sábado, 1 de agosto de 2015

Continua el fracaso de la ley de violencia sobre la Mujer

Santiago pide una reflexión social sobre como combatir la violencia de género:
"Creo que tenemos que hacer una reflexión porque lo que hacemos no es suficiente y debemos pensar si necesitamos cambiar de estrategia".

31.07.2015 | 
La consellerera de Servicios Sociales y Cooperación, Fina Santiago, ha pedido hoy "una reflexión" sobre lo que se puede hacer para combatir la violencia de género para que los asesinatos de mujeres como el cometido hoy en Palma dejen de producirse.
Santiago ha participado en el minuto de silencio celebrado ante la sede del Govern en el Consolat de Mar como acto de repulsa por el asesinato y en memoria de G.V.R. la mujer de 33 años que ha muerto degollada esta madrugada en Sant Jordi y para mostrar las condolencias a su familia.
La consellera ha manifestado su "rabia e impotencia" ante el hecho de que las medidas que se adoptan por parte de las instituciones no logren parar la violencia de género. "No conseguimos, a través de todos los mecanismos políticos que activamos, tanto un gobierno como el otro, detener estos asesinatos de mujeres", ha declarado Santiago.
"Creo que tenemos que hacer una reflexión porque lo que hacemos no es suficiente y debemos pensar si necesitamos cambiar de estrategia porque lo que no es posible es que gente joven de 38, 30 o 40 años, que han sido educados en democracia y con valores democráticos, maten a mujeres y lo hagan con formas brutales de violencia", ha dicho.
Santiago ha pedido unidad: "Un pacto social amplio en el que intervengan los medios de comunicación, la policía, el sistema educativo y judicial para reflexionar sobre como parar esta situación porque cada año hay entre 53 y 55 mujeres asesinadas y como sociedad no nos lo podemos permitir".
Por su parte, la director del Instituto Balear de la Mujer, Rosa Cursach, también se ha sumado a las condolencias y ha lamentado que cada año mueran en España más de 50 mujeres.
Ha recordado que en este caso no había denuncias previas y la mujer no había recurrido a los servicios del Instituto. "Como tantas otras veces, da la impresión de que no se esperaba que la persona que había sido su pareja la matara", ha asegurado Cursach.