viernes, 28 de noviembre de 2014

convenio regulador suscrito por los cónyuges y no ratificado judicialmente

Sobre ello se pronuncia una sentencia del Tribunal Supremo de 4 de noviembre de 2011
Álvaro J. Gracia García / 25 noviembre, 2014 El convenio regulador es el acuerdo al que llegan ambos cónyuges en un proceso de separación o divorcio siempre y cuando sea de mutuo auerdo. Se trata de un documento en el que se especifican tanto las relaciones económicas como las paterno-filiales. El art. 777 de la LEC señala la obligatoriedad de presentar el convenio regulador junto con la demanda de divorcio o separación de mutuo acuerdo.
Es interesante señalar que el contenido del convenio regulador viene recogido en el art.90 del código civil, aunque sin ahondar más en el asunto, como normal general, el convenio regulador debe ser ratificado judicialmente y dicha homologación le otorgará eficacia procesal y carácter impositivo frente a las partes (los cónyuges). A partir de ahí, surge una cuestión.
-¿Qué eficacia tiene un convenio regulador suscrito entre las partes que no ha sido ratificado judicialmente?-
La jurisprudencia otorga, en estos casos, suma importancia al consentimiento, de acuerdo con el art. 1.255 del código civil, entendiendo que si las condiciones que van a regir a partir de la extinción del matrimonio han sido aceptadas por ambos, siempre y cuando no lesionen sus propios intereses y sobre todo, los de los hijos menores (si los hay), primando siempre el principio “Favor Filii”, principio general y universal del Derecho de Familia, por el que siempre prima el interés del menor, el legislador no tiene por qué restarle eficacia. Por ello, se entiende que, a tenor de los art. 1.254 y ss del código civil y del principio básico que rige el Derecho Civil “Pacta Sunt Servanda” (lo pactado obliga), un convenio suscrito por las partes y no ratificado posee eficacia plena.
Sobre esto, se cita una sentencia del Tribunal Supremo  de 4 de noviembre de 2011 , que sostiene la eficacia del acuerdo entre partes del abono de una pensión de alimentos mientras estaban separados de hechos, y deciden ratificar judicialmente la misma, el Tribunal obliga a mantener la cuantía.
En algunos casos y a mi entender, se podría incluso sostener el mantenimiento de unas condiciones de separación cuando los cónyuges han decidido separarse de hecho y han acordado verbalmente unas condiciones, como por ejemplo, una pensión de alimentos para el progenitor custodio, incluso NO habiendo convenio físico suscrito de puño y letra, siempre y cuando haya pasado un tiempo prudencial en el que se estaba percibiendo la cuantía acordada entendiendo que ha habido un tácito consentimiento por ambos cónyuges en estas condiciones.

Canarias: Hacia la Custodia Compartida de los menores de edad

CUSTODIA COMPARTIDA: Abogan por desligar la responsabilidad de padres de los problemas de parejas
Las Palmas de Gran Canaria, EFE /27/11/2014 
Especialistas en divorcio y tratamiento de hijos de padres separados han abogado hoy por desligar los conflictos de pareja de las responsabilidades parentales como vía para favorecer el desarrollo adecuado de los menores en los casos de ruptura de relaciones de sus progenitores.
Un objetivo ese que es mucho más viable en caso de contar con asesoramiento de profesionales que medien entre los miembros de la pareja desde el momento en que estos inician los trámites para separarse, según se ha sostenido en el marco de las IIª jornadas técnicas "La custodia compartida a debate" organizadas por el Cabildo de Gran Canaria.
Corporación esta que ha apostado por promover la reflexión en torno al fenómeno de la custodia compartida ante el hecho de que Canarias es la comunidad autónoma con las tasas de divorcios y separaciones son las más altas de todo el país, según ha expuesto su consejera de Juventud e Igualdad, María del Carmen Muñoz Marín.
Quien ha recalcado que "detrás de estas cifras hay una realidad, que es que hay unos niños que, probablemente, están sufriendo porque sus progenitores se están separando" y que el Cabildo desea contribuir a mejorar su situación.
Algo que la abogada Esther Fernández de la Pradilla, experta en mediación entre parejas, ha abogado por tratar de lograr por la vía de "un modelo que se llama divorcio responsable y cuyo objetivo, fundamentalmente, es crear equipos de padres tras el divorcio y, desde ahí, atender todas las necesidades que genera una ruptura en las parejas, no solo legales, sino también emocionales y otras".
Para ello, esta abogada ha propuesto contar con asesoramiento especializado, por entender que es el mejor modo de evitar que empeoren los conflictos.
"Si yo no sé gestionar el conflicto porque estoy muy enfadado con mi cónyuge, tengo que buscar un profesional que me ayude a hacerlo", ha dicho.
Destacando que "lo que pasa es que, hasta ahora, lo que nos han enseñado es que divorcio es igual a pelea, y que en el divorcio no pasa nada por meterme con el otro, por machacarle, por meter los hijos de por medio", y que es preciso cambiar esa mentalidad, enseñando a los padres que es posible desligar sus problemas de pareja de sus responsabilidades como padres.

Galicia: denuncian demoras de 7 meses en juicios de divorcios y urgen medidas

La plantilla ve la situación "insostenible" y desvela que no pueden hacer el preceptivo control de los tutores de incapaces »Entregarán formularios a ciudadanos para que presenten quejas.

27.11.2014 | 
Una situación "grave" e "insostenible". Funcionarios de los 2 juzgados de Familia de Vigo comparecieron ayer para denunciar la sobrecarga de trabajo que sufren y exigir medidas para evitar el "colapso absoluto". Casi una decena de trabajadores de los 18 que conforman la plantilla de ambas salas, en una rueda de prensa con el portavoz de Alternativas na Xustiza-Cut Pablo Valeiras, aseguraron que este escenario provoca retrasos en los juicios que repercuten "directamente" en los ciudadanos. Y admitieron que por este exceso de asuntos no pueden hacer los preceptivos controles anuales de los tutores de las personas sobre las que se declara judicialmente su incapacitación -estas salas también asumen las incapacidades e internamientos-, lo que deja a estos tutelados en situación de "desamparo".
Los trabajadores describieron que los pleitos de Familia son "traumáticos" para los afectados y "eternos" porque se alargan en el tiempo. Y la falta de medios, dijeron, agrava la situación. Así, señalaron que los padres separados que solicitan modificación de medidas para que por ejemplo le rebajen la pensión que deben pagar a sus hijos tienen que esperar medio año a que resuelvan la petición. En cuanto a juicios, concretan, los de separaciones y divorcios se están señalando ya "para junio de 2015" y los de medidas provisionales previas a estas vistas -para adoptar medidas urgentes sobre la pensión de alimentos o visitas a los hijos de los litigantes- se están fijando "en marzo". "Las demoras provocan que padres, ante incumplimientos de pago de alimentos por ejemplo, acudan casi a diario al juzgado de guardia; si en Familia hubiese medios no habría tantas denuncias penales", asegura Valeiras.
Estos juzgados también se encargan de internamientos e incapacidades. En este último caso, es preceptivo hacer controles anuales de la labor que realizan los tutores de unos 420 tutelados. "Y no se pueden realizar porque no hay medios; si un tutor no administra bien el dinero no podemos hacer nada; esto se sabe y nadie pone medidas", alertaron.
La solución ideal es crear el 3º juzgado en Vigo, pero de forma "subsidiaria" urgen la sala de refuerzo ya solicitada por el decanato, así como que "de inmediato" se dote a los actuales tribunales de 3 funcionarios más. Además, avanzó Valeiras, los trabajadores entregarán formularios a los ciudadanos, donde se recoge el "perjuicio" que la falta de medios causa en los usuarios, para que presenten quejas ante el Consejo General del Poder Judicial, el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia y sobre todo la Xunta, a la que considera "principal" responsable.

jueves, 27 de noviembre de 2014

Rajoy fuerza la dimisión de Ana Mato

La ministra de Sanidad dimite tras la decisión del juez Ruz de sentarla en el banquillo."No quiero que mi permanencia pueda ser utilizada para perjudicar al Gobierno, a su presidente, ni al PP", declara
 
cinco dias.com/27-11-2014
La ministra de Sanidad ha remitido un comunicado comunicando su decisión de dimitir en el que asegura que "tras la publicación del auto del magistrado juez Pablo Ruz de 26 de noviembre de 2014, quiero manifestar que, a pesar de que: El auto, en ningún caso me imputa ningún delito ni me atribuye responsabilidad penal alguna". Mato continúa que el auto señala que "no he tenido conocimiento de ningún delito que se haya podido cometer y se  limita a comunicarme la resolución a efectos meramente civiles como consecuencia de mi situación familiar en el momento en el que supuestamente se produjeron los hechos"
Aun así la exministra asegura que "he decidido presentar mi dimisión como ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad". "No quiero, bajo ningún concepto, que mi permanencia en esta responsabilidad pueda ser utilizada para perjudicar al Gobierno de España, a su Presidente ni tampoco al Partido Popular". subraya.
Y concluye, "quiero agradecer especialmente al presidente del Gobierno su confianza, así como a los miembros del Consejo de Ministros y a todos los compañeros de mi partido.Ha sido un honor servir a mi país como ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad durante estos casi 3 años, bajo la presidencia de Mariano Rajoy".
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se reunió esta tarde en el Palacio de la Moncloa con la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, quien le comunicó personalmente su decisión de dimitir de forma irrevocable ante las acusaciones vertidas por el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz.
Fuentes gubernamentales explicaron que Rajoy recibió en su despacho a la hasta ahora ministra de Sanidad, quien inicialmente no tenía pensado renunciar al cargo pero pocas horas después cambio de opinión al sentir que se la estaba utilizando para perjudicar al Ejecutivo.
Mato se presentó en La Moncloa y trasladó a Rajoy su deseo de renunciar como ministra pese a considerar que el delito del que le acusa el juez Ruz, recogido en el art. 122 del Código Penal, implica que no tenía conocimiento ni participó en las actividades fraudulentas de su marido, el exalcalde de Pozuelo de Alarcón Jesús Sepúlveda. Rajoy escuchó las razones de Ana Mato y le agradeció los trabajos prestados durante casi 3 años en el Ejecutivo. Posteriormente, Mato regresó al Ministerio, donde se reunió con sus más estrechos colaboradores para comunicarles la renuncia.

Jornada sobre parentalidad y custodia compartida en la UPNA

UPNA/26/11/2014



"Parentalidad y corresponsabilidad: diálogo entre prácticas cotidianas y discursos normativos" es el título de la Jornada de Antropología Social que la Universidad Pública de Navarra celebra este jueves, 27 de noviembre, y en la que un grupo de expertos reflexionarán sobre el papel de los padres y su entorno en el proceso de crianza y educación de menores, el marco legal existente, la custodia compartida o nuevos escenarios surgidos como consecuencia de la procreación tecnologizada. Este encuentro tendrá lugar a partir de las 9.30 horas en la Sala Ada Byron del edificio Las Encinas y está organizado por el Grupo de Investigación de Antropología Social (GIAS), coordinado por José María Uribe, profesor del Departamento de Trabajo Social. El programa completo se puede consultar en la web de la UPNA. La jornada se enmarca dentro del proyecto de investigación Parentalidades. Aproximaciones antropológicas y conexiones interdisciplinariasque desarrollan el Grupo GIAS de la UPNA y el Grupo GETP-GRAPO de la Universitat Autónoma de Barcelona. Este proyecto forma parte del Plan Nacional I+D+i 2008-2011 y está financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad. La parentalidad es el conjunto de funciones parentales y prácticas cotidianas, esto es, los cuidados físicos, la alimentación y nutrición, los procesos de socialización y el marco de seguridad psíquica que se ofrece al menor o la menor. Estas prácticas se pueden ejercer de forma simultánea o sucesivamente por varias personas que tengan o no vinculación biológica con los niños y las niñas.
TRANSFORMACIÓN SOCIAL En este sentido, se puede observar que en la realidad social, los núcleos de convivencia se van transformando y surgen redes parentales dinámicas diferenciadas del matrimonio heterosexual permanente. El matrimonio ha perdido ciertamente hegemonía como institución en las sociedades modernas pero no tanto la vida de pareja como raíz estructural de los vínculos sociales. Estos nexos se tornan débiles, no sin conflicto, mientras en los escenarios contemporáneos emergen redes parentales dinámicas que constituyen hogares monoparentales y familias reconstituidas, nuevas realidades procedentes de las llamadas familias homoparentales y de los modos de procreación tecnologizada, así como los procesos de adopción y acogida familiar. Por tanto, el matrimonio como institución y las relaciones parentales pasan por procesos que producen nuevas realidades normativas. El actual debate en algunas administraciones europeas, incluida la Comunidad foral de Navarra, en torno a la custodia compartida o alterna como opción preferente en casos de separación de progenitores es un importante tema como eje de discusión en esta jornada sobre corresponsabilidad parental, narrativas legales, funciones parentales y consenso social. En concreto, en la jornada intervendrá con una ponencia Margarita Pérez-Salazar, magistrada del Juzgado de Primera Instancia nº 3 de Familia de Pamplona, quien hablará sobre el marco jurisprudencial de la custodia compartida en Navarra. Este tema también será abordado desde una perspectiva de género por Cristina Zoco, profesora de Derecho Constitucional de la UPNA. La construcción de las redes de crianza en familias adoptivas transraciales/transnacionales en Chicago y Madrid o la corresponsabilidad parental en el acogimiento familiar.
En otros Medios:diario de navarra.es/

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Divorcio a los 60: Cómo afecta a los hijos

MARÍA ÁLVAREZ/24.11.2014
Aunque los miembros de la pareja superen el trauma de la separación, no hay que olvidar que muchas tienen hijos a los que una ruptura tardía también incumbe de modo especial. 
¿Hasta qué punto puede afectar a unos hijos que ya están en la edad adulta?
Para los hijos adultos de un matrimonio que supera los 60 años, enfrentarse a la separación de los padres es, a veces, mucho más duro que para los niños pequeños, porque la ruptura modifica todos los lazos que se habían establecido a lo largo de los años. Si la relación era mala, la separación se ve como una liberación, pero para muchos hijos supone su transformación en árbitros porque sus padres y madres los involucran en su particular batalla. Es relativamente frecuente que uno de los miembros de la pareja hable a los hijos e hijas de todas las transgresiones del otro cónyuge, algo que puede originar un grave daño en los hijos. Como en el caso de los pequeños de corta edad, los hijos adultos tienen sentimientos confusos, de tristeza y de enfado con sus progenitores e, incluso, se culpan de la separación y piensan que no han actuado como deberían haberlo hecho.
Un hijo adulto de padres divorciados experimenta también una sensación de abandono por parte de sus padres y puede llegar a creer que ya no le tienen en cuenta. Ello se debe a la propia situación de los padres respecto a sus sentimientos y su vivencia, que redunda en una pobreza de comunicación con sus hijos y que durante un tiempo no suele ser demasiado directa. Asimismo, si uno de los progenitores rehace su vida con otra pareja, los hijos suelen rechazarla y se despierta la rivalidad.
Los hijos deben actuar con prudencia y no entrometerse en la vida de los padres, aunque tampoco desentenderse de sus problemas.  
Por ello, es importante que sigan una serie de pautas:
  • Todos los hijos de la pareja deben adoptar una línea de actuación común en respuesta al divorcio entre sus padres.
  • Deben ayudar a sus padres a simplificar los conflictos y acercar posiciones. Es posible que hablando entre ellos de una manera seria comiencen a lograr un nuevo afecto y respeto por sus hijos.
  • Los hijos deben interponerse contra la violencia y el abuso.

Divorcios a partir de los 60 años

La separación de la pareja una vez cumplidos los 60 años es un fenómeno cada vez más extendido en la actualidad.

Por MARÍA ÁLVAREZ/24.11.2014 Los divorcios aumentan en España, según los últimos datos del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Las demandas de divorcio y de disolución matrimonial registraron un incremento del 2,8% y 2,4%, respectivamente, en el 2º trimestre de 2014. Esta situación es uno de los tragos más difíciles a los que puede enfrentarse una persona. Así lo indican diversos estudios científicos, los mismos que revelan que tras la muerte de un ser cercano, la disolución de la pareja es el 2º suceso que causa mayor tensión. Esto ocurre tanto a los 40 años, como a los 60 ó los 70. Sin embargo, el divorcio de los progenitores supone un grave trastorno para los hijos adultos, que a menudo se sienten árbitros de la relación de su padre y madre o experimentan una sensación de pérdida. En este artículo se señala cómo afrontar una separación y de qué manera, pasado un tiempo de duelo, muchas personas se redescubren y viven en plenitud sus últimos años.
Divorcio, un fenómeno en crecimiento.
Hasta hace poco tiempo, no era corriente que las personas mayores de 60 años decidieran poner fin a su matrimonio. Cuestiones religiosas, sociales y económicas hacían muy difícil que, pasada la cincuentena, se decidiera romper una relación que podía durar 25, 30 e, incluso, 40 años. La independencia económica de la mujer, así como la relajación de las normas morales y sociales, junto con la disminución de los obstáculos legales, han favorecido que los divorcios tardíos aumenten tanto, que en 2011 llegaron a la cifra de 3.507, según un informe del Imserso. ¿Pero cuáles son las causas?
Al cumplir los 60 y no tener que mantener ya la estructura familiar, se tiene vía libre para tomar la decisión de romper
Son muchos los expertos que creen que el divorcio, tras pasar el umbral de los 60, es achacable al abandono del hogar por parte de los hijos, el que se denomina como síndrome del nido vacío. La explicación podría residir en que muchas parejas se concentran en sus hijos y la familia y se olvidan de su propia relación. Cuando los hijos se van y los cónyuges se quedan solos, a veces, ni siquiera reconocen a la persona que tienen enfrente. Sin embargo, esta opinión es matizable, ya que el "nido vacío" empuja a tomar una determinación que se fragua durante años y ocurre porque hay un problema latente.
Las separaciones de personas adultas cuyos hijos ya se han independizado se deben, sobre todo, al hecho de no tener que mantener la estructura familiar, lo que les da vía libre para tomar la decisión de la ruptura si su relación no era buena. De este modo, no sienten ninguna obligación por pasar el resto de sus vidas juntos y estiman que la separación es lo más conveniente. Y para muchas personas es una liberación.
Aprender a superar un divorcio.
Decidir que la mejor solución para el futuro es romper un vínculo afectivo de larga duración es un paso muy duro que suelen dar las mujeres, menos propensas que los hombres a aguantar una convivencia que les resulta insoportable. La decisión es más sencilla cuando hay una amplia red de familiares o amigos que apoya, si la situación económica es buena y cuando los hijos entienden la postura de sus padres.
Pese a todo, un divorcio es una situación traumática. Tras una separación, la autoestima se ve afectada, a lo que se añade la angustia que provoca la soledad, ya que solo a raíz de la separación se es consciente de la dependencia emocional de la pareja, una corriente emocional que persiste por muy desagradable que haya sido la relación. En el caso de las personas mayores, esta situación se agudiza. El tiempo que han permanecido unidos es mucho mayor que en parejas jóvenes que se separan pronto. Además, el círculo de amistades y familiares de una persona mayor suele ser más reducido que el de una persona joven, bien sea porque muchos han fallecido o porque se han dejado a un lado, conforme se cubrían distintas etapas de la vida.
A pesar de las dificultades, los expertos aseguran que tras un período de duelo que oscila entre 6 meses y 1 año, las personas mayores son capaces de superar este trance. ¿Pero cómo hacerlo? No hay fórmulas mágicas y la receta es la misma que para quienes se divorcian a edades más tempranas:
  • Recordar que la responsabilidad de una ruptura matrimonial nunca es de una sola persona.
  • Reconocer que el paso que se ha dado era inevitable, aunque hubiera sido preferible que las circunstancias fueran distintas y que no llegaran a producirse.
  • Tener en cuenta que una ruptura sentimental no es un fracaso personal. Hay que ser optimistas y darse cuenta de que la vida sigue y que puede reservar muchas sorpresas.
  • Tratar de mirar hacia el futuro, sin recrearse en recordar el pasado, ni para añorar lo bueno, ni para guardar rencor por lo malo.
  • Convencerse de que los defectos de la pareja con la que se ha roto y los problemas que han llevado a la ruptura no son extensibles al resto de hombres y mujeres. Es la única manera de poder rehacer la vida sentimental.
  • Intentar ser activos y tener proyectos, como viajes, etc...

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