miércoles, 27 de abril de 2016

¿Cómo conseguir la custodia de un hijo?



Para lograr la custodia de un hijo hay que demostrar la implicación con el niño, tener tiempo para él y contar con buen asesoramiento legal

Por B. ÁLVAREZ, 18 de abril de 2016

Cuando se deshace un matrimonio o una pareja con niños, su custodia se convierte en una prioridad. Puede hacerse de forma amistosa, mediante un procedimiento de mutuo acuerdo en el que los padres propongan al juez las medidas pactadas. También hay veces en que las posiciones son tan encontradas que el juez es quien dicta las medidas sobre la guarda y custodia, régimen de visitas, comunicación y estancia... Pero, ¿cómo es posible conseguirla? Como se explica en este reportaje, demostrar la implicación como progenitor, tener tiempo para estar con los pequeños, sin menospreciar la importancia de un buen abogado o asesoramiento, son algunas de las claves para lograr la custodia de un hijo.
La guardia y custodia se refiere a la persona que se hace cargo de los niños. Sobre el padre custodio recae la tarea de llevarlos al colegio, al médico, hacerles la comida, vigilar su higiene... todo ello sin menoscabo de los derechos del otro progenitor al tener que decidir sobre las cuestiones de su pequeño. En España, los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (2014) al respecto dejan claro que la custodia se otorga a la madre en el 73,1% de los casos, aunque cada vez hay más compartidas. Y sea una u otra, ¿cómo se puede conseguir tener la custodia de un hijo?

1. Tener tiempo a diario para dedicarse al hijo


Al otorgar la custodia de un niño a su padre o su madre, rige siempre el principio del beneficio del menor. Por ello, para obtenerla siempre será favorable demostrar que se tiene el tiempo suficiente para dedicarse a su rutina diaria: llevarlo al colegio, al parque, al médico, estar pendiente de sus deberes y resto de tareas y de sus necesidades personales y afectivas.

2. Alcanzar un acuerdo con el otro progenitor


Lo más positivo para lograr la custodia sin tener problemas añadidos es tratar de alcanzar el acuerdo con el otro progenitor y evitar el rígido y desagradable proceso contencioso, cuya sentencia, además, puede ser insatisfactoria. Se puede conseguir también con más facilidad, si los jueces ven flexibilidad y ganas de incluir en la vida del pequeño de manera efectiva al progenitor que no obtenga la custodia.

3. Demostrar implicación con los hijos


Se tienen muchas más posibilidades de lograr la atribución judicial de la custodia, si se demuestra de forma fehaciente que durante el matrimonio o la convivencia, el padre o madre que quiere la custodia ha tenido una implicación mayor -tanto cuantitativa como cualitativa- con los menores.

También hay más probabilidades, si se demuestra que el deseo de tener la custodia responde al cariño y por el beneficio del hijo, y no a intereses egoístas o espurios, como quedarse en la vivienda familiar, etc.

4. Solicitar la custodia legalmente


Si se quiere la custodia de los niños, se debe solicitar en el juzgado. ¡Actuar al margen de la ley y el sistema es la mejor manera de no conseguirla! Para pedir la custodia de mutuo acuerdo, hay que enviar al juez una demanda de guarda y custodia, régimen de visitas y alimentos de común acuerdo, sometiendo a aprobación judicial la propuesta de convenio regulador que hayan suscrito los progenitores. Deben, además, exponer los hechos (si viven juntos aún o el tiempo que llevan separados, la relación del pequeño con su padre o su madre, etc.).

En el caso en que no exista acuerdo entre los padres, se recurre a la vía contenciosa y, tras estudiar el caso en concreto, el juez valorará las aptitudes de los cónyuges, las relaciones con los hijos, las condiciones y entorno de cada progenitor... antes de dictar una sentencia y otorgar la custodia a uno de los 2 o a ambos.

5. Contratar un buen abogado


Un caso de custodia de un hijo es estresante y agotador emocionalmente, por lo que puede llevar a cometer errores. Aunque siempre es necesario contar con asesoramiento, en el caso de mala o nula relación entre los padres es casi imprescindible.

Puede ser costoso, pero es un tema lo bastante importante como para invertir en un abogado antes que hacer otros gastos. Un experto en derecho de familia puede asesorar acerca de las acciones que pudieran ir en detrimento del caso y dará consejos antes de dar cualquier paso que haga que el juez tenga una imagen negativa de alguno de los progenitores. Lo mejor es contratar a un abogado efectivo que cuente en su haber con éxitos en casos de custodia de un hijo.

6. Tener pruebas y testigos favorables


Pediatras, profesores, compañeros del trabajo, vecinos... Todos pueden haber sido testigos de la implicación del padre y la madre con su niño. Es fundamental lograr probar y acreditar que dar a uno u a otro la custodia será lo más beneficioso para el menor y que es la mejor opción frente a otras fórmulas, como la custodia al otro progenitor o la compartida.

7. Contar con un informe psicológico favorable


El informe psicológico de los expertos es muy importante. Los psicólogos y trabajadores sociales entrevistan a los padres y a los niños, observan la interacción de los pequeños con ambos progenitores y realizan pruebas diagnósticas. Aunque no es vinculante para el juez, casi siempre resulta determinante respecto al tipo de custodia y el régimen de visitas que se establece en la sentencia.