sábado, 26 de mayo de 2007

Juzgados de Violencia Doméstica

http://www.20minuto.es

El Gobierno toma medidas para evitar que los maltratadores obtengan beneficios económicos de sus víctimas.
20MINUTOS.ES. 25.05.2007

La vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros (EFE/Emilio Naranjo) .

El Registro Central para la Protección de las Víctimas de la Violencia Doméstica comunicará las sentencias condenatorias al resto de órganos competentes. Se pretende que los maltratadores no obtengan beneficios de sus víctimas tales cómo las pensiones.

El Consejo de Ministros también aprobó la creación de ocho nuevos juzgados para hacer frente a la violencia contra las mujeres.
El Consejo de Ministros ha aprobado hoy un Real Decreto por el que se modifica la regulación del Registro Central para la Protección de las Víctimas de la Violencia Doméstica, para evitar que el maltratador pueda obtener beneficios directos o indirectos de su ex pareja.

Comunicación fluida.
Para ello, dicho registro mantendrá una comunicación, al menos semanal, con los órganos competentes de la Seguridad Social y el ministerio de Economía y Hacienda, informándoles de las sentencias firmes condenatorias.
Se pretende que los condenados por violencia doméstica no obtengan beneficios de sus víctimas.

Esta modificación busca impedir que aquellos condenados por un delito de homicidio o lesiones puedan acceder a algún tipo de pensiones o beneficios sociales derivados de su relación con la víctima.
Además, para garantizar el cumplimiento de las medidas de protección, se amplía el número de personas autorizadas para acceder al Registro Central para la Protección de las Víctimas.

Ocho nuevos tribunales.
Se han creado siguiendo criterios como el volumen de casos registrados. El Consejo de Ministros, dentro del Plan Nacional de Sensibilización y Prevención de la Violencia de Género,ha aprobada la creación de ocho nuevos juzgados exclusivos para hacer frente a la violencia contra la mujer.

La creación de estos nuevos juzgados se ha hecho atendiendo a criterios como la planta judicial, la existencia de dotación presupuestaria, el volumen de litigiosidad o la disponibilidad efectiva de locales; solo el coste de la ampliación de personal asciende a 786.962 euros. De este Plan, se espera la creación de 43 nuevos juzgados de violencia sobre la mujer durante el año 2007.

Videos sobre PSD I

Aqui una muestra de Videos en la Red !!

Somos 4 Millones que estamos hartos.

http://www.youtube.com/watch?v=vkanRUovvPw


No votan, pero tienen derechos.

http://www.youtube.com/watch?v=Ccdo95HN_l8

Un nuevo Totalitarismo.

http://www.youtube.com/watch?v=nvO9IYvZgqw

viernes, 25 de mayo de 2007

Boicot Mitin del PSC en Barcelona.

Ayer un grupo de padres separados y abuela se manifesto por la CUSTODIA COMPARTIDA en el mitin del PSC de cierre de campaña, cuando hablaba Zapatero.

Enlaces a diarios en Internet: (elmundo y la vanguardia)http://www.elmundo.es/especiales/2007/05/elecciones_mayo_2007/2007/05/24/seccion_03/1180038028.html

http://www.lavanguardia.es/gen/20070524/51352514758/noticias/hereu-barcelona-no-quiere-a-ciu-porque-ciu-no-quiere-a-barcelona-jose-luis-rodriguez-zapatero-generalitat-psc-icv-pasqual-maragall-jose-montilla-erc.html

Y video en Tele5:
http://www.informativos.telecinco.es/aznar-franco-hitler/ugt/elecciones_27_m/dn_47949.htm

En esta pagina aseguraros de clicar el enlace que dice "PSC: ZApatero , presidente del estado español"y el mismo video en you Tube:
http://www.youtube.com/watch?v=gb56FrfhcJ0&feature=PlayList&p=03147FE19BAB25E1&index=0&playnext=1

Juanjo

Libros: Custodia Compartida

http://www.diariogranada.es/index.php?option=com_content& task=view& id=679&Itemid= 1

La custodia compartida de los hijos es "idónea" tras el divorcio, según indica un libro en la UGR Escrito por Diario de Granada jueves, 24 de mayo de 2007

Acto: Presentación del libro "Conflictos entre los padres, divorcio y desarrollo de los hijos" (Edt. Psicología Pirámide)
Autores: José Cantón Duarte, María del Rosario Cortés Arboleda y María Dolores Justicia Díaz
Intervienen: Javier Urra (psicólogo forense, primer Defensor del Menor y patrono de UNICEF) y Francisco Martos Perales (vicerrector de Postgrado y Formación Continua de la UGR)
Lugar: Paraninfo de la Facultad de Derecho (Plaza de la Universidad)
Fecha: 25 de mayo de 2007.

El impacto que provoca en los hijos el conflicto generado entre las parejas (incluida la violencia doméstica) y el divorcio de los padres, es el eje central del libro "Conflictos entre los padres, divorcio y desarrollo de los hijos" (Ediciones Pirámide), obra de los profesores:
José Cantón Duarte (profesor titular del departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación), María del Rosario Cortés Arboleda (profesora titular del departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación) y María Dolores Justicia Díaz (psicóloga del Servicio de Apoyo de la Administración de Justicia de la Junta de Andalucía y profesora asociada del departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación) que se presenta el 25 de mayo en el Paraninfo de la Facultad de Derecho (Plaza de la Universidad) a las 19.30 horas.

En el acto intervendrán Javier Urra (primer Defensor del Menor, psicólogo forense y patrono de UNICEF) y Francisco Martos Perales (vicerrector de Postgrado y Formación Continua de la UGR).

El libro, con prologo de Jesús Palacios, desarrolla en los tres primeros capítulos el tópico de los conflictos y expone las principales teorías explicativas y de los estudios realizados.
Se hace un especial énfasis en la teoría de la seguridad emocional por la gran cantidad de bibliografía e investigación empírica que ha generado.

Entre los aspectos destacados en estos capítulos, sobre sale la observación de la violencia doméstica por los niños y las consecuencias que esa experiencia tiene en su desarrollo psicológico.
Por otra parte, respecto de las consecuencias del divorcio, abordadas desde una perspectiva de factores de riesgo y de resistencia, se analizan los procesos implicados en la diversidad adaptativa de los hijos.

Los autores, en su revisión, enfatizan la importancia crucial de que "los padres separados establezcan una relaciones de calidad con sus hijos, utilicen unas prácticas de crianza adecuadas y los mantengan al margen de sus conflictos, estableciendo una óptima coparentalidad" .

Implicación del padre.
Asimismo, se concede especial relevancia y espacio, por tanto, a la figura del padre sin la custodia, por lo habitual de la situación y por la necesidad de adoptar medidas judiciales que estimulen su implicación activa en la vida de los hijos.

En los dos últimos capítulos se tratan diversos temas prácticos de gran importancia relacionados con la custodia y el régimen de visitas, así como los trabajos realizados para comprobar la eficacia de los programas preventivos dirigidos a los divorciados y/o a sus hijos.

"De los estudios revisados se deduce --afirman los autores-- la idoneidad de la custodia compartida o, en todo caso, el establecimiento de un sistema de visitas que garantice un tiempo compartido suficiente para que el padre e hijos puedan establecer una relación de calidad. En esta misma línea, habría que revisar la conceptualización y medidas tradicionales sobre las pernoctas de los niños pequeños, por su repercusión en el desarrollo del apego al padre y la vinculación de éste con el niño".

También se analiza el asunto del alejamiento geográfico del progenitor con la custodia, exponiendo los autores los dos enfoques contrapuestos al respecto y una revisión de los estudios sobre el impacto en el desarrollo de los hijos.

Finalmente, se da cuenta de la eficacia de los programas dirigidos a prevenir las dificultades de adaptación en los hijos de divorciados, diferenciando entre los dirigidos a los padres y los diseñados especialmente para los niños en el contexto escolar.

Dentro de esta actuación preventiva se incluye el papel de la mediación, exponiéndose brevemente el modelo de Emery y sus resultados.

Maltrato Al Hombre: ¿Ley Integral de Violencia "de Género" ?

http://www.lacoctelera.com/reggio/post/2007/01/13/maltrato-femenino-los-hombres-pilar-rahola-el-pais-de

13 Enero 2007
Maltrato femenino a los hombres, de Pilar Rahola en El País de Cataluña.

Asegura que todo empezó por un melón. Estaban casados, luchaban por tener un hijo que no llegaba, vivían sus peleas -demasiada suegra en su cocina...-, y disfrutaban de sus encuentros.

Lo conocí en Els Matins, de TV-3, y a todos -desde Helena Garcia Melero, hasta Xiana Siccardi, pasando por el propio Josep Cuní- se nos quedó cara de cuadro. Sin ninguna duda, el hombre que nos relataba su odisea, que empezó con una pequeña discusión por un melón, y acabó con grilletes en comisaría, un juicio por maltrato y una absolución, era un hombre desconcertado y hasta derrotado. Ya no era un presunto maltratador, pero lo había sido durante más de un año, y el peso de esa culpa le había cambiado la vida, quizá para siempre.

Lo que más me sorprendió es que, a pesar de su odisea y de su inequívoca perplejidad, aún parecía enamorado de la mujer que no había vuelto a ver, desde que un melón, una suegra y una grave acusación se interpusieron en sus vidas. Con la absolución en el bolsillo, y la tranquilidad recuperada en el ánimo, nuestro invitado intentaba encontrar sentido a todo lo que le había ocurrido.

Por supuesto, si la anécdota no fuera el indicio de la categoría, no encontraría otra excusa que el pintoresquismo para relatar la historia. Pero, más allá de las muchas bromas que podemos hacer con la noticia, lo cierto es que son demasiadas, y muy serias, las voces que denuncian el abuso contra los hombres, que la nueva ley contra el maltrato puede representar. De entre todas, la juez decana de Barcelona, Maria Sanahuja, ha sido la más combativa.

El tema no es menor, y desde el rotundo compromiso con los derechos de la mujer, desde la convicción que es necesaria una ley integral contra la violencia de género, y desde la concienciación con una problemática que cada año mata a decenas de mujeres, desde todo ello, o precisamente por todo ello, los sectores más activos tenemos que hacernos algunas preguntas.

¿Es una ley completamente justa? Si lo es, ¿se aplica con inteligencia?; ¿ha servido para frenar el maltrato a la mujer?; ¿hay mujeres que usan ese drama social para actuar malvadamente contra sus maridos? Y la pregunta del millón: ¿la ley ha abierto la puerta al maltrato contra los hombres? Es decir, ¿en la lucha por aplicar la justicia, hemos inventado otra forma de injusticia?

Si ser preciso es necesario en todo cuadro argumental, serlo en este caso me parece una exigencia moral. No hablamos de una cuestión menor. La lacra social del maltrato a la mujer, derivada del paradigma cultural del dominio de la mujer, en la estructura patriarcal, ha dejado un lastre de dolor, humillación y violencia que ha arrastrado a centenares de mujeres al pozo negro de la desesperación.

No hace aún tanto tiempo, el maltrato podía formar parte de la lógica familiar, era considerada una cuestión íntima, y todas las mujeres golpeadas se habían caído por la escalera. Los abogados que luchaban contra la violencia de género se encontraban con policías, comisarías, leyes y tribunales que no entendían, no podían o no sabían combatirla. No olvidemos que no estábamos ante un delito, sino ante una falta.

Árdua y difícil fue la lucha, desde la mítica denuncia de Ana Orantes en televisión, para conseguir leyes contundentes, sensibilidad social y un compromiso colectivo que situara al maltratador en el lugar delictivo que le correspondía. Pero, en el necesario camino hacia la plena garantía de los derechos de la mujer, ¿no habremos perdido algo por el camino? Quizá ecuanimidad, quizá prudencia.

Sea como fuere, si es cierto que la ley permite la trampa malvada de castigar a un ex marido con falsas denuncias de maltrato, si lo es que las denunciantes no reciben castigo por la falsedad y si muchos hombres están sufriendo un nuevo tipo de acoso y ven sus derechos lesionados, entonces tenemos un serio problema.

La cuestión del maltrato es tan profunda, relevante y comprometida, que no puede ser, de ninguna manera, la puerta de entrada de otra forma de maltrato. Y si la ley no está bien ajustada, habrá que ajustarla, para que sea justa la ley.

Creo, además, que esta sensibilidad, también a favor de los hombres maltratados -y una falsa denuncia es un serio maltrato-, tiene que partir de los sectores más sensibles y comprometidos con la mujer, precisamente porque su sensibilidad es mayor. Nosotras, que sabemos por propia piel histórica lo que significa la discriminación legal, no podemos ser la excusa para discriminarlos a ellos.

Es tan simple y... tan complejo como esto: si el feminismo crítico, inteligente y comprometido no lidera la lucha contra el abuso de la ley, todos los pata negra machistas, misóginos e irreductibles que quedan por las cavernas del país utilizarán dichos abusos para defender postulados de dominio.

Para muestra, el botón del libro El varón castrado, auténtico panegírico misógino, con la excusa de defender a los hombres falsamente acusados.
Pero es que, además, la sensibilidad para con la mujer maltratada, necesariamente tiene que venir acompañada de una sensibilidad global, que incluye rechazo a la mentira, repudio al abuso y castigo para aquellos que lastiman a sus ex, lanzándoles tamaña falsedad. Sí. Soy favorable a la ley. Pero soy igualmente favorable al castigo severo contra las denuncias falsas, porque hacen tanto daño a la pedagogía de la igualdad como el propio paradigma de dominio. No pueden quedar impunes.

Soy una luchadora de los derechos de la mujer. Como tantas. Como miles. Precisamente por eso, me indigna y me duele que, en nombre de esa lucha, hoy existan hombres que sufren severamente. La ley no se hizo para dirimir peleas de pareja, ni para castigar los amores fallidos, ni como ariete de venganza. La ley castiga un delito serio que mata decenas de mujeres.

El resto pertenece al ámbito de la pelea civil, quizá de la miseria cotidiana, de los restos de los amores mal acabados. Usar el maltrato para venganza, abuso o presión económica es otro acto de maltrato. Y contra ese maltrato, tampoco podemos ser insensibles.
www.pilarrahola.com

jueves, 24 de mayo de 2007

Custodia Compartida en Crisis de Familia:Opinión

http://www.abc.es/20070524/valencia-valencia/custodia-compartida-crisis-familiares_200705240253.html
La custodia compartida en las crisis familiares

Fernando Gimeno Fonfría.
A nadie escapa que el modelo tradicional de familia ha ido evolucionando en los últimos años, hasta el extremo de que la figura del padre patriarcal y patrimonial de antaño ha sido sustituida por una vinculación mas activa del mismo en la formación y cuidado de los hijos que lo convierten, así, en un ser más participativo y que comparte con la madre la vida familiar.

El legislador modificó en julio del año 2005 el Código Civil, instaurando «ex lege» la custodia compartida de los menores por ambos progenitores, que puede ser acordada por los órganos jurisdiccionales, si bien supeditada a que exista previo informe favorable del Ministerio Fiscal.

Dicha reforma se compadece poco y mal con la finalidad intrínseca que pretenden las medidas destinadas a los menores y con los estudios científicos sobre la materia que sostienen que «la custodia compartida debe ser la norma y no la excepción» -Profesor de Sicología de la Universidad de A Coruña: Dr. Miguel Clemente Díaz- y que «la mejor opción de custodia para el niño es la custodia compartida llevada a cabo con plena coparentalidad» -Profesores de Sicología de las Universidades de Santiago y Granada: Francisca Fariña, Ramón Arce, Mercedes Novo y Dolores Seijo-.

En Alemania, en el año 2000, en el 69´35 por ciento de los divorcios hubo lugar una guarda y custodia compartida.
Actualmente, tras la separación o divorcio, lo normal es que el padre se vea condenado a ocupar un papel secundario y que sólo tenga derecho a pasarle una pensión alimenticia a su ex mujer para la educación de los hijos, a los que verá uno de cada dos fines de semana y la mitad de las vacaciones escolares.

Durante todos estos años -desde 1981-, este sistema se ha convertido casi en una regla adoptada más por costumbre que por un convencimiento real de que éste sea el mejor modo de vida para el hijo.

Y así ha sido censurado por la doctrina jurídica -Navarro Fajardo, Rivero Hernández, López Alarcón, Alonso Pérez y Rocas Trías- y, en ocasiones, por la jurisprudencia, resultando muy ilustrativa la sentencia de la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Valencia de 2 de febrero de 2000 al manifiestar que «el régimen usual de atribución de la custodia del hijo a un progenitor con exclusión del otro no satisface las exigencias de un saludable equilibrio de las figuras materna y paterna en el niño. Su convivencia continuada con solo uno de ellos provoca que tome a éste como único modelo de comportamiento, desdibujándose las referencias del otro, con el que se relaciona esporádicamente; la falta de contacto habitual condiciona también la conducta del progenitor no custodio, que con excesiva frecuencia trata de ganar en poco tiempo, con halagos y regalos excesivos, el afecto del pequeño; en otras ocasiones, la falta de convivencia provoca, antes o después, el enfriamiento de las relaciones interpersonales y el abandono del régimen de visitas, con evidente perjuicio del derecho del menor».

No obstante, hasta ahora, la madre es -por lo general- quien obtiene la custodia y, en muchas ocasiones, acaba agotada por las obligaciones diarias, que desde la separación asume en solitario. Mientras que el hombre, convertido en «padre intermitente» , busca a tientas su nuevo lugar. A veces se acomoda a ese papel secundario, pero no siempre sucede así. Tiene la sensación de que él es quien sale perdiendo en esta historia.

¿Y los hijos? Les cuesta establecer una relación estrecha con este padre que redescubren cada quince días, por lo que en no pocas ocasiones, la función paterna se reduce a mimar a los hijos durante el fin de semana y las vacaciones, mientras que la madre se tendría que ocupar de resolver el día a día. Es como si la madre tuviera todos los deberes, pero también todos los poderes de cara a sus hijos.

Por eso desde algunos sectores de la sociedad se ha venido pidiendo cada vez con más insistencia el establecimiento de un régimen de custodia compartida, porque piensan que el régimen de custodia tradicional por el que los hijos van a vivir con uno de los progenitores, normalmente la madre, deja al otro progenitor al margen de la educación y desarrollo de sus hijos.

De este modo la relación padre-hijo se diluye frecuentemente con el paso del tiempo, perdiéndose por parte de los hijos una imagen sólida de su padre. Se alega por los defensores de este régimen de custodia compartida que así se ayuda a mantener vivo el doble vínculo de paternidad y se logra la igual implicación de ambos progenitores en la crianza de los hijos, esto es, un régimen de coparentalidad.

Entiendo que -en lo sucesivo- se impone necesariamente una nueva perspectiva y una revisión del sistema de guarda que se ha ido aplicando desde el año 1981 por cuanto el régimen de guarda y custodia compartida ya tiene respaldo legal, siendo evidente que el modelo de guarda alterna constituirá, en los próximos años, el modelo principal, pues, es el que mejor responde a las necesidades de una sociedad moderna en la que el hombre y la mujer comparten durante la vida en común funciones y responsabilidad.

La previsión normativa sobre custodia compartida supone un reconocimiento por ley de que ambos progenitores pueden estar en compañía de su hijo. No se trata de compartir la patria potestad, sino que los períodos de estancias del menor con su padre y con su madre sean tan amplios que pueda hablarse de un reparto equitativo del tiempo, de tal forma que el derecho a estar en compañía del hijo se realice de una forma igualitaria.

La reforma alicorta del legislador, fruto de las presiones de los sectores mas feministas, impone una nueva reflexión y metodología de trabajo en los psicólogos forenses, vistos los errores del pasado que evidencian la cantidad de hijos que no tienen relación alguna con su padre.

El PP ha anunciado que en el nuevo Código de Familia que elaborará, en desarrollo del Derecho Civil Valenciano, instaurará la custodia compartida. A a ver si es verdad.
Abogado

Ejemplo de Denuncia Falsa: Granada,2007

http://www.ideal.es/granada/pg060707/prensa/noticias/Local_Granada/200607/07/GRA-LOC-075.html

GRANADA
«Denuncié a mi marido por celos, nadie cree que mentí y puede ir a la cárcel»
Lucía Murcia llevó a juicio a su pareja al decir que intentó tirarla por la ventana; ahora espera junto él la sentencia, «desesperada porque todo fue un error»
ROCÍO MENDOZA/GRANADA

Lucía se ahoga –literalmente– al intentar explicar lo que ha vivido en los dos últimos años. Cierra los ojos y se toca las sienes para concentrarse en una idea que repite hasta la saciedad. Y le tiemblan las manos cuando muestra los papeles con los que intenta apoyar su verdad.
«Cuando me ven así dicen que son los síntomas claros de una mujer maltratada que tiene miedo. Pero no es mi caso. Yo sólo soy nerviosa», repite con desesperación.

El miedo que tiene esta mujer, Lucía Murcia Ruiz, –según quiere hacer público– es que su marido vaya a prisión por una acusación falsa de malos tratos que lo llevó a los tribunales en el año 2004. Su declaración y la de su hija de 8 años pusieron en marcha una maquinaria judicial que, por mucho que insista, no ha podido parar.

El pasado lunes, su marido se sentó en el banquillo de los acusados por los delitos de tentativa de homicidio, violencia doméstica habitual y maltrato físico y psicológico por los que se enfrenta a trece años de prisión, solicitado por el fiscal.

Consecuencias graves.
Y es que, por mucho que repita que «se lo inventó en un ataque de celos, para darle un susto, sin saber las consecuencias», los tribunales granadinos consideran que existen indicios suficientes para seguir adelante con el procedimiento contra su pareja.

El inicio de la historia que atormenta a Lucía, hasta el punto de afirmar «preferir ir ella a prisión por denuncia falsa que llevar allí a un inocente», data del mes de noviembre del año 2004. Entonces, llamó a la policía para denunciar que su marido había intentado arrojarla por la ventana. Más tarde, en su declaración ante el juez dijo que, desde que se casó hace 12 años, la había maltratado.

Y su hija, que entonces tenía ocho años, corroboró tales hechos al decir que presenció a su padre poner a su madre en el alféizar de la ventana. Estos hechos dieron lugar a una causa que llevó durante tres meses a prisión a su esposo y a una orden de alejamiento. Y finalmente a un juicio en la Audiencia.

Durante este tiempo, Lucía dice haber dicho en varias ocasiones que todo era mentira. «Aquella noche llegó tarde a casa. Había estado fuera con el móvil apagado y no lo soporto. Además, cuando llegó me ignoró y me puse peor. Me dio un ataque de celos, de ira de rabia. Y lo denuncié por darle un susto», relata.

Desde entonces, solicitó que le retiraran la orden de alejamiento y tras muchos meses, logró volver a vivir con su marido. «Mi error fue irme con mi hija tres meses al pueblo de mis padres. Y creer que me quitarían a mis hijas, como me asesoraron, porque pensarían que estaba loca», argumenta. Por eso calló durante algún tiempo. Es más, estaba segura –ella y sus abogados– de que al repetir en el juicio que mintió todo cambiaría. «Pero no fue así. El fiscal se mantuvo en sus trece», dice. «Sus razones tendrá, pero yo ya no sé cómo salir de esto y mi marido sufre una profunda depresión».

Sufrimiento
Ahora, mienta o no de nuevo, y después de llevar más de un año viviendo con su marido asegura que está sufriendo toda la familia. «Temo por mis hijas. Mi niña dijo aquello porque yo se lo dije», insiste. «La ley está muy bien. Que nos proteja. Pero si mi marido me hubiese pegado no querría verlo en la cárcel, sino bajo tierra. Pero no fue así».

Lucía es consciente de que nadie la va a creer y sabe que lo que hace «le hace daño a todas esas mujeres que sufren malos tratos y callan por miedo». Pero dice estar en una situación desesperada y exponerse en público es el último clavo al que aferrarse.
rociomendoza@ideal.es