domingo, 17 de mayo de 2015

La Negligencia, otra forma de maltrato


Listin Diario| URUGUAY | 11.05. 2015.  |www.entornointeligente.com. | 
2 hermanitas de 8 y 6 años mueren calcinadas en su vivienda… De acuerdo a los informes, la madre salió al colmado y dejó a las niñas alumbradas con una vela que provocó el fatal incendio". "Niña de 4 años perdió la vida a causa de quemaduras que sufrió al incendiarse la casa en que residía… La infante se encontraba sola en la casa". "2 niños resultan quemados con una olla de agua hirviendo". "Niña de 3 años se encuentra en estado crítico tras ingerir desgrasante para destapar tuberías"
Noticias como estas, publicadas en los 1º cuatro meses del año, revelan hasta dónde pueden llegar las consecuencias de la negligencia de los padres frente a sus hijos. Pero al hacer visibles los casos que terminan en tragedia, los reportes noticiosos muestran solo la punta del iceberg. A diario se dan en muchos hogares situaciones de negligencia invisibles para el resto de la población.
En 1979 el pediatra norteamericano Vincent J. Fontana definió negligencia como "no darle al niño lo que necesita, cuando lo necesita, para su etapa de desarrollo"
El Código del Menor (Ley 136−03) establece que los padres tienen el deber de inscribir a sus hijos en el registro civil; prestarles sustento, protección, educación y supervisión; velar por su educación y garantizar su salud.
Al descuidar estas responsabilidades, los progenitores −o cualquier adulto que ejerza la tutela− estarían actuando de manera negligente y esto se considera una forma de maltrato infantil.
"La negligencia está tipificada dentro del rango del abuso y no es más que la prevalencia de cometer un descuido sin medir las consecuencias?, explica la psicóloga Natali Santana, encargada de Hogares de Paso del Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (Conani).
En el país se presentan diferentes formas de negligencia física: el abandono de niños, dejar a los hijos solos en casa sin supervisión o bajo la supervisión de otro menor, no vacunarlos, no suministrarles medicamentos cuando están enfermos, no enviarlos a la escuela… El descuido puede darse incluso antes del nacimiento del niño cuando la embarazada no asiste regularmente a consulta.
El porqué se considera la negligencia como una forma de abuso se explica por sus posibles consecuencias. Este tipo de maltrato, que se da tanto por acción como por omisión, priva al menor del disfrute de sus derechos, limita su sano desarrollo y, en el peor de los casos, atenta contra su salud y su vida.
"Si tomamos el ejemplo de los padres que salen y se sientan en un centro nocturno y dejan a su hijo solo durmiendo, ahí puede haber un desconocimiento tal vez cultural, pero estoy cometiendo esa acción y eso no me exime (de responsabilidad)?, señala Santana.
Contexto socioeconómico
¿La negligencia se da en todos los contextos?, asegura Santana. Sin embargo, se manifiesta de manera distinta según el estrato socioeconómico al que pertenezca la familia. En tanto que en los sectores menos pudientes son más comunes el abandono, el descuido de la atención médica, la educación o de la inscripción en el registro civil; en sectores de clase media o alta los padres podrían cometer descuido al dejar la crianza de sus hijos a cargo de una empleada o un empleado que no posea las competencias necesarias para ello.
Abandono emocional
Por lo evidente de sus consecuencias, la negligencia física resulta más fácil de identificar; no obstante, existe una forma más sutil de abandono con consecuencias igualmente dañinas: la negligencia emocional.
"La negligencia emocional es una forma de maltrato y cae dentro del rango de abuso por omisión?, comenta la psicóloga Rafaela Burgos, presidenta del Centro para el Desarrollo y la Interacción Constructiva (Cedic).
La negligencia o abandono emocional se ubica, además, en la categoría de maltrato psicológico y se manifiesta cuando los padres o cuidadores no responden de la forma que el niño necesita, no le dan afecto, atención, cariño o no muestran empatía frente a sus necesidades.
"Por ser invisible, por ser sutil, a veces se le da poca importancia; sin embargo, esto es corrosivo?, advierte Burgos.
La negligencia emocional no solo afecta la autoestima del niño; lo expone a riesgos como el abuso sexual. Los agresores sexuales externos a la familia tienen la capacidad de identificar a los niños que sufren abandono o maltrato.
Aunque tanto hombres como mujeres descuidan a sus hijos, debido al rol que la sociedad le asigna a las mujeres y a que estas llevan el mayor peso en la crianza, la negligencia resulta más evidente cuando la cometen ellas.
Y como es difícil identificarla, incluso para los involucrados, no se puede determinar la frecuencia con que se presenta la negligencia afectiva. Además, sus consecuencias no siempre se pueden asociar con la carencia.
"Pero por el hecho de que no veamos algo concreto no significa que no esté pasando?, aclara Burgos."La salud mental está en todos los procesos"
Las secuelas emocionales del abandono afectivo van calando en el niño y se manifiestan a medida que crece.
"La parte afectiva se va identificando por la conducta del niño ya más adelante?, explica Burgos.
Las víctimas de negligencia o abandono emocional asumen conductas riesgosas, consumen sustancias, se involucran en relaciones tóxicas para suplir la carencia afectiva o, por el contrario, crean una barrera a fin de no involucrarse emocionalmente y evitar sufrir.
ACCIÓN U OMISIÓN
Se abusa de un niño o una niña haciendo aquellas cosas que le causan daño, pero también dejando de hacer aquello que el niño o la niña necesita.
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