viernes, 28 de abril de 2023

Tras el Divorcio: cosas de las que nos arrepentiremos

Cultura Inquieta, 26 abril 2023
El tiempo es un todo abstracto que nos hemos empeñado en dividir en segundos, minutos, horas, días y meses que sentimos que juegan en nuestra contra cuando se trata de ser o de hacer para acumular vivencias en lugar de arrepentimientos.

A pesar de que la experiencia es un grado y de que nuestros mayores son el mejor manual vital que existe, nos cuesta escuchar lo que nos tienen que decir cuando estamos cegados y cegadas por ese ego juvenil que nos hace creer que toda una vida por delante es suficiente para cumplir todos nuestros sueños y nuestros deseos.

A medida que vamos creciendo, nos vamos dando cuenta de que esa falacia esperanzadora a la que nos gustaba agarrarnos, se fuga entre los dedos de unas manos que se llenan de un puñado de cosas que no hubiéramos hecho (o sí) de otra manera.

El profesor Karl Limmer, en su libro "30 Lessons for Living", recogió el testimonio de más de 1.500 personas mayores de 65 años y las reunió en un legado literario de inmenso valor en el que se llega a la conclusión de que hay una tendencia a repetir los mismos patrones sociológicos que nos conducen a arrepentirnos de las mismas cosas.

Creemos, erróneamente, que ya no tenemos edad para hacer ciertas cosas o que algunas circunstancias o sentimientos son irreversibles, pero lo cierto es que lo del carpe diem no conoce de estaciones vitales. 
Quizás sólo hay que saber de qué se arrepienten los y las demás para apartar esa piedra del camino antes de que volvamos a tropezar con ella.

Estas son 10 de las lecciones que el libro de Limmer nos deja, 10 cosas de las que más se arrepienten los mayores:
1. De no haber dicho que "sí" a todas las oportunidades que se les plantearon en cualquier circunstancia. La mayoría de las cosas que más nos pesan en la vejez son las que no hemos hecho, no las que sí.

2. De haber trabajado con el único propósito de ganar dinero
Aunque muchas veces no conseguimos realizarnos en el trabajo que deseamos, de entrada sería inteligente evitar perseguir un puesto que no nos hará felices pero nos proporcionará bienestar material.

3. De haber sido egoístas e individualistas en sus matrimonios
Lo más importante para la pervivencia de la relación es compartir las mismas metas

4. De no haberse enfrentado a ciertos miedos. Las personas triunfadoras en la vida son aquellas que son capaces de extraer sabiduría de cada situación que afrontan en su vida, aunque esta no sea positiva a priori.

5. De no haber pasado más tiempo con sus hijos e hijas. La educación y los valores de los hijos dependen del tiempo que les dediquemos
Los niños y las niñas no se educan solos, por mucho que en ocasiones sea más sencillo buscarles el mayor número de actividades extraescolares posibles.

6. De no haber viajado más. No todos tenemos la misma disponibilidad, ni el tiempo ni el dinero para poder viajar con asiduidad, pero todos los que han viajado en abundancia coinciden en que fue algo esencial para abrir sus miras y ver desde otro punto de vista su existencia cotidiana
Igual tampoco hay que irse demasiado lejos.

7. De haber intentado luchar contra el envejecimiento. 
Es un proceso irreversible que tarde o temprano nos termina llegando a todos y todas, por lo que negarlo puede derivar en comportamientos que nos causen un daño mental o emocional.

8. De no haberle dado el valor suficiente a su tiempo. Tener siempre presente que nuestro tiempo en este mundo es limitado no tiene por qué llevarnos a la tristeza y a la frustración, sino todo lo contrario, nos puede servir para aprovechar al máximo posible nuestros momentos.

9. De haber pensado que la felicidad era la meta. La felicidad no debe ser el final del camino, sino nuestro punto de partida.

10. De no haber cuidado suficientemente a sus amigos y amigas. 
 Uno de los grandes peligros del envejecimiento es la soledad, que puede verse agravada por los diferentes problemas de salud, las dificultades de movilidad o la jubilación. 
No hay que perder nunca de vista a los amigos ni a la familia.

¿Estáis ya preparados y preparadas para alcanzar vuestra plenitud libres de arrepentimientos?

Otro parche al proceso de divorcio: el Coordinador parental

Otras Informaciones: 
Cómo reducir el impacto del divorcio en los hijosFunciones de los coordinadores parentales
Anidamiento, la nueva forma de divorcio cuando hay hijosMisión del coordinador parental: beneficiar al menor
¿en qué consiste esta nueva profesión?

Gorka Jiménez Pajares, Psicólogo, 27 abril, 2023
A veces, un divorcio dura mucho tiempo y, si el conflicto forma parte del ambiente, afecta a los hijos. Para protegerles se creó una figura mediadora
El divorcio puede ser un verdadero campo de minas, sobre todo para los chicos. En este sentido, el coordinador parental es el encargado de facilitar las relaciones entre ambos padres con sus hijos y de aliviar las desavenencias en todo el proceso. El objetivo es ayudar a los menores a que la transición sea un poco más amable.

Las rupturas de pareja, a veces, son eventos dolorosos. En torno a la separación, suele flotar un ambiente cargado de frustración, de rabia y, en ocasiones, de odio. Este contexto podría afectar la salud de los hijos. Conoce a qué más conlleva esta situación y cómo el mediador de «parentalidad» podría ayudar.
Producto del divorcio, los hijos pueden llegar a mostrar síntomas relacionados con el mal comportamiento, la depresión o el fracaso escolar.

¿Qué es un coordinador parental?
Actualidad del Derecho en Aragón define a los coordinadores parentales como facilitadores para los progenitores, en interés de los hijos, si las dificultades específicas del divorcio o la ruptura de una relación lo hace necesario.
La figura del coordinador parental tiene su origen en Estados Unidos, pero ya es común en Europa y Latinoamérica.

De hecho, la Revista Chilena de Pediatría resalta que varios países adoptan un programa educacional desde el momento en que se solicita el divorcio; su propósito es ayudar a los niños a afrontar la situación. Reseñan el caso de Australia, donde este método evidencia una reducción en los niveles de conflicto y mejor manejo de estos.

Sucede que cuando los padres se divorcian, los menores pueden llegar a sentirse como «objetos de intercambio». 
Además, los adultos focalizan su atención en el proceso legal que atraviesan y quizás minimizan la atención que requieren sus hijos.
Las huellas del divorcio son aún mayores si este carece de un acuerdo mutuo. En este escenario, el menor tiende a distanciarse de forma involuntaria de uno de los padres y tal vez asuma que, este cambio tan profundo en la relación con sus progenitores, puede prolongarse de manera indefinida.

Las actuaciones y decisiones que adopte el coordinador de parentalidad tienen siempre un interés subjetivo: los hijos menores.
A pesar de que utiliza técnicas y conocimientos sobre mediación, el trabajo del coordinador va más allá, su función se orienta al conflicto que impacta en los hijos. Es decir, el coordinador parental carece de neutralidad; su misión es volver a educar a los padres respecto al cuidado de sus hijos, porque la protección del menor es vital.

Entre otras tareas, el coordinador elabora un esquema de parentalidad que recoja los siguientes aspectos (Zafra Espinosa de los Monteros, 2019):
Cómo será el tiempo libre del niño.
En qué forma organizarán los periodos vacacionales.
El emplazamiento en el que residirá el hijo de manera habitual.
Cómo los padres pondrán en común toda la información relativa al hijo.
Un plan que determine qué padre se encargará del hijo en todo momento.
Qué tareas competen a cada padre con relación a las actividades diarias del niño.
Qué educación recibirá el menor y a cuáles actividades fuera de la escuela asistirá.
Cómo se producen los cambios de residencia del hijo y cómo se dividen los gastos económicos.
Cómo se comunicarán ambos con el hijo, en especial, en los momentos en que el menor esté con 1 de los 2.
Redactar un informe para el juzgado detallando cómo ha sido su intervención con la familia. De hecho, el juez puede tomar medidas judiciales con base en este documento.


En ocasiones, los padres se dejan llevar por sus propios problemas y los hijos menores quedan desprotegidos, en tanto que no miran por sus verdaderos intereses. Zafra Espinosa de los Monteros.

Si el plan de parentalidad está muy estructurado, la Revista Boliviana de Derecho explica que los beneficios en el niño serán mayores. Esto ocurre porque se regula gran parte de los factores que tienen que ver con el hijo. Lo que se pretende es facilitar una relación óptima entre ambos padres.
Y que, del mutuo acuerdo, el bienestar del menor se encuentre asegurado.

Algunos divorcios tardan meses en efectuarse; para un infante es un periodo inmenso. 
El proceso puede enfangarlo todo, creando climas de tensión irrespirables en los que quien más sufre es quien menos culpa tiene: el hijo.
En este sentido, la figura de control parental pretende velar por el bien de los hijos, a la vez que rema entre los padres para que lleguen a acuerdos. Su meta es disminuir la explosividad del conflicto.

jueves, 27 de abril de 2023

IRPF: Declaración de la Pensión de Alimentos

Más Información:

La edad máxima para incluir a los hijos en la declaración de la renta, según la ley
Si tienes hijos, estas son las deducciones que hay que tener en cuenta en el IRPF.
Cómo reclamar la deducción por pensión alimenticia en la declaración de la renta si eres madre o padre divorciado.
Esto es lo que dice la Agencia Tributaria sobre el concepto de pensión alimenticia, parte principal de los acuerdos de divorcio y sentencias judiciales al respecto cuando hay hijos dependientes de los progenitores.
Rubén García Díaz, 26.04.2023 
La declaración de la renta es un quebradero de cabeza. Incluso cuando luego el resultado sale positivo y no a pagar, genera nervios, pereza y dudas en quienes tienen que hacerla, cosa que ya toca en este 2023 porque estamos en plena campaña. Y si ya es complicado este asunto para una persona sin hijos, más lo es para quien los tiene, y todavía es un reto mayor para los padres y madres divorciados. 
A estos les asaltan las dudas sobre cuestiones que otras personas ni se plantean. Una de las más habituales, cómo reclamar la deducción por pensión alimenticia en la declaración de la renta.

Para saberlo, es fundamental localizar la información fiable al respecto. 
Y no hay fuente más directa que la página web de la Agencia Tributaria, que incluye el apartado dedicado a las pensiones compensatorias al cónyuge y las anualidades por alimentos —a favor de los hijos y de otras personas— en el punto 8.4.6, dentro del apartado que abarca la base liquidable general y la base liquidable del ahorro.

Hay que tener en cuenta antes de profundizar más, qué entiende la Agencia Tributaria por pensión alimenticia. 
Explican desde GM Tax, especialistas en asesoría fiscal, que “es el dinero que se paga para costear los gastos de los hijos, no solo en alimentos, sino también en vivienda, ropa o formación hasta que sean mayores de edad o terminen sus estudios, dependiendo de los acuerdos del divorcio o de lo que establece el juez”.
Es decir, no se refiere exclusivamente a los alimentos aunque el nombre pueda hacer que parezca así.

¿Se registra en la declaración de la renta?
La pensión alimenticia, dinero destinado a los hijos que recibe 1 de los 2 cónyuges, está exenta de declararse en la renta siempre y cuando haya una sentencia judicial firme o un acuerdo de divorcio.

Así lo especifica la Agencia Tributaria. “Para los hijos perceptores de dichas anualidades, constituyen renta exenta, siempre que las mismas se perciban en virtud de decisión judicial”, dice al respecto. 
Eso sí, es “imprescindible” que exista documentación legal que acredite el acuerdo de divorcio, avisan desde GM Tax. “De lo contrario, ese dinero debería tributar en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones”, apuntan.

También se debe registrar como ingreso por parte del progenitor que recibe la pensión si ha recibido más cantidad de la fijada por el acuerdo de divorcio o sentencia legal.
Por su parte, para el pagador, la Agencia Tributaria establece que “las cantidades satisfechas en concepto de alimentos a favor de los hijos por decisión judicial no reducen la base imponible general”.

Lo que sí puede hacer el progenitor pagador, apuntan desde GM Tax, es aplicar un tipo de gravamen más bajo por la cuantía, generalmente el 2%.Además, si la pensión es inferior a su Base Liquidable General, la escala de gravamen se aplicará por separado, lo que puede significar un ahorro, sobre todo para las rentas más altas”, apostilla.

Estos importes se incluyen en la casilla 471 de la declaración de la renta.

No es lo mismo que pensión compensatoria
La pensión alimenticia no es lo mismo que la pensión compensatoria. Son diferentes a nivel impositivo e incluso quien las percibe. Conviene aclararlo para evitar confusiones.
Ya hemos explicado anteriormente, de la mano de una fuente experta, qué es la pensión alimentaria. La misma fuente, GM Tax, señala que la pensión compensatoria es el dinero que se destina al excónyuge para cubrir el desequilibrio económico que se puede producir tras una separación”. 
Esto es, no va destinado a los hijos en común, sino a la expareja. “Suele establecerse cuando una de las partes gana bastante más dinero que la otra”, añaden desde GM Tax.

La Agencia Tributaria deja claro que “la pensión compensatoria tiene para el perceptor la consideración de rendimiento del trabajo no sometido a retención”. Esto significa que “el receptor deberá consignar la pensión como rendimiento del trabajo aunque la cantidad recibida estará exenta de tributar por el IRPF”, advierten desde GM Tax. 
Aun así, si el dinero de la pensión compensatoria supera los 1.500 € y el receptor ha ingresado más de 12.000 euros anuales, puede que le obliguen a presentar el IRPF”, apostilla el equipo de la asesoría fiscal.

El pagador, por su parte, siempre y cuando exista resolución judicial o convenio regulador, puede deducir el dinero de la pensión compensatoria en la base imponible del IRPF. “Eso sí, solo se puede incluir la cuantía establecida en la sentencia y siempre que no resulte una base final negativa. Si se paga más dinero, no se puede deducir”, exponen desde GM Tax.
La casilla para consignar estos datos en la declaración en el IRPF es la 423

martes, 25 de abril de 2023

¿Me puedo divorciar en un país si me he casado en otro?

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¿Cuánto cuesta un divorcio en 2023?.
Derechos y obligaciones de los extranjeros en España: Guía práctica de lo que dice la ley
Existen diferentes regulaciones que permiten los divorcios para extranjeros dentro de España o para españoles que residen fuera y quieren disolver su matrimonio en su país natal.
Patricia Campos Martínez, 24/04/2023 
La posibilidad de divorciarse en un país extranjero puede estar determinada por las leyes de este país. En ciertos espacios, como la Unión Europea se han establecido normativas que regulan la posibilidad de llevar a cabo la disolución de un matrimonio, tanto para personas pertenecientes a los países que la componen como para personas extracomunitarias.

Sin embargo, dentro de la UE la legislación que regula un divorcio no tiene por qué ser la del país en el que este es interpuesto. 17 países dentro de la Unión reconocen los divorcios transfronterizos en base a ciertos supuestos que permiten que la resolución se gestione desde otro país diferente, siempre y cuando se cumplan unos criterios de residencia y nacionalidad de ambos cónyuges.

Además, cualquier divorcio llevado a cabo en un país de la Unión Europea serán reconocidos en el resto de los países sin tener que poner en marcha ningún otro proceso con la salvedad de Dinamarca, país en el que no se aplican las mismas reglas que en el resto del territorio.

¿Cuándo es posible un divorcio de extranjeros en España?
La legislación española regula la competencia, el reconocimiento y la ejecución de resoluciones judiciales en materia matrimonial y de responsabilidad parental por medio del Reglamento de la Unión Europea CE/2201/2003 y matiza algunos supuestos en la Ley orgánica del Poder Judicial. La forma de establecer su criterio es en base a la residencia habitual y permite la aplicación de esta a residentes extranjeros en la UE, aunque no sean comunitarios. Para que una pareja pueda divorciarse en España deben cumplirse ciertos requisitos:
1.- La residencia habitual de los cónyuges debe estar en el país.
2.- La residencia habitual de quién interponga la demanda de divorcio está en el país.
3.- La residencia de la persona demandada está en España.
4.- España ha sido el último lugar de residencia habitual de los cónyuges.
5.-Al menos 1 de ellos vive de forma habitual en España si la demanda es conjunta.
6.- El demandante ha vivido al menos 1 año en el país antes de haber presentado la demanda o ha residido en España los 6 meses directamente anteriores a la petición de divorcio.

Según el tribunal de Justicia de la Unión Europea estos criterios son alternativos y no se deben dar preferencias entre ellos.
Debido a estos criterios, un supuesto como el divorcio de un matrimonio que pasa grandes temporadas viviendo en España tras su jubilación, podría celebrarse, sin ningún problema en el país, teniendo la posibilidad de presentarlo en cualquier juzgado del territorio nacional.

¿Y si uno de los cónyuges no viviera en España?
Para poder llevar a cabo el divorcio en este supuesto, deberá tramitarse un Poder especial para el juicio de divorcio ante la embajada del país en el que resida la persona que vive fuera de España.
Una de las particulares de este poder es que debe estar tramitado y redactado de una forma muy particular que pueda ser utilizado por los Juzgados españoles demostrando que está de acuerdo en poner en marcha el divorcio y apoderando al su Procurador en España para que este pueda realizar el papeleo en su nombre.

¿Qué documentación es necesaria para divorciarse en España siendo extranjero?
Para poder presentar una demanda de divorcio en España siendo extranjero, más allá de tener que cumplir los requisitos previamente descritos, las personas implicadas deberán presentar cierta documentación que permitan llevar a cabo los trámites del divorcio.

Esta documentación incluye los datos personales de ambos cónyuges entre los que se encuentran los documentos de identificación y datos acerca del matrimonio, los hijos y la vivienda familiar. 
Además, por supuesto, será necesario presentar el certificado de matrimonio y los certificados de nacimiento de los hijos en caso de tenerlos.

Divorcio en España desde el extranjero
Es posible que un español deba plantear su divorcio desde el extranjero para ponerlo en marcha en España. Para que este supuesto sea válido, el divorcio deberá ser de mutuo acuerdo. En este caso se precisará de la intervención de al menos un Procurador, puede ser el mismo para ambas partes, que represente a los cónyuges durante el proceso.

Una vez que son presentados los datos para poner en marcha el divorcio, se estudiará la viabilidad de poder llevarlo a cabo en España.
Si una de las partes no viviera en España y la otra sí, también sería posible poner en marcha la disolución del matrimonio, presentando un Poder notarial especial, como el que ya se ha mencionado, en la embajada del país donde se resida.

lunes, 24 de abril de 2023

Protégete mediante las Capitulaciones Matrimoniales

Más del 90% de las mujeres sale del divorcio sin compensación por el trabajo en casa.

La pensión apenas llega en la práctica al 7% de las mujeres casadas en régimen de gananciales mientras la indemnización en las parejas con separación de bienes resulta anecdótica al exigir al beneficiario que no haya trabajado nunca.
Eduardo Bayona,,Zaragoza, 23/04/2023 
Apenas el 7% de las mujeres que se han divorciado en España en los últimos años han conseguido una aportación económica que compense la merma de sus carreras laborales por el tiempo dedicado a la crianza y a las tareas de la casa.

Concretamente, y según indican los datos del CGPJ (Consejo General del Poder Judicial) y los del INE (Instituto Nacional de Estadística), el porcentaje se quedó en el 7,24% en 2021 (último ejercicio con datos disponibles), con 6.170 pensiones compensatorias para mujeres en un total de 85.179 rupturas; se situó en el 7,44% en 2020, con 5.667 entre 76.105, y fue del 7,68% en 2019, con 6.956 de 90.546.
Esa tendencia a la baja de los últimos años viene de largo. De hecho, se acerca a un ritmo constante a la mitad del promedio de 2009, cuando se situaba en el 11% (10.845 de 98.207) antes de mantenerse un lustro en el entorno del 10%.

¿A qué se debe esa baja aplicación de las pensiones compensatorias y su tendencia descendente? "El derecho de familia es intensamente patriarcal y la interpretación que se hace de él, todavía más", explica la abogada Altamira Gonzalo, que apunta cómo "la pensión compensatoria ha tendido a desaparecer por la mayor incorporación de la mujer al trabajo, aunque esa incorporación haya sido con jornadas parciales y sueldos reducidos".

2 regímenes de matrimonio en España
Gonzalo, especialista en derecho de familia y expresidenta de la Asociación de Mujeres Juristas Themis, aboga por "una profunda revisión con perspectiva de género del derecho de familia, en el que sigue habiendo términos como patria potestad, y después hará falta que los jueces apliquen esa ley desde una óptica de igualdad". Gonzalo aboga por "una profunda revisión con perspectiva de género del derecho de familia"

La legislación española contempla, a efectos económicos, 2 tipos de matrimonio. Por un lado, el régimen de gananciales, que tiene su propia versión en el consorcio conyugal aragonés y en la sociedad conyugal de conquistas navarra. Este es el preferente en todo el Estado salvo en otras 2 comunidades con derecho propio como Catalunya y Baleares, donde el "plan a" es la separación de bienes.

El 1º es un régimen de comunidad en el que se hacen comunes los ingresos y las adquisiciones del matrimonio con independencia del cónyuge del que procedan, mientras que en el 2º cada miembro de la pareja mantiene separado su patrimonio, con los aumentos y reducciones que pueda experimentar a lo largo del tiempo.

En todo el país se puede adoptar el régimen que no sea preferente mediante una escritura notarial, aunque en la práctica esos cambios son escasos; es decir, que la práctica totalidad de los matrimonios de las "zonas de derecho común" se formalizan como consorcios, salvo en algunos casos de claro desequilibrio entre la fortuna de los miembros, mientras que en Catalunya y Baleares apenas se renuncia a la separación de bienes.

"Los tribunales han venido denegando las pensiones compensatorias"

Y, paralelamente, el Código Civil establece, al margen de los sistemas propios de algunos derechos forales como el catalán, 2 tipos de compensaciones para los casos en los que el divorcio empeora la situación económica de 1 de los excónyuges. Algo que afecta con mayor frecuencia a la mujer por la merma que suele provocar en su carrera laboral su dedicación a la crianza y habitualmente mayor a las tareas domésticas: la pensión compensatoria del art. 97 para los gananciales y la del 1.438 para las separaciones de bienes.

El 1º establece que "el cónyuge al que la separación o el divorcio produzca un desequilibrio económico en relación con la posición del otro, que implique un empeoramiento en su situación anterior en el matrimonio, tendrá derecho a una compensación", ya sea periódica o en un pago único, que establecerá el juez a falta de acuerdo. 
Mientras, el 2º contempla que en el momento de la ruptura "el trabajo para la casa será computado como contribución a las cargas (de sostenimiento del hogar) y dará derecho a obtener una compensación".

Sin embargo, ninguno de los 2 acaba por ser aplicado en la inmensa mayoría de los casos. De hecho, las recientes sentencias en las que una mujer obtenía una indemnización de más de 200.000 € por 25 años de trabajo doméstico y crianza y otra recibiría 35.000 por el mismo motivo resultan tan sorprendentes como anecdóticas en el marasmo del derecho conyugal.

"En la práctica, y aunque jurídicamente no debería ser así porque el Código Civil habla de desequilibrio económico, los tribunales han venido denegando las pensiones compensatorias cuando la mujer había tenido ingresos, con lo que esta fórmula, introducida en la reforma de 1981, ha ido desapareciendo conforme la mujer se ha ido incorporando al mercado laboral", explica Gonzalo, que remarca que se trata de "una aportación económica en reconocimiento a su trabajo" que no debe confundirse con la pensión de alimentos, que desaparece con el divorcio.

¿Qué ocurre con las parejas de hecho?
Eso, para los divorcios con régimen de gananciales; en los de separación de bienes, caso de las 2 recientes sentencias de Málaga y Pontevedra, la pensión compensatoria ha sido incluso menos común.
"Ha costado mucho que se aplicara. Había una interpretación restrictiva por la que se aplicaba únicamente cuando el cónyuge afectado no había trabajado nada", anota la letrada. 
Considera que "con este régimen se ha estafado a muchas mujeres. La separación de bienes es justa cuando la situación económica es similar, pero muy injusta cuando esa relación es de desigualdad".

Por otro lado, anota, "el art. 1.438 no dice que para acceder a esa compensación el cónyuge no haya podido tener otros ingresos, lo que dice es que el que ha trabajado para la casa debe ser compensado por el otro".
"Ha habido un empeoramiento, que se ha traducido en un empobrecimiento, de la mujer en el divorcio", resume la letrada, que llama la atención sobre la ausencia de regulación de este tipo de situaciones en las parejas de hecho: "Ahí la inseguridad es enorme, no hay nada regulado. La ley que regule la ruptura en las parejas de hecho comienza a ser urgente".

Ruptura: Cuando sientes que ya no da más de sí.

RESTAR, MÁS QUE SUMAR.
7 formas de terminar una amistad cuando sientes que ya no da más de sí.
Las relaciones van cambiando a medida que pasa el tiempo y debido a muchísimos factores. Pero si crees que ha llegado la hora de decir adiós, aquí van las maneras más comunes para cerrar el capítulo
E. Zamorano, 21/04/2023 
En toda relación de amistad prevalece un interés recíproco, equilibrado y compartido. Si quedamos con alguien, queremos permanecer cerca y hacer todo lo posible por compartir momentos con él o ella, será porque nos interesa de una forma positiva. 
Lamentablemente, la vida sigue su transcurso, nuestra personalidad y la de los demás cambia, al igual que nuestras prioridades, gustos y puede que hasta la manera de pensar. Entonces, es natural que poco a poco vayamos estrechando nuevos lazos que vienen a sustituir (aunque sea en una dimensión espacial o temporal) a los que ya teníamos que, en caso de no poner el interés necesario, terminarán también por distanciarse.

Bien es cierto que se tiene asumido que amigos de verdad hay pocos, que podríamos contarlos tan solo con los dedos de una mano, y muchos de ellos pueden pertenecer a un pasado remoto (la infancia, lo que añade más valor a la relación), mientras que otros podemos haberlos conocido hace relativamente poco pero sentir el vínculo de una manera muy intensa. Al final, a todos los elegimos, lo que quiere decir que existe una intención manifiesta del individuo por crear o mantener el lazo, pero también en un sentido inverso; es decir, muchos no entran en la clasificación y por ello acaban formando una resta en nuestra vida afectiva.
Y, esta resta, puede ser explícita y directa o subliminal e indirecta.

Las rupturas entre amigos pueden llegar a ser igual de dolorosas que las rupturas entre parejas; al fin y al cabo, no podemos medir la intensidad de las emociones que nos unen a los otros, de ahí que no podemos estar seguros de cómo nos afectará la partida de un ser querido hasta que no la experimentamos. 
Por ello, es tan incómodo decir un "no" antes que un sí, pero, sin embargo, necesario: no podemos ser amigos de todo el mundo ni desdoblarnos en el espacio y el tiempo, lo que redunda en que establecemos una serie de preferencias sobre con quién queremos estar y con quién no
En todo caso, mantendremos amistades por miedo a la soledad, algo que muy humano, pero que a la larga pasa factura, pues muchas veces podemos caer en círculos sociales en los que no nos gustaría estar.

¿Cómo poner fin a una relación de amistad?
Un estudio muy reciente, publicado en la revista Personality and Individual Differences, establece que hay 2 formas de terminar con una amistad con sus respectivas ventajas y desventajas: la gradual (dejar la puerta abierta a una posible reconciliación en el futuro) y la inmediata (quemar todos los puentes con esa persona). 
La 1ª podríamos decir que es más laxa, y esto a su vez trae de inconveniente el hecho de sentir que no nos libraremos de esa persona tan fácil o rápidamente, lo que puede dar lugar a más problemas. 
La 2ª, que parece mucho más radical, tiene como ventaja que ya no tendrás que volver a soportar aquello que os ha llevado a la separación. 
Al final, como sucede con una pareja, suele llegar el momento en el que uno o ambas personas se dan cuenta de que no pueden permanecer mucho más tiempo juntas debido a una continua escalada de conflictos o sensaciones negativas que ponen en jaque su relación.

"Las personas más empáticas eran más propensas a usar el distanciamiento gradual y menos el ghosting"

Menelaos Apostolou, psicólogo de la Universidad de Nicosia, en Chipre y autor principal de dicho estudio, entrevistó a 225 personas a las que se les pidió que declararan cómo llegaron al término de una amistad para intentar dar con las formas más detalladas de ruptura, los grises a un punto final gradual o inmediato. Después, analizó los elementos comunes de todas las entrevistas según su narrativa y después realizó una tarea cuantitativa para comparar estas características centrales con las de otro grupo de 469 personas. Al final, dio con 7 estrategias generales para poner fin a una amistad, que por si necesitas una guía, veremos a continuación.

Dentro de las formas graduales, figura la más simple: dejar de pasar tiempo con tu amigo o amiga. "Evitar salir con ella, dejar de contar con ella en tus planes futuros, reunirte con menos frecuencia o simplemente decir que no estás disponible", asegura Apostolou, en un artículo de Psychology Today que se hizo eco del estudio. 
Tal vez prefieras tener una charla sincera y abierta para decirles adiós, lo cual será más incómodo pero no por ello menos útil. A veces, es preferible "tener una conversación sobre las razones por las que la amistad no puede continuar, que ya no sois felices con la relación o que vuestras opiniones ya no coinciden".

Otra táctica podría ser un punto intermedio entre estas 2, que es el hecho de poco a poco irse volviendo más frío ante el trato presencial o virtual. En ese caso, puedes "responder a sus mensajes con un tono formal, contactar solo con la persona en ocasiones especiales o volverte más frío", asegura el psicólogo. A esta le sigue una estrategia que busca guerra o mucho más incendiaria, como es el hecho de hablar mal de la persona en cuestión a sus espaldas. En este sentido, hay un riesgo de que se acabe enterando de que le pones verde por otras personas, un riesgo que en ocasiones se busca para poner fin a esa amistad.

También puede ser que te inventes excusas para evitar hablar o quedar con la persona en cuestión, lo cual deja bastante que desear porque es deshonesto. Esto incluye no contestar a los mensajes después de un tiempo prolongado o no contestar nunca al teléfono. Las 2 restantes formas de terminar con una amistad pasan por el distanciamiento gradual (1 de las 2 más básicas que vimos al inicio) y el temido ghosting, que al igual que en el mundo de las relaciones románticas, pasa por cortar el contacto en seco, bloquear su perfil en redes sociales o evitar coincidir con la persona a toda costa.

Todo depende de la personalidad
De las 7, la más común que resultó ser en el estudio fue el distanciamiento gradual, ya que es la menos directa, pero la más efectiva si no quieres pasar por el mal trago de decirle a la cara que queréis dejar de ser amigos. Y la menos usada fue precisamente la terminación inmediata. 
"Los rasgos de la personalidad influyeron en la probabilidad de usar distintas estrategias para terminar la amistad", recalca Aposolou. 
"Las personas más empáticas eran más propensas a usar el distanciamiento gradual y menos el ghosting, y las más extrovertidas el hablar cara a cara sobre la necesidad de poner punto final a la relación". ¿Y tú? ¿Cuál crees que es la forma que más has usado para despedirte de tus amigos perdidos?

domingo, 23 de abril de 2023

el creciente fenómeno de los divorcios tras décadas de matrimonio

Para el tiempo que me queda por vivir lo que no quiero es estar a disgusto”.
La mediana edad está marcada por importantes transiciones vitales.
El gris de las canas ha llevado a los investigadores a denominar "divorcio gris" a la separación de adultos mayores.
BBC News, 22 de abril, 2023 
Aída Sedano se ha vuelto una celebridad en TikTok. Esta mujer de 76 años no baila ni canta, pero sus videos -en los que relata, por ejemplo, cómo es ir a hacer la compra sin su marido- han llegado hasta las 3,5 millones de visualizaciones.
Sedano -mexicana, madre de 3 hijas y abuela de 6 nietos- se separó de su esposo estadounidense hace 9 años, después de 4 décadas de casada.

Cuando ya no se da la relación, deja que el viento sople y se lleve la basura de tu camino. Y vive. Y empieza a vivir”, le dice a BBC Mundo la dueña de la cuenta @aidasedanolaabuela, que tiene 116.600 seguidores en la red social.
Su frase resume el pensamiento de muchas personas en una época donde, a nivel general, la gente vive más y llega en mejores condiciones de salud -física y mental- a edades que tiempo atrás eran vistas como avanzadas.

La tendencia es tan popular que llevó a investigadores estadounidenses como Susan L. Brown a acuñar un término para este fenómeno: divorcio gris.
¿Por qué gris?
Básicamente se refiere al divorcio de personas que tienen ya el pelo canoso, es decir, personas de 50 años o más, que deciden dejar a sus parejas después de muchos años de matrimonio.
Ya no se ve el divorcio como algo tan estigmatizado como podía ser al principio, sino que se ve mucho más normal”, explica a BBC Mundo Silvia Congost, psicóloga y escritora. “Al estar más normalizado el divorcio hace que esté más presente también a esas edades”.
Además, la esperanza de vida se va alargando. Al llegar a los 65 años nos quedan 2 décadas de vida de promedio y si 1 no es feliz, ya no quiere resignarse a eso y sabe que tiene más opciones”, indica la experta en relaciones.

De acuerdo con un estudio elaborado por Susan L. Brown, quien codirige el Centro Nacional de Investigación Familiar y Matrimonial en la Universidad Bowling Green State, la cifra de divorcios grises se duplicó entre 1990 y 2010, con un aumento de la tasa del 0,5% al 1% anual en Estados Unidos.
Hace 1 generación, menos del 10% de los divorcios afectaban a cónyuges mayores de 50 años. Hoy en día, más de 1 de cada 4 personas que se divorcian en ese país tiene más de 50 años.

En México, la cifra de personas que se divorciaron con más de 50 años subió en 10 años desde los 10.531 divorcios registrados en 2011 hasta los 28.272 de 2021, según los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
En España, otro ejemplo de esta tendencia, 34.449 personas mayores de 50 años se divorciaron en 2021 frente a las 24.894 registradas en 2013, según cifras oficiales.

Sin estigmas
Cada vez tenemos parejas de más edad”, explica a BBC Mundo Sacramento Barbas, mediadora y psicóloga de la Fundación ATYME, pionera en España en implantar la mediación. “Cada vez más parejas no quieren seguir juntas cuando llegan a la jubilación”.
Para el tiempo que me queda por vivir lo que no quiero es estar con problemas, estar a disgusto”, indica sobre una de las frases que más escuchan. Otra de las frases más habituales en parejas que deciden separarse al jubilarse es la de “No reconozco a mi pareja, es como si fuera otra persona”, comenta Barbas.

Sin embargo, lo sorprendente es que “a veces son los hijos adultos los que ponen más impedimentos, porque no quieren que los padres se separen”, detalla la experta española sobre el divorcio a partir de los 50 años, muchos de los cuales han aguantado precisamente por los hijos.
En su opinión, “la esperanza de vida, vivir más años con una calidad de vida mejor les lleva a querer disfrutar de esta etapa sin tener disgustos”. “Además, el tema del divorcio se ve diferente actualmente en la sociedad. El divorcio ha estado muy estigmatizado. Existía el miedo a la soledad, el qué pensarán en el trabajo…”, agrega.

De la misma manera lo ve la psicóloga argentina especialista en crisis individual Beatriz Goldberg. “La gente se siente ahora con ganas de cambiar. Antes, hace muchos años, uno decía, bueno, si ya no me divorcié, ya no me divorcio. En cambio ahora, la gente con 60 y 65 años está muy saludable aún. Tienen muchos años de vida por delante”.

Muchos encuentran después nuevas parejas. “Hay gente que siente que la nueva pareja es más para el goce y la otra era para armar la familia y esta es para disfrutar”, explica a BBC Mundo la autora de libros como “Me separé y ahora qué”.
La mediana edad está marcada por importantes transiciones vitales
Los hijos crecen y se van de casa, dejando a las parejas con el nido vacío. Las carreras profesionales van decayendo a medida que las personas se jubilan.

Sin el ajetreo diario de hacer malabarismos con los horarios de los niños y las largas horas pasadas en el trabajo, los cónyuges pueden descubrir que tienen poco en común, que son prácticamente 2 extraños sin nada que decirse.
El divorcio gris no suele precipitarse por un acontecimiento singular, sino que es el resultado de un distanciamiento, explican las expertas.

Junto con la normalización del divorcio se suma la independencia de la mujer.
Las mujeres nos hemos dado cuenta de que no tenemos por qué tolerar ciertas cosas que antaño toleraban nuestras abuelas. Ya no se necesita tanto ese modelo familiar en el que uno mantiene al otro”, explica Congost.
Si no eres feliz sabes que no tienes por qué seguir aguantando. El nivel de tolerancia en algunos casos es menor, y digo, en algunos casos, porque se sigue sufriendo en relaciones que no funcionan y que no nos damos cuenta”, agrega.

La historia de Aída.
Aída Sedano cuenta su experiencia en TikTok @aidasedanolaabuela donde tiene 116.600 seguidores.
Aída Sedano se casó con 24 años, pero al poco tiempo se dio cuenta de que el matrimonio no era lo que pensaba. Encerrada en su casa en Tijuana todo el día con sus hijas y obligada a dejar de trabajar como maestra rural, un trabajo que le encantaba, vio pasar los años.

Yo platicaba con mis tías y les decía que no me gustaba esa relación, que no venía, que tomaba, que gastaba mucho. Y todo el mundo me decía: tienes buena casa, tienes buenos muebles, vistes bien, no te falta nada”, comenta a BBC Mundo.
Yo me acuerdo que una vez mi papá me preguntó, ¿te pega hija? No ¿Que no te atiende como mujer? Sí. ¿Es que te falta algo de comer, hija? No ¿Pues, qué quieres, hija? Es un muchacho joven, tiene que salir a atender el negocio”.

Cuando se mudó a San Diego finalmente con su marido consiguió volver a la universidad a estudiar pedagogía con 45 años.
Aída intentó muchas veces volver a trabajar de maestra, pero su marido no se lo permitía.
Cuando volví a la universidad fue que empecé a aprender que nosotras las mujeres teníamos derechos, que el mundo había cambiado, que las cosas no eran como venía arrastrando”.

Finalmente, decidió dejar a su marido a los 65 años.
Si embargo, reconoce que es un camino “muy duro”. “El dolor te llega hasta la médula de los huesos”, indica sobre su experiencia que recoge también en 2 relatos cortos en un libro coral titulado “Estamos hechos de historias”.

Aída es conocida en las redes sociales como "La abuela".
Soy una señora normal que sufrió y encontró en los videos la manera de conectar, la manera de tener amistades”, afirma sobre su cuenta de TikTok, donde algunos de sus videos como en el que cuenta cómo es ir a hacer la compra sin su marido han llegado hasta los 3,5 millones de visualizaciones.

La pensión alimenticia, un ingreso para ellas y un drama para ellos

Lourdes Hernández Vásconez, Ecuador, 22.04.23 
Algunas mujeres viven de la pensión alimenticia de sus hijos, sin trabajar, comentó Patricia en una clase de educación financiera que dicté. 
Se trataba de colaboradores de una empresa, en su mayoría mujeres. 
Yo les había pedido que anotaran todos sus ingresos. Una participante decía en voz alta: salario, comisiones, sobresueldos, pensión alimenticia… -¿A qué te refieres? -Le pregunté. -Es la pensión que el papá de mis hijos tiene que pagar cada mes. -Pero eso es para tus hijos. -Claro, todo suma. Verdad. Es un ingreso más. Patricia soltó su comentario mordaz y añadió: algunas se embarazan para tener pensión alimenticia. -Yo acepté que el papá de mi hijo pague el mínimo y ni eso paga. -Dijo otra participante. -Mi ex les da regalos a cada rato, pero no me da la pensión. Al menos paga el colegio. -Agregó otra señora. 
¿Esto es bueno o malo para los beneficiarios finales, o sea, los niños y niñas? ¿Sabían que en Ecuador se inician, a diario, 300 juicios de alimentos? Aunque la pensión alimenticia se traza según los ingresos, el 80% de las pensiones son inferiores a USD 125. 
El 0,46% están entre USD 1.000 y los USD 7.000. 
Y solo el 0,01% son superiores a USD 7.000. 
Mantener a un hijo desde la gestación, parto y 1º año de vida se calcula que cuesta un promedio de USD 14.400. 

Y, después, un promedio de USD 500 mensuales. La opinión de los hombres que no están a favor de la pensión obligatoria es más o menos así: -En buena hora no tuve hijos con mi exmujer. Ahorita estaría en la miseria. -En el divorcio me sacó lo que pudo, y ahora sigue con la pensión de mi hija. -Cuando me toca ver a mis hijos, apaga el celular, pero si me atraso en la pensión, ahí sí llama y llama. -Mi plata se va en la ropa y la peluquería de ella, ojalá quede algo para mi hijo. En la actualidad muchos quieren la coparentalidad, o sea, la custodia mutua. 

En todo caso, si la persona que no está a cargo de los hijos no paga la pensión alimenticia, puede recibir una boleta de apremio, pasar por un juicio de alimentos y, luego, ir a prisión. 
Todos estos testimonios, casos y problemas sugieren algunas soluciones: Hablemos de finanzas antes de casarnos o de vivir juntos. Las finanzas del hogar están en los hombros de los 2. Si se quiere tener hijos, conversar sobre su manutención y de la responsabilidad mutua, de igual a igual, para cubrirla. Según la ley, la madre tiene la custodia de sus hijos, lo cual pienso que es un premio. Criar un hijo es esforzado y caro, pero es lo mejor que le puede pasar a una persona. Hay papás maravillosos como el mío propio, pero madre es madre, punto. No hay discusión. 

Manejar el dinero siempre requiere orden, disciplina, ahorro, rigurosidad, prudencia, sacrificio, previsión. Más gasto no equivale a más calidad de vida. Si el padre de los niños se queda sin trabajo, pero ha mostrado responsabilidad, es preferible esperar a que tenga ingresos de nuevo. 
Que se iguale y sea puntual en los pagos futuros. Y si el padre de los niños no ha sido responsable y no da la pensión correspondiente, evaluar si vale la pena demandarlo. Llegar a esa desagradable situación no tiene ningún lado positivo y hace daño a los hijos. 

Lejos de lamentarnos, las mujeres hoy nos ponemos las pilas. Trabajamos duro, cuidamos bien nuestro dinero, educamos a nuestros niños, cuidamos de nosotras mismas, y gozamos de la vida. Mejor dicho, “las mujeres ya no lloran, las mujeres facturan”, tal como dice Shakira. 
Siento vergüenza ajena de las mujeres-corazón de garaje, o de las que se dejan embobar por el galán con billetera. 
La sumisión, en cualquier formato, es detestable. No lo hagan hermanas. Mujer que se precia, no necesita de un hombre para salir adelante. Seamos unas mujeres felices que pueden compartir con hombres felices, complementados para cuidar a los hijos, viviendo una buena vida de largo.