lunes, 25 de octubre de 2010

España: 58 mujeres muertas y nadie dimite en el gobierno

http://www.que.es/ultimas-noticias/sociedad/201010251355-mujeres-vigiladas-espana-situacion-maximo-cont.html

Hay 33 mujeres vigiladas en España en situación de máximo riesgo por violencia de género.
Cerca de 100.000 mujeres reciben en España atención por ser víctimas de violencia de género, y 33 de ellas están en situación de máximo riesgo, es decir, que necesitan vigilancia todos los días, "mañana, tarde y noche".

Europa Press 25 de octubre de 2010
En total, la base de datos del Sistema de Seguimiento Integral de los casos de Violencia de Género cuenta con información de 178.000 mujeres.
Así lo ha indicado el vicepresidente primero del Gobierno y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, que ha lamentado que en lo que va de año han muerto en nuestro país 58 mujeres por violencia de género.

PEORES DATOS QUE EN 2009
"No vamos bien", ha reconocido, para indicar que se trata de un dato "horrible" que supera el total de asesinatos registrados en todo 2009.
No obstante, Pérez Rubalcaba ha considerado que la cifra de muertes "no puede esconder el esfuerzo" que se está realizando en esta materia, ya que sobre casi 100.000 mujeres "hay trabajos permanentes de vigilancia".

"¿Cuántos crímenes habremos evitado", se ha preguntado en Santander, donde ha firmado un convenio con los alcaldes de 12 municipios cántabros que se incorporan al Sistema de Seguimiento Integral.

Un padre en proceso de separación pide la custodia compartida de su hijo

http://www.huelvainformacion.es/article/provincia/820221/padre/proceso/separacion/pide/la/custodia/compartida/su/hijo.html#

Un padre en proceso de separación pide la custodia compartida de su hijo
Las medidas provisionales conceden a la madre la guarda del menor.
El progenitor denuncia que el niño fue apartado de su domicilio familiar sin autorización judicial

C. Sáez / Huelva, ayamonte 25.10.2010
Juan Martínez se siente "un padre cajero".
Según denuncia, su único cometido con su hijo se ha reducido prácticamente a pesarle una manutención alimenticia de 300 euros al mes, después que un juzgado de Ayamonte haya concedido a la madre la guarda del menor.

Los cónyuges se encuentran en proceso de separación.
Éste es el relato de un padre que reclama la custodia compartida de su pequeño.
Hasta el momento se han dictado las medidas provisionales previas.
Martínez explica que el pasado mes de mayo su mujer (C.F.P.) decidió dejar el hogar "cambiar de vida" y trasladarse a Sevilla.
Tras "intentar salvar su matrimonio (fue en vano)" interpuso una demanda por abandono de hogar.

La respuesta de ella no se hizo esperar y presentó una querella contra él por malos tratos, de la que fue absuelto por falta de pruebas.
Días después del juicio, las 2 partes en litigio alcanzaron un pacto, en presencia del secretario del juez y los abuelos paternos, según el cual el niño debía estar los primeros 3 días y medio de la semana con el padre y los 3 y medio restantes con la madre, de manera que supusiera el menor trastorno para el pequeño hasta que llegaran las medidas previas.

El pacto inicial se mantuvo con normalidad durante un mes pero pasado ese tiempo el padre recibió una llamada telefónica en la que su ex mujer (prefiere este término) le informaba que el niño, que en ese momento estaba con ella en el pueblo sevillano de Palomares donde reside, no volvería con él hasta que no hubiera una orden judicial.
Juan Martínez decidió entonces desplazarse hasta Sevilla acompañado de su familia para reclamar al niño.

En presencia de la Policía, su ex pareja negó que se hubiera producido un pacto verbal y por lo tanto que el pequeño debiera volver con su progenitor.
El padre siguió solicitando a través del envío de varios burofax poder ver a su hijo.
Pero también fue en vano.
Los argumentos que recibió por parte de la madre es que él "no podía atender adecuadamente" al menor por tener que dedicarse al negocio de hostelería que regenta.

Pasado un tiempo, siempre según el relato de Martínez, su ex tampoco consintió que el niño acudiera a una cita médica para una prueba de riñón que tenía concertada en Ayamonte, aludiendo a que el crío llevaba varios días con fiebre y no podía trasladarse.
El padre sostiene que los facultativos le dijeron que la prueba se podía haber realizado a pesar del estado febril de niño.
Cuando su ex pareja logró concertar un encuentro con un nefrólogo para someter al pequeño a un reconocimiento médico Juan regresó al pueblo sevillano.

Hacía 3 meses que no veía a su pequeño y por fin pudo estar con él.
Entre abrazos y besos le dijo "papi te quiero".
El día de la vista oral para dictar las medidas provisionales, después que su ex mujer presentara un escrito por el que se formulaba la petición de medidas previas a la separación, nulidad o divorcio, como consta en la resolución del Juzgado de Primera Instancia del Juzgado nº2 de Ayamonte, llegó para él "la primera sorpresa": las instrucciones de la Fiscalía fueron que "salvo que sea madre drogadicta o alcohólica, es que los hijos menores queden bajo su custodia".

El padre del menor afirma que en el juicio "todo fueron impedimentos a pesar de demostrar la imposibilidad de poder estar con su pequeño y de recortarle a éste el derecho a convivir con su familia paterna".
"Lo han arrancado completamente de su hábitat familiar", se queja lacónico.
Según el Ministerio Público que mantuvo la petición para la madre, lo importante es la situación de hecho consolidada.

El padre entiende que no se ha tenido en consideración que la progenitora hubiera apartado al menor del domicilio familiar, de la población en que vivía, ni que le hubiera cambiado su empadronamiento, su guardería, su médico, todo esto sin su consentimiento, ni conocimiento, ni autorización judicial.

Juan Martínez se ha resignado a que, por el momento, el niño viva con su madre, aunque hasta el juicio definitivo seguirá apelando para que "se haga justicia y se determine la custodia compartida y las mismas condiciones" para los 2 progenitores.
Se pregunta porqué su hijo tiene que estar privado de la presencia de su padre, "uno de los pilares importantes de su vida", y porqué le tienen que quitar a un padre los derechos con su hijo.
Su único deseo (dice) es poder ver a su pequeño crecer y participar en su desarrollo.

También recrimina a la justicia que sólo sea él quien tenga que desplazarse para poder estar con el pequeño.
"Si no tuviera dinero, no podría hacerlo", enfatiza.
Martínez lamenta que el día del cumpleaños del pequeño su ex pareja tampoco consintiera que pudiera ver al crío.

La abogada de Juan Martínez considera que la Fiscalía no ha tenido en cuenta que en la legislación actual ha "desaparecido toda desigualdad o trato discriminatorio entre padre y madre a la hora del ejercicio de la patria potestad y de la guarda y custodia respecto a los hijos menores, en aplicación del principio de igualdad que contempla la Constitución" de modo que en lo relativo a tal materia la guía o norte de cualquier decisión, según el Código Civil, ha de ser "el beneficio o intereses de los menores, por encima de los derechos, intereses o deseos de sus progenitores, aunque se tengan en consideración".

En su opinión, el Ministerio Fiscal tampoco tiene en consideración, a la hora de interesar la custodia para uno u otro progenitor, la dedicación durante el matrimonio del padre al cuidado del menor y del hogar, ni tan siquiera el que la madre "impida u obstaculice la relación del padre con el niño".

domingo, 24 de octubre de 2010

Diego de los Santos y la Ley contra las Mujeres

http://www.abcdesevilla.es/20101024/sevilla/espana-hecho-ridiculo-violencia-201010232107.html

Sevilla / en nombre propio
«España ha hecho el ridículo con la Ley de Violencia de Género»

El andalucista Diego de los Santos, ex eurodiputado, cirujano y escritor, es autor del libro «Las mujeres que no amaban a los hombres», un ensayo sobre las perversiones que, a su juicio, ha traído consigo la Ley de Violencia de Género en España

María jesús pereira / sevilla / 23/10/2010

—¿Por qué decidido escribir un libro sobre la Ley de Violencia de Género? ¿Lo hizo influenciado por el juez Francisco Serrano?
—Decidí escribir el libro por lo que estaba leyendo en la prensa y por lo que escuchaba en mi entorno. Al juez Serrano le conocí después porque tuve necesidad de informarme adecuadamente.
Yo parto de la base de que la experiencia es la madre de la ciencia y del conocimiento.
Un juez que tiene una experiencia dilatada y acumulada sobre estos temas es el que más garantías me ofrece para conocer la verdad.
Las instituciones no me ofrecen garantías porque son plurales.
El juez Serrano, sin embargo, demuestra tener valentía, da la cara, dice cosas que ponen en riesgo su propia profesión y tiene una experiencia de la que carecen todos los políticos que se oponen a él.

—¿No exagerará el juez Serrano diciendo que ha aumentado el índice de suicidios a raíz de la Ley de Violencia de Género?
—Cuando él lo dice... Pero vamos, eso es fácil rebatirlo por parte de los poderes públicos: que den los datos. Si no los dan, algo tendrán que esconder.

—¿Por qué otros jueces y partidos políticos no denuncian esa Ley si es inconstitucional?
—Hay otros jueces que han dado un paso adelante para defender al juez Serrano.
Si éste no ha caído es porque hay jueces que lo defienden. Si no, hubieran acabado con él.
La ley es inconstitucional, pero ha sido aprobada por mayoría absoluta por el Parlamento español porque ningún partido político quiso correr el riesgo de oponerse y perder el voto femenino.
Es complicado oponerse a una ley que ha salido en el Parlamento por mayoría absoluta.

—Bueno, pero equivocarse es de humanos y rectificar, de sabios.
—Esa humildad de los sabios no la tienen los políticos.
Cuando el Gobierno presentó esta ley a la Comisión Europea con el fin de extenderla al resto de países, la vicepresidenta europea y comisaria de Justicia, Viviane Reding, la rechazó y España hizo el ridículo más espantoso.
Reding incluso amenazó con ir al Tribunal de Estrasburgo cuando vio que algunos países estaban inclinados a aceptar la ley.

—¿Ha recibido su libro muchas críticas por parte de la Administración y las feministas?
—El libro es muy duro y muy claro.
Vamos, que no me he mordido la lengua porque lo que está ocurriendo es un disparate para nuestra sociedad.
Sin embargo, a mí no me ha generado ningún problema, quizá porque el poder ha querido silenciar el libro, no hablar de él para que pase desapercibido.
A todo el mundo le ha extrañado que no hayan ido contra mí.

—¿Cree que hay una cacería política contra el juez Serrano?
—Cacería no, pero una persecución política sí.
Le han agredido y le están agrediendo diariamente.

—Usted denuncia una alianza del feminismo radical con el poder político, sustentada con miles de millones de euros del erario público.
—Sin duda, la Ley de Violencia de Género es un negocio impresionante.
Un varapalo importante para el Gobierno ha sido la sentencia del TSJA que acaba de rechazar por «adoctrinador» un libro de Educación para la Ciudadanía porque introduce la ideología de género derivada de una posición de feminismo radical.

—¿Suprimiría los juzgados de Violencia de Género?
—Sí. Me parece un error separar al hombre de la mujer de manera penal porque va contra la Constitución y acaba con la igualdad de las personas.
No se puede penalizar a unos y a otros no por los mismos hechos.
Por esa razón, la Ley de Violencia de Género ha sido rechazada en Bruselas.
Un asesinato debe verse en el juzgado Penal y los divorcios en los juzgados de Familia.

—¿Es posible dar marcha atrás en la Ley de Violencia de Género?
—Sí, estoy convencido, máxime cuando la comisaria europea de Justicia ha recriminado a España diciendo que la Ley de Violencia de Género es una patochada.
¿Por qué no aceptan una crítica y reconsideran la situación?
Afortunadamente los disparates no llegan al final. Cada vez hay más mujeres asesinadas por sus parejas.
¿Qué ha conseguido la ley y todo el sistema que se ha creado alrededor?
No se puede introducir uno en la intimidad de las personas y querer transformarla a través de una Ley penal.
¿Por qué no se gastan el mismo dinero en buscar la concordia y no la confrontación?

—Deduzco que aplaude la desaparición del Ministerio de Igualdad 2 años después de su creacion.
—Ha sido absolutamente oportuno porque no tiene sentido.
La desaparición de ese ministerio y la salida del Gobierno de la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, representante del feminismo radical, ha sido una forma de rectificar por parte de Zapatero.
La paridad ha sido también cuestionada en el nuevo Ejecutivo porque hay menos mujeres.

—¿Cree, al igual que el juez Serrano, que detrás de muchos casos de violencia de género hay casos de transtornos mentales?
—Unir el tema de la violencia de género a un planteamiento psiquiátrico es complejo y razonable. Es difícil recuperar el equilibrio cuando un hombre ha sido denunciado, entra en la cárcel a pesar de considerarse inocente, pierde a sus hijos, su casa...
La mujer puede hacer una denuncia y después arrepentirse porque incide en su propia felicidad. Si hay que separarse, para eso está el divorcio y se hace de forma ordenada y racional, de la forma más beneficiosa para los niños...

A vuela pluma
—Durante 30 años ha compaginado política y cirugía. Con tanto político profesional, es un modelo a extinguir.
—Espero que no porque el político tiene que conocer la realidad. De lo contrario, el fracaso está garantizado.

—¿Necesita la Administración tantos laborales e interinos?
—La Administración paralela de la Junta es una forma de colocar a gente sin beneficio para la sociedad.

—Asegura Griñán que ahorrará centenares de millones de euros sin echar a un solo empleado público.
—Yo no lo entiendo. Es la cuadratura del círculo.

—Arenas dice que será el próximo presidente de la Junta y Zoido alcalde de Sevilla, ¿cómo lo ve ud?
—La alternancia en el poder es básica en la democracia y con esto no me estoy alineando en ninguna dirección.

Un hombre apasionado
Diego de los Santos (El Viso, 1936) ha vivido con pasión la medicina (jefe de Cirugía del Hospital Virgen del Rocío durante 30 años) y la política (histórico del PA, concejal, diputado, eurodiputado y adjunto al Defensor del Pueblo Andaluz).
Sin embargo, ha sido la docencia universitaria la actividad en la que más cómodo se ha sentido.

Ya jubilado, dedica parte de su tiempo a escribir.
Primero fue un libro sobre Andalucía y Europa, después otro sobre Carlos Cano y finalmente se ha atrevido a denunciar los efectos perniciosos de la Ley de Violencia de Género.
Su compromiso le ha llevado a integrar la Plataforma Ciudadana por la Igualdad, que pide una reformulación completa de esa ley y de la que forman parte los jueces Francisco Serrano y Emilio Calatayud.

España: Hijas del maltrato...¿Hasta cuando .....?

http://www.abc.es/20101024/espana/hijas-maltrato-201010230027.html

España / domingos de abc: Hijas del maltrato

Son legión aunque nadie los cuente.
Niños que han crecido bajo el terror de su padre y el dolor de su madre

Cruz morcillo. 24/10/2010
"Me he pasado la vida buscándole moratones a mi madre, y una vez que los tuvo no me atreví a ir a la Policía. Si miro atrás, los sentimientos que aparecen siempre son impotencia y miedo, un miedo difuso a todo».
Begoña tiene 23 años. Hace 3 meses que salió de un centro de recuperación de víctimas de violencia de género en el que ha vivido año y medio.
Su madre sigue ahí, pero la terapia empieza a hacer efecto y ha vuelto a trabajar en una consejería tras un año de baja.

Begoña (nombre supuesto) es licenciada en Bellas Artes, da clases a niños y ha empezado un máster.
«Me recuerdo con 4 o 5 años escondida detrás de mi madre, nunca me quería quedar sola con él. No sabía cómo podía reaccionar. Veía cómo ayudaba a cruzar la calle a un señor, era tan amable con todos los vecinos, tan simpático con los niños... y en casa se convertía en un monstruo que gritaba y daba patadas a todo sin saber por qué. Los oía discutir en el dormitorio cada noche y no entendía a mi madre, no comprendía por qué teníamos que seguir en esa casa».

Judith tiene 18 años y vivió la violencia de género en su casa cuando era una niña.
Las emociones que tenía en esos momentos eran soledad y miedo hacia la persona que en esos momentos me dañaba a mí o a mi madre y también hacia la gente en general porque no tenía seguridad en ningún lado.
Para mí la seguridad era mi habítación cuando estaba sola, ese era mi mundo.

En el video, que Save The Children ha realizado junto con la Fundación IReS y el Ministerio de Igualdad, escuchamos en primera persona los testimonios de madres y niños y niñas víctimas de la violencia de género.
Son historias que ponen voz a una realidad que afecta a 800.000 niños y niñas en España, 200.000 de los cuales son hijos e hijas de mujeres que han recibido órdenes de protección.
Se estima tan sólo el 4 % reciben atención especializada.

No lo entendía ella ni lo asumen los 800.000 menores, según las estimaciones del extinto Ministerio de Igualdad, que son testigos o sufren en sus carnes los malos tratos paternos.
Son las víctimas invisibles, los grandes olvidados de una ley contra la violencia de género que se ha volcado con las mujeres y ha orillado a los niños.
«La exposición a la violencia de género, cualquiera que sea la edad de los niños que la padecen, se ha demostrado causante de efectos negativos en la infancia:
1.-problemas físicos (retraso en el crecimiento, alteraciones en el sueño y alimentación, disminución de habilidades motoras...),
2.-graves alteraciones emocionales (ansiedad, ira, depresión, baja autoestima...), ciertos problemas cognitivos (retraso en el lenguaje, menor rendimiento escolar),
3.-numerosos problemas de conducta (escasas habilidades sociales, agresividad, inmadurez...)», apunta la pediatra Lola Aguilar Redorta, experta en violencia de género, en «Hijos e hijas de la violencia», uno de los escasos estudios sobre la cuestión elaborado por la Federación de Asociaciones de Mujeres Separadas y Divorciadas.

«Yo no sé lo que es un padre -continúa Begoña con voz firme-, pero cuando iba a casa de mis amigos a un cumpleaños, por ejemplo, veía que eran distintos al mío y sabía que algo no funcionaba. Jamás les vi cogerse de la mano o darse un beso. ¿Por qué me tienen que despertar por las noches con sus peleas?, me preguntaba, y eso que mi madre siempre intentó mantenerme al margen. Pero es que yo me recuerdo en alerta, atenta a todo, procurando las dos que no se enfadara ni le molestara nada».

Según la Fundación IRES y Save the Children, unos 200.000 niños están amparados por órdenes de protección como sus madres, pero menos del 4 % reciben atención especializada.
«Los hijos son un paquete que va con la madre, una maleta. Casi no existen recursos específicos para ellos», denuncia Yolanda Román, responsable de Incidencia Política de Save the Children.

Esta ONG se ha volcado en los hijos de los malos tratos.
Ya realizó un estudio específico, con un completísimo trabajo de campo, en el que se concluye que:
a.- «el sistema de protección de la mujer no contempla a los niños como víctimas de la violencia de género»;
b.- los recursos están descoordinados y son insuficientes;
c.- no existen datos cruzados y no son tratados como sujetos de derechos.

Ni de derechos ni en muchos casos de protección: solo este año más de una decena de niños han sido asesinados por su padre en episodios de violencia en lo que ellos creían su hogar, y así año tras año.
Ni siquiera hay estadísticas fiables para unos muertos que no parecen contar para nadie.
Otra treintena se han quedado huérfanos de madre y el asesino ha sido su padre.
Son los hijos de las 57 mujeres enterradas en 10 meses, una cifra insoportable a la que se siguen buscando pretextos.

Un día Begoña, ya adolescente, llegó muy tarde a una cita con un amigo.
«Es que mi padre ha cerrado con llave y se ha puesto en la puerta para que no saliera», se excusó.
«Mi amigo me preguntó qué había hecho y le expliqué con la mayor naturalidad que él a veces se cabreaba y solía comportarse así. Creo que fue la primera vez que hablé de lo que me pasaba».
«En sus relatos o en sus dibujos siempre aparece el miedo, pero no solo el miedo al padre, sino a cualquiera; a otros hombres, a la gente con la que se cruzan por la calle, a veces a los profesores, porque su territorio natural es ese: crecer en el miedo y la inseguridad, en la anulación. Su mundo se tambalea continuamente y no hay referentes a los que agarrarse», desgrana Yolanda Román.

«Siempre he tenido miedo por mi madre porque cuando a él se le iba la olla nunca sabías por dónde podía salir. Una noche oí un golpe tremendo, estaba agotada a la vuelta de una excursión y pensé: la ha matado, pero en lugar de levantarme y enfrentarme a él me hice un ovillo en la cama, aterrada, y me dormí. Me costó años quitarme la culpa. Esa noche ella había sufrido una bajada de tensión y se había desplomado contra la cómoda, pero... ¿y si la hubiera intentado asesinar?» ¿¿¿¿¿???????

Begoña, como tantos, ha crecido rodeada de gritos y de silencio, juntos en la misma habitación.
El silencio de la culpa. «Te encuentras con que el primer temor es a hablar. La ley del silencio. Cuesta que se enganchen y confíen en ti, que entiendan que vas a respetarlos.
Se sienten culpables, saben que hay algo que no les gusta y saben por el colegio, la tele, los dibujos, que hay otro tipo de padres.
No comprenden por qué el suyo es diferente.
Viven con el miedo a decepcionar a mamá o a que a mamá le pase algo.

Y ellas, las madres, llegan tan destrozadas al centro que ni se dan cuenta de lo que han sufrido sus hijos hasta que pasa el tiempo.
A veces es el pretexto que se ponen a sí mismas para no dar el paso», analiza la psicóloga Marta Ramos, experta en género y familia que lleva años trabajando en centros de recuperación.

Begoña se cansó, como se cansan todos, y se marchó de casa en cuanto fue mayor de edad.
«No podía estudiar, era imposible concentrarse en ese infierno. Mientras yo estaba allí, todavía se contenía, pero cuando me fui se desató la fiera. Cada vez bebía más, salía más y empezó a discutir con todo el mundo».
Las primeras Navidades que volvió a pasar unos días fueron insoportables.
Convenció a su madre y se fueron con lo puesto, poco después, y hasta hoy.
Aún tardaron 4 meses en denunciar al padre y marido, pero un juez les concedió una orden de alejamiento de 1 km y la vivienda familiar, en el extrarradio de Madrid, a la que no han vuelto.

Un cuchillo en la cara
«1º rajó la puerta de mi cuarto y luego la del piso, y ha inutilizado 2 veces la cerradura. Creo que no vamos a volver a vivir allí».
A él -ni nombrarlo quiere- le espera un juicio penal por intento de asesinato.
«Es que no nos pegaba, pero su entretenimiento favorito era ponerle un cuchillo a mi madre en la cara o apretarle el cuello hasta que no podía respirar».

La ya profesora sonríe después de mucho tiempo.
Empezó la entrevista reticente, diciendo que no quería contar episodios de su vida, solo sensaciones, y la acabó confesando cuál fue el día más difícil de sus veintipocos años:
«Llegué al Juzgado y me preguntaron: ¿viene a declarar contra su padre, no? Yo sabía que iba a eso, pero empecé a tartamudear y no me salía la voz del cuerpo. Era mi padre al que yo tenía que denunciar y contar a unos desconocidos que en realidad era un monstruo».

Ya no se comporta así, pero ella, como todas las víctimas, ingresó en el centro agitada, irascible. «Viven en un entorno amenazante y todo el día están nerviosos o en alerta, a veces también agresivos. Es lo que han visto. Los niños son víctimas en estado puro», reitera la psicóloga Marta Ramos.
Algunos repiten el patrón aprendido.
«Mi hijo de 5 años me llamaba puta porque así se dirigía su padre a mí», cuenta una mujer maltratada en el estudio de Save the Children.
Y otra añade que su niña de 7 años la trataba con el mismo desprecio que su ex marido, mientras la rabia le aparecía en los ojos.

Los expertos no tienen claro a qué edad el niño se resiente más.
«El impacto de la violencia depende de la capacidad de resiliencia», sostiene Ramos.
Es decir, de los factores innatos de cada cual para lidiar con la vida y afrontar situaciones complejas. A mayor capacidad, menor impacto se sufre; al menos sobre el papel.

Hablar con Soledad, a secas, sin apellido, es como saltar sin red.
El vértigo, la angustia y la desesperación que ella debió de sufrir tantas noches se pegan como una costra a su interlocutor. Hoy tiene 34 años y es abogada, viuda y madre.
Su pesadilla comenzó cuando tenía 13 y aún no sabe si ha acabado.
20 años después continúa tomando medicación; bien es cierto que la vida ha seguido vapuleándola por razones distintas.
Ella es la víctima de un conjunto, la 1ª de 3 hermanas que sufrieron el espanto en estado puro: los malos tratos, la humillación, la vejación y los abusos sexuales que les infligió su propio padre y que su madre, víctima de malos tratos, desconocía.
Él lleva 10 años en prisión y le quedan otros 9 de condena.

«Eres una desgraciada»
«Hay una imagen. Cuando tenía 5 años me dejó en la carretera y arrancó el coche para darme una lección porque no había querido comer unas chuletas de cordero. “Eres una desgraciada si desprecias un manjar”, me dijo».
La niña sabía que no todos los días había carne en la mesa, ni siquiera comida pero solo tenía 5 años. «A nosotras nos llamaba “la mierda de las crías”, “estoy harto de mantener un censo”, nos recriminaba».

Soledad y sus 2 hermanas siguientes se llevan 5 años; la 4ª era más pequeña y fue la única que se salvó de los abusos.
La 2ª, hoy periodista, enfermó de pena y de rabia y le contó a su madre lo que ocurría.
La mayor, que ya estudiaba Derecho, ni siquiera entonces, al descubrir que el monstruo había actuado igual con todas quería denunciarlo.
«Yo no sé si existe el síndrome de Estocolomo, solo recuerdo que mi aspiración era morirme y que acabara todo».

«Nuestro modelo vital lo construimos con figuras de apego –que no solo son los padres, puede ser un amigo, un profesor, un cuidador, un terapeuta, alguien que se preocupa por ti y se convierte en un referente-. Si no existe, el mundo se desmorona», explica la psicóloga Ramos.

Es la 2ª vez en 8 años que hablamos con Soledad.
El tiempo ha cumplido su papel y ha restañado muchas heridas, pero todavía demasiadas siguen supurando.
«Mi pasado me persigue. Me sigue afectando sexual y psicológicamente. Nunca seré una persona normal. Una persona normal tiene amigos del colegio, del barrio, de la Facultad. Yo no tengo a nadie porque no podía relacionarme con nadie».
El padre, imbuido de cualquier papel salvo el que le correspondía, instauró en esa casa el reino del terror y de la guerra psicológica: desde la madre hasta la última niña.
A veces, vivían todas contra todas, sin saber que la otra atravesaba idéntico desierto.

«El padre sigue maltratando a la madre a través de los hijos, a la vez maltrata a estos con la manipulación, les da información que no tendrían que recibir, y el modelo de descontrol y agresivo siguen viéndolo», señala uno de los programas de atención a niños víctimas.

Hay quien afirma que 1/3 de los maltratadores son también violentos con sus hijos e hijas, pero es mera especulación. Tampoco en esta estadística reinan las certezas.
Sí existe acuerdo en que difícilmente una mujer deshecha que no puede protegerse a sí misma, puede cuidar de su prole.
La de Soledad podría escribir un guión sobre ese punto de partida.
Podía salir una vez a la semana a comprar, nada de llevar a las crías al parque o hablar con las vecinas.

Anacoreta y criada, madre y esposa para lo que tocara, ese era su único papel.
«Cuando estaba embarazada soñaba que bajaba a la calle y ahí estaba él esperándome. Yo le decía a mi hijo, que no había nacido, que corriera rápido y no se le acercara, pero el niño no me oía», recuerda Soledad mientras se enciende un cigarro.
«Pienso que nos va a buscar cuando salga de la cárcel. Cuando lo metieron nos escribía para contarnos lo mal que estaba y recriminarnos lo que habíamos hecho. Él lo veía normal».

Parece mentira que en una década se haya avanzado tanto en algunos aspectos (órdenes de protección, denuncias, centros, juzgados...) que, sin embargo, no logran evitar los asesinatos machistas y, mientras, los niños sigan ocultos, sin voz.
Son testigos o víctimas involuntarios; los que oyen los gritos y perciben el dolor.
El eslabón más débil sobre el que actúa el «delincuente permanente» que es el maltratador, un tipo que lo hace por convicción y no busca rehabilitarse ni redimirse.

La cama de esos críos es con frecuencia el refugio buscado por su madre para huir del padre.
Si no se les atiende, si no les ayudamos son unos serios candidatos a convertirse en maltratadores, aunque no siempre.
Algunos expertos sostienen que el 80 % de maltratadores fue testigo o víctima de los golpes y la humillación en su niñez, aunque este es otro dato poco empírico.

«No es lógico que trabajemos con un modelo de familia y seamos incapaces de proporcionar una respuesta social y legal para proteger a un niño», concluye la psicóloga Ramos.
Algo o mucho está fallando.
Si hace una década llegó el momento de empezar a dar cobijo a las mujeres, hoy es la hora de cuidar a sus hijos.

Xavier Sardá: Lo que hay detrás de las putas cifras

http://www.elperiodico.com/es/noticias/opinion/20101024/que-hay-detras-las-putas-cifras/554153.shtml

Yo qué sé...: Lo que hay detrás de las putas cifras

Domingo, 24 de octubre del 2010.Xavier Sardà
Hoy vamos de cifras. Dos cifras: 3.650 y 353.646. Son personas.
Estamos en plena turbulencia, sin cinturón y con el optimismo a la intemperie.

El suicidio ya es la primera causa de muerte violenta en España.
Durante el año 2009 se suicidaron 3.650 españoles.
Muchos más suicidios que muertos en accidente de tráfico.
Tras Finlandia y Bélgica ya estamos nosotros.
La edad predominante de los suicidas se sitúa entre los 18 y los 22 años.
Luego, también gente mayor.

Dicen los expertos que esta tendencia es fundamentalmente social, ya que no es razonable pensar que de forma súbita ha aumentado la enfermedad mental o la depresión suicida.
Dicen que hay mucho aislamiento y mucho joven solo en su habitación.
Que no pueden echarse a llorar ni quedar para ir al cine con los amigos.
Hay desamores y desespero.
Y digo yo que falta de opciones vitales. Ya no están.

La realidad es obstinada y canalla.
Hablamos de mil temas intrascendentes y ahí fuera se masca la tragedia.
«No se sabe lo que es ser un buen padre, si acaso se sabe lo que es ser un padre bueno», eso dijo el genial psiquiatra Mariano de la Cruz en una de nuestras eternas cenas de verano.
Me quedó grabado para siempre.

Intentar ser un padre bueno es estar ahí, que te tengan, comprenderles y no andar machacando a los hijos.
Pobres padres buenos de algunos de los 3.650.
Pobres hijos cuyo padre o madre ha engrosado esta tétrica estadística.

Frente al suicidio caben generalmente 2 tipos de estupideces: si es o no pecado, y si es cobardía o valentía. Que les den morcilla a los que se dedican al moralismo de guardia.
Generalizar es siempre equivocarse.
No es lo mismo el suicidio del que tiene una enfermedad terminal y renuncia voluntariamente a su existencia, que el del adolescente que mezcla un minuto de tristeza con la eternidad y se quita la vida en un zapeo dimensional sin retorno.
No es lo mismo no tener futuro que otorgarlo al maldito instante de un mal presente.

Hay otra cifra que perturba.
Cada día se llevan a cabo en Catalunya 30 desahucios entre viviendas y locales.
En España, entre el 2008 y el 2010, un total de 353.646 expedientes de ejecuciones hipotecarias. La gente a la calle, la casa a subasta, nadie licita y se la queda el banco.
O sea, el banco se queda con la casa y la gente tiene que pagar la hipoteca.

En Estados Unidos la hipoteca se alza sobre la casa. Te roban la casa, pero quedas limpio.
Aquí te quitan la casa y sigues con la soga al cuello.
La gente se queja con razón. Es inadmisible.
Ya sé que firmaron la hipoteca, pero es lo cierto que los bancos perseguían a los clientes ofreciéndoles condiciones incitadoras.

A los directores de agencia les exigían desde arriba que firmasen más y más hipotecas, a quien fuese y como fuese.
Y ahora el piso tasado a precio de saldo y a pagar de por vida.
Encima no dan ni un triste crédito. Putas cifras. Yo qué sé......

Málaga: Progresismo y modernidad de la Custodia Compartida

http://blogs.diariosur.es/abogadodivorciomalaga/2010/10/23/abogados-divorcio-malaga-custodia-compartida-pension-alimentos

ABOGADOS DIVORCIO MALAGA. Custodia compartida, pensión alimentos, guarda y custodia y pensión alimenticia. Una realidad distinta.

La cosa está cambiando. La sociedad evoluciona y los abogados de divorcio en Málaga, también.
La caduca ley del divorcio del año 81, era muy correcta y justa, en aquel entonces.
A medida que el tiempo ha ido pasando, se volvía menos correcta y más injusta.
En la mayor parte de los casos, este hecho se acentuaba más aún en el caso de hombres que de mujeres.
Esto ha venido procurado que los abogados especialistas en divorcios en Málaga y toda España, “jugaban con mejores cartas” si su defendido era mujer, que en el caso de los varones.
Aunque muchos no lo afirmen públicamente, de forma privada, todos lo sabemos.

Pero, la cosa está cambiando. Más rápido de lo que parece. Si.
Han quedado atrás las pensiones compensatorias de por vida. Ya hay otra realidad social.
La realidad impone que a la fecha la situación entre hombre y mujer, está más equiparada.
Con carácter general, ambos trabajan.
Ha quedado atrás el hecho cierto que la guarda y custodia de los menores, se otorgase en exclusiva a las madres.
Bien es cierto, que hace años, pocos padres se interesaban por la misma, pero a día de hoy, hay una mayoría de ellos que apuestan por la custodia compartida.

La opinión pública, muy a favor de la custodia compartida, casi clamor popular, ha hecho moverse a nuestros políticos, y ya, han sido aprobadas varias normas autonómicas que indican al juez, la preferencia por la custodia compartida frente al ejercicio de la misma de forma exclusiva por 1 solo de los progenitores.

Parece que el derecho de familia, ha visto abiertas sus puertas con la entrada de aire fresco proveniente de nuestra sociedad hastiada del anterior desequilibrio que imperaba.
Todos debemos adaptarnos a esta nueva realidad social y normativa, también, los abogados matrimonialistas o abogados de familia.
Ahora las partes en el proceso, están más equiparadas.
Se acabó tenerlo casi todo hecho, yendo de una parte, frente a la otra.
Ahora toca, luchar en beneficio de la prole común.
Objetivo del que nunca debiéramos habernos separado por distintas razones.

Estoy a favor de la pensión compensatoria. Cuando proceda en Justicia.
Estoy a favor de la guarda y custodia a favor de uno de los cónyuges. Cuando proceda en Justicia.
Dicho lo anterior, me manifiesto en contra de la injusticia que a veces, supone, la aplicación de la costumbre, por ser, tal, un hecho repetido en el tiempo de forma continúa y que no obedece a la realidad que nos ocupa.
Padres y madres, son iguales ante la ley, e igualmente aptos.
El hecho es que, a ambos, debe demandárseles el mismo nivel de exigencia, sea para lo que sea.

Lo que ya no es distinto, no se puede distinguir.
Es profundamente satisfactorio ver como ese aire fresco entra por todos los rincones de todos los juzgados de familia de España.
Queda mucho por hacer, pero, estamos en el camino.

Los niños con custodia compartida rinden más en clase

http://www.lavozdegalicia.es/lugo/2010/10/24/0003_8803359.htm

Los niños con custodia compartida rinden más en clase
Expertos de distintas zonas de España participaron en la Diputación en una jornada sobre este régimen.

G.G.U. Lugo/la voz.24/10/2010
La catedrática de Psicología Jurídica del Menor por la Universidad de Vigo Francisca Fariña expuso ayer algunos de los beneficios que tiene la custodia compartida en los hijos de padres divorciados.
Entre otros, destacó que los menores que pasan el mismo tiempo con cada uno de los progenitores tienen:
a.- mejor rendimiento escolar,
b.- están más adaptados y, sobre todo,
c.- tienen mejores relaciones con ambos padres.

Fariña fue una de las expertas que intervino en la Xornada en torno á custodia compartida en Galicia, que se celebró ayer en la Diputación.
Según dijo la catedrática, también presidenta de la Asociación Española Multidisciplinar de Investigación sobre Interferencias Parentales, hasta un 45% de los niños que viven en régimen de custodia exclusiva tienen mala relación con uno de los progenitores y demandan más tiempo para estar con el que menos ven.
Por estos motivos, presentan mayor conflictividad o alcanzan menos logros en el colegio que quienes pasan el mismo tiempo con el padre y la madre.

«El mayor logro académico se produce porque hay recursos económicos, apoyo emocional e implicación por parte de ambos progenitores», dijo Fariña en la primera mesa redonda de la jornada, dedicada a los «Nenos e nenas ante a ruptura de convivencia entre pai e nai».

También intervinieron:
1.- la psicóloga del gabinete de Orientación Familiar de Lugo, Lourdes Deán;
2.- el director de la unidad de Psiquiatría del Hospital Xeral Calde, Luis Vila, y
3.- el educador y técnico psicólogo en la Subdirección Xeral de Familia, Xesús Spinola.

El modelo de Aragón
Aragón ha sido la primera comunidad autónoma española que ha decidido que, en los casos en los que los padres divorciados no se pongan de acuerdo, tendrá preferencia la custodia compartida frente a la exclusiva.(......)
La Asociación Galega de Pais e Nais Separados, organizadora de la jornada, pretende que la legislación gallega también de este paso.

Así, la coordinadora de la ponencia de esta normativa (Ley de igualdad en las relaciones familiares ante la ruptura de convivencia de los padres), María Herrero, explicó en Lugo la decisión del gobierno de Aragón en la mesa redonda dedicada a «O papel das institucións na custodia compartida».
Este aspecto se reforzó con la última mesa redonda de la jornada, centrada en las Novas tendencias lexislativas para a igualdade nas relacións familiares ante a ruptura de convivencia da parella.