lunes, 12 de julio de 2010

Bibiana Aído y el Ministerio de la Mujer

http://www.xornal.com/artigo/2010/07/11/sociedad/bibiana-aido-descalificaciones-insultos-dan-fortaleza-seguir-trabajando/2010071100261400725.htm

Bibiana Aído: “Los insultos me dan fortaleza para seguir trabajando”

"Cada víctima mortal es un fracaso pero también hay 90.000 mujeres protegidas y de ellas no hablamos".

"El feminismo tiene muchos detractores que se quedan en el lenguaje, la publicidad sexista... la anécdota, para ridiculizarnos"

DODA VÁZQUEZ 11/07/2010
Llega a la sala de autoridades del aeropuerto de Santiago, donde estamos citadas, agotada tras una jornada maratoniana que comenzó a las 6 de la mañana.
El traje de lino blanco que lleva aún resiste pero me pide 10 minutos para mejorar su cara para la foto.Hace un hueco en su apretada agenda para Xornal aprovechando su visita a Galicia.

“10 minutos”, me advierte su jefe de prensa.
Al final, será media hora gracias a los retrasos en los vuelos y a la propia ministra, muy cercana en el sofá y en la charla.
Habla bajito, con un ligero acento andaluz, y tiene en los ojos ese brillo de quienes de verdad creen en lo que dicen.

Es usted la primera ministra de Igualdad. ¿Cree que será la última?

No. Mientras haya gobiernos socialistas la igualdad será prioritaria en la agenda política. Hemos avanzado, en los últimos 5 años sobre todo, somos pioneros incluso en algunas cuestiones, pero de la igualdad formal a la igualdad real hay un largo camino que tenemos que seguir recorriendo.

¿Qué piensa cada vez que muere una mujer a manos de su pareja?

Siento una enorme responsabilidad [hace una pausa larga] y una enorme fuerza también para seguir peleando. Tenemos que lanzar un mensaje muy contundente a las mujeres que están sufriendo violencia de género y que no se atreven a romper esa espiral de violencia. Y a los agresores les tiene que quedar muy claro que sus crímenes no van a quedar impunes.

Existe una cierta sensación de que las medidas no terminan de funcionar. ¿Es así?

Una sola víctima es razón suficiente para trabajar de manera conjunta. Hay muchas mujeres protegidas y de ellas no hablamos. Hoy [por el pasado jueves] hemos puesto en marcha el sistema de seguimiento integral de los casos de violencia de género. En ese sistema hay 90.000 mujeres protegidas y a ellas no hacemos referencia, como tampoco a las muchas que logran salir. Lo que es claro es que ha habido un antes y un después de la ley integral: hoy hay más recursos, más herramientas, mayor concienciación ciudadana y son muchas más las mujeres que logran salir.

Pero esa sensación de fracaso está en la sociedad.

Cada víctima mortal es un fracaso conjunto pero cada mujer protegida o que logra salir debe considerarse un éxito.

Usted ha dicho que jamás ha pensado en arrojar la toalla.

Nunca.

Pues es la ministra a la que le han dado más caña...

Algunas descalificaciones o insultos me llenan de fortaleza para seguir porque soy consciente de lo mucho que queda por hacer y de que no puedo defraudar la confianza de tantas mujeres que veían su trabajo invisibilizado, amenazadas, exiliadas... Yo no estoy amenazada de muerte ni he tenido que irme del país, lo único que tengo que sufrir son insultos y descalificaciones.

En ocasiones, muy duros...

Muchos y muy duros pero también mucho cariño y mucho apoyo. De gente que hace menos ruido pero que, sin embargo, están ahí. Eso son razones y motivos para seguir peleando.

¿Y por qué le dan tantos palos?

Cuanto más avanzamos, más fuerte es la resistencia. En tres generaciones, se ha producido un cambio brutal en el statu quo de las mujeres. Los avances en igualdad en las últimas dos o tres décadas han sido enormes. Es verdad que se ponen palos en las ruedas y que tenemos que escuchar: “¿Qué más queréis?”. Pues queremos nuestra igualdad legal y queremos la formal también.

¿Cree que el feminismo, en ocasiones, se pierde demasiado en el detalle?

El feminismo es una teoría política de justicia. Obviamente, ha habido mucho debate a lo largo de la historia y tiene que seguir habiéndolo.

Me refiero a que a veces se transmite lo de “todos y todas” pero no llegan las medidas importantes...

El feminismo tiene muchos detractores que invisibilizan los logros y elevan a la enésima potencia cualquier anécdota. Se atreven menos a atacar, por ejemplo, las políticas de igualdad, logros como plan integral contra la trata de personas con fines de explotación sexual o la coordinación de medidas contra la violencia de género. Se pone énfasis en cuestiones que en absoluto constituyen prioridades para este ministerio como el lenguaje, la publicidad sexista..a anécdota. Tratan de ridiculizarnos permanentemente, es una estrategia.

¿Por qué medida le gustaría que la recordasen?

Todos los temas que trabajamos son necesarios pero el que más me ha impactado, quizá por ser una realidad que teníamos oculta, es la trata de personas para la explotación sexual. Mujeres que son vendidas como si fueran zapatos o bolsos. Quizá hemos debatido demasiado prostitución sí o prostitución no y nos hemos olvidado de las esclavas. Es la primera vez que tenemos en España una herramienta para luchar contra esto no solo desde la perspectiva policial sino también desde los derechos humanos: se reconocen como víctimas, está el delito en el Código Penal, se contempla el decomiso de bienes, la concienciación de la ciudadanía... Estoy muy orgullosa porque solo lleva un año en vigor y ofrece resultados muy positivos.

Usted lucha para eliminar los anuncios de contactos en la prensa...

Forma parte de este plan, sí.

Pero me da la impresión de que los editores no le hacen demasiado caso...

Hemos iniciado un camino de no retorno. El debate está sobre la mesa. Imagino que en tu periódico también...

En Xornal de Galicia no hay anuncios de contactos.

Entonces quiero felicitar a Xornal por no tenerlos. No se puede renunciar a la defensa de los derechos humanos por motivos económicos. No hay más que leerlos para ver que atentan contra la dignidad, no se protegen los derechos de los menores, puede haber trata... Son muchas las razones para eliminarlos. Estamos a la espera del informe del Consejo de Estado y, obviamente, agotaré todas las vías de diálogo y cooperación con los medios.

¿Tiene que reñirle mucho a sus compañeros o ya tienen asumido el tema de la igualdad?

Tenemos el compromiso firme del presidente del Gobierno...

Bueno, pero a lo mejor a alguno todavía se le escapa algún comentario machista sin querer...

¿Delante de él? No. Lo tiene tan interiorizado que todos los miembros de su Gobierno son conscientes de que por las políticas de igualdad respondemos todos y todas. Me corresponde a mí la coordinación pero todos saben que es una prioridad del Gobierno.

CUESTIONARIO POR LA IGUALDAD

La paridad, asegura, no es “una mera cuestión cuantitativa, sino cualitativa”. “El número de cuestiones de la mujer que pasan a formar parte de la agenda política aumenta; como decía Michelle Bachelet: ‘Cuando entra una mujer en política, cambia la mujer, cuando entran muchas, cambia la política”.

¿Cree que es posible la igualdad?
No solo es posible, sino que es necesaria. Si realmente queremos salir de la situación en la que estamos tenemos que cambiar el modelo por otro más igualitario y más incluyente, que cuente con las dos miradas, la formación y el talento del conjunto de la ciudadanía. No solo es una cuestión de derechos humanos, sino de aprovechamiento de los recursos.

¿Alguna vez supo lo que es la discriminación?
Todas lo somos en algún momento. Todo depende de que sepas verlo o no. Hay cuestiones que pensamos que son naturales, casualidades y un día te das cuenta de que las casualidades se dan en raras ocasiones.

¿Qué siente cuando escucha un piropo por la calle?
A mí me dicen muchas cosas por la calle. Y prefiero los piropos a los insultos [risas].

¿Cree que deberíamos aprender algo de los hombres?
Claro, tenemos mucho que aprender las unas de los otros y los otros de las unas. El camino hacia una sociedad más justa e igualitaria lo tenemos que hacer juntos y dejar esos prejuicios y esas mentiras que nos contaron de que estamos en una guerra de sexos. Y si es visto como una cuestión solo de mujeres, tardaremos el doble de tiempo.

Si usted fuera presidenta...
Le pediría a Zapatero que me sustituyera.

Dígame una mujer que admire.
María Teresa Fernández de la Vega. Por su compromiso, su valentía, su implicación con las cuestiones de igualdad, porque se lo cree y porque tiene una amplia dedicación a la política. Tenemos gran suerte de contar con ella como vicepresidenta.


PERFIL

Socialista desde la cuna, a los 16 creó la agrupación juvenil del PSOE en su pueblo. Estudió Dirección y Administración de Empresas en Cádiz, con una Erasmus para el último curso en Newcastle. Fue delegada provincial de Cultura y directora de la Agencia Andaluza para el Desarrollo del Flamenco. El día que Zapatero la llamó para que se incorporase a su equipo se convirtió en la ministra más joven de la historia. Duerme poco y come mal, peajes del cargo, pero aprovecha cada rato que tiene libre para leer. “Ahora estoy leyendo sobre religión y sobre el mito de la Virgen María”, comenta. Quizá sean influencias de su educación en colegio de monjas. De aquella época conserva el sentido de la responsabilidad y las amigas, algo que le ayuda a no perder el contacto con la realidad. Le gustan las verduras y el pescado. “Y el marisco gallego”, que lamenta no haber podido probar en su última visita relámpago.

No hay comentarios: