viernes, 3 de marzo de 2017

Divorcio: El suicidio no es la solución

Doctora Aliza • 3 marzo, 2017
El suicidio es el acto de quitarse la propia vida. Hay personas que por depresión o desesperación empiezan a tener ideas y pensamientos suicidas. 
En Vida y Salud te contamos sobre los signos de alerta y qué puedes hacer para evitar una tragedia.
Julia tenía la familia perfecta, hasta que su padre se suicidó. Nadie entendía cómo un hombre con 2 hijas, esposa, dinero y viajes alrededor de mundo, decidió quitarse la vida. Julia no entendió por qué su papá decidió suicidarse y hoy ella, su hermana y su mamá, cargan con el interrogante de qué pasó por su cabeza. ¿Qué puede ser tan grave como para querer quitarse la vida? ¿Por qué ocurre el suicidio?
Muchas veces las apariencias engañan y alguien que parecía feliz se suicida. Otras veces, es alguien que estaba deprimido y su respuesta ante la vida es acabar con ella porque hay circunstancias que no puede controlar o soportar. El suicidio y los pensamientos y las acciones suicidas son reacciones ante situaciones estresantes de la vida. 
Por lo general ocurre en medio de una crisis, en ocasiones durante un episodio de intoxicación o drogas. Es un momento trágico, pero lo bueno, es que se puede prevenir.
Si tú estás teniendo ideas de quitarte la vida, habla con alguien sobre lo que te sucede. Busca ayuda. No dejes que esas ideas de suicidio te cieguen y eviten que aprecies lo linda que puede ser la vida. 
El hablar con alguien te ayudará a tener perspectiva y a entender que el suicidio no es la solución.
Ten cuidado con las sectas religiosas o con caer en grupos de fanáticos que promueven el suicidio como un forma de salvación. Esto es falso y debes alejarte de estas personas y buscar otro tipo de ayuda de inmediato.
Si conoces a alguien que está considerando el suicidio, es bueno que aprendas a identificar los signos de alerta para buscar ayuda profesional de inmediato. ¡No esperes! El que prestes atención a esto puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte de alguien que quieres, o de ti mismo.
Los signos que te alertarán sobre las intenciones de suicidio que pueda tener alguien o tu mismo son:
Hablar del suicidio usando frases como “me quiero morir”, “me quiero matar”, “ojalá estuviera muerto”, “preferiría no haber nacido”.
Buscar elementos para cometer el suicidio, como armas o pastillas.
Cambios de ánimo drásticos y recurrentes. Aislarse de los demás y querer estar solo.
Sentirse muy deprimido o desesperado.
Aumento del uso de drogas y/o alcohol.
Regalar objetos personales o despedirse de las personas como si nunca las fuera a volver a ver.
Cambiar las rutinas diarias como el horario de las comidas o de dormir.
Volverse muy extrovertido o muy tímido de repente.
Practicar comportamientos autodestructivos como el uso de drogas o manejar sin precaución.
Presentar comportamientos “para-suicidas”, es decir, que no causan la muerte pero si causan daño como por ejemplo, cortarse.
Hay estudios que sugieren que el suicidio tiene un componente genético. Es decir que si en tu familia alguien se suicidó, es probable que tu tendencia a pensamientos sobre acciones suicidas sea más alta. 
Julia y su familia encontraron que alguien más en la familia de su padre, se había quitado la vida.
Si reconoces alguno o varios de estos síntomas suicidas, es importante actuar de inmediato, buscando ayuda profesional para poder recibir tratamiento y evitar un desenlace trágico.
La vida es bella, está llena de oportunidades y de soluciones. 
Un problema se puede considerar de diferentes maneras, dependiendo de cómo se mire. Piensa en los seres que te aman. 
Quitarte tu propia vida, puede arruinar la vida de ellos para siempre.
No te apresures a acabar con tu vida, es un regalo divino que debes cuidar y respetar. Busca ayuda profesional. Así podrás sentirte mejor, disfrutar, sonreír y ser feliz. Si necesitas ayuda puedes llamar (en EEUU) a la red nacional para la prevención del suicidio al 1-800-273-8255 o ir a www.suicidepreventionlifeline.org. Tienen información en español.

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