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sábado, 26 de septiembre de 2026

Vigo: El Fracaso de los Puntos de Encuentro Familiar (PEF)

Otros Medios: lavozdegalicia.
El odio entre padres lleva a 200 niños de Vigo a visitarlos o recogerlos en un espacio neutral.
A lo largo del 2025, el Punto de Encuentro Familiar (PEF) reunió a medio millar de progenitores en conflicto.
Se realizaron 4.000 intervenciones; 2.439 fueron visitas supervisadas y otras 1.562 para la entrega y recogida de los menores
La Audiencia «condiciona» la custodia compartida de un hijo a que sus padres acudan a terapia familiar.

Elena Villanueva, 24 SEPT 2026 
Como Suiza, pero a escala doméstica. Cuando la conflictividad, la bronca y el enfrentamiento entre 2 progenitores separados se ha convertido en el día a día, hay que abogar por un espacio donde pueden producirse las visitas y las entregas de los hijos sin que estos tengan que cruzarse para evitar peleas. 
A lo largo del 2025, fueron 554 padres y madres los que hicieron uso del Punto de Encuentro Familiar (PEF) en Vigo debido a su pésima relación, vínculo que llega a afectar negativamente al menor y a su comportamiento.

En total, fueron 210 menores los que pasaron por este servicio protagonizando 4.001 intervenciones; 2.439 fueron visitas supervisadas o tuteladas y otras 1.562 para la entrega y recogida de los menores entre progenitores, otros familiares o familias acogedoras, según datos facilitados por la Consellería de Política Social. 
En vista del elevado volumen de expedientes que maneja, la administración está desde julio acondicionando una nueva localización para el PEF, en concreto, en la Gota de Leche (frente al Concello y a la Jefatura de la Policía Local) con una inversión de más de medio millón de euros (€).

Impacto en el bienestar emocional del menor.
Esta elevada tensión o peleas constantes entre los padres y madres de los menores puede generar «problemas conductuales» en los hijos. Así lo reflejan profesionales del gabinete psicosocial dependiente el Imelga (un equipo de psicóloga y trabajadora social que asesora a jueces y tribunales en asuntos de familia y custodias) e informes escolares. En un caso reciente, de la exploración del niño, que contaba con 13 años, la «elevada conflictividad» entre los progenitores «ha tenido un impacto relevante en el bienestar emocional del menor», cuya mayor preocupación es «que vuelvan a protagonizar conflictos en público».

Mal tono a profesores y alumnos
En cuanto al centro educativo, reflejan que el alumno es «muy sensible» a los conflictos familiares; «cuando estos se producen el alumno muestra muchos problemas conductuales, inestabilidad emocional, mucha frustración y rabia que no puede regulando en muchas ocasiones». Inciden también que el niño «presenta dificultades para la interacción con el resto del grupo, más su integración no es total debido a su gestión emocional desregulada. La forma de dirigirse a otros compañeros puede resultar un poco brusca empleando un tono de voz elevado; también cuando se dirige a los docentes, dando contestaciones por veces no muy apropiadas para un niño de su edad y fuera de lugar».

Terapia familiar
Estas conclusiones vienen recogidas en una reciente sentencia, con fecha del 21 de julio de 2026, en la que la Audiencia civil de Vigo acoge estos argumentos para «condicionar» la adopción o cese de la custodia compartida a que ambos progenitores participen de una terapia familiar para «la superación de su situación de conflicto y diferencia de estilos educativos». En su fallo, los magistrados recomiendan que sigan un Programa de educación familiar. Si el padre o la madre optan por no participar o por no implicarse, esta conducta podría modificar el actual régimen de custodia compartida semanal que ahora rige entre ambos padres.

En la sentencia, la Audiencia de Vigo, señala que los 2 progenitores han estado presentes en la vida del menor, tanto durante la convivencia como tras la ruptura de la pareja. El niño, tras ser escuchado, quiere poder seguir con la custodia compartida, y su mayor deseo es «que sus dos padres se comuniquen entre ellos».

Por ello, tanto las profesionales del Imelga como los del colegio, recomiendan acudir a una terapia familiar. «Se observan diferencias significativas en los estilos educativos, rutinas y los criterios de organización. Esta discrepancia está generando desajustes y tensiones frecuentes que no puede resolver por sí mismos, por lo que sería recomendable el asesoramiento y o acompañamiento de un profesional», señalan.

sábado, 26 de julio de 2025

El Punto de Encuentro Familiar y otros protocolos de entrega para padres desavenidos

El caso de Daniel, el hijo menor de Juana Rivas y Francesco Arcuri, ha hecho visibles los problemas a los que se enfrentan muchas familias a la hora de entregar a sus hijos con uno u otro progenitor.
En Mediodía COPE profundizamos sobre los protocolos de entrega de niños de padres divorciados.
Jesús Tobarra/Raquel Pérez Polo, 25 julio 2025
En España, los divorcios han repuntado un 8,2% hasta los casi 86.600 tras 2 años de descenso. Aun así, sigue siendo una cifra inferior a los de 2021 y años anteriores.

En la mitad de los divorcios había menores sobre los que otorgar custodia y en la mayoría, el 49,7%, esta fue compartida. El caso de Juana Rivas comenzó siendo como otro cualquiera, pero ya hace tiempo que se desbocó y se ha visto envuelto en una tormenta de política y espectáculo mediático. Lo último del caso es que este viernes 25 de julio, se ha realizado la entrega de Daniel, el hijo menor de Juana Rivas y Francesco Arcuri, a este último y que, padre e hijo, han comenzado su regreso a Italia.

Lo habitual en los casos de custodia compartida es que haya un entendimiento entre los padres y sean ellos mismos los que se organicen. Sin embargo, se puede llegar al punto de recurrir, de manera extraordinaria, a lo que se conoce como Punto de Encuentro Familiar.
"Los puntos de encuentro están situados en lugares pacíficos, tranquilos y se habilitan en situaciones excepcionales. Lo natural es que los padres se entiendan y la recogida se realice en el colegio o bien en el domicilio de alguno de los progenitores. Cuando se hace una entrega en un punto de encuentro es porque es una situación complicada", explica a Mediodía COPE Alberto Cebrián, abogado de familia.

Para esas situaciones complicadas o complicadísimas como la que tienen y de la que estamos siendo testigos todos, Juana Rivas y su exmarido, el italiano Francesco Arcuri, son esenciales estos puntos de encuentro. ¿Qué ocurre en ellos? "Hay entregas y recogidas que se basan en que entre uno de los progenitores, entre el otro, el niño se va con el que no ha venido..., al final es un lugar en el que se hace intercambio; pero el progenitor que comienza su visita se puede ir fuera del centro y, después, también hay visitas que son supervisadas o tuteladas en las que el progenitor desarrolla su visita dentro del punto de encuentro y es o supervisado o tutelado", explica el letrado.

si no hay acuerdo, habrá decisión judicial
Hay que destacar que los progenitores no eligen ir al punto de encuentro, sino que se trata de una resolución judicial. Este servicio está destinado para tratar casos extraordinarios que requieren de supervisión, de seguridad, de protección para el menor. Para ello, en estos encuentros participa un equipo preparado.
"El equipo que trabaja en los Puntos de Encuentro Familiar es pluridisciplinar tenemos psicólogos, abogados, educadores sociales, trabajadores sociales y cada uno se va más o menos ocupando de que todo funcione bien. Las entregas en un punto de encuentro son antinaturales, pero son la mejor opción porque la situación así lo requiere", resalta el abogado de familia, Alberto Cebrián.

Cada caso tiene sus particularidades. Hay ocasiones en las que no se encuentran los padres, pero sí que hay veces en las que los padres sí que se verán para intentar encaminar la situación hacia la normalidad. Cebrián deja claro que los puntos de encuentro no son ni pretenden ser una solución definitiva: 
 "una cuestión que la gente no entiende bien del punto de encuentro es que es extraordinario totalmente y es temporal. No podemos pretender establecer una regulación de visitas que permanentemente se hagan un punto de encuentro. Tiene vocación de ser temporal hasta que efectivamente se normaliza la relación y esa relación puede ser beneficiosa para el niño. No son situaciones normales, no siempre son los progenitores, puede haber abuelos, otros familiares...".

Los lugares en los que pueden desarrollarse son limitados y, aunque sí que se puede llegar a conocer dónde se realizan, la cita y la hora requiere de esa confidencialidad para proteger al menor, que al final, es lo fundamental, ya que una exposición excesiva al conflicto puede tener consecuencias para el niño, como afirma Aurora García Moreno, neuropsicologa, en La Linterna:
"La exposición puede retraumatizar al niño que va a revivir ese trauma. Es habitual que además internalice emociones como puede ser la culpa, ¿qué habré hecho yo para que se forme este circo? 
También le afectará a la autoestima y entonces esta exposición, estos miedos, le van a llevar incluso a una percepción distorsionada de lo que es el amor y la seguridad".

En el caso del hijo de Juana Rivas ha habido que recurrir a uno de estos puntos de encuentro familiar precisamente por lo excepcional del caso.

miércoles, 22 de septiembre de 2021

Los puntos de encuentro familiar de Euskadi atendieron a 1.309 menores en 2020

Otros Medios: Naiz,
EL 51% FUERON NIÑOS Y UN 49% NIÑAS, LA MAYORÍA DE LOS CUALES TENÍAN ENTRE 3 Y 11 AÑOS DE EDAD
RC/EFE, 21.09.2021
Los puntos de Encuentro Familiar por Derivación Judicial de Euskadi atendieron el pasado año a 1.309 menores, un 4,8 % menos que en 2019, de 923 familias con rupturas problemáticas, situaciones de conflicto o malos tratos, de las que 324 tenían vigentes órdenes de alejamiento, el 91 % sobre el hombre.
Estos datos se desprenden del informe de evaluación de estos puntos, dependientes de la Dirección de Justicia del Gobierno vasco, elaborado por el Instituto Vasco de Criminología y corresponde al pasado ejercicio, cuando también se notó el efecto de la covid ya que estos puntos permanecieron sin atención presencial entre marzo y mayo, aunque en abril se recuperó el servicio telefónico.
Euskadi cuenta con 9 puntos de estas características: en las 3 capitales vascas, además de en Barakaldo, Portugalete, Durango, Zalla, Gernika y Tolosa. Se trata de espacios neutrales en los que con apoyo de un equipo multidisciplinar se produce el encuentro de los miembros de una familia siguiendo lo determinado por resolución judicial.
El pasado año en estos puntos se atendieron a un total de 1.309 menores, el 51 % niños y un 49 % niñas, la mayoría de los cuales tenían entre 3 y 11 años de edad (un 64 %) y un 84 % de ellos habían nacido en Euskadi o en otras comunidades de España, un 4 % en el extranjero y de un 12 % se desconocía lugar de nacimiento.
Las familias atendidas fueron 923 frente a las 987 de 2019 y como "viendo siendo habitual en evaluaciones anteriores", era la madre quien ostentaba la custodia "en la inmensa mayoría de veces", un 84 % el pasado año, según se recoge en el informe remitido al Parlamento vasco. 
En un 13 % de los casos la custodia era de los padres y solo un 3 % tenían custodia compartida.
En total se tramitaron 1.055 expedientes judiciales (42 menos que en 2019), de los que el 46 %, un total de 484, provenían del juzgado de violencia sobre la mujer, un 26 % de los juzgados de familia y un 28 % de otros tribunales, los mismos porcentajes que 1 año antes.
En estos 9 puntos de encuentro se llevaron a cabo el pasado año un total de 19.376 actuaciones, de las que el 58 % fueron intercambios de menores (11.258), y se registraron 7.875 visitas tuteladas (41 %) y 243 (1%) visitas sin supervisión.
En cuanto al lugar de nacimiento, de las 1.309 personas menores de edad que han sido atendidas en el año 2020 en los PEF de la CAPV, podemos ver que la mayoría son nacidas en la CAPV o en otras CCAA (un 84%), destacando Portugalete con un 97% y Barakaldo con un 99%. 
En términos generales, un 4% ha nacido en el extranjero, aumentando en Bilbao este porcentaje a un 6%. Señalamos que en un 12% se desconoce el lugar de nacimiento (160 niños y niñas), destacando los Puntos de Encuentro de las 3 capitales vascas, cuya explicación radica en que son familias con las que no se ha comenzado a trabajar o todavía no se ha visto a los niños o a las niñas.

lunes, 10 de agosto de 2020

Canarias: Red de Puntos de Encuentro Familiares.

Fuerteventura se suma a la Red de Puntos de Encuentro Familiar.
Por Redacción, 9 Ago 2020
La Consejería de Administraciones Públicas, Justicia y Seguridad del Gobierno de Canarias, a través de la Viceconsejería de Justicia, ha incrementado la Red de Puntos de Encuentro Familiar (PEF) en el Archipiélago a través de subvenciones otorgadas este año, por 1ª vez, para el desarrollo de estos recursos sociales en Lanzarote, Fuerteventura y el Sur de Gran Canaria. 
Los servicios en estas 3 islas, que serán realizados por ONG especializadas, se suman a los ya existentes en Tenerife, La Gomera, La Palma, El Hierro y Gran Canaria.
La viceconsejera de Justicia, Carla Vallejo, destaca que, con la actividad desplegada por la Consejería de Administraciones Públicas, Justicia y Seguridad, que dirige Julio Pérez, se garantiza la existencia de este servicio en el Archipiélago y responde a una necesidad que ha sido fuertemente demandada tanto por la ciudadanía, como por los operadores jurídicos y de servicios sociales.
Vallejo recuerda que el Punto de Encuentro Familiar es un recurso social especializado que ofrece un espacio neutral e idóneo en el que, con el apoyo de un equipo técnico interdisciplinar, se facilite la relación de niños, niñas y adolescentes con sus progenitores y demás miembros de su familia en situaciones de conflictividad familiar o cuando la relación de éstos con algún familiar se encuentra interrumpida o dificultada y así se haya acordado por resolución judicial o administrativa.
Además de ello, señala, los PEF pueden prestar servicios de mediación y orientación familiar, ofreciendo herramientas a las personas usuarias para el desarrollo de habilidades parentales y de crianza que mejoren sus relaciones familiares y les capaciten para resolver de forma autónoma las eventuales situaciones conflictivas que puedan darse.
Subvenciones en 2020
La viceconsejera explica que en el año 2020 se han incrementado las subvenciones otorgadas para la implantación de los PEF, hasta alcanzar los 600.000 euros, concediéndose por 1ª vez una subvención para su desarrollo en Lanzarote (31.787,67 euros), Fuerteventura (33.828,64 euros) y el Sur de Gran Canaria (70.828,43 euros).
El total de ayudas de 2020 se completa con las otorgadas para el servicio en el Sur de Tenerife (123.044,97 euros), Norte de Tenerife (38.958,95 euros), Santa Cruz de Tenerife (155.542,70 euros), La Palma (56.635,92 euros), El Hierro (48.626 euros) y La Gomera (40.746,72 euros). 
El Punto de Encuentro Familiar existente anteriormente en Gran Canaria está financiado por el Cabildo de la Isla.
La prestación del servicio irá a cargo de ONG especializadas y con experiencia en estos ámbitos, como son Cruz Roja (Sur de Gran Canaria, La Palma, La Gomera y El Hierro), la Fundación Centro de Atención a la Familia (Santa Cruz de Tenerife y Norte de Tenerife y Fuerteventura), la Fundación Más Familia (Lanzarote) y la Asociación Domitila Hernández (Sur de Tenerife). Estos servicios son financiados en su mayor parte con los fondos de la Viceconsejería de Justicia, que sufraga entre un 80 y 100 % del coste, contando también en algunos de los casos con la participación de los Cabildos insulares.
Mandato normativo
La Consejería de Administraciones Públicas, Justicia y Seguridad da cumplimiento así al mandato normativo contenido en el art. 51.4 de la Ley 1/2010, de 26 de febrero, Canaria de Igualdad entre mujeres y hombres y en la que se establece que “en los casos en los que, de la separación, divorcio o nulidad matrimonial, con causa de violencia de género o no, se derive una mala relación entre los progenitores, se arbitrará la utilización de un Punto de Encuentro Familiar. En todo caso se organizará teniendo en cuenta la perspectiva de género”.
Por su parte el apartado 5 indica que “la Administración autonómica, como responsable de su creación, propiciará acuerdos y establecerá Puntos de Encuentro Familiar en cada una de las 7 islas, de acuerdo con la normativa vigente”.

viernes, 26 de junio de 2020

Euskadi: Red de Puntos de Encuentro Familiar.

El Gobierno Vasco prevé ampliar la red de puntos de encuentro familiar con sedes en Irun y Zumarraga.
El año pasado se atendió a 987 familias en los 8 centros distribuidos por el País Vasco, 2 de ellos en Donostia y Tolosa.
DV Y AGENCIAS, 22 junio 2020,
Gipuzkoa cuenta con 2 Puntos de Encuentro Familiar (PEF) por derivación judicial para la realización de visitas e intercambio de niños y niñas, ubicados en Donostia y en Tolosa, a los que se prevé que se sumen 2 nuevos centros en Irun y Zumarraga, con cuyos ayuntamientos el Departamento de Trabajo y Justicia está trabajando para suscribir convenios que podrían materializarse antes de que finalice el año. Así lo ha anunciado la consejera de Trabajo y Justicia, María Jesús San José, en la presentación este lunes de la actividad anual de estos puntos correspondiente a 2019. 
La red vasca está compuesta por 8 puntos de este tipo.
Los Puntos de Encuentro Familiar atendieron el año pasado a 987 familias en Euskadi, lo que supone un incremento del 5% respecto a 2018. El incremento interanual del 5% en el número de familias atendidas coincide con el aumento del número de niños y niñas usuarias del servicio, que alcanzó la cifra de 1.375, frente a las 1.299 de 2018.
Los Puntos de Encuentro Familiar son espacios neutrales que tienen como objetivo preservar el interés superior de los menores de edad y su derecho mantener las relaciones paterno y materno filiales con las máximas garantías de seguridad.
El porcentaje de niños (51%) y niñas (49%) atendidas también se mantiene prácticamente igual en cada 1 de los 8 Puntos de Encuentro Familiar por derivación judicial de la Comunidad Autónoma del País vasco: Bilbao, Donostia-San Sebastián, Vitoria-Gasteiz, Barakaldo, Portugalete, Durango, Tolosa y Gernika.
Estos espacios atendieron a 2.000 adultos, de los que en el 85% de los casos la custodia de los niños correspondía a las madres. 
Por el contrario, sobre el hombre recaen la gran mayoría (92%) de las 326 órdenes de alejamiento que afectaban a los expedientes analizados por este servicio, que suponen un aumento de casi el 20% sobre el año anterior.
El 63% de las 31.000 actuaciones desarrolladas por estos espacios finalizaron en su totalidad. Las visitas tuteladas fueron el servicio que registró un mayor porcentaje (42%) de cancelaciones o suspensiones. Las visitas tuteladas finalizadas fueron 7.894, mientras que en el caso de los intercambios, se realizaron el 68% de los programados, alcanzando la cifra de 11.359, que representa un aumento del 16% sobre el curso anterior.
El 46 % de los expediente judiciales con los que se trabajó procedían de los juzgados de violencia sobre la mujer, un 26 % de los de familia, y un 28 % de otros juzgados.
En total se tramitaron 1.097 expedientes, un 8 % más que en 2018 y el 63 % de las 31.000 actuaciones programadas finalizaron en su totalidad.
Según el informe, de los menores atendidos, un 82 % eran nacidos en Euskadi y la mayoría, el 62 %, tenía entre 3 y 11 años.

martes, 28 de abril de 2020

¿Para que sirven los Puntos de Encuentro Familiar?

1/3 de las 1.678 familias que iban a los 16 puntos de encuentro de la región llegan a acuerdos.
La pandemia provocó el cierre de los centros en la comunidad habilitados para que los menores mantengan relaciones con sus familiares durante los procesos y situaciones de separación y divorcio.
R. TRAVESÍ, 26 abril 2020
Cerca de 1/3 de las 1.678 familias que acudían regularmente a los 16 Puntos de Encuentro Familiar de Castilla y León, antes del cierre de estos centros por el estado de alarma y el confinamiento provocado por la crisis sanitaria de la Covid-19, para las visitas y el intercambio de hijos, ha alcanzado acuerdos sin la mediación de los técnicos de la Asociación para la Protección del Menor (Aprome).
El personal de la entidad dejó de prestar el servicio gratuito, que es financiado por la Junta a través de la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades, el pasado 13 de marzo de forma presencial aunque continúa con su labor de trabajo con las familias, los menores y los padres para orientarles en la educación o cambiarles las pautas de comportamiento.
El servicio que presta Aprome facilita que los menores puedan mantener relaciones con sus familiares durante los procesos y situaciones de separación, divorcio u otros supuestos de interrupción de la convivencia familiar, hasta que desaparezcan las circunstancias que motivaron la necesidad de utilizar este recurso. Lo habitual es que este recurso sea fijado por un juez como la única alternativa para garantizar un encuentro normalizado de los menores con sus progenitores, ya sean padres divorciados o en proceso de separación matrimonial y por la existencia de problemas mentales.
Por lo tanto, la Junta promueve un servicio que tiene como objetivo proteger el derecho del menor a mantener una relación con sus familiares, siempre que sea beneficiosa para él, y hacer cumplir el régimen de visitas. Se trata de un recurso temporal puesto que lo ideal es que haya una relación cordial por el bien de los hijos. Un recurso temporal que ahora, con la pandemia del coronavirus, ha sufrido un contratiempo con el cierre de los centros de Aprome pero para muchas familias ha sido una «prueba de fuego» a la hora de tratar de normalizar esas relaciones.
A la vista de los datos aportados a la Agencia Ical por la presidente de Aprome, Susana Rodríguez, cerca de 1/3 tercio de las 1.678 familias -registradas a enero pasado- ha logrado que las llamadas telefónicas a los menores y los intercambios durante los fines de semanas y la Semana Santa hayan sido de mutuo acuerdo entre los padres.
Actos que, antes del estado de alarma, se producían en los propios centros de Aprome y que, ahora, se han pactado sin la supervisión del personal de la asociación tras haber fijado los padres y los familiares las condiciones de las visitas 'virtuales' o telefónicas o los intercambios de los menores, además de haber acordado los comportamientos a seguir. «Se ha producido la situación ideal porque los adultos han demostrado que es posible normalizar una situación para que prime el bienestar del menor», subrayó Martínez. Añadió que estos avances se han producido, sobre todo, en los centros grandes como los de las capitales de Valladolid, Burgos y León.«En el resto y en las localidades más pequeñas se ha logrado pero cuesta un poco más», reconoció.
La presidenta de Aprome explicó a Ical, la situación sobrevenida el viernes 12 de marzo cuando la Junta comunica el cierre de los Puntos de Encuentro Familiar de la Comunidad. «Ese mismo día, a las 15 horas, nos pusimos en contacto con las familias -alrededor de 3.000 llamadas, entre padres y madres- para avisar del cierre de sus instalaciones, donde muchos debían acudir por la tarde para los intercambios de los menores», precisó. La consigna, prosiguió, fue anteponer la salud y la vida del menor al derecho de las familias, por lo que se intentó posponer las visitas y los contactos para otro momento. «De forma mayoritaria, fue una situación entendible y aceptada por parte de los padres», señaló Susana Rodríguez.
Sentido de la responsabilidad
Desde ese momento, los técnicos de la asociación se volcaron en el trabajo de las familias para tratar de llegar a acuerdos y facilitar los encuentros y los intercambios, sin que fuera necesaria una supervisión. «Propusimos fórmulas para realizarlos pero nos soprendió gratamente que los padres pusieran facilidades y todos aportaron su granito de arena, por lo que ha salido la vena más responsable. En este sentido, nos han dado una lección en su comportamiento y no ha sido necesario avisar a la Policía para comunicar un incidente«, confesó la presidenta de Aprome. Como anécdota puso el ejemplo de que algunas familias de Valladolid decidieron fijar como punto de intercambio la puerta de una comisaría mientras que otras acudían al portal del centro donde, habitualmente, quedaban todos los viernes.
Fruto de esa labor, se logró que cerca de 1/3 tercio de las familias que, habitualmente, utilizaban los Puntos de Encuentro para las visitas o los intercambios de hijos los fines de semana se pusiera de acuerdo mientras durara el estado de alarma por el Covid-19. De esta manera, por ejemplo, en lugar de las visitas ha habido contactos telefónicos, después de que los adultos pactaran las condiciones, para que el niño pudiera seguir con el contacto con su progenitor.
Susana Martínez reconoció que, a medida que el confinamiento se prolongaba en el tiempo, la semana pasada se puso en marcha la IIª fase para las familias donde fue imposible un acuerdo entre las partes. En estos casos, el personal de Aprome ha propuesto una mediación entre los padres para hubiera un contacto telefónico o videollamada con los hijos que no ven habitualmente. Eso sí, con el objetivo de salvaguardar los derechos del menor, aquí sí estaba presente un técnico de la asociación. «Se fija una hora para que un profesional pueda controlar esa situación», precisó.
De esta manera, la conversación es seguida en tres dispositivos, el del progenitor, el del menor y el de un técnico de Aprome, que supervisa esa videollamada. El profesional es el encargado de iniciar la sesión, después de que los dos padres hayan puesto por escrito que van a cumplir las normas fijadas. «Es el mismo protocolo y compromiso que si la visita fuera presencial», añadió. Un protocolo que incluye, por ejemplo, mantener una actitud amable con el hijo y no nombrar a la otra parte de la pareja de forma negativa.
Situaciones de «alta complejidad»
La presidenta de la entidad también se refirió a las situaciones de «alta complejidad», donde el intercambio de menores en los puntos de encuentro ya es «muy difícil. Son familias donde hay una gran resistencia a los acuerdos y, en algunos casos, existen órdenes de alejamiento entre los padres dictadas por los juzgados. Para ellos, se habilita la sala del centro de Aprome para que uno de los progenitores entre por la puerta de una habitación a dejar al menor y la otra persona no accede a este lugar hasta que haya abandonado ese espacio. Incluso, hay situaciones límite en que un agente de la Policía espera a la víctima de violencia de género en las inmediaciones del centro de la asociación.
No en vano, la mayor parte de los casos que cada año llegan a los puntos de encuentro fue derivado de los juzgados (Familia o de Primera Instancia y de Violencia contra la Mujer) y el resto, por los servicios de protección a la infancia de las gerencias territoriales. Mientras que es testimonial el número de los que usan el servicio gratuito de mutuo acuerdo.
La comunidad cuenta con 16 Puntos de Encuentro Familiar (1 por capital provincia, salvo Valladolid que cuenta con 2, además de Aranda de Duero y Miranda de Ebro, en Burgos; San Andrés del Rabanedo y Ponferrada, en León; y Laguna de Duero y Medina del Campo, en la provincia vallisoletana). Estos centros de Aprome en la Comunidad cuentan con cerca de 90 profesionales, entre trabajadores sociales, psicólogos y educadores.
Nota: Un Total fracaso. ¿Cual era la intención del artículo? ¿Justificar la pasta que se llevan anualmente?

lunes, 18 de noviembre de 2019

¿Para qué sirven los Puntos de Encuentro Familiar?

No se cumple la custodia: ¿qué hacemos con el niño?.
Los puntos de encuentro de Málaga celebran 2 décadas convertidos en un servicio pionero de apoyo a los juzgados a la hora de normalizar la relación con los hijos
ANA PÉREZ-BRYAN, Málaga, 18.11.2019
España es un país donde 57 de cada 100 parejas terminan en ruptura, que está entre los 5 países de la Unión Europea con mayor tasa de divorcios y que registró ante los juzgados más de 111.000 demandas de disolución en 2018. Esta radiografía, diagnóstico de una sociedad en permanente cambio, ensancha sus contornos en los juzgados de familia, hoy desbordados por una litigiosidad cada vez mayor entre los cónyuges, sobre todo en los casos en los que existen hijos menores. 
El divorcio es una situación que pone a prueba a todos los miembros de una familia porque al fin del vínculo emocional entre la pareja hay que sumar el cambio en la manera de relacionarse con los hijos. Y no siempre es fácil.
Para avanzar en la solución de estos conflictos, los juzgados de familia cuentan, en el caso de Málaga, con una apreciable red de recursos entre los que destacan los Puntos de Encuentro Familiar (PEF), convertidos en una herramienta imprescindible a la hora de garantizar la relación del menor con sus padres. Incumplimientos en el régimen de visita, órdenes de alejamiento que no permiten el contacto entre los progenitores a la hora del intercambio o recuperación de determinados lazos familiares (por ejemplo en el caso de una demanda de paternidad) son sólo algunos de los casos-tipo que conviven en los puntos de encuentro que existen en la provincia: 1 en Málaga y otro en Marbella, que sólo en el 1º semestre de 2019 atendieron a 799 menores de edad.
Hasta que se implantaron, muchos intercambios se hacían en comisarías de policía.
Esta cifra los convierte en 2 de los más activos de Andalucía, pero existe otra más lejana en el tiempo que sitúa a Málaga capital en la vanguardia de este tipo de atenciones ya que se cumplen 20 años justos desde que un grupo de juristas impulsó este centro 'neutral' que proporciona las herramientas necesarias avanzar en esa normalización de las relaciones familiares. 
«Antes de que existieran había padres que perdían el contacto con sus hijos porque no había manera de ejecutar el régimen de visitas; y muchos de los intercambios de los menores se hacían en las comisarías de policía. Imagina lo que era eso para un niño», recuerda el magistrado de familia José Luis Utrera, titular del Juzgado de Primera Instancia nº 5 de Málaga y uno de los artífices de que los puntos de encuentro llegaran a los juzgados de la capital. De hecho, Málaga fue la 2º ciudad española –por detrás de Valladolid– que puso en marcha este recurso, creado con el apoyo del Ayuntamiento de Málaga y ya desde el comienzo de la década de 2000 bajo la gestión de la Junta de Andalucía. 
Hoy en día, los puntos de encuentro son una realidad consolidada y con una gran demanda que se nutre no sólo de los juzgados de familia, sino también de los de Violencia contra la Mujer. De hecho, el grueso de los expedientes tramitados (el 70,2%) son derivados desde estos últimos.
Una ruptura o un corte de pelo.
Que Málaga es una referencia en temas de familia lo confirma también Sonia Díaz, abogada y coordinadora de los 2 puntos de encuentro que existen en la provincia. Ella, al igual que el magistrado Utrera, tuteló esos 1ºs pasos a través de la asociación Mujer Siglo XXII, y en estos 20 años en la 1ª línea de custodia ha visto «cómo se han ido diversificando las intervenciones en los puntos de encuentro». O lo que es lo mismo: «Intervenimos constantemente, desde una ruptura traumática hasta la discusión por el estudio para un examen, un corte de pelo o el cumpleaños de un amiguito».
Díaz, al frente de un equipo técnico de profesionales compuesto por psicólogos y trabajadores sociales, deja otra reflexión que da que pensar sobre los efectos que tienen las rupturas no sólo en los adultos, sino también en los niños: «Últimamente hay un repunte en los incumplimientos de los regímenes de visita (…). Los padres no quieren asumir la responsabilidad de acordar incluso pequeños cambios, todo lo quieren dejar en manos de un juez». Con todo lo que eso implica no sólo para los afectados directos, sino también para la justicia y sus tiempos.
En este escenario, los puntos de encuentro familiar colaboran con el desarrollo del régimen de visitas hasta que éstas se normalicen y en 3 modalidades: las visitas tuteladas (en el centro y bajo supervisión) para relaciones que aún no están normalizadas –por ejemplo en caso de problemas de consumo de estupefacientes en uno de los progenitores, de trastorno mental o de falta de vínculo–; las recogidas sin pernocta o las que sí la tienen. 
En Málaga, la mayoría son tuteladas y el ritmo, frenético: «El fin de semana es muy intenso, con unas 200 visitas», confirma Díaz antes de compartir un último mensaje: «Al final, los puntos de encuentro son algo artificial, pero ayudan a establecer vínculos para que se salga pronto de ahí». Para que lo normal, en definitiva, no sea lo extraordinario.
Para avanzar en la solución de estos conflictos, los juzgados de familia cuentan, en el caso de Málaga, con una apreciable red de recursos entre los que destacan los Puntos de Encuentro Familiar (PEF), convertidos en una herramienta imprescindible a la hora de garantizar la relación del menor con sus padres. 
Incumplimientos en el régimen de visita, órdenes de alejamiento que no permiten el contacto entre los progenitores a la hora del intercambio o recuperación de determinados lazos familiares (por ejemplo en el caso de una demanda de paternidad) son sólo algunos de los casos-tipo ....

viernes, 4 de mayo de 2018

Pais Vasco: Puntos de Encuentro Familiares saturados a pesar de la ley de Custodia de los hijos

Gipuzkoa abrirá otro punto de encuentro familiar para desahogar el de Donostia.
Se creará en otoño un nuevo espacio en Tolosa y se estudia la ampliación o cambio de ubicación del de San Sebastián, tras subir un 28% la utilización del servicio
TERESA FLAÑO, Viernes, 4 mayo 2018,
Los puntos de encuentro familiar por derivación judicial del País Vasco atendieron el año pasado a 1.145 menores y 1.719 adultos de 842 familias -43 más que el año anterior- con rupturas problemáticas, situaciones de conflicto o malos tratos, de las que 271 tenían vigentes órdenes de alejamiento, la gran mayoría sobre el padre.
Con respecto al año anterior, en los locales de Donostia, Bilbao, Barakaldo, Portugalete y Vitoria, el nº de menores atendidos aumentó en 67 y de personas adultas en 156. Entre las cifras destaca el caso de San Sebastián, donde el nº de usuarios creció un 28%. De 384 en 2016 aumentó a 491 el año pasado, mientras que el resto de puntos de encuentro mantuvieron un número similar.
Estos datos son los más relevantes del informe sobre la actividad del servicio dependiente del Gobierno Vasco, con la colaboración de los ayuntamientos, que ayer presentó la consejera de Trabajo y Justicia, María Jesús San José. «Los puntos de encuentro familiar son espacios neutrales de uso gratuito que ofrecen las máximas garantías de seguridad en situaciones de ruptura del núcleo familiar sin acuerdo, conflicto, malos tratos..., y que cuentan con equipos psicosociales multidisciplinares y expertos, que vigilan y protegen a los menores. Son espacios seguros en los que se producen los encuentros de los miembros de las familias que atraviesan por una situación de crisis o que, sin encontrarse en esa situación, requieren de este servicio con carácter de seguimiento y apoyo socioeducativo. Son espacios que el Gobierno Vasco pone a disposición de padres, madres o quienes tienen la tutela del niño, para que puedan visitar o realizar los intercambios establecidos por el juez», explicó San José .
El importante incremento del uso del punto de encuentro familiar donostiarra, gestionado por Bizigarri, no debe causar alarma. No hay una causa concreta o evidente, pero sí una serie de factores que al confluir han derivado en ese crecimiento. Los flujos sociales, el aumento de los divorcios y también de las sentencias judiciales, ser el local que más tiempo lleva funcionando y por lo tanto el más conocido y como funciona bien los jueces remiten a las familias a él en un porcentaje más alto de lo habitual, son algunas de las razones que, según Estefania Ocariz, investigadora del Instituto Vasco de Criminología y colaboradora con el Departamento de Trabajo y Justicia en la elaboración del informe, han llevado a ese mayor uso del servicio situado en la calle Prim.
En 2017 atendieron a 1.145 menores de 842 familias, de las que 271 tenían órdenes de alejamiento.
En el 85% de los casos la custodia corresponde a la madre y en un 11% al padre
Por este motivo, además de estudiar la ampliación o el cambio de ubicación de este punto de encuentro familiar por otro espacio de mayor tamaño, el próximo otoño se abrirá un nuevo punto en Tolosa con el objetivo de descentralizar el servicio. El local está en obras y los trámites dependientes del Gobierno Vasco ya están concluidos, ahora solo falta el aprobado final del Ayuntamiento.
Los actuales 6 puntos de encuentro de toda la comunidad autónoma, -en Durango se abrió 1 hace 2 meses-, pasarán a ser 8 porque también para finales de año está prevista la inauguración de otro centro en Gernika.
En Irún, no.
Hace algo más de 8 años cerró la sede que existía en Irún por problemas de financiación. Hasta entonces, los puntos de encuentro en Gipuzkoa los gestionaba Kidetza, con la colaboración de los ayuntamientos, la Diputación Foral y el Gobierno Vasco. Fue entonces cuando el ejecutivo asumió su gestión. De momento, no se contempla abrir una nueva en la localidad fronteriza. Loly de Juan, directora de Justicia, explicó ayer que «desde el departamento atendemos a las peticiones de los municipios y no hemos recibido ninguna petición de Irún».
San José explicó ayer que la mayoría de los menores atendidos (más del 60%) son de edades comprendidas entre los 3 y los 11 años, y no hay importantes diferencias a resaltar en cuanto al sexo. El número de niños fue de 590 y el de niñas 555.
En cuanto al lugar de nacimiento, solo el 3,8% de los menores ha nacido en el extranjero, porcentaje que en el caso de Vitoria alcanza el 7,7% mientras que en San Sebastián es del 1,5%.
De las 842 familias atendidas a lo largo del año pasado, un 70% solo tenía un hijo. Con 2 fueron 1 de cada 4 familias y el porcentaje ser reduce al 5% en las que tienen 3 ó más hijos. Los porcentajes son bastante similares en todos los puntos de encuentro, aunque el de la capital alavesa destaca por tener un 10% de familias numerosas. También es en Vitoria donde se registra un mayor porcentaje de padres nacidos en el extranjero. Representan el 28%, 5 puntos más que la media.
En cuanto a las personas o entidades que tienen la custodia de los niños de los puntos de encuentro familiar, es la madre quien la ostenta en el 85% y el padre en un 11%. La custodia compartida es del 1,8%.
Analizando los juzgados de procedencia de los expedientes, se observa que el 42% compete a los de violencia sobre la mujer y el 33% a los de familia. El resto fueron procedimientos derivados de juzgados de primera instancia o instrucción en partidos judiciales en los que no hay juzgados de familia o de lo penal.

sábado, 10 de marzo de 2018

Decálogo de buenas prácticas en procesos de separaciones y/o divorcios.

Núria Simón y Lidia Toribio, P.E.F. Barcelona Ciudad 4, 9 marzo, 2018
Desde los Servicios Técnicos de Punto de Encuentro, tal y como viene recogido en el Decreto que los regula, “…trabajamos para la normalización del ejercicio de los derechos de relación y comunicación de los y las menores con sus progenitores y/o familiares, velando por su bienestar emocional y preservándolos de la relación conflictiva y/o de todo tipo de violencia de las persones adultas, y en especial de la violencia machista”.
Los procesos de separación y/o divorcio suelen comportar múltiples consecuencias, tanto para los niños/as como para los adultos y no solo a nivel económico, social y psicológico, sino que también provocan tener que reorganizar la familia y adaptarse a un nuevo rol.
En relación con este tema, desde el equipo técnico del Punto de Encuentro Barcelona Ciudad 4, dirigido y gestionado por la Fundación Salud y Comunidad (FSC), creemos necesario tomar conciencia, evitar y dar a conocer los errores comunes que algunos padres/madres muestran después del proceso de separación y/o divorcio.
Por ello, hemos querido recoger en un decálogo los puntos básicos que sería recomendable que tuvieran en cuenta los progenitores en esta situación, con hijos e hijas.
Queremos señalar que estos supuestos hacen referencia a situaciones en las que no se haya producido o exista violencia de género:
Desvincular a los menores de la problemática de los adultos, ya sea en procesos judiciales, régimen de custodia, manutenciones…
No manipular emocionalmente al hijo/a en contra del otro: por ejemplo, se ha de evitar hablar mal y/o culpabilizar a la otra parte, crear incertidumbres, utilizar al menor como un aliado en contra del otro o como herramienta de chantaje, intentar “comprar” su afecto o compensarlo con excesivos premios o regalos materiales… Además, se tratará de no caer en el error de utilizar al menor como mensajero o espía de lo que pasa en casa del otro progenitor.
Constatar que ambas figuras parentales son importantes para los hijos/as, puesto que es necesario que los padres/madres validen la figura del otro progenitor para el buen desarrollo psico-afectivo de los menores.
Evitar cualquier discusión ante los hijos/as. De esta forma podemos conseguir que no se generen síntomas de ansiedad, culpabilidad, etc. en los menores.
Compartir estrategias comunes en la educación de los hijos/as y mantener una relación tranquila y amistosa: consideramos necesario dar imagen de unidad compartiendo unos mismos principios en las cuestiones fundamentales que afectan a los hijos/as.
Dar una explicación a los hijos/as adecuada a su edad: los menores necesitan saber cuál es la situación actual y su futuro. Esto les aporta seguridad y tranquilidad en estos momentos de cambio.
Facilitar la transición de un contexto a otro: respetar los horarios y rutinas que siguen los menores en su día a día, así como mantener las actividades extra-escolares que realizan.
Fomentar los procesos de vinculación y habilidades parentales/marentales: los niños/as necesitan comprensión y valoración por parte de sus progenitores, lo cual refuerza su propia seguridad afectiva.
Promover la empatía parental/maternal: Es necesario ceder un espacio para aprender a hablar de los sentimientos y emociones. De esta forma se puede construir una personalidad sana y fomentar la inteligencia emocional.
Desarrollar la resiliencia de los progenitores: es decir, la capacidad para hacer frente a los factores y circunstancias adversas, construyendo el futuro de los hijos/as de forma equilibrada y sana.
Somos conscientes de que podríamos elaborar un listado más amplio de buenas prácticas en procesos de separación y/o divorcio, pero pensamos que estas 10 son las principales y básicas a tener en cuenta.
Como hemos señalado, estos supuestos no se pueden aplicar en circunstancias de intervención de los Servicios Técnicos de Punto de Encuentro, en las que exista violencia de género.

martes, 27 de diciembre de 2016

Punto de Encuentro Familiar de Avilés

«Nuestra prioridad es que se cumpla el régimen de visitas y el derecho del menor». El coordinador del punto de encuentro, Elías Roza, defiende la necesidad de los niños de relacionarse con sus progenitores.
Y. DE LUIS |  AVILÉS, 27 diciembre 2016
El decreto regional que regula la creación de los puntos de encuentro familiar señala que «el constante incremento de situaciones de crisis matrimonial obliga a pronunciamientos judiciales en relación con la custodia y el derecho de visitas de los hijos que, dependiendo del grado de relación entre los miembros de la pareja o de sus familias, deriva en demasiados supuestos en un claro incumplimiento de los mismos. Esta práctica determina una vulneración de los derechos del menor a mantener relación con ambos progenitores o con otras personas de especial significado para él. Por ello, se hace necesario habilitar espacios neutrales que permitan, al margen de las dificultades en la relación entre la persona que ostenta la custodia y el progenitor o familiar no custodio, que los hijos puedan ver garantizado su derecho de relación con estas personas».
Y es este párrafo el que llevan grabado en la mente los 5 trabajadores del Punto de Encuentro Familiar de Avilés. Su coordinador, Elías Roza lo tiene claro: «Nuestra prioridad es que se cumpla el régimen de visitas señalado y los derechos de los menores».
Uno de los supuestos con mayor controversia social es la visita de los padres condenados por violencia de género. En Avilés «no llega al 8% del total de situaciones que se atienden». Roza proviene de la protección de menores y ha tenido que 'reciclar' su pensamiento en esta materia. «Los hijos tienen derecho a ver a sus padres y aquí he podido comprobar que en muchos casos no es sólo un derecho sino una necesidad y que a pesar de la mala relación con la pareja, con el hijo no es así».
La custodia compartida es otro de los aspectos en relación a la ruptura de las parejas con hijos que lleva en debate años. Elías Roza aporta a este debate la visión de un profesional con una larga experiencia en el trabajo con menores. «Puedo aceptar la custodia compartida siempre que se tenga en cuenta que lo 1º que hay que atender son los derechos del menor, sus necesidades emocionales hay que tenerlas muy en cuenta en esta decisión».
Y para Roza, hay que tener en cuenta 2 aspectos más fundamentales a la hora de conceder una custodia compartida, «las habilidades en la relación de cada uno de los progenitores con la otra parte y también la situación económica». En su opinión, los padres que piden la custodia compartida tendrían que tener con anterioridad una reflexión sobre estos 3 aspectos.
En todo caso, «lo que es evidente es que cuando se ha llegado al punto de encuentro familiar es «porque algo de esto falla, y en muchos de los casos fallan las 3 cuestiones». Cuando existe una derivación a este centro, habitualmente las 1ª visitas que se realizan «son supervisadas, porque existe una sentencia judicial que establece un régimen de visitas, pero nosotros no conocemos a las partes, se podría decir que vamos casi a ciegas inicialmente». Aunque en otro casos derivados fundamentalmente desde el área social esto no es así.
Nota: Los P.E.F. son como el departamento de maletas de un aeropuerto: Se intercambian las maletas (menores)  de un sitio a otro. Es de risa lo de "supervisar". ¿Cuál es el coste de un PEF anualmente? ¿Sirven para algo? La experiencia dice que NO¡


martes, 4 de agosto de 2015

Los Puntos de Encuentro Familiares Saturados, no funcionan

En Madrid, Murcia y Canarias hay lista de espera para este servicio. Algunos jueces evitan derivar a las familias a estos centros.

Mª Sosa Troya |Madrid, 27 JUL 2013

Los padres madrileños, murcianos y canarios que, por orden judicial, están obligados a ver a sus hijos en un punto de encuentro tienen que esperar entre 4 meses y 1 año para lograr hacerlo. En España hay 130 centros públicos en los que, para evitar situaciones traumáticas a los menores, los padres y madres separados o divorciados que no tienen la custodia pueden recogerlos o pasar unas horas con ellos bajo la tutela de asistentes sociales sin necesidad de cruzarse con su expareja. Pero, paradojas del sistema, la solución del conflicto se ha convertido en el problema. La saturación del servicio es tal, que en 3 autonomías hay lista de espera. En el resto del país intentan combatir la falta de recursos. "Procuro evitar remitirlos al punto de encuentro. Pero en casos de riesgo para el menor no me queda otro remedio que hacerlo. Sé que los estoy condenando a no verse", se lamenta la juez tinerfeña Carmen Rosa Marrero.
"La labor que realizan es encomiable. Proporcionan un entorno adecuado para que los niños mantengan la relación con sus padres. Pero los recursos son los que son", expone Marrero. En Canarias solo hay 2 puntos de encuentro: 1 en Tenerife y otro en Gran Canaria. En el 1º hay 34 familias en lista de espera. En el 2º, 48. Tardarán alrededor de 1 año en conseguir acceder a los centros. 
En Murcia, 20 familias tendrán que esperar entre 4 y 6 meses para poder hacer uso de alguno de los 2 puntos con los que cuenta la región.
Los centros son administrados por entidades a las que los Gobiernos autónomos ceden su gestión a través de un concurso público y son financiados por las comunidades, los Ayuntamientos o el Ministerio de Sanidad y Servicios Sociales. En este último caso, a través de la subvención del IRPF, es decir, el dinero recaudado por Hacienda gracias a la elección de los contribuyentes de entregar el 0,7% de sus impuestos a fines sociales.
En 2012, más de 10.500 familias pasaron por algún centro de este tipo, según datos facilitados por las autonomías. Marrero, que trabaja en La Laguna (Tenerife) desde hace 5 años, explica que en los últimos 24 meses la situación en los puntos de encuentro familiar se ha agravado, sobre todo a raíz de que el año pasado cerrara uno en la isla. La juez relata que el objetivo es que los pequeños no rompan la relación con sus padres, a no ser que haya pruebas de maltrato o que el progenitor no tenga interés en ver a los menores, "algo que normalmente no ocurre".
Por ello, ante la saturación recurre a otras vías, no tan óptimas, como que el padre o la madre recojan a los niños a la salida del colegio —así se evita el encuentro entre ambos progenitores—, o que el intercambio se realice a través de un familiar. Pero los magistrados no siempre pueden decantarse por estas salidas. Hay casos en los que la visita tiene que desarrollarse en un centro o debe estar tutelada: por enfermedad, porque la residencia no reúne las condiciones óptimas, porque el niño no conoce al progenitor con quien tiene programadas las visitas... Ahí no hay opción.
"No hace falta que me expliquen lo bien que funcionan y lo beneficiosos que son para las familias porque ya lo sé. Pero no puedo utilizarlos", relata impotente una juez de las afueras de Madrid experta en violencia de género que prefiere permanecer en el anonimato. A ella tampoco le queda otro remedio y, aun tratándose de casos tan delicados, opta por evitar estos puntos y recurre a otras vías para establecer los regímenes de visita. En la región hay 14 centros, 11 municipales y 3 dependientes del Gobierno autónomo. En 2012 el Ejecutivo de Ignacio González cerró 6 puntos de encuentro y, aunque la comunidad no facilita datos, fuentes del sector garantizan que los padres tienen que el tiempo de espera ronda el año. (....)
"Este es un tema especialmente sensible porque afecta a la dignidad de las personas", explica el fiscal José María Paz Rubio. "Es fundamental que los hijos se desarrollen con los padres. Por eso, si hay saturación, la solución pasa por crear más puntos de encuentro. No podemos permitirnos recortar el Estado de bienestar". 
La falta de recursos, el mayor obstáculo.
Pero las listas de espera no son el único problema. En el resto de España también hay falta de recursos. Es el mayor obstáculo al que se enfrentan jueces, trabajadores sociales y familias. En tiempos de recortes, se las ingenian para hacer frente a las tijeras. Sandra Jiménez, psicóloga del punto de encuentro familiar de Jerez de la Frontera (Cádiz), explica cómo la Junta ha cambiado los criterios de baremación a la hora de entregar a una entidad la gestión de los centros: "Si antes primaba la capacidad técnica y la experiencia, ahora se fijan más en la solvencia económica. Los centros acaban en manos del mejor postor, de quien ofrezca más servicios por menos dinero". Según cuenta, esto no solo ocurre en Andalucía, sino también en otras regiones como Canarias, Aragón, Murcia o la Comunidad Valenciana. Jiménez lamenta, además, que solo haya 10 puntos para toda su comunidad autónoma y haya familias que, debido a la distancia y mala situación económica, no puedan acceder a ellos.
A principios de mes, jueces y empleados de puntos de encuentro se reunieron en Madrid para abordar la situación. María Luisa Sacristán —asistente social y presidenta de la Federación Nacional de Puntos de Encuentro para el Derecho de Visitas— puso en marcha en Valladolid el primer punto de encuentro familiar de España. A finales de los años 90, Ana María Carrascosa —actualmente letrada en el Consejo General del Poder Judicial, pero por aquel entonces juez de familia— se puso en contacto con ella para buscar solución a algunos casos conflictivos. ¿Cómo conseguir que los niños no dejaran de ver a sus padres? "Si pudiera tener acceso a un pisito...", se planteó Carrascosa. Ese pisito, que comenzó a funcionar y tardó 2 años en conseguir su 1ª subvención —de solo 200.000 pesetas (1.202 euros)—, se ha convertido en una red de 130 centros que proporcionan atención especializada y que cuentan con psicólogos, trabajadores y educadores sociales.
Los magistrados y los asistentes sociales son conscientes de la importancia de su papel. Por ello, y en aras de garantizar al menor el derecho a tener relación con sus 2 progenitores, abogan por mejorar la comunicación entre juzgado y punto de encuentro y por unificar criterios a la hora de remitir a estos centros. Intentan conseguir los mejores resultados posibles con los medios de los que disponen.