lunes, 5 de enero de 2026

las principales causas de los divorcios en España

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Desvelamos cuales son las principales causas de los divorcios en España: Una encuesta revela los datos.
El 30% de los divorcios en España se producen por desenamoramiento e infelicidad, el 25% por discusiones y carácter incompatible y el 18% por infidelidad.
Alberto García Cebrián, 04/01/2026 
Se publican los datos de los divorcios de 2025 que nos puede hacer reflexionar sobre cómo se sienten los divorciados en España en 2025 y cómo están evolucionando las familias.

El despacho de abogados de familia Abogados Cebrián revela los datos de una encuesta de divorcio llevada a cabo por el bufete en 2025 y los resultados llaman la atención:
• El 63% piensan que idealizaron el matrimonio.
• El 42% consideran que se casaron demasiado pronto.
• El 58% opinan que se han divorciado demasiado tarde.
• Solo el 1% fue al abogado antes de casarse.
• El 50% creen que hubiera sido conveniente ir al abogado antes de contraer
              matrimonio.
• El 78% de los divorciados no creen que vuelvan a casarse en el futuro.

¿Qué conclusiones podemos extraer de estos datos?
Casi 2/3 partes de los matrimonios que acaban en divorcio piensan que contrajeron un matrimonio idealizado. Esto supone un problema en origen que puede ser incluso la causa de muchas rupturas al tratarse de matrimonios que no tienen una buena base y por tanto no tener un futuro satisfactorio.

Casi la mitad de los matrimonios que se divorcian piensan que se casaron demasiado pronto. Por ello hay muchos matrimonios que directamente no eran viables y los esposo se han dado cuenta de ello con el tiempo. 
Si se unen estos 2 datos llegamos a la conclusión de que casi 2/3 partes idealizó el matrimonio y casi la mitad se caso demasiado pronto. 
Esto supone que en gran parte de los matrimonios la premisa inicial del matrimonio no sea la adecuada y muchos divorcios sean consecuencia de “matrimonios kamikaze” que se casan sin la diligencia de haberse cerciorado mínimamente de que el matrimonio sea viable.

El 58% consideran que se han divorciado demasiado tarde. Es cierto que no es fácil tomar la decisión de divorciarse, pero más de la mitad reconoce que ha alargado demasiado el matrimonio. Prolongar una mala convivencia puede provocar tensiones, conflictos y daño familiar. 
Los principales motivos para alargar un matrimonio a pesar de querer o necesitar divorciarse es por los hijos y por dificultades económicas de pagar el divorcio y poder costear dignamente vidas por separado.

Únicamente el 1% de las parejas que se iban a casar fueron al abogado antes. Una vez divorciados la mitad considera que hubiera sido conveniente acudir al abogado para conocer mejor la repercusión del matrimonio y derechos y obligaciones familiares. El asesoramiento prematrimonial y preventivo podría evitar muchos divorcios y matrimonios precipitados que acaban con divorcios tardíos.
Después del divorcio el 78% de los divorciados considera que no van a volver a casarse más. Son casi 4 de cada 5 personas divorciadas las que después de la ruptura no tienen intención de volver a casarse en el futuro.

¿Cuáles han sido los principales motivos de divorcio en 2025?
Las principales 5 causas de divorcio en España en el 2025 han sido las siguientes:
Desenamoramiento o infelicidad: 30%
• Discusiones o carácter incompatible 25%
• Infidelidad 18%
• Problemas de comunicación: 8%
• Problemas económicos 7 %
• Otros motivos 12%


La conclusión es que las parejas, familias y matrimonios siguen evolucionando hacía la búsqueda de la felicidad. En el matrimonio antiguamente se priorizaba el mantenimiento del vínculo matrimonial incluso por encima de la felicidad. Actualmente con un porcentaje del 60% de divorcios se prioriza la felicidad sobre el mantenimiento del vínculo matrimonial y ello puede concluirse al ser la primera causa de divorcio con un 30% la infelicidad.

Es algo muy básico, los matrimonios se divorcian por no ser felices. 
También influye de que las personas son más conscientes de que no hay que mantener el matrimonio a toda costa como antiguamente “hasta que la muerte nos separe”. 
El problema es que se está tendiendo hacía el individualismo en el que cada vez somos más exigentes y priorizamos cada vez más nuestra felicidad al compromiso.

Las discusiones o carácter incompatible es el 2º motivo de divorcio con el 25%. 
1 de cada 4 divorciados decide la ruptura por tener una relación contenciosa. 
Cada vez hay más relaciones tóxicas por parte de uno o incluso ambos cónyuges. 
Cada vez aguantamos menos en pareja, nos frustramos más y tendemos a querer terminar la relación sin ser del todo conscientes de que tal vez la relación sí era viable pero tal vez no se ha gestionado de la mejor manera posible. 
La terapia de pareja cada vez se valora más y puede ser una gran herramienta para prevenir rupturas.

La infidelidad es el motivo del 18% de los divorcios en una sociedad en la que, por tanto, en casi 1 de cada 5 matrimonios el detonante de la ruptura es la infidelidad. 
En muchos casos la infidelidad es consecuencia de la infelicidad o discusiones de pareja en la que muchas personas acaban siendo infieles como válvula de escape a su mala situación matrimonial. Existe la infidelidad de toda la vida, pero realmente muchas infidelidades son consecuencia de una mala gestión de otras situaciones como son sentirse incomprendido o la frustración.

Los problemas de comunicación son el motivo en el 8% de los divorcios. La sociedad tiende a estar cada vez más vinculada a relaciones digitales y de redes sociales y más desconectada de las relaciones personales. 
Hay parejas que no saben comunicarse adecuadamente y esa mala comunicación acaba precipitando el malestar y la ruptura.

Un 7% de los matrimonios optan por el divorcio por problemas económicos. Contradictoriamente hay muchos matrimonios que querrían divorciarse, pero se ven condicionados a seguir juntos precisamente por no poder divorciarse por dificultades económicas.

El amor no es para siempre: los reveladores datos sobre los divorcios en México

Aunque podría pensarse que parejas con décadas de convivencia serían inmunes a las rupturas, datos de nuestro país indican lo contrario.
Cynthia Viviana Talavera, México, 03 Ene 2026 
En 2024 se divorciaron en México más de 160 mil parejas.
Aunque la frase de “y fueron felices para siempre” se ha repetido incesantemente en cuentos de hadas y películas, la realidad sobre los divorcios en México revela destacada información.

En un reporte de 2024 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) algunos datos podrían causar sorpresa.
Por ejemplo, que parejas con más de 2 décadas de convivencia son las que más se divorcian en el país, ya que la creencia general sería que llegarían a la vejez juntos dado a la extensión de su matrimonio.
El fenómeno, llamado en algunos países como “divorcio gris” es creciente y en Estados Unidos el porcentaje de separaciones en personas de más de 50 años se ha duplicado desde 1990.

Por qué la gente se divorcia en México.
En 2024, México reportó 161.932 divorcios, una cifra que representa una tasa nacional de 1.79 divorcios por cada mil habitantes mayores de 18 años, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
En México, parejas con más de 20 años de matrimonio son las que más se divorcian.
Este fenómeno social impacta a diferentes grupos de edad y regiones del país, con causas y patrones que reflejan cambios en las dinámicas familiares mexicanas, según informó el INEGI en su más reciente boletín.

La principal causa de disolución matrimonial es el divorcio incausado, que consiste en la posibilidad de terminar el vínculo legal sin necesidad de justificar un motivo.
Esta modalidad representó el 67.2% de los casos registrados en el periodo analizado. Otras razones importantes incluyen el mutuo consentimiento, que abarcó el 31.3% de los procedimientos, y la separación de hogar conyugal por más de 1 año, con el 0.8%.

Parejas de larga duración, las que más se divorcian en México.
El reporte detalla que, en la actualidad, la mayoría de los divorcios llega tras largas relaciones, ya que el 33.8% de las parejas llevaban más de 21 años casadas antes de iniciar el proceso legal.
El análisis demográfico de los divorcios señala que la edad promedio de las mujeres al momento de divorciarse es de 41.1 años, mientras que en los hombres es de 43.6 años.

Además, el 19.4% de los divorcios correspondió a matrimonios con entre 1 y 5 años de duración, mientras que el 17.9% ocurrió en parejas unidas entre 10 y 15 años.
La presencia de hijos en el matrimonio también es un factor relevante. 
El INEGI informa que el 55.1% de los matrimonios que concluyeron legalmente no tenía hijos, mientras que el 22.5% tenía 1 hijo y el 16.2% 2 hijos. 
Solo el 5.5% de los divorcios involucró a familias con más de 2 hijos.

En el análisis territorial, Campeche registró la tasa más alta de divorcios en el país, con 4.89 por cada mil habitantes de 18 años o más, seguido de Nuevo León (3.52), Tamaulipas (3.32), Sinaloa (3.21) y Aguascalientes (3.12). Las tasas más bajas se observaron en Veracruz (0.91), Chiapas (1.16) y el Estado de México (1.21).

El informe del INEGI también documentó la incidencia de divorcios en parejas del mismo sexo, con 683 registros: 439 entre mujeres y 244 entre hombres.
Datos clave sobre divorcios en México, según INEGI:En 2024, 161.932 divorcios y una tasa nacional de 1.79 por cada mil habitantes de 18 años o más.
Divorcio incausado: 67.2% de los casos.
Mutuo consentimiento: 31.3%.
Edad promedio al divorciarse: mujeres 41.1 años, hombres 43.6 años.
Duración del matrimonio: 33.8% de los divorcios tras 21 años o más de unión.
Presencia de hijos: 55.1% de los matrimonios divorciados no tenía hijos.
Tasas más altas de divorcio: Campeche, Nuevo León, Tamaulipas, Sinaloa y Aguascalientes.
Divorcios entre parejas del mismo sexo: 683 casos.
Cada vez crece más la tendencia del "divorcio gris

Por qué se divorcian parejas que llevan décadas juntas
Según información recopilada por The New York Times, en Estados Unidos ciertos factores han impulsado las separaciones entre parejas con décadas de convivencia. Algunos de estos factores son:
El acceso de las mujeres al mercado laboral y su independencia económica facilita la decisión de separarse tras largos matrimonios.
Muchas parejas deciden divorciarse después de que los hijos se independizan y las obligaciones familiares disminuyen.
La expectativa de vida prolongada lleva a las personas a buscar mayor satisfacción personal y nuevos proyectos en la madurez.
El desgaste emocional y la pérdida de intereses en común son factores frecuentes en las separaciones tras más de 20 años de matrimonio.
El divorcio gris afecta tanto a matrimonios heterosexuales como a parejas del mismo sexo.
Los hijos adultos suelen mostrar comprensión y apoyo hacia la decisión de los padres de priorizar su bienestar personal.
La reducción del estigma social y la flexibilidad legal también influyen en el incremento de divorcios en este segmento poblacional.

domingo, 4 de enero de 2026

¿Que supone divorciarte? 7 claves

Abogado experto en divorcios explica por qué enero se conoce como el “Divorce Month”.
MR, 02 enero 2026 
Enero no crea el conflicto; simplemente le pone fecha”, apunta uno de los mejores abogados de familia en Málaga y Madrid.
En el ámbito del Derecho de Familia hay una realidad que se repite año tras año y que pocos desconocen entre quienes trabajan a diario con rupturas matrimoniales: enero es el mes en el que más personas deciden dar el paso hacia el divorcio
No es casualidad que en países anglosajones se le conozca como el “Divorce Month”, el mes del divorcio.

Conviene aclarar desde el principio que enero no es necesariamente el mes en el que más divorcios se dictan judicialmente, pero sí el momento en el que se dispara la toma de decisiones: aumentan las consultas, las peticiones de asesoramiento y el inicio de procedimientos. 
Dicho de otro modo, enero es cuando muchas personas dicen “hasta aquí”.

Abogado de familia: "La Navidad actúa como una prórroga emocional"
La explicación la buscamos con el abogado experto en divorcios Jesús Odériz, quien apunta “hay que buscarla en las semanas anteriores, dado que la Navidad actúa, en muchos casos, como una prórroga emocional. Se posponen decisiones difíciles por los hijos, por la familia o por no “estropearunas fechas cargadas de simbolismo. Muchas parejas atraviesan las fiestas en una suerte de tregua que no resuelve los problemas de fondo, solo los aplaza”.

Cuando las celebraciones terminan y vuelve la rutina, lo que queda es la realidad cotidiana de la relación. Enero es un mes de balances: se revisan cuentas, proyectos personales y expectativas de futuro. Y también se revisa la pareja. Lo que durante meses -o años- se ha sostenido con esfuerzo, en ese momento se vuelve insostenible.

El director de Odériz Abogados, despacho de referencia con oficina en Marbella, Málaga y Madrid, conoce bien que existe además un factor psicológico clave: el cambio de año funciona como un punto de inflexión. 
Para muchas personas, empezar un nuevo año implica tomar decisiones que se llevan tiempo macerando. La idea de “no quiero seguir otro año más así” aparece con fuerza y se traduce en la búsqueda de una salida legal ordenada”.

Abogado experto en divorcios da las 7 claves para divorciarse sin generar un desastre
Desde la experiencia profesional, es importante subrayar que el Divorce Month no responde a impulsos irreflexivos. Al contrario, la mayoría de quienes acuden en enero a un despacho de abogados llevan meses, incluso años, valorando la ruptura. “Enero no crea el conflicto; simplemente le pone fecha”, semana Odériz quién da las claves para que el proceso no sea una guerra.
1. Entender que el divorcio es un proceso legal, no una venganza
Uno de los errores más habituales es utilizar el divorcio como un ajuste de cuentas emocional. Los reproches, las decisiones impulsivas o el deseo de “ganar” al otro solo generan procedimientos más largos, costosos y dolorosos. 
El divorcio debe afrontarse como un proceso jurídico para reorganizar una realidad familiar, no como un juicio moral.

2. Priorizar el bienestar de los hijos
Cuando hay menores, esta clave es irrenunciable. Los hijos no deben convertirse en mensajeros, aliados ni rehenes del conflicto. Protegerlos implica evitar discusiones delante de ellos, no instrumentalizar la custodia ni el régimen de visitas y entender que, aunque el matrimonio termine, la parentalidad continúa.

3. Apostar por el acuerdo siempre que sea posible
El divorcio consensuado no es una cesión ni una derrota. Es, en la mayoría de los casos, la vía más inteligente. Reduce tiempos, costes económicos y desgaste emocional. Incluso cuando la relación está muy deteriorada, alcanzar acuerdos mínimos suele ser mejor que delegar todas las decisiones en un juez.

4. Separar emociones y decisiones económicas
El reparto de bienes, pensiones o uso de la vivienda familiar debe hacerse con criterios objetivos y asesoramiento profesional. Tomar decisiones patrimoniales desde el enfado suele llevar a errores difíciles de corregir. 
Un divorcio mal planteado económicamente puede generar conflictos durante años.

5. Buscar asesoramiento desde el inicio
Acudir a un abogado especializado desde el primer momento permite conocer derechos, obligaciones y escenarios reales. Muchas situaciones se agravan por falta de información o por consejos mal entendidos del entorno. Un buen asesoramiento evita errores irreversibles y ayuda a tomar decisiones con perspectiva.

6. Pensar a medio y largo plazo
El divorcio no termina con la firma de una sentencia. Las medidas que se acuerdan hoy condicionarán la vida futura: mudanzas, horarios, ingresos, relación con los hijos o capacidad de rehacer proyectos personales. 
Pensar solo en el corto plazo suele ser una mala estrategia.

7. Aceptar que cerrar bien una etapa es una forma de empezar otra
Un divorcio bien gestionado no es un fracaso, sino una transición. 
Afrontarlo con responsabilidad, respeto y visión práctica permite cerrar una etapa sin destruir lo que aún debe mantenerse: la estabilidad personal y familiar.

En definitiva, “el divorcio es inevitable en algunas circunstancias, pero el desastre no lo es. La diferencia está en las decisiones que se toman y en cómo se gestionan. Porque cuando el conflicto termina en los tribunales, nadie gana; pero cuando se gestiona con cabeza, todos pierden menos”, apunta quien es reconocido como uno de los mejores abogados de familia en Málaga y Madrid, Jesús Odériz.