domingo, 22 de marzo de 2015

Bordiú fue la primera en conocer el divorcio de su ex, Luismi Rodríguez


Luis Miguel Rodríguez, propietario de desguaces La Torre, posa en una...


El empresario recibió la noticia minutos antes de cenar con la nieta de Franco, su ex.

Su ex mujer seguirá siendo la reina de la chatarra, porque su acuerdo ha sido amistoso.

Luis Miguel Rodríguez (55), dueño de Desguaces La Torre y personaje conocido en el cuché por su extinta relación sentimental con Carmen Martínez-Bordiú, ya es un hombre oficialmente divorciado. La noticia la recibió este miércoles 18 a las 8 de la tarde por parte de sus abogados, justo minutos antes de cenar con la nieta de Franco, con la que ahora mantiene una gran amistad. Tras más de 30 años de matrimonio, 'Luismi' podrá disfrutar con libertad de su anhelada soltería.
El estatus de amante nunca gustó a la 'nietísima', que a lo largo de su noviazgo siempre animó al empresario a emprender el paso definitivo de desligarse, también civilmente, de Asunción Fernández López, la otra mitad del templo de la chatarra y madre de sus 2 hijas, Marta y Victoria. El divorcio, lejos de lo previsible, no ha resultado oneroso. 'Asun', al margen en todo momento de los líos de faldas públicos de su esposo, seguirá ostentado el 49,85 % de la citada empresa familiar Desguaces La Torre y el 50 % de las sociedades. "Es una señora increíble", ha confesado él mismo a LOC horas después de la sentencia.
Tan vinculada sigue a La Torre, que vigila con sumo interés el proyecto de ampliar en 650.000 m2 el negocio para convertirlo en el mayor desguace de Europa. Además de eso, sólo falta un año para que se inaugure un museo de coches históricos contiguo al desguace (un descapotable del zar Nicolás II o el coche en el que Aznar sufrió un atentado), así como otros proyectos ligados con la hostelería. Divorcio personal, pero no profesional.
Hasta el año pasado, la abnegada y siempre fiel Asunción ejercía de apoderada en el nombrado cementerio de coches de Torrejón de la Calzada (Madrid), pero sus funciones fueron revocadas y ya no participa en las decisiones administrativas de la empresa. A pesar de que siempre se cataloga como millonario a Luis Miguel, Asunción también es una mujer rica. La ya ex mujer del empresario tiene desde 2003 intereses urbanísticos en El Quiñón, la ciudad de Francisco Hernando, El Pocero, en Seseña, ejemplo recurrente del pelotazo. Allí dispone de varias fincas, pendientes de explotación (ya sea mera especulación del terreno o la construcción), debido a la paralización por sentencia judicial del Tribunal Superior de Albacete del Plan de Reparcelación, presentado por el propio Pocero al Ayuntamiento de Seseña.
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A su vez posee el 50% de La Casa Grande Aceite de Oliva S.L., una empresa que se dedica a la explotación de ganado ovino y caprino y con la que opera (su marido tiene el resto de acciones) en el mercado urbanístico. Natural de Seseña, sus padres han trabajado siempre en la agricultura y son propietarios de numerosas tierras que, con la llegada del boom inmobiliario y por el arte de la clasificación, algunas se convirtieron en solares edificables con la consiguiente revalorización. Pero si en algo es rica la ex mujer del ex de la nieta de Franco es en discreción.
Muchos deslices.
Ha soportado con estoicismo los deslices del padre de sus hijas con Carmen Martínez-Bordiú y otras mujeres, que terminaron finalmente con su matrimonio. Y nunca ha entrado al trapo, a pesar de que en los programas de televisión sonaba su nombre con insistencia todos los días. Ahora, ya no existe ningún vínculo legal con Luis Miguel Rodríguez, pero parece que los rumores no cesarán porque éste quiere seguir disfrutando de la vida, pero sin ataduras. "Soy incapaz de ser fiel, es verdad. Es que soy así. Me gustan las mujeres. Nunca lo he ocultado, aunque no soy ningún mujeriego. Pero tampoco pasa nada por estar solo una temporada. Me voy con mis vacas a Toledo y tan contento", declaraba el empresario en conversación con LOC.
Su amistad con la nieta de Franco atraviesa por su mejor momento. Tanto que hay amigos cercanos que aseguran que no sería extraño que se dieran una nueva oportunidad. "No estaba enamorado, pero me ha merecido la pena estar 2 años con ella. Es buena gente, es una gran mujer. Pero casarme, no. Ya me salió mal una vez, para qué repetir de nuevo", finalizaba Luismi cuando se supo que habían roto. Ahora, Asunción es una mujer liberada del escarnio que le producía que su marido ligara con una de las damas más famosas de España, cuando ella albergaba esperanzas de volver.