lunes, 6 de septiembre de 2010

El Divorcio y el Ciclo Económico

http://blogs.cincodias.com/el_economista_observador/2010/09/el-matrimonio-y-el-ciclo-econ%C3%B3mico.html

El matrimonio y el ciclo económico
El ser humano tiene muchos más problemas que los económicos pero qué duda cabe que la economía afecta hasta los rincones más insospechados de nuestra vida.
Los curas dicen que el matrimonio es una obra divina pero entonces ¿tiene relación cíclica con la actividad y el empleo? Te adjunto una nota de prensa del INE que lo confirma.

En 2009 se produjeron un 10% menos de divorcios que en 2009 y un 25% menos que en 2006 el último año de fuerte expansión económica, por lo tanto se confirma la correlación con el ciclo económico.
No obstante, esto es un dato estadístico pero los economistas debemos buscar cierta lógica que fundamente que la relación es causal y no simplemente espuria.
El dato tiene mucha sentido ya que en el matrimonio se firman contratos con fuertes implicaciones económicas, especialmente financieras.

En España especialmente al tener esa devoción por la vivienda en propiedad y por haber acumulado endeudamientos a 25 años muy concentrados en las familias jóvenes.
La caída de la actividad y la fuerte destrucción aumenta los niveles de infelicidad y eso genera frustración y conflictos de convivencia por lo que lo normal es que durante las recisiones se produjeran más divorcios.

¿Por qué disminuyen?
Muy sencillo porque lo primero que se aprende en economía es la ley de la escasez y en cualquier decisión está la utilidad y los gustos de los individuos y debajo los economistas siempre incluimos una restricción presupuestaria.
En esta situación, la pareja disuelta ve como sus ingresos siguen siendo los mismos pero ahora hay que financiar 2 hogares por lo que hay que reducir significativamente los gastos y el nivel de vida anterior.

El principal problema suele ser la cuota de la hipoteca por esa razón el boom inmobiliario y la fuerte demanda de vivienda alentaron los divorcios en 2006.
Por lo tanto podemos decir que la burbuja inmobiliaria facilitaba los divorcios y pasada la burbuja hemos vuelto a niveles de 2001 en un proceso de normalización.

En 2006 te daba el calentón, la glándula que rige nuestras emociones la hemos heredado de los reptiles y los humanos seguimos siendo muy animales, y te divorciabas.
En 2 meses habías vendido tu vivienda y con una fuerte revalorización por lo que con la plusvalía te daba para meterte en un nuevo crédito.
Ahora tardas 2 años de media en venderla y si lo quieres hacer con urgencia tienes que asumir un recorte del precio del 20% o el 30% sobre los niveles de 2006.
Eso significa que con la venta no cubres la deuda y te falta dinero.

Esto es un hecho, lo que no tengo es un juicio de valor sobre si es bueno a malo que suceda.
Si sigues leyendo la nota el 60% de los divorcios tienen hijos menores de edad que son los paganinis de estos procesos ya que están en su etapa de formación de la personalidad y es una lotería como acaban sintetizando el proceso.
Lo que si queda claro es que la nueva Ley del Divorcio exprés ha acabado con la figura anacrónica de la separación que la UCD se vio forzada a introducir en 1977 en un país clerical y que defendía los valores de la familia tradicional que yo cada vez que oigo a alguien invocarlos de nuevo me pongo a temblar.

Y también ha acabado con la burocracia ya que en 6 meses se liquidan los procesos judiciales, a costa de abogados y procuradores y aliviando el proceso emocional y financiero tan duro por el que tienen que pasar las familias.

Conclusión como siempre en economía entre las causas y los efectos hay un intervalo temporal precioso para anticipar y gestionar los problemas.
Tras la crisis conviene estar muy zen, controlar tu ira y tus emociones y sobre todo, ya que te toca convivir, conviene no dar motivos al conflicto y fomentar la comunicación y el dialogo para evitar el rencor.
Se puede aplicar la segunda Ley de la termodinámica según la cual cualquier sistema necesita un tubo de escape o de lo contrario acaba siendo entrópico y estalla por los aires, cada cual debe encontrar el suyo.
Y versionando a Kennedy “no pienses que puede hacer tu pareja por ti piensa que puedes hacer tú por tu pareja”

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