viernes, 14 de agosto de 2015

Kelly Rutherford: La enésima derrota legal de la 'Gossip Girl'

La actriz Kelly Rutherford, en una imagen reciente.
El  martes tuvo que despedirse de sus 2 hijos por orden de una juez de Nueva York.   
Hermes, de 8 años, y Helena, de 6, vuelven con su padre a Mónaco, donde vive.El
La actriz Kelly Rutherford, en una imagen reciente. Gtres
La historia personal de Kelly Rutherford, la actriz americana conocida por sus papeles en Melrose Place y Gossip Girl, es, cuando menos, truculenta. El martes tuvo que despedirse de sus 2 hijos, después de que una juez de la Corte Suprema de Nueva York ordenase su vuelta a Mónaco para estar con su padre, el empresario alemán Daniel Giersch.
Rutherford calificó la medida de "sorprendente, ilegal y abusiva con sus hijos", una decisión que llegó después de que la actriz se negara a mandar de vuelta a sus hijos, Hermes, de 8 años, y Helena, de 6, de vuelta al Principado, donde viven desde hace un tiempo.
Es un nuevo capítulo en una guerra interminable que comenzó con un matrimonio que no duró lo suficiente como para que naciera Helena con sus padres aún conviviendo bajo el mismo techo. Giersch, de hecho, llegó a acusar a su ex mujer de no comunicarle sobre el nacimiento de la niña, algo de lo que se enteró a través de los medios. 
Guerra por la Custodia.
Rutherford presentó la solicitud de divorcio en diciembre de 2008 y, a partir de ahí, comenzó la guerra por la custodia de los niños. alcanzaron un acuerdo de custodia compartida, aunque el mes siguiente la actriz consiguió una orden de alejamiento.
No terminaron ahí las hostilidades entre ambas partes. Los abogados de la actriz presentaron documentos contra Giersch para que fuera deportado, alegando que estaba involucrado en asuntos de tráfico de armas y drogas hacia Latinoamérica. Sin embargo, le salió el tiro por la culata, puesto que un juez decidió mantener la custodia compartida y que, debido a la imposibilidad del padre de viajar a EE UU, los niños deberían permanecer en Europa y recibir visitas de su madre.
Ahora, Rutherford ha tenido que lidiar con el enésimo golpe de la justicia en su contra, desolada por tener que mantenerse alejada de ellos de nuevo. "He hecho lo posible para consolar a mis hijos, pero no hay palabras que les ayuden a entender por qué una juez puede ser tan cruel", indicó.
Añadió que espera que la justicia esté de su parte, por fin, y le devuelvan la custodia de sus hijos, ciudadanos americanos con derecho a residir en su propio país, según ella. Promete ser una batalla interminable.