lunes, 11 de mayo de 2015

¿Una custodia compartida para ahorrarse la pensión?



La Comunidad Valenciana lleva 4 años abonando la custodia compartida y haciéndola fuerte. (???????)
La ley dio la oportunidad a un nuevo modelo que rompió moldes al alejarse de los patrones que habían imperado hasta ese momento. Fue y sigue siendo complicado cambiar una sociedad que durante décadas se ha aglutinado alrededor de la figura materna. Hay resistencias pero aún así se está consiguiendo. Desde 2011, en la Comunidad, al igual que en Aragón, se trata de forma preferente y no excepcional.
La custodia compartida es muchas cosas pero sobre todo es el derribo de clichés, el igualar en responsabilidad a padres y madres. Ahora que -según el Gobierno- el modelo valenciano está a punto de desplegarse en el resto de España, sus defensores no se cansan de repetir que evita la figura del progenitor ausente o paracaidista, aquel al que los hijos tan sólo ven los fines de semana cada 15 días y la mitad de las vacaciones. «Este régimen significa que los padres se reparten el tiempo que pasan con sus hijos de una forma equitativa para encargarse de su educación y de su acompañamiento», reitera una magistrada de Familia. Y, según los datos que manejan los jueces de la Comunidad, el modelo funciona. Ellos continúan echándole gasolina.
Cada día más hombres la solicitan porque saben que ya no es algo residual, como sucedía hasta antes de la puesta en marcha de la normativa. La mayoría de padres que pide seguir conviviendo con sus hijos lo hace por convicción, razonan los magistrados. Sin embargo, existe una tendencia -minoritaria aunque novedosa- que habla de una especie de custodia compartida de conveniencia, de una manera de esquivar la pensión. Y coincide con la embestida de la crisis 
A los expertos consultados por este periódico les llama la atención que, años después de haberse firmado la sentencia de divorcio y con la ley de su lado, el padre pida compartir la custodia no habiéndolo contemplado cuando se rompió el matrimonio. Las peticiones de modificaciones de medida - las revisiones que se solicitan años después de que el divorcio se haya consumado y sentenciado- al menos así lo atestiguan.  
En la Comunidad, un 15% de estos cambios que se piden obedecen a un deseo de evitar pagar la pensión alimenticia. Los datos están ahí.
Desde 2010 hasta 2014, las peticiones para modificar la custodia han aumentado en un 75%. «No quiere decir que todas sean para no pagar la pensión pero sí un alto número de ellas», indica otro de los magistrados de Familia.
Algunos profesionales consideran que cualquier padre de la Comunidad Valenciana inmerso en un proceso de divorcio, a día de hoy, ya sabe que puede optar a la custodia compartida; que la ley se ha dado a conocer y que tiene toda la información a su alcance. «Aquí no hay falta de información. Eso sí, se nota enseguida cuando un padre la pide porque quiere compartir e intervenir activamente en la educación de sus hijos a cuando lo hace por motivos económicos». Y, tal como indican, quienes están en esta segunda opción cometen un error de cálculo. «Se ahorran la pensión pero tienen que compartir gastos por igual». Pese a estos casos, la custodia compartida y su esencia caminan con paso firme de la mano de los jueces.
Nota: ¿Cuantas Custodias Compartidas, en procesos contenciosos se han "concedido"? en 4 años.

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'AHORA TENGO 2 CASAS Y LAS 2 SON MÍAS'.

La custodia compartida comenzó su andadura con un sector de la magistratura un tanto escéptico. Algunos jueces y fiscales -también abogados- consideraban que los hijos podían correr el riesgo de convertirse en niños 'maleta' y temían que eso pudiera afectar a su salud emocional; que pudieran sentirse desubicados. Sin embargo, la experiencia de estos años les ha hecho cambiar completamente de opinión. «Si las cosas se llevan bien y hay una buena armonía entre los padres, los niños no tienen por qué tener un trauma ni sentirse vapuleados por esa especie de 'allá para acá' en el buen sentido que marca la custodia compartida», sentencia uno de los jueces.

Raquel (nombre ficticio aunque el testimonio es real), una niña de 9 años de padres divorciados, lo corrobora. «Tengo 2 casas, la de papá y la de mamá y en las 2 estoy muy contenta», dice cuando se le pregunta si le supone algún problema cambiar de vivienda cada semana. «Mis padres viven muy cerca y tengo mis cosas repartidas entre las 2 casas porque las 2 son mías así que no tengo que hacerme la maleta cuando me cambio», añade. Precisamente eso es a lo que se aspira, a normalizar la situación y a generalizar la custodia compartida. Los jueces respaldan la custodia compartida como mejor opción para los menores. El Constitucional y el Supremo ya han sentado jurisprudencia al respecto.