios. El último, que ha terminado con su separación de la carrera -una sanción muy inusual-, se ha incoado tras su llegada al Juzgado de Primera Instancia nº 5 de Tarragona, dedicado a asuntos de familia.
Por 14 votos frente a 7, el CGPJ ha acogido una propuesta del promotor de la acción disciplinaria, Ricardo Conde, en la que se destaca que el magistrado ha incurrido en un comportamiento de "generalizada e inadmisible dejación de los deberes más inherentes al desempeño de la función jurisdiccional, con grave y notorio quebranto del derecho a la tutela judicial efectiva".
Conde recordaba que, en el penúltimo expediente que tuvo, Arce Lana fue suspendido cautelarmente de funciones el pasado año, reincorporándose al Juzgado el 26 de junio de 2020. El 28 de julio fue sancionado con 3 años de suspensión por retrasos injustificados y, pese a todo ello, desde la reincorporación su rendimiento ha sido "anecdótico o testimonial": dictó una media de poco más de 3 sentencias al mes.
"No resulta posible incurrir en un comportamiento de mayor desatención", concluía el promotor. "Tras su vuelta a la carrera judicial sufre una sanción gravísima ante la absoluta falta de rendimiento causando un grave perjuicio a los ciudadanos que demandaban su tutela y a la imagen del Poder Judicial en su conjunto. Tras esto, y pese a seguir en el desempeño jurisdiccional, persiste y agudiza su comportamiento".
Las sanciones impuestas por el CGPJ a Arce Lana han ido en progresión en los expedientes incoados. 3 de ellos acabaron en archivo y 9 con sanciones que fueron confirmadas por el Tribunal Supremo.
Las 1ª sanciones fueron advertencias. Luego vinieron las multas (en 3 expedientes) y las suspensiones en la función judicial.
2 de los acuerdos sancionadores del CGPJ, en 2004 y 2009, fueron revocados por el Tribunal Supremo, que estimó recursos en los que el magistrado alegó la caducidad de los expedientes porque el Consejo tardó más de 6 meses en tramitarlos.
De esta forma, el juez se libró de una suspensión de 90 días por acumular casi 500 resoluciones pendientes de dictar cuando estaba destinado en el Juzgado Central de lo Contencioso-Administrativo nº 4.
También quedó sin efecto una multa de un total de 8.000 euros por 2 faltas disciplinarias de ausencias injustificadas del Juzgado y abuso de autoridad con los funcionarios, que denunciaron el "trato vejatorio" que el juez les dispensaba. "¿Qué es usted? ¿Usted tiene carrera? Usted es una simple auxiliar y yo soy la máxima autoridad", relató una interina.
Vocales que han votado en contra de la expulsión consideran que el órgano de gobierno de los jueces ha impuesto a Arce esta sanción por su deficiente actuación profesional a lo largo de toda su trayectoria, que ya ha sido objeto de los correspondientes castigos disciplinarios.
A su parecer, los nuevos hechos sancionables hubieran aconsejado otra suspensión por 3 años, teniendo en cuenta los antecedentes no cancelados.
Nota: Escándalo en el CGPJ para sancionar a los Jueces. Puro corporativismo medieval.

La desheredación de un hijo por maltrato psicológico ¿Cuándo es posible?

Cristina Bodegas Huelga, 
22/09/2020
La desheredación es la disposición testamentaria por la que el testador priva a un heredero forzoso de su legítima, al concurrir una de las causas legalmente establecidas para ello. Tal y como establece el art. 849 del C.Civil,la desheredación sólo podrá hacerse en testamento, expresando en él la causa legal en que se funde”, por lo que habrá de recogerse de forma clara e identificando de forma nominal al legitimario a quien se refiere, debiendo ser en todo caso cierta y veraz.
Por lo tanto, la desheredación solo podrá tener lugar por alguna de las causas expresamente señaladas por la ley, quedando excluida cualquier otra que pudiera ser considerada análoga o similar.
En este sentido, podemos distinguir la desheredación justa de la injusta
La 1ª es la realizada cumpliendo con todos los requisitos legales y por lo tanto, desplegando todos sus efectos, mientras que la 2ª tiene lugar cuando no concurren todos los requisitos, y por lo tanto si fuera discutida anularía la institución de heredero en cuanto perjudicase al desheredado legitimario.
El Código Civil recoge entre las causas justas para la desheredación, según el art. 853, “haber negado, sin motivo legítimo, los alimentos al padre o ascendiente que le deshereda” y “haberle maltratado de obra o injuriado gravemente de palabra”.
¿Qué ocurre con el maltrato psicológico o emocional?
El maltrato psicológico ha sido definido por la jurisprudencia como “la acción que determina un menoscabo o lesión de la salud mental de la víctima, debe considerarse comprendida en la expresión o dinamismo conceptual que encierra el maltrato de obra”.
El Tribunal Supremo se ha pronunciado en varias ocasiones respecto a esta cuestión, destacando sus Sentencias de fechas 3 de Junio de 2014, 30 de Enero de 2015 y 27 de Junio de 2018, incluyendo en la causa de desheredación “maltrato de obra”, el maltrato psicológico sufrido por el testador. Y es que aunque el precepto no incluye expresamente el maltrato psicológico, el alto tribunal considera que la norma debe ser interpretada de acuerdo con la realidad social del momento en que debe ser aplicada.
En su resolución, de 3 de junio de 2014, el Tribunal Supremo aprecia que los hijos desheredados incurrieron en un maltrato psíquico reiterado contra su padre, a través del abandono y menosprecio en los últimos años de su enfermedad, y estima que el maltrato psicológico a los padres es justa causa de desheredación. Así, recoge expresamente al referirse a las causas de desheredación que, “deben ser objeto de una interpretación flexible conforme a la realidad social, al signo cultural y a los valores del momento en que se producen”.
Posteriormente, el Tribunal Supremo reitera su doctrina en su Sentencia, de 30 de enero de 2015, señalando que “en la actualidad, el maltrato psicológico, como acción que determina un menoscabo o lesión de la salud mental de la víctima, debe considerarse comprendido en la expresión o dinamismo conceptual que encierra el maltrato de obra, sin que sea un obstáculo para ello la alegación de la falta de jurisprudencia clara y precisa al respecto”.
Asimismo, se añade que “la inclusión del maltrato psicológico sienta su fundamento en nuestro propio sistema de valores referenciado, principal-mente, en la dignidad de la persona como germen o núcleo fundamental de los derechos constitucionales y su proyección en el marco del Derecho de familia como cauce de reconocimiento de los derechos sucesorios, especialmente de los derechos hereditarios de los legitimarios del causante”.
Por otro lado, la Sentencia del Tribunal Supremo, de 27 de junio de 2018, niega la existencia de maltrato psicológico y por lo tanto la posibilidad de que concurra causa de desheredación, cuando no existe una relación entre la heredera y el testador y su origen tiene lugar como consecuencia del divorcio de los padres, cuando la heredera era una niña, al considerar que la situación y los motivos que la provocan no son directamente imputables a la misma.
En este sentido, la resolución establece que “tal circunstancia no puede apreciarse en el caso si se tiene en cuenta que esa falta de relación se inició cuando la demandante tenía 9 años, y que incluso se acordó judicialmente la suspensión de visitas entre el padre y la hija por ser contrarias a su interés, dada la relación conflictiva entre la menor y el padre y, sobre todo, entre la menor y la pareja del padre. Evidentemente, el origen de esa falta de relación familiar no puede imputarse a la hija, dado que se trataba de una niña".
Más reciente es la Sentencia, de fecha 13 de mayo de 2019, en la que el Tribunal Supremo reafirma nuevamente como causa justa de desheredación el maltrato psicológico, dando la razón a la testadora que había manifestado que uno de sus hijos la consideraba una “bruja”, llena de “maldades y brujerías”, dejando de asistirla a pesar de padecer una enfermedad crónica que se había ido agravando con los años hasta encontrarse en silla de ruedas, y atribuyéndole toda la responsabilidad de los males que ambos hijos habían padecido durante su vida, lo que dio lugar a un distanciamiento entre los hijos y la madre, incluyendo desplantes telefónicos.
Tales conductas son consideradas como trato degradante, menosprecio y abandono de los hijos a la testadora, incurriendo en un maltrato psicológico hacia la madre, que ya estaba enferma y vulnerable, sin que se pudiera apreciar la existencia de reconciliación, y sí un mínimo acercamiento en los últimos momentos de su vida, solo por motivos económicos y circunstanciales.
Por lo tanto, para que pueda apreciarse la existencia de un maltrato psicológico, incardinable en el art. 853, 2º del C.Civil, es necesario que el abandono emocional, la pérdida de contacto familiar o la ausencia de relación entre el testador y el heredero forzoso tenga entidad suficiente, y se aprecie de forma reiterada un menosprecio y abandono familiar respecto de los padres sin justificación alguna y sólo imputable a los hijos.

¿Qué es la legítima de una herencia, quiénes pueden heredar y en qué se diferencia de los otros tercios?

Consiste en 1/3 de la herencia
destinado a los catalogados 'herederos forzosos': descendientes, ascendientes o viudos/as de los testadores.
As, 23 Septiembre 2021 
Cuando se habla de las herencias, el término ‘legítima’ adquiere una gran relevancia. 
¿Qué es exactamente? ¿A quién corresponde y en qué proporción? Estas son las habituales preguntas que suelen surgir cuando se procede al reparto de la herencia o cuando se otorga el testamento, ya que hay que tener en cuenta la legítima si se reparten los bienes directamente.
El art. 806 del C.Civil define la legítima de una herencia como “la porción de bienes de que el testador no puede disponer por haberla reservado la ley a determinados herederos, llamados por esto herederos forzosos”
Se trata, por tanto, una parte de los bienes que podría considerarse como ‘intocable’, ya que la única manera de evitar que un heredero forzoso reciba su parte legítima es desheredándole de forma válida.
En este sentido, el art. 807 establece quiénes son los ‘herederos forzosos’ que tienen derecho a la legítima de una herencia:
1. Los hijos y descendientes del testador. 
Se incluyen aquí tanto los hijos biológicos como los adoptados, sin que exista discriminación alguna entre ellos.
2. A falta de los anteriores, los herederos serán los padres o ascendientes del testador. “La legítima reservada a los padres se dividirá entre los dos por partes iguales; si uno de ellos hubiere muerto, recaerá toda en el sobreviviente”, recoge el art. 810.
3. El viudo o viuda del testador, es decir, “el cónyuge viudo no separado judicialmente o de hecho”. En estos casos, la cuantía puede variar en función de la existencia de descendientes.
¿Qué ocurre con los otros 2/3 de la herencia?
En cualquier caso, la legítima es solo 1/3 de la herencia, con lo que existen otros 2, repartidos de la siguiente forma:
- Tercio de mejora: sólo puede distribuirse a favor de los hijos y descendientes, nunca a 3ª personas fuera de ese vínculo. Como su nombre indica, el testador puede disponer esta parte para favorecer a uno varios o todos sus destinatarios, sin necesidad de repartir los bienes en partes iguales.
- Tercio de libre disposición: el testador puede disponer libremente y sin limitación de 1/3 parte de sus bienes para dejarla a aquella persona o personas que desee, sin necesidad de ser heredero legítimo, ascendiente, descendiente o familiar siquiera. Además, puede asignarlo por entero a una sola persona o a varias, por partes iguales o no.