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jueves, 15 de octubre de 2026

Un estudio revela que casi el 50 % de la población española no llegará a contraer matrimonio (1976-2026)

Elena Magariños ,14/10/2026 
‘Hundimiento y recuperación de la familia’, el nuevo informe de CEU CEFAS, analiza la caída de la nupcialidad y la natalidad, el aumento de las rupturas familiares y el crecimiento de la soledad en las últimas décadas.

El nuevo informe de CEU CEFAS, ‘Hundimiento y recuperación de la familia’, constata una profunda transformación de los patrones familiares en España en las últimas 5 décadas. De mantenerse las pautas actuales de nupcialidad, cerca de la mitad de la población no llegaría a contraer matrimonio, mientras que, si persistieran las tendencias recientes de fecundidad, en torno al 40% de las mujeres actualmente en edad fértil podría finalizar su vida reproductiva sin hijos, frente a menos del 10% hace 4 ó 5 décadas.

El informe, elaborado principalmente por Alejandro Macarrón Larumbe, responsable de Estudios y Análisis Sociales de CEU CEFAS, analiza la evolución de la familia en España durante los últimos 50 años, a partir sobre todo de estadísticas oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE), complementadas con datos de organismos internacionales, estudios académicos y estimaciones propias.

El cambio tiene también consecuencias directas sobre la estructura de los hogares y las necesidades de vivienda. 
Según el informe, las actuales pautas de formación y ruptura familiar hacen necesarias más de 3 millones de viviendas adicionales respecto a las que se necesitarían con los patrones familiares predominantes hace medio siglo.

Si esas viviendas se tradujeran íntegramente en gasto de alquiler, el informe calcula un desembolso equivalente de entre 21.000 y 30.000 millones de euros anuales, entre el 1,5% y el 2% del PIB, lo que posiblemente sea una estimación conservadora, por la creciente carestía de la vivienda.

La fecundidad cae de 2,77 a 1,07 hijos por mujer
Uno de los cambios más acusados se observa en la natalidad. La fecundidad de las mujeres nacidas en España ha pasado de 2,77 hijos por mujer en 1976 a 1,07 en 2024, apenas algo más de la mitad de los 2,1 necesarios para el relevo generacional. Al mismo tiempo, los nacimientos de madres nacidas en España han disminuido un 68% entre 1986 y 2024, con descensos iguales o superiores al 80% en provincias como Asturias, Ourense o Vizcaya.

Por otro lado, la nupcialidad ha seguido una evolución igualmente profunda. En 1976, más del 85% de los españoles estaba casado antes de cumplir los 30 años; actualmente, menos del 15%. Entre 1976 y 2024, además, la edad media al 1º matrimonio aumentó 10,6 años entre los hombres y 11 años entre las mujeres, hasta los 37,3 y 35,1 años, respectivamente. Y hay mucha más gente joven y de mediana edad ahora que no se casaría nunca (cerca del 50%).

Alejandro Macarrón señala que “la caída de la natalidad no puede analizarse de manera aislada. Se forma pareja y se contrae matrimonio más tarde, aumenta la probabilidad de ruptura y se tienen menos hijos. El resultado es una transformación profunda de las redes familiares que tiene consecuencias sobre el envejecimiento, la soledad, la vivienda y la capacidad de apoyo entre generaciones”.

Hasta 4 millones de jóvenes afectados por la separación de sus padres
A la caída de la nupcialidad se suma el aumento de las rupturas. Según las muestras recogidas en el informe, en torno a la mitad de los matrimonios celebrados en España termina disolviéndose. 
Algo más de 1 de cada 3 se rompe antes de alcanzar los 20 años de duración, 1 de cada 5 durante los primeros 10 años y 1 de cada 8 durante los primeros 7.

El estudio estima, además, que entre 3,5 y 4 millones de niños y jóvenes podrían haberse visto afectados directamente por la separación de sus progenitores durante las últimas 4 décadas, teniendo en cuenta tanto las rupturas matrimoniales como las de parejas de hecho.

El informe analiza también sus posibles consecuencias en los ámbitos afectivo, educativo y económico, especialmente cuando la ruptura se produce con hijos dependientes. Entre ellas recoge la pérdida de renta disponible que supone mantener 2 hogares, la reducción del tiempo cotidiano de convivencia con alguno de los progenitores y, en determinados casos, un mayor riesgo de dificultades emocionales y educativas.

De 660.000 a 5,65 millones de hogares de 1 sola persona
La transformación se refleja finalmente en la propia configuración de los hogares. A finales de 1970 había aproximadamente 660.000 hogares unipersonales en España, que representaban el 7,5% del total. En abril de 2026 se aproximaban ya a los 5,65 millones, el 28,5% de todos los hogares y el 11,5% de la población residente.

En paralelo, el tamaño medio del hogar ha pasado de 3,9 personas en 1970 a 2,5 en la actualidad. Hace medio siglo, el 73% de la población convivía con otras 3 personas o más; hoy ese porcentaje se ha reducido al 42%.

El informe también estima que alrededor del 18% de los niños de las nuevas generaciones serían hijos únicos, y tendrían de media menos de 0,9 hermanos. 
En contraste, los niños españoles en las décadas de 1960 y 1970 tenían algo más de 2 hermanos de media, y muchos menos que ahora eran hijos únicos.

Recuperar la formación de familias casadas y su estabilidad
A partir de este diagnóstico, el informe considera que la caída de la nupcialidad, el aumento de las rupturas y el descenso de la fecundidad no son fenómenos independientes, sino “procesos estrechamente relacionados que repercuten en el envejecimiento demográfico, la pérdida de población española autóctona, un enorme daño a los afectados por los divorcios –y en especial a los hijos menores–, la soledad residencial, las redes de solidaridad intergeneracional, la demanda de vivienda y la sostenibilidad de los sistemas de protección social”.

Por ello, el estudio plantea la importancia vital para la sociedad española de que aumenten las tasas de nupcialidad y de fecundidad, y disminuyan las de ruptura familiar. Con estos fines, propone diversas líneas de actuación dirigidas a favorecer la formación de familias y reducir su inestabilidad.

Entre ellas, “hacer pedagogía sobre el valor del matrimonio y los daños del divorcio, un tratamiento fiscal más favorable a los matrimonios con hijos, medidas específicas de acceso a la Iª vivienda para los jóvenes que contraigan matrimonio, y reformas en la legislación de divorcio orientadas a dificultar/aplazar las rupturas familiares cuando existan hijos menores, con una causa justificada grave para la concesión del divorcio, y medidas para disuadir de que se solicite y para reducir sus daños en caso de producirse”.

lunes, 13 de abril de 2026

Extremadura: El fuero del Baylío

Ni separación de bienes ni gananciales
: el régimen matrimonial del siglo XIII que aún sobrevive en zonas de Extremadura.
Su principal singularidad es que puede repartir a partes iguales viviendas, ahorros o herencias aunque procedan solo de uno de los cónyuges
Irene G. Domínguez,12 Abril 2026 
Cuando una pareja se casa, casi todo el mundo da por hecho que solo hay dos opciones para organizar su patrimonio: separación de bienes o gananciales. Pero en España sobrevive todavía una tercera fórmula, mucho menos conocida, que puede condicionar totalmente el reparto de propiedades, herencias o ahorros cuando el matrimonio termina.

Se trata del fuero del baylío, una institución civil que sigue aplicándose en determinadas localidades de Extremadura y que tiene un efecto especialmente llamativo: al disolverse el matrimonio, pueden repartirse por la mitad no solo los bienes comprados en común, sino también otros que cada cónyuge ya tenía antes de casarse o que recibió por herencia o donación.

Por eso, lejos de ser una simple rareza jurídica, el fuero del baylío sigue teniendo efectos patrimoniales reales. Su aplicación puede afectar a viviendas, propiedades familiares, ahorros o bienes heredados, especialmente cuando llega el momento de un divorcio. De hecho, el propio Estatuto de Autonomía de Extremadura reconoce expresamente su conservación, defensa y protección.

Qué es el fuero del baylío y dónde sigue aplicándose
El fuero del baylío es una institución de derecho civil consuetudinario extremeño vinculada al régimen económico del matrimonio. No rige en toda España ni tampoco en toda Extremadura, sino en determinadas zonas concretas. Distintas resoluciones publicadas en el BOE durante los últimos años lo aterrizan en casos vinculados, entre otros lugares, a Olivenza y Jerez de los Caballeros, lo que muestra que no se trata de una referencia teórica o ya extinguida.

No se conoce con certeza su origen exacto. El propio BOE admite que se trata de una cuestión muy discutida, aunque la tesis más extendida lo vincula a las cartas pueblas y a los procesos de repoblación de la Reconquista, de modo que algunos autores sitúan su posible nacimiento en torno al siglo XIII. 
Su 1º reconocimiento escrito claro llegó en 1778, cuando una Real Cédula de Carlos III confirmó su vigencia en los territorios donde ya se aplicaba.
Se trata, en definitiva, de una fórmula matrimonial con siglos de historia que ha logrado mantenerse viva hasta la actualidad en parte del territorio extremeño.

Un régimen que va mucho más allá de los gananciales
Lo que hace tan singular al fuero del baylío es el alcance que puede tener sobre el patrimonio de los cónyuges. En una resolución de 2020, la Dirección General de Seguridad Jurídica y Fe Pública recordó que, en los matrimonios sujetos a este fuero, se consideran comunes por mitad los bienes aportados por cualquiera de los cónyuges antes o después del matrimonio, incluso si proceden de herencia o donación.

En el régimen de gananciales, en cambio, lo habitual es que se compartan por mitad los bienes obtenidos durante el matrimonio, mientras que lo heredado, lo donado o lo que cada cónyuge ya tenía antes de casarse suele mantenerse como privativo. 
Ahí está la principal diferencia: el fuero del baylío amplía mucho más ese reparto.

En un vídeo publicado en TikTok, la abogada y opositora de judicatura Carmen Núñez Navarrete advierte así sobre esta fórmula: “Si no estableces capitulaciones matrimoniales en escritura pública, entonces se aplicará el fuero del baylío, que supone que todo es de los 2”.

El verdadero impacto aparece al divorciarse o heredar
El alcance del fuero del baylío se aprecia sobre todo cuando el matrimonio termina, ya sea por divorcio o por fallecimiento de uno de los cónyuges. Es entonces cuando una vivienda comprada antes de la boda, un inmueble heredado, una donación familiar o unos ahorros pueden verse afectados por este régimen matrimonial.

En matrimonios con patrimonio inmobiliario, bienes familiares, diferencias importantes de ingresos o propiedades entre ambos, el fuero del baylío puede alterar de forma notable el reparto del patrimonio y convertir en comunes bienes que en otros regímenes seguirían siendo privativos.

La A. P. de Badajoz señaló en 2021 que el fuero del baylío despliega efectos en las disoluciones matrimoniales por divorcio y que, en los matrimonios sujetos a él, los bienes pertenecen por mitad a ambos cónyuges.
Esa consecuencia práctica es la que lleva a la abogada Carmen Núñez Navarrete a defender otra fórmula: “Yo siempre digo que mejor la separación de bienes, y no es por nada, sino porque luego para liquidar es más difícil”, afirma en su vídeo, en referencia a la complejidad que puede generar repartir un patrimonio tan ampliamente comunicado.
Nota: Un retraso cultural más en la España rural o de provincias, tras 8 siglos.......

viernes, 29 de agosto de 2025

Matrimonios temporales, poner fecha de caducidad al 'sí quiero' para evitar el divorcio

Un matrimonio con fecha de inicio y de fin
. Los matrimonios temporales funcionan así y persiguen evitar divorcios.
Miriam Vázquez, 28 Agosto 2025, 
Para toda la vida es quizás demasiado tiempo para no poner condiciones, y aún así, durante mucho tiempo en España el 'sí quiero' se daba hasta que la muerte los separaba. Los tiempos han cambiado y con ellos el amor parece haberse ido haciendo más perecedero.

Según los últimos datos publicados por el INE, el número de separaciones y divorcios aumentó en 2024 hasta los 86.595 casos, un 8,2% más respecto al año anterior. La estadística apunta que el "hasta aquí" de las parejas españolas llega, de media, tras 16,4 años de matrimonio. Pero las rupturas no son solo una cosa de nuestro país y ya son varios los países que se plantean este incremento de separaciones como un problema al que hacer frente.

Con el fin de reducir los divorcios conflictivos y sus costos emocionales y legales, el Congreso de Jalisco, en México, ha puesto sobre la mesa una curiosa iniciativa: matrimonios temporales, con posibilidad de renovación a los 2-5 años.
Interpretar el matrimonio no como un fin consumado en sí mismo al firmar el contrato sino como una evaluación continua. 
Desde luego, la iniciativa resulta curiosa, tanto como que buscando información sobre el tema hemos descubierto que no es una propuesta pionera sino que ya en 1998 en España se llegó a registrar un modelo muy similar. 
Se trata del modelo Reiriz de contrato matrimonial renovable.

Remontémonos a la España de 1998. En ese año vio la luz Google, las nuevas tecnologías empezaban a avisar de la revolución que iban a suponer, pero todavía no había la fiebre de las pantallas que hay hoy en día. Ese año Pedro Duque se convirtió en el 1º astronauta español en viajar al espacio y Ramón Sampedro se quitaba la vida después de más de 2 décadas luchando por la legalización de la eutanasia. ETA seguía asesinando. 
Y en el ámbito que nos corresponde, las parejas de hecho no tenían escudo jurídico y a nadie se le pasaba por la cabeza plantear el matrimonio homosexual.

Pues en ese año un psicólogo gallego, Jesús María Reiriz, registró un modelo para intentar que los matrimonios fueran contratos más conscientes y evitar así, en la medida de lo posible, los divorcios. No lo hizo solo, para ello contactó con una abogada, Mercedes de la Puente Formoso. 
Aunque el registro fue en 1998 los trabajos comenzaron años antes. Hablamos con Mercedes de la Puente Formoso para que nos explique cómo fue todo.

"En esa época yo estaba trabajando en el servicio jurídico de varias Asociaciones del Derecho de Familia y este psicólogo estaba buscando dar forma jurídica a una terapia de pareja conductual para que las parejas evolucionaran y pudieran seguir adelante cuanto más tiempo mejor. Hay que ponerse en el contexto de esa época. En el año 98 éramos más tradicionales, no existían leyes de pareja de hecho, registro de parejas de hecho, posibilidad de matrimonio de varias opciones sexuales... Estábamos en otro contexto social. Yo lo escuché, me limité a escuchar y me quedé pensando. Vi que era posible hacer algo. Después nos reuníamos un día a la semana para ir perfeccionando las cosas y fuimos viendo que efectivamente las cosas encajaban y que era posible evitar muchos problemas que todavía hoy en día hay en los juzgados de familia", recuerda la abogada matrimonialista.

El modelo se registró, pero el tiempo lo fue empolvando. Quizás "la sociedad todavía no estaba preparada para esto". "Yo creo que se quedaron con el titular y olvidaron profundizar porque al final lo que estamos haciendo con este modelo es un trabajo técnico de 2 disciplinas, la jurídica y la psicológica", indica De la Puente.

Pese a la 1ª impresión que puede dar el hecho que se ponga fecha de caducidad al matrimonio, el objetivo no es que el mismo se disuelva a los 2 años. Todo lo contrario, lo que se busca es que con esa "revisión de la pareja", con ese "chequeo", se puedan abordar problemas en sus momentos iniciales para así lograr una solución.

"Lo podríamos calificar de un matrimonio evolutivo. Ahora supongo que la gente irá captando mejor el concepto, pero en aquella época nos quedamos con la temporalidad y nos olvidamos de que en realidad nuestro modelo, que es el modelo Reiriz de contrato matrimonial renovable, lo que escondía era una técnica de terapia de pareja y de solución de conflictos jurídicos que hay en las parejas de forma habitual. Lo cierto es que podríamos calificar el matrimonio temporal como un matrimonio evolutivo en el que cada pareja es arquitecta de su propia relación, va construyendo su relación y se va adaptando a los cambios porque al verse obligados a chequear su relación cada cierto tiempo lo que se busca es abordar posibles conflictos lo antes posible para poder solucionarlos", dice De la Puente.

Los argumentos para este modelo plantean beneficios psicológicos, "porque obliga a asumir responsabilidades emocionales a la pareja desde un principio y a un compromiso de crecimiento activo en la pareja. También otorga flexibilidad en el tiempo porque las circunstancias varían". Además, "hay una conciencia más real de la evolución de la pareja, se desarrollan más habilidades de comunicación entre las parejas, las parejas son conscientes de que sus formas de comunicarse y de abordar los problemas influye en que vaya bien la pareja". 
Y desde el punto de vista jurídico también hay grandes beneficios: "Conlleva un ahorro de costes tanto para las familias, porque no tienen que afrontar los gastos de los procesos judiciales, como para el Estado, porque, aunque aquí en España no tenemos tasas para estos juicios, lo cierto es, que tienen un coste para el Estado de personal".

La pregunta es, ¿está hoy España preparada para este tipo de matrimonio? Mercedes de la Puente ve cambios importantes. "El contexto desde luego es diferente. Yo cuando empecé en Derecho de Familia se tenían los expedientes de distintos colores cuando eran contenciosos o de mutuo acuerdo y fueron creciendo los de mutuo acuerdo". Los datos siguen confirmando esta tendencia, el 79,8% de los divorcios en el año 2024 fueron no contenciosos y el 20,2% contenciosos. 
Y De la Puente insiste: "De todas formas esto no es incompatible con un matrimonio tradicional porque al final lo que es nuestro modelo, si no se desvirtúa, lo que persigue es que el matrimonio dure para siempre, es lo que se persigue con esta forma de hacer las cosas diferente".

miércoles, 2 de julio de 2025

Dime cuánto te gastas en tu boda y te diré cuándo te divorcias

.... la teoría que explica una psicóloga sobre el futuro de los matrimonios.
La experta señala que existen varias hipótesis que explicarían la vinculación entre el valor monetario del casamiento y el futuro de la relación
Marta Sierra, 01 Julio 2025 
Entendidas las bodas como un acto de amor que lleva la relación de una pareja a un nuevo nivel, la industria ha promovido la idea de que, cuanto más dinero se gaste en el enlace y el anillo de compromiso, más tiempo durará el matrimonio. De esta manera, se vincularía el valor monetario con una mayor cantidad de amor o de interés en que la pareja sea duradera.

Sin embargo, un estudio realizado por investigadores de la Universidad Nacional de Singapur (NUS) y la Universidad Emory sugiere que la tendencia es completamente inversa: tras analizar los datos de una encuesta realizada a más de 3.000 personas casadas en Estados Unidos, concluyen que "los tipos de bodas asociadas con una menor probabilidad de divorcio son aquellas que son relativamente económicas pero con alta asistencia”, señala la investigación titulada ’Un diamante es para siempre’ y otros cuentos de hadas: La relación entre los gastos de la boda y la duración del matrimonio.

Las posibles causas de este fenómeno
Tal y como señala el estudio, “un gasto relativamente alto en el anillo de compromiso [entre $2.000 y 4.000 ] está inversamente asociado con la duración del matrimonio entre los encuestados hombres”. 
A esto se añade que “un gasto relativamente alto en la boda [más de $20.000] está inversamente asociado con la duración del matrimonio entre las encuestadas mujeres” y que “un gasto relativamente bajo en la boda [entre $5.000 y 10.000] está positivamente asociado con la duración entre los encuestados hombres y mujeres.”

Partiendo de estos datos, la psicóloga Claudia Nicolasa (@claudianicolasa en TikTok) explica que existen algunos motivos por los que puede ocurrir esta vinculación entre el gasto y el futuro de la relación.
En 1º lugar, destacan las expectativas: “Cuanta más ilusión y expectativas depositas en esa ceremonia, como si fuera a cambiar la relación, mayor puede ser la decepción posterior con la vida matrimonial”. Así, muchas personas entienden el casamiento como un punto aparte en la relación, como una forma de empezar una nueva etapa fundamental que puede arreglar conflictos pasados o devolver ciertas ilusiones.

Por el contrario, “si simplemente lo ves como un acto simbólico, sabiendo que tu pareja y tú vais a ser los mismos, con los mismos defectos y virtudes”, es más probable que la relación tenga éxito o, al menos, que dure más tiempo.

La 2ª hipótesis que plantea la psicóloga es la idea de la superficialidad. Aunque no siempre es así, “detrás de bodas ostentosas puede haber parejas con una mayor tendencia a valorar lo material, el estatus, las apariencias de cara al exterior”. De esta manera, Claudia Nicolasa explica que se tienden a “cuidar menos el vínculo, a priorizar más sus propias necesidades individuales y trabajar menos en la relación”.

Qué pasa con el dinero y bienes de la herencia en caso de divorcio.
Por último, la psicóloga destaca que, las personas que pueden permitirse un matrimonio caro, también suelen tener dinero para hacer lo mismo con el divorcio. Por el contrario, “las personas con bajos recursos pueden caer más en situaciones de dependencia, teniendo que permanecer juntos pese a no ser felices”. 
Así, es frecuente que, en estos casos, la pareja desee separarse, pero no pueda hacerlo por una cuestión monetaria, sobre todo en un contexto en el que el coste de vida cada vez es más alto, más aún si debe hacerse frente a todos estos gastos (alquiler, hipoteca, alimentación...) con un único sueldo.

lunes, 16 de septiembre de 2024

¿Un hermano o hermana se ha divorciado? Tu matrimonio es ahora más seguro

, según una investigación.
20 Minutos, 15.09.2024 
Los autores estudiaron a 67.000 personas en pareja y a sus hermanos durante 20 años.
Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Amberes, en Bélgica, ha demostrado que tener un hermano o hermana que ha pasado por un divorcio puede evitar que nos separemos de nuestro propio cónyuge incluso si somos infelices.

Los autores estudiaron a 67.000 personas en pareja y a sus hermanos durante 20 años, descubrieron que nuestra propensión a separarnos era menor después de ver a un hermano o hermana pasar por una separación.
Los efectos fueron particularmente pronunciados entre los hermanos que pertenecían al mismo tipo de relación (casados o convivientes) y cuando tenían edades cercanas.

Los investigadores, cuyos hallazgos fueron publicados en el Journal of Social and Personal Relationships, dijeron: "La ruptura de un hermano podría tener un impacto protector en el estado y la duración de la relación".
Una de las razones puede ser que ver las consecuencias negativas de una separación puede hacer que las personas se lo piensen 2 veces antes de terminar sus propias relaciones.

"Cuando las personas reciben información sobre la experiencia de divorcio o separación de alguien cercano a ellos, como un hermano, esto puede tener un impacto significativo en sus consideraciones respecto a la disolución de la pareja", dice el estudio.

"Al presenciar de 1ª mano la agitación emocional, la tensión financiera y los trastornos sociales que suelen acompañar a la disolución de un matrimonio o una relación duradera, las personas pueden volverse más cautelosas a la hora de seguir un camino similar y de afrontar las desventajas que implica poner fin a una relación", concluyen.

jueves, 22 de febrero de 2024

España: ¿Por qué las parejas ya no se casan?

Estas son las alarmantes cifras de los matrimonios en España.
El declive de los matrimonios y el alza de los divorcios en el panorama nacional ha llevado al INE y a Eurostat a estudiar el caso.
Mariana Goya, 21 febrero 2024
En los últimos años España ha sido testigo de un fenómeno sociodemográfico que está transformando la estructura familiar y cuestionando la institución matrimonial tradicional.

Según el último informe del Observatorio Demográfico CEU, titulado 'Transformación y crisis de la institución matrimonial en España', los datos revelan un panorama preocupante: aproximadamente la mitad de los españoles jóvenes y de mediana edad optan por no casarse, mientras que un porcentaje similar de matrimonios termina en divorcio.
Este fenómeno, marcado por una disminución en la tasa de matrimonios y un aumento en la de divorcios, plantea importantes interrogantes sobre el estado y el futuro de las relaciones familiares en la sociedad española contemporánea.

Las parejas en cifras
El informe señala que alrededor del 50% de los españoles jóvenes y de mediana edad expresan su falta de interés en el matrimonio como una opción de vida. Factores como la búsqueda de autonomía personal, la priorización de la carrera profesional, la dificultad para conciliar la vida laboral y familiar, y el cambio en los valores sociales han contribuido a esta tendencia.

Además, la alta tasa de rupturas, con un porcentaje similar de matrimonios que terminan en separación o divorcio, refleja la fragilidad de las uniones matrimoniales en la sociedad contemporánea. Este fenómeno no solo afecta a las parejas directamente involucradas, sino que también tiene consecuencias significativas para los hijos y la estructura familiar en su conjunto.

Uno de los efectos más perjudiciales de la baja nupcialidad y el alto número de divorcios es el impacto en los menores. Más del 10% de los bebés que nacen en España se crían en hogares monoparentales, lo que puede tener implicaciones a largo plazo en su desarrollo emocional, social y académico.
La ruptura familiar no solo genera un cambio en la dinámica del hogar, sino que también puede exponer a los niños a situaciones de estrés, conflicto y dificultades económicas.

Además, se ha observado un marcado descenso en el porcentaje de niños nacidos de madres casadas. En 2022, el 53% de los bebés no estaban ligados por el matrimonio, en comparación con el 2% de 1976. 
Este cambio refleja una evolución en las normas sociales y en las percepciones sobre la maternidad fuera del contexto matrimonial.

Cuáles son los motivos
Entre las posibles causas de este declive en la tasa de matrimonios y el aumento de divorcios se encuentran los cambios en las estructuras familiares, la mayor aceptación social del divorcio, la flexibilización de las normas culturales y religiosas, y el cambio en las expectativas individuales sobre el matrimonio y la vida en pareja.

Además, factores económicos como la precariedad laboral, la dificultad para acceder a una vivienda propia y la incertidumbre financiera pueden influir en la decisión de postergar o evitar el matrimonio. 
La falta de estabilidad económica puede aumentar la probabilidad de conflictos en la pareja y, en última instancia, contribuir a la disolución del matrimonio.

jueves, 15 de febrero de 2024

Casarse o vivir como pareja de hecho: ¿qué tiene más ventajas fiscales?

Otros medios: abc,
Otras Informaciones:
Nueva ventaja en el IRPF para parejas divorciadas que vendieron su vivienda común
A la hora de contar con una mejor fiscalidad, hay una de estas opciones que gana por goleada.
Beatriz Jiménez, 14 Febrero 2024 
En 2022, los matrimonios aumentaron un 20,5% respecto al año anterior, llegando a las 179.107 bodas y convirtiéndose así en el año del “sí quiero”. 
Con estos datos, las bodas en España han recuperado, e incluso superado ligeramente, el ritmo de antes de la pandemia. 
La tasa bruta de nupcialidad se situó en 3,7 matrimonios por cada 1.000 habitantes. En el caso de las parejas de hecho, no hay datos oficiales puesto que en España, solamente las comunidades autónomas y algunos municipios disponen de un registro de este tipo de unión, por lo que no hay un registro común nacional ni existe un organismo que unifique los datos. Casarse o hacerse pareja de hecho en la práctica son muy similares, aunque tienen diferentes ventajas fiscales en cada caso.

A la hora de contar con una mejor fiscalidad, hay una unión que gana por goleada: el matrimonio. Estas son las ventajas fiscales de los matrimonios en el IRPF, según informan los expertos fiscales de TaxDown:
* Posibilidad de hacer una declaración conjunta: algo a lo que no tienen derecho las parejas de hecho. La opción de presentar una declaración conjunta es aconsejable en el caso de que 1 solo de los cónyuges tenga ingresos o cuando 1 tenga unos ingresos bajos. De hecho, la cuantía de la reducción por tributación conjunta puede llegar hasta los 3.400 €.
* Deducción por aportación al plan de pensiones: En el caso de que 1 de los cónyuges aporte dinero al plan de pensiones del otro, además de la reducción anual por las aportaciones al propio plan, existe la posibilidad de aplicar una reducción por aportación al plan del cónyuge con un máximo de 1.000 € al año.
* Deducción por discapacidad: Si una persona casada tiene un cónyuge con una discapacidad superior al 33%, tendrá derecho a una deducción anual en el IRPF de 1.200 €, algo no aplicable a las parejas de hecho.
* Deducción por vivienda habitual: En el caso de que 1 de los 2 cónyuges deje la vivienda habitual pero siga pagando la hipoteca, podrá seguir aplicándose la deducción por vivienda habitual si siguen viviendo allí los hijos del matrimonio, algo que tampoco es posible en las parejas de hecho.

Otras ventajas fiscales del matrimonio
Estar casados también cuenta con otras ventajas fuera del IRPF:
* Pensión de viudedad: El acceso a la pensión de viudedad también cambia, en cuanto a los requisitos, para las personas casadas y las que han formalizado una unión de hecho, ya que estas parejas deberán acreditar la existencia de una convivencia estable, notoria e ininterrumpida durante los 5 años anteriores al fallecimiento de su pareja, algo que no se pide en el caso de los matrimonios.
* Impuesto de sucesiones: El cónyuge viudo puede disfrutar de diversas deducciones fiscales que afectan en el caso de recibir una herencia, algo que no aplica a las personas viudas que han formado pareja de hecho en el pasado. 
Sin embargo, este es un impuesto que se encuentra cedido a las comunidades autónomas, por lo que las deducciones aplicables dependerán de la regulación de cada comunidad.

Y aunque las ventajas fiscales del matrimonio son incuestionables, sí que existen otro tipo de situaciones en las que las parejas de hecho sí son reconocidas, sobre todo en lo concerniente a los descendientes: si una pareja ha tenido hijos en común, se aplicarán las ventajas fiscales de manera proporcional independientemente de si están casados o forman una pareja de hecho.

viernes, 2 de febrero de 2024

Los españoles cada vez se casan menos, a edad más tardía y se divorcian más

Otras noticias:
Las mujeres prefieren los cuernos al divorcio… ¡Por motivos económicos!
EFE, 1.02.2024 
Cerca del 50% de las uniones acaban en ruptura.
Los españoles cada vez se casan menos, en concreto, la mitad que hace 50 años, y a edades más tardías. También son más frecuentes los divorcios: cerca del 50% de las uniones acaban en ruptura. El último informe Transformación y crisis de la institución matrimonial en España del Observatorio Demográfico CEU analiza esta situación, y destaca el desplome de las bodas por la Iglesia, que han pasado del 99% en 1976, al 20% o menos actualmente.

Como recoge el análisis, la probabilidad teórica de encontrar pareja antes de los 50 años ha pasado de cerca del 100% en 1976, a solo el 43% para los varones y el 47% para las mujeres en 2019. Además, expone que la inmensa mayoría de los que se casaban lo hacían antes de los 30 años cuando actualmente no llega ni al 20%.

"Entre los españoles y europeos que murieron en 2021 con 80 años o más, menos del 8% estaban solteros", explica el observatorio. También destaca que la edad media al contraer el primer matrimonio ha subido en más de 10 años desde 1976 a 2022, siendo los españoles los europeos que se casan por 1ª vez a una edad más tardía, solo superados por los suecos.

Según el informe, esta edad media ha pasado en los hombres de 26,7 en 1976 a 36,8 en 2022, y entre las mujeres de 24,1 a 34,9 años. Las comunidades españolas en las que más ha caído el número de bodas por mil habitantes (entre 1976 y 2019) han sido País Vasco, Madrid, Cantabria, Cataluña y Comunidad Valenciana.

El documento señala que esto tiene un impacto muy negativo en la tasa de fecundidad. La mitad de los niños nace de madres no casadas y más del 10% de los nacidos, es decir, unos 2 millones de niños, se criarán con un solo progenitor. 
El análisis muestra un aumento de los matrimonios entre personas del mismo sexo, pasando de un 1,6% en 2007 al 3,4% en 2022.

miércoles, 6 de diciembre de 2023

¿Matrimonio o pareja de hecho?

Si me divorcio y tengo régimen de gananciales ¿debo liquidarlos?
La experta en leyes te explica las similitudes y diferencias.
Marina Páez García, Abogada penalista, 5 Dic 2023 
La gente joven cada vez tiene más ganas de casarse y son muchas las parejas que deciden hacerlo por todo lo alto, pero ¿te has informado de qué obligaciones legales tiene el matrimonio? Y, si eres de los que no quiere casarse, pero te gustaría formalizar tu pareja ¿tienes otra alternativa? Sí, y es a través de la unión de hecho.

Desde el punto de vista jurídico, el matrimonio es la unión legal entre 2 personas, de igual o de distinto sexo, para la plena y perpetua comunidad de existencia. 
Existen 2 formas de celebrarlo: el matrimonio civil y el matrimonio religioso.
Para los canonistas, el matrimonio es el acto jurídico como sacramento y contrato entre las partes. 
Para los civilistas, se subsume en una esfera contractual.

En la actualidad, el matrimonio se considera un negocio jurídico del Derecho de Familia. El art. 32 de la Constitución Española (CE) lo define como derecho que tienen los hombres y las mujeres, con plena igualdad jurídica. 
Cualquier español puede contraer matrimonio en España o en el extranjero.

El matrimonio se regula en el art. 42 y siguientes del Código Civil (CC). En virtud del art. 68 CC: "los cónyuges están obligados a vivir juntos, guardarse fidelidad y socorrerse mutuamente. Deberán, además, compartir obligaciones domésticas y el cuidado y atención de ascendientes y descendientes y otras personas a su cargo".

Los requisitos para poder casarse son: ser mayor de edad o emancipado; prestar consentimiento de forma clara e inequívoca; no estar casado previamente, y de haber estado casado, se precisa la presentación de divorcio; ausencia de vínculo parentesco directo entre los contrayentes; celebrar el matrimonio en las formas legalmente previstas; e inscribir el matrimonio en el Registro Civil correspondiente. El incumplimiento de alguno de ellos puede provocar la nulidad matrimonial.

Por otro lado, la pareja de hecho consiste en la convivencia pública y estable entre 2 personas de igual o distinto sexo, con intereses comunes en desarrollar una vida familiar, pero sin contraer matrimonio. No hay una ley que regule la unión de hecho; cada Comunidad Autónoma ha regulado su propia ley, por lo que hay que tener en cuenta la legislación del lugar de residencia.

Los requisitos para ser pareja de hecho son: no ser menor de edad o emancipado; no tener vínculo de parentesco; no haber contraído matrimonio previamente, o presentar el divorcio; acreditar el periodo mínimo de convivencia; en algunos casos se precisa el otorgamiento de escritura pública; y la inscripción en el Registro habilitado de cada Comunidad Autónoma.

¿Matrimonio o pareja de hecho?
Similitudes
Con respecto a los hijos: las obligaciones son las mismas. Independientemente del vínculo que una a los padres, en aplicación del art. 39.3 CE: "Los padres deben prestar asistencia en todo orden a los hijos habidos dentro o fuera del matrimonio, durante su minoría de edad y en los demás casos que legalmente proceda".

En caso de separación en las parejas de hecho, o en caso de separación, nulidad o divorcio en el matrimonio, las medidas a adoptar sobre: 
(i) la pensión alimenticia (que es la contribución económica indispensable que deben realizar los padres a los hijos, incapacitados o dependientes económicamente: sustento, habitación, vestido, educación, asistencia médica y gastos de embarazo y parto); 
(ii) sobre la custodia, 
(iii) sobre el régimen de visitas, y 
(iv) las obligaciones de patria potestad; son las mismas.
La separación, la nulidad o el divorcio no exime a los padres de sus obligaciones para con los hijos.

Con respecto a los permisos laborales: los convivientes (pareja de hecho) y los cónyuges (matrimonio) tienen los mismos permisos laborales, por ejemplo: permisos por maternidad, de paternidad, permisos por enfermedad grave o muerte de la pareja, permiso tras el matrimonio o permiso tras la inscripción de la pareja de hecho.

Con respecto a la asistencia sanitaria: disfrutan de los mismos derechos.
Con respecto al arrendamiento de inmuebles: en caso de fallecimiento de un miembro de la pareja, tanto el conviviente como el cónyuge podrá subarrendarse en el contrato de arrendamiento; siempre y cuando se acredite 2 años de convivencia juntos, a excepción de que hubiese hijos en común.
Con respecto a becas, ayudas o subvenciones: tanto los cónyuges como los convivientes pueden acceder a esos beneficios.

Diferencias
Principalmente, que el matrimonio se rige por una normativa común, estatal, su regulación se encuentra en el Código Civil. 
Mientras que las parejas de hecho se regulan por la legislación de cada Comunidad Autónoma, por lo que pueden pactar sus propios acuerdos.

Con respecto al régimen económico: el matrimonio establece su propio régimen matrimonial, puede ser gananciales, separación de bienes o participación, decisión propia de los cónyuges. En caso de no establecer un régimen económico, se aplica el régimen de gananciales de manera subsidiaria.

Mientras que las parejas de hecho no tienen un régimen económico matrimonial, acordarán libremente su propio sistema económico, se puede formalizar ante Notario en forma de acuerdo o pacto. Por tanto, entre los convivientes, al no existir un régimen económico tácito o expreso, una vez finaliza la convivencia, cada miembro deberá acreditar sus derechos sobre los bienes en común.

A diferencia del matrimonio, una pareja de hecho no puede presentar la declaración de la renta de forma conjunta, sino que tendrá que ser individual, ya que el estado civil sigue siendo “soltero”, al no estar regulado el convenio de hecho en la legislación civil.

Tanto el matrimonio como la pareja de hecho tienen derecho a cobrar una pensión de viudedad, pero los requisitos son distintos, en las parejas de hecho se tiene que acreditar una convivencia mínima de 5 años con el padrón municipal, y haber estado mínimo 2 años inscritos como pareja de hecho.

Y en cuanto a los derechos hereditarios, el Código Civil solo otorga el derecho de heredar a los cónyuges. Algunas Comunidades Autónomas, como Cataluña, sí atribuye este derecho a las parejas de hecho.
El derecho a tener 15 días de vacaciones se contempla en el ámbito matrimonial, no en la formalización de la unión de hecho.

En caso de finalización de la relación, el matrimonio puede finalizar por separación, nulidad o divorcio; mientras que en las parejas de hecho solo existe la separación. La separación o divorcio de los cónyuges se podrá acordar 3 meses más tarde desde la celebración del matrimonio. Los efectos de la separación se producen desde la firmeza de la sentencia o decreto. 
Las parejas de hecho pueden separarse tras 6 meses de convivencia.

Los procesos judiciales son distintos, en el matrimonio se realiza a través de un convenio regulador, o demanda, mientras que, en las parejas de hecho, si hay hijos menores en común o mayores con discapacidad o necesitados, se debe acudir a un procedimiento de medidas paternofiliales para regular su situación. 
En ambos casos siempre habrá una aprobación por parte del Juez, en caso contrario, se abrirá un proceso contencioso.

La pensión compensatoria solo existe en el matrimonio, y es el derecho a una compensación, temporal o indefinida, que tiene el cónyuge que sufre un desequilibrio económico, en relación con la posición del otro, que implique un empeoramiento a su situación anterior al matrimonio. 
Las parejas de hecho no pueden solicitarla, pero sí pueden interponer una demanda por enriquecimiento injusto.

Se reconoce un derecho a indemnización para el cónyuge de buena fe cuyo matrimonio haya sido declarado nulo, si ha existido convivencia conyugal. 
Tal indemnización no existe en las parejas de hecho.

Una vez expuestas las principales diferencias entre el matrimonio y las parejas de hecho, ya es decisión propia el vínculo a elegir. Cabe resaltar la importancia que tiene la formalización de la pareja desde el punto de vista jurídico, en aras de proteger, sobre todo, el interés del menor y el interés propio.

sábado, 29 de julio de 2023

Los códigos no escritos de las bodas: ¿cuánto regalar y cómo declinar una invitación?

Otras Noticias:
Casarse es cada vez más complicado: las subidas sorpresa del IPC en el último momento 'ahogan' a las parejas.
Un estudio revela que el 47% prefiere abrir una cuenta para que los invitados les ingresen dinero, el 38,4% quiere hacer una lista de bodas y el 11,4% lo quiere para el viaje de novios. 
The Conversation, 27/07/2023 
Una boda sale por un pico. España está a la cabeza de los países donde resulta más caro casarse, junto con Reino Unido e Italia, alcanzando los 21.000 € el coste medio de una boda. En países como Francia, Portugal o Canadá el coste de este evento ronda los 16.000.

Esta cifra muestra la importancia que se le da a este acontecimiento en este país, convirtiendo estas celebraciones en un evento complejo de organizar y donde es necesario cuidar cada detalle para tener éxito y que los novios y los invitados vivan un momento inolvidable. 
De ahí que cada vez más personas contraten los servicios de los planificadores de bodas, con el sobrecosto que conlleva.

Precisamente el sector de los eventos sociales está en expansión y en la actualidad es generador de empleo. Mueve millones de € y está demandando perfiles bien formados. Su futuro es halagüeño, en especial el de la organización de bodas. De acuerdo con el estudio Bodas Z: un análisis social de las preferencias de la generación más joven, los productos y servicios que demandan las generaciones más jóvenes de entre 18 y 28 años para sus celebraciones nupciales no se alejan del esquema tradicional de celebración.

Centrándonos en el asunto de los regalos, el estudio revela que el 47% de los encuestados prefiere abrir una cuenta corriente para que los invitados les ingresen dinero, el 38,4% quiere hacer una lista de bodas con todo lo necesario para amueblar su casa, el 11,4% prepararía una lista de bodas ficticia en unos grandes almacenes para después utilizar ese presupuesto en el viaje de novios y, en último lugar, un 3,2% donaría el dinero para una causa benéfica.

Dime cuánto te gastas y veré qué te regalo
El elevado gasto de los novios en el evento es importante porque se relaciona con la "presión" que sienten los invitados a una boda para estar a la altura de las circunstancias y hacer un regalo acorde con el esfuerzo económico de los novios.

Aplicar el criterio de reciprocidad y respetar la regla de la cortesía es fundamental. Esto implica mantener la etiqueta prevista y, en función del grado de relación con los contrayentes y el lugar y las características de la celebración, aportar un regalo acorde al desembolso que les ha supuesto. Pero también a la altura de la relación personal que les une.

Claro que no siempre las circunstancias de los invitados les permiten hacer el regalo que se merecerían los contrayentes. Y esto puede llevarles a declinar la invitación. En estos casos, lo adecuado es ser honestos y explicar con franqueza a los novios las circunstancias.

Cuando las bodas se multiplican
Para colmo, hay periodos vitales en los que las bodas se multiplican y, cuando se acumulan varias bodas al año, puede resultar muy costoso para los invitados. En muchas ocasiones, algunos invitados son selectivos a la hora de elegir a cuál acudir y declinan la asistencia en aquellas celebraciones en las que la relación con los novios no es muy estrecha.

Pero en aquellas a las que se asiste, ¿cómo calcular cuánto dinero se debe regalar a los novios? Todo depende del contexto de la relación con ellos, del grado de parentesco o relación y de los antecedentes: Cuando se trata de una boda en la que tenemos una relación muy cercana con los contrayentes, debemos ser más generosos. Pero tampoco hay que perder de vista el principio de reciprocidad si nosotros nos casamos antes y ellos nos regalaron, para acercarnos a cifras similares.
También es importante tomar en consideración la formalidad del evento y el lugar en donde se celebra la boda, así como el esfuerzo que debemos hacer para asistir a la celebración. Por ejemplo, cuando es necesario viajar a otra ciudad y llevar un traje en concreto. 
En todo caso, es imperativo ser honestos y no mentir o aparentar. Se entiende que si hemos sido invitados a una boda es porque existe aprecio mutuo y lo importante no es el regalo, sino compartir un momento tan especial.

De media, la aportación por invitado en España suele rondar los 260 €. 
En ocasiones, los novios prefieren que se les regalen bienes en lugar de dinero. Tradicionalmente esta alternativa tiene el objetivo de aportar aquello que se necesita cuando uno comienza a convivir en pareja en la vivienda familiar. Pero en la actualidad, la mayoría de las parejas conviven antes de su enlace, por lo que tiene más sentido aportar dinero que bienes.

lunes, 29 de mayo de 2023

En Japón existe una máquina expendedora de maridos y esposas,

…  y es real
LIFE, 28 mayo 2023 
Por un poco de calderilla, obtienes la pareja perfecta. 
O al menos eso dice la publicidad de estas máquinas expendedoras. Las locuras y curiosidades de Japón nunca dejarán de sorprendernos.
Los japoneses son unos enamorados de las máquinas expendedoras. Casi cualquier cosa que puedas imaginar, se puede conseguir en una de estas máquinas. Incluyendo una pareja. En Japón existe la máquina expendedora de maridos y esposas, y es completamente real.

La posibilidad de encontrar pareja en una máquina expendedora parece surrealista, pero es completamente posible... solo en Japón, por supuesto.
Hablamos en singular porque, por lo visto, solo existe una, y está medio escondida en una pequeña tienda del barrio de Kamata, en Tokio.

La máquina expendedora de amor
Muchos usuarios japoneses han compartido en redes fotos de esta curiosa máquina expendedora de maridos y esposas.
Parece una máquina normal y corriente, pero en su interior no hay botellas de refrescos, aperitivos o bocadillos. En su lugar se pueden ver unas curiosas latas con una flor, y numeroso texto:
Las latas rosas se corresponden con una mujer, y las amarillas con un hombre. Todas cuestan unos 20 €. En el texto se puede leer la edad de la persona, pero ningún dato sobre su personalidad o características.

Solo hay que echar unas monedas en la máquina, y llevarte a lata de la persona que quieres como pareja. Pero como puedes imaginar, no es tan sencillo... aunque es perfectamente posible que termine en boda.
Según cuenta JapanToday, en la lata hay un número de teléfono, que te pone en contacto no con la persona elegida, sino con... un asesor de la agencia matrimonial Matching Advisor Press.

Este asesor te concederá una entrevista de 1 hora, para conocer tus gustos e intereses. Si coinciden con la persona que has elegido, entonces sí será posible concertar con ella una cena de 3 horas, para que os conozcáis. La cena se paga a medias. No dicen lo que ocurre si no sois compatibles. Seguramente, el asesor te buscaría otra.
Si todo va bien y al final hay matrimonio, hay que pagar a la agencia una tasa de 300.000 yenes, unos 2.000 €.

Para qué usar Tinder y similares, si en una tienda de comida puedes encontrar una máquina expendedora de maridos y esposas. Solo en Japón, por supuesto...

jueves, 2 de febrero de 2023

Tres razones por las que un matrimonio está muerto desde el principio

Si tienes tantas dudas sobre la decisión que vais a tomar, mejor no lo hagas. 
Aquí van algunos de los malos motivos por los que la gente decide dar el paso.
ACyV, 02/02/2023 
Tomar la decisión de pasar por el altar es el último paso por el que una pareja decide sellar su fidelidad y compromiso desde el minuto en el que sucede hasta que, como dice la famosa frase, la muerte les separe. 
Por ello, conviene estar plenamente seguros de la decisión, ya que al fin y al cabo es una de las más importantes de la vida de una persona. 
Aunque ahora el matrimonio no tenga tanta valor como antes, en el sentido de que queda la opción del divorcio en caso de equivocarte está ahí más que antaño, ello no quita para que haya que saber elegir bien con quién queremos pasar unidos el resto de nuestra vida.

Si lo piensas bien, cada persona es un mundo y el mito de las medias naranjas podemos darlo por desechado. Lo que une a las parejas durante largos períodos de tiempo son unos mismos objetivos vitales, la intención de ser fieles el uno con el otro, gozar de la intimidad estando juntos y, sobre todo y lo más importante, una gran y próspera comunicación. Pueden surgir problemas, pero si se hablan respetando a la otra parte y sabiendo ceder cuando viene al caso, se podrán superar y solucionar sin muchos aspavientos.

Ahora bien, ¿cómo saber plenamente que estás tomando la decisión correcta? Si estás dudando de si es él o ella la persona con la que quieres pasar el resto de tu vida, lo mejor es que lo pienses 2 veces, pues es una decisión importante que no admite demasiadas revisiones. 
Si de verdad quieres, no deberían asaltarte tantas inseguridades. 
Pero aquí van una serie de razones por las que la gente da el "sí quiero" y acabaron equivocándose estrepitosamente, recopiladas por Stephen J. Betchen en Psychology Today, terapeuta matrimonial que ha visto caer un montón de nupcias en desgracia al poco de celebrarse.

Por tener un "compañero de vida"
Vale que el roce hace el cariño y de las grandes amistades siempre han surgido apasionados romances que han durado toda la vida, pero quizá esto para ti no sirva. Que tu mejor amigo o amiga se convierta en tu esposo o esposa puede sonar tentador; al fin y al cabo, si sois inseparables desde hace varios años y tenéis una buena sintonía desde que os conocistéis, ¿qué puede salir mal? 
Tal vez lo que os mueva a dar el paso sea el miedo a la soledad y a no querer madurar y envejecer cada uno por separado.

Casarte con el que te llena de halagos y está perdidamente enamorado de ti no hace que el matrimonio sea longevo, sino al contrario.
"Está bien ser amigo de tu pareja, pero si eso es todo lo que eres e intentas ir más allá, puede que te lleves una desagradable sorpresa", asegura Betchen. "He visto a un montón de amigos casarse y pronto descubren que no hay pasión entre ellos ni interés. Estas relaciones dejan la puerta abierta a los amantes y a la desaparición de su amistad".

Por encontrar un sentido a su vida
No saber lo que quieres en la vida ni tampoco lo que eres (algo mucho más difícil) puede empujarte a decisiones trascendentales y equivocadas como el matrimonio. Utilizar la unión conyugal como un campo de pruebas para ver sí así de una vez te conoces a tí mismo, además de cínico y egoísta, es una locura, porque no solo descubrirás que sigues repitiendo los mismos patrones solo que al lado de una persona, sino que también podrás destrozar la vida de tu compañero o compañera en caso de que te tome en serio. 
Casarse por esto mismo puede meteros en un problema de difícil solución, a no ser que pienses en el divorcio como alternativa o válvula de escape ante tus pretensiones no alcanzadas de encontrarte a ti mismo en la vida.

Porque te atrae mucho físicamente (o al revés)
Desgraciadamente, el deseo sexual entre 2 personas se evapora mucho antes que los pactos de unión y fidelidad pronunciados en el altar. 
Al igual que lo contrario: casarte con quien más te hace caso solo porque te llena de halagos y está perdidamente enamorado o enamorada de ti no hace que el matrimonio sea longevo, sino más bien al contrario. 
Más tarde que pronto, entrarán 3ª personas en vuestra relación para satisfacer el deseo que ya no sentís el uno por el otro. Las relaciones de pareja duraderas deben estar equilibradas en cuanto a deseos físicos y mentales. Y eso, evidentemente, se nota. Tan solo hace falta reparar en las últimas veces que os habéis acostado para hacer un análisis frío y razonable sobre vuestro nivel de satisfacción sexual. Y luego... elegir.

martes, 23 de agosto de 2022

Error vital: Casarse sin estar realmente enamorado

Dr. Enrique Rojas, 21/08/2022 
Viene a consulta una mujer de 32 años, se acaba de separar de su marido después de año y medio de casados, pero que han salido durante 5. Me dice: “Vengo a consulta porque estoy muy deprimida, me acabo de separar de mi marido y me da mucha pena lo que estoy viviendo. He salido unos 5 años con él y en ese tiempo lo hemos dejado unas 4 o 5 veces porque hemos tenido fuertes discusiones; yo reconozco que tengo un temperamento fuerte, y al final nos casamos… Fui yo la que me empeñé, él no quería…”

Le pregunto: “¿Te casaste enamorada?” 
Su contestación fue: “No lo sé… le tenía mucho cariño, fueron 5 años muy intensos, sus padres me adoraban…” Continúo: “Entonces, si no estabas realmente enamorada, ¿por qué te casaste?”. 
Me responde: “Yo creí que él cambiaría y que yo suavizaría mi forma de reaccionar… Tocaba casarse, mi madre me dijo que esas discusiones son normales, que la vida es así… Ahora me doy cuenta de que me equivoqué, no debí casarme, o quizá esperar… estoy confundida…”

Tienen un hijo de unos meses y ahora se plantea el tema de la guarda y custodia, él quiere que el hijo viva con él y este es otro punto fuerte de enfrentamiento.
Ella me sigue diciendo esto: “Me paso el día llorando. Estoy en casa de mis padres y no paro de darle vueltas a lo que me ha pasado porque el final ha sido muy triste; él me ha dicho que estoy loca, que no estoy bien de la cabeza… He hablado con la madre de él y me dice que todo está mal, y que él no quiere saber nada de mí… que sean los abogados de ambos los que se entiendan. Me siento fracasada…”.

Este caso terminó en ruptura. Hoy existen muchas publicaciones sobre temas sentimentales en donde se abordan estos temas y cada uno puede encontrar un texto que le ayude. Pero puede ser bueno tener una consulta con psicólogo o un psiquiatra que pueda orientar el caso. Hoy son muy frecuentes las situaciones de esta naturaleza. Hay que tratar de ser capaces de mirar por debajo de las apariencias y no quedarse sólo en lo externo. Esto es, la capacidad de penetración en el otro y de esta forma sutil descubrimos de verdad a quien está asomando enfrente de uno. 
En el hombre pasa a 1º plano casi siempre lo físico, en la mujer eso juega un papel menos importante porque sabe más de la afectividad. 
La psicología femenina busca otras cosas, se fija en dimensiones distintas, explora zonas ocultas… Es conocer el subsuelo. 
La mujer tiene 2 razones en juego: la razón del conocimiento por un lado y la razón esencial. La 1ª es saber quién es el otro por dentro, y la 2ª saber sintetizarlo en sus puntos fundamentales.

Saber explorar la personalidad del otro y ver si hay compatibilidad y armonía. Por eso es importante en ese periodo denominado salir (noviazgo), ser capaces de captar esto. Este tiempo debe llevarnos a acercarnos o a alejarnos de esa persona. Muchos desencuentros en este periodo de tiempo son un claro indicador de que la comunicación es difícil, o se hace compleja, o que a menudo hay desencuentros, o momentos malos, o muy diferentes interpretaciones de la realidad. 
He visto parejas, como la de este caso, que no han sabido cortar a tiempo y luego todo ha sido muy duro.

Tres dimensiones
Hay que mencionar, igualmente, el tener prioridades similares en 3 dimensiones: creencias, personalidades complementarias y similar nivel sociocultural. El amor tiene un gran porcentaje de artesanía psicológica y cultural. Eso significa trabajo esforzado y atento, equilibrio, cuidado de los detalles pequeños, sensibilidad, pensar más en el otro que en uno mismo y un largo etcétera en esa dirección. Amar a una persona es priorizarla, ponerla por delante de casi todo y buscar su bien. Para estar bien con alguien hace falta 1º estar bien consigo mismo. 
El amor modela el destino personal, que es la suma y compendio de decisiones pequeñas y grandes que marcan la vida personal.

Hay que tener claro que los polos opuestos se atraen. Este es un principio psicológico demostrado científicamente. A una persona primaria, activa, más bien impulsiva, rápida… le va una persona secundaria, pasiva, más bien reflexiva, lenta… De hecho, si nos fijamos en las parejas cercanas que funcionan bien, se da este juego complementario. Y es natural que así sea, porque uno busca lo que le falta, lo que no tiene, lo que agrega, equilibra, incrementa, aquello que es adicional. 
Por eso el amor, de entrada, es elección profunda y, de salida, cuidado minucioso y atento de los detalles pequeños y medianos de esa relación. El amor está hecho de artesanía, de laboriosidad afectiva menuda, del cuidado diario, de lo que es la base de la vida: la convivencia. 
O se cuida eso, la vida ordinaria, o el amor se diluye, se desmorona. 

Y lo vemos en los tiempos que corren, en los que tanta gente falla en el amor por falta de formación y de laboriosidad. Las corrientes subterráneas que conforman ese amor circulan por ahí: los sentimientos significan una respuesta de toda la persona. Es físico, psicológico, espiritual y biográfico.
El amor verdadero es mucho más que enamoramiento, significa la decisión firme de buscar lo mejor para el otro.

Otra vertiente para considerar es que amar es la determinación de trabajar ese amor elegido. En una palabra, determinación es voluntad, disposición para tratar a la otra persona de la mejor manera posible, facultad para poner los medios a mi alcance para conseguir un objetivo concreto, en este caso, un amor duradero, sin fecha de terminación. 
El amor verdadero es mucho más que enamoramiento, significa la decisión firme de buscar lo mejor para el otro. Es la disposición para la entrega realista y exigente en donde la comprensión es pieza esencial.

Comprender es ponerse en lugar del otro.
Comprender es aliviar, disculpar, luchar por olvidar. Todo eso no son palabras bonitas, sino conductas que uno puede aplicar en sus relaciones de pareja y que hacen que ese amor sea compromiso. El amor humano es exigente, pide mucho porque lo que llega de él es plenitud; no una felicidad completa, que eso es una utopía, sino una vida lograda en uno de sus principales argumentos.

viernes, 8 de julio de 2022

Humor: El Matrimonio y los Signos del Zodiaco.

horoscoponegro, Julio 2022
Es cierto, cada cabeza es un mundo y cuando se trata de relaciones, la cosa es peor, porque no todos creen en un final feliz. Hay quienes prefieren ir con cautela antes de permitir que alguien tenga poder sobre su corazón. 
Un matrimonio es más que vivir juntos, requiere paciencia, amor y mucha comprensión. Alguien que no es capaz de ponerse en el lugar del otro, simplemente, no es capaz de nada. 
Tu signo del zodiaco tiene sus propias creencias y está bien… no dejes que nadie interfiera en tu manera de ver la vida.
Aries
La idea de caminar hacia el altar te ha pasado por la mente en algunas ocasiones, sobre todo, cuando el enamoramiento ha hecho de las suyas, pero basta con que le bajes 2 rayitas a tu intensidad, para darte cuenta de que hay cosas más importantes que encender la llama. Lo que menos quieres es enredarte desde las emociones, necesitas que te equilibren en todos los sentidos, de lo contrario no hay boda.
Tauro
Para ti el matrimonio no es un juego, si lo planteas es porque realmente confías en que puedes hacer un gran equipo con la otra persona. No eres el tipo de signo que se casa por las apariencias, quieres sentirte bien contigo mismo y que el resto de las opiniones rueden. Te gusta escuchar a tu intuición, a tu corazón y a tu parte lógica, si te ofrecen todo, adelante, pero si no, adiós, no vas a perder energía ni amor.
Géminis
Es posible que termines dando el SÍ en un arrebato, porque no sueles pensar mucho cuando encienden el botón de tus emociones. Sin embargo, eso no quiere decir que le abras tu corazón a cualquiera, si lo haces es porque verdaderamente esa persona te demuestra que todo está bien. 
Tú no quieres una boda perfecta, quieres una relación duradera, tener la seguridad de que tu amor despertará contigo cada mañana.
Cáncer
Eres un encanto por el lado que te vean, pero muchas veces no lo notas, porque los pensamientos negativos que te inundan te mienten y ahí es cuando quieres huir, pero no es posible. Sueles ser un signo muy tradicional, si inviertes tiempo en una relación es porque esperas crear algo a largo plazo. Das lo mejor de ti cuando ambos están en el mismo canal. Si la persona te demuestra que no le tiene miedo al compromiso y que la palabra hogar no le asusta, para ti todo estará bien.
Leo
No lo vas a negar, te encanta la buena vida, disfrutas cada momento en el que tus sentidos se desbordan. Definitivamente, gozas de la atención, tu brillo se nota desde lejos y es por ello que quieres a alguien que no se incomode por tu determinación. Prefieres mil veces quedarte soltero que estar con alguien que no sabe lo que es la lealtad. Te dan pereza las personas que no ponen el compromiso por delante. Ahí no te quedas mucho tiempo.
Virgo
Digamos que tú y el amor tienen una relación muy cambiante. Hay veces en las que permites que tu lado romántico haga de las suyas y lo único que quieres es fluir hasta donde el destino te lleve. Sin embargo, hay otros días en los que te pones bastante reflexivo y nada te satisface. Exiges, porque en el pasado te conformaste con migajas y entendiste que no mereces que te traten con un amor a medias, lo quieres todo o mejor te quedas soltero.
Libra
Por fuera pareces muy escéptico en cuestión de amores, pero en realidad son tus miedos manifestándose. Eres demasiado enamoradizo, pero no quieres entregarte a alguien que apenas y te tome en cuenta. 
Cuando amas lo haces de una manera profunda, realmente quieres conocer a la otra persona. No sólo quieres besos, quieres un confidente, alguien que sea tu refugio cada día y que te haga mejor.
Escorpio
La relación que tú y el amor tienen es como ir deshojando a una flor pétalo por pétalo, al final, no sabes qué vas a decidir. Y es que sientes tantas cosas al mismo tiempo, que te confundes. Por lo regular, eres muy desconfiado, necesitas que te demuestren con hechos que estás en el lugar indicado. Eso sin contar que si tu voz interior te dice que hay algo malo, le crees y te vas. 
La idea del matrimonio no te asusta, las parejas falsas sí.
Sagitario
Para ti el amor es sinónimo de aventura, la oportunidad de poner a prueba tus sentimientos y tu lado poco convencional. Por lo general, amas ir en contra de lo establecido, no por rebelde, simplemente, escuchas lo que tu alma te pide y rara vez te quedas de brazos cruzados viendo cómo la vida pasa frente a ti. 
Puede que en uno de tus arrebatos termines frente al altar y te da igual.
Capricornio
Lo que más te molesta de las relaciones, es cuando no tienen los pantalones suficientes para decir si quieren algo serio o no. El matrimonio es un cúmulo de sentimientos, pero también es sinónimo de poner sobre la mesa tus inseguridades, no es fácil confiar en cualquiera. 
Tomas en cuenta la fidelidad, los hechos son los que te van a llevar a dar el paso. Te vas a casar cuando encuentres a la persona que te haga sentir mucho más que en las nubes.
Acuario
A ti nadie te va a contar de malas experiencias, en el pasado ya te trataron lo suficientemente mal, por eso ahora no vas a permitir que te pisoteen. 
Lo que te horroriza del matrimonio es que lo vean como una atadura eterna. Eso no se debería sentir al unirse con la persona que se ama. El amor es mucho más que un papel, el vestido, las flores o cualquier otra cosa. 
No quieres algo basado en superficialidades.
Piscis
Definitivamente, no te vas a casar con alguien que te pinte un mundo perfecto, quieres algo más que detalles bonitos. Puede que tengas un lado soñador y sentimental, pero eso no es sinónimo de que le vas a creer a tu pareja con los ojos cerrados. Al contrario, sigues mucho a tu intuición y si te avisa que algo no está bien, sabes que es momento de parar, no te vas a comprometer si esa persona te hace sentir inseguro. 
Ya llegará el corazón correcto.