lunes, 17 de agosto de 2015

¿Persigue Podemos romper la unidad contra la violencia de género?

El partido de Iglesias apoya manifestaciones que prohíben asistir a los hombres
¿Es más feminista una manifestación en la que la entrada de los hombres se encuentra vetada? Para Podemos, la respuesta debe de ser afirmativa, pues la última aportación progresista a la política por parte del partido comandado por Pablo Iglesias e Íñigo Errejón consiste en el fomento de manifestaciones contra la violencia machista “no mixtas”, es decir, concentraciones que prohíban la entrada a los varones. Una iniciativa polémica que traerá cola y que suscita una pregunta preocupante: la de si Podemos persigue romper el consenso político existente contra la lacra de la violencia doméstica en España.
La lucha de los hombres
En el año 2006, el Premio Nobel portugués José Saramago propuso una iniciativa para asestar un golpe definitivo a la violencia de género. Para el escritor, “la violencia machista es un problema de hombres” y, por esta razón, en los hombres se encontraría la solución. Saramago llamaba a la movilización masculina contra este tipo de violencia, en medio del debate generado por la ley de diciembre de 2004, que posteriormente sería internacionalmente reconocida y premiada. A esta ley y a las palabras del autor de Ensayo sobre la ceguera les seguiría la formación de numerosos grupos de hombres contra la violencia doméstica en todo el país. Muchos varones siguieron las palabras del intelectual ibérico e iniciaron una comprometida y valiente lucha por los derechos inalienables de las mujeres.

Las manifestaciones que promociona Podemos
Ni que decir tiene que estas medidas no han sido suficientes para finalizar con este complejo fenómeno. Las causas son complejas y las medidas para contabilizar las víctimas y las denuncias no son precisamente sencillas. El activismo de los colectivos feministas, radicales o no, se revela como fundamental en un Estado con una herencia cultural marcadamente patriarcal como el español. Por estas razones, llama la atención que formaciones que por su importancia debieran ser cautelosas y prudentes, como Podemos, promocionen la organización de protestas polémicas como la que tuvo lugar este viernes 14 de agosto en Madrid.

Difundida por La Tuerka
La marcha, organizada por la plataforma “Nos queremos vivas”, fue difundida por el programa televisivo La Tuerka y su desarrollo viene recogido en el blog y en la página de Facebook de “PODEMOS Feminismos”. La concentración quería ser una protesta por el nº de mujeres asesinadas en lo que va de año. Una acción necesaria salvo por una razón: la presencia de los hombres no era bienvenida ya que la marcha se consideraba “no mixta”. Dicha acción transcurrió sin incidentes y solo con la característica anteriormente reseñada como rasgo más polémico.

La ruptura de acuerdos
A partir de este hecho se plantean diversas preguntas: ¿intenta Podemos romper uno de los pocos consensos existentes en la política española? ¿Se podría esperar alguna explicación por parte de la dirección nacional, ahora que acaba de proponer y exigir un pacto de Estado contra el terrorismo machista? No es la 1ª vez que la ruptura de los acuerdos implícitos (como el antiterrorista) ha sido utilizada para ganar unas elecciones: el mejor ejemplo es el de Aznar, que desde 1989 hasta 2004 hizo de la agresividad parlamentaria y del odio partidista una fuente continua de votos. Obviando y tratando de olvidar al héroe de las Azores, algo debe quedar claro como lección para principiantes políticos: las formaciones que aspiran a gobernar, lejos de los grupúsculos antisistema y de las tribus urbanas, se caracterizan por su responsabilidad y por su sentido de Estado. De Iglesias y de sus radicalizados “compañeros” se espera algo más que consignas y gritos efectivos. Septiembre (y noviembre, o enero…) se encuentran a la vuelta de la esquina.