sábado, 30 de mayo de 2015

Reino Unido: 'Pelotazo' judicial para hacerlas aún más ricas

La ley inglesa dicta que los bienes matrimoniales deben repartirse mitad por mitad en caso de separación, y así Londres se ha convertido en la capital de los divorcios millonarios adonde acuden, mayoritariamente, ellas para reclamar su parte. Aunque el reparto no acabe en un 50% redondo para cada uno, los tribunales ingleses intentan acercarse a esta proporción. En muchos casos, ellos esconden parte de su fortuna en paraísos fiscales, repartida en familia o derrochada a toda prisa en arte, oro y yates para no compartirla.
Si tras la sentencia de divorcio se descubre que ellos han ocultado patrimonio matrimonial, mala suerte para ellas porque los tribunales han reconocido "deshonestidad" de algunos maridos, pero la sentencia no es recurrente. Esto podría acabar con el caso de 2 mujeres que llegan al Tribunal Supremo el próximo día 8 de junio.
2 casos a revisión.
Charlie y Alison Sharland, padres de 3 hijos, se divorciaron en 2010 y ella obtuvo 14 millones de euros en acciones de la compañía AppSense, fundada por él durante el matrimonio. Tras la sentencia de divorcio y un trabajo de investigación por parte de abogados, los cálculos sobre la fortuna de él habían sido erróneos: AppSense estaba valorada en 810 millones de euros, con lo cual a ella le hubiesen tocado 405 millones en lugar de 14.
Con Alison Sharland presenta también su caso Varsha Gohil, ex esposa del abogado Bhadresh Gohil, obligado a pagar 351.000 euros y entregar un coche Peugeot destartalado a su ex en la sentencia de divorcio por adulterio en 2004. Al cabo de 6 años, el abogado Gohil fue encarcelado por blanqueo de dinero (65 millones de euros) con el político nigeriano James Ibori procedentes del petróleo de la zona gobernada por James Ibori. La ex esposa recurrió la sentencia de divorcio en el Alto Tribunal, el cual concluyó que no era su competencia tratar temas de 2004 en el 2010.
Con estos 2 casos, el Tribunal Supremo revisará si las ex esposas de maridos mentirosos y millonarios pueden reclamar su parte al descubrir la fortuna escondida. La abogada Ayesha Vardag, que representó a Michelle Young en su divorcio contra Scott por una fortuna extraviada, ha creado una unidad en su firma de abogados para investigar riquezas desaparecidas a la hora del divorcio.
La abogada dice que lo más corriente en los maridos embusteros para esconder sus bienes de sus ex esposas es canalizar el dinero en cuentas de paraísos fiscales aunque a veces se reparte en miembros de la familia o se invierte en oro, arte, antigüedades o yates para que la ex no pueda reclamarlo en el proceso de divorcio. La firma de Vardag, que lleva unos 300 casos de divorcios al año, en 2 ocasiones ha tenido que convencer a un marido por excesiva generosidad con su ex esposa a la que agradecía años de amor y matrimonio... que habían llegado a su final.