martes, 27 de diciembre de 2016

Punto de Encuentro Familiar de Avilés

«Nuestra prioridad es que se cumpla el régimen de visitas y el derecho del menor». El coordinador del punto de encuentro, Elías Roza, defiende la necesidad de los niños de relacionarse con sus progenitores.
Y. DE LUIS |  AVILÉS, 27 diciembre 2016
El decreto regional que regula la creación de los puntos de encuentro familiar señala que «el constante incremento de situaciones de crisis matrimonial obliga a pronunciamientos judiciales en relación con la custodia y el derecho de visitas de los hijos que, dependiendo del grado de relación entre los miembros de la pareja o de sus familias, deriva en demasiados supuestos en un claro incumplimiento de los mismos. Esta práctica determina una vulneración de los derechos del menor a mantener relación con ambos progenitores o con otras personas de especial significado para él. Por ello, se hace necesario habilitar espacios neutrales que permitan, al margen de las dificultades en la relación entre la persona que ostenta la custodia y el progenitor o familiar no custodio, que los hijos puedan ver garantizado su derecho de relación con estas personas».
Y es este párrafo el que llevan grabado en la mente los 5 trabajadores del Punto de Encuentro Familiar de Avilés. Su coordinador, Elías Roza lo tiene claro: «Nuestra prioridad es que se cumpla el régimen de visitas señalado y los derechos de los menores».
Uno de los supuestos con mayor controversia social es la visita de los padres condenados por violencia de género. En Avilés «no llega al 8% del total de situaciones que se atienden». Roza proviene de la protección de menores y ha tenido que 'reciclar' su pensamiento en esta materia. «Los hijos tienen derecho a ver a sus padres y aquí he podido comprobar que en muchos casos no es sólo un derecho sino una necesidad y que a pesar de la mala relación con la pareja, con el hijo no es así».
La custodia compartida es otro de los aspectos en relación a la ruptura de las parejas con hijos que lleva en debate años. Elías Roza aporta a este debate la visión de un profesional con una larga experiencia en el trabajo con menores. «Puedo aceptar la custodia compartida siempre que se tenga en cuenta que lo 1º que hay que atender son los derechos del menor, sus necesidades emocionales hay que tenerlas muy en cuenta en esta decisión».
Y para Roza, hay que tener en cuenta 2 aspectos más fundamentales a la hora de conceder una custodia compartida, «las habilidades en la relación de cada uno de los progenitores con la otra parte y también la situación económica». En su opinión, los padres que piden la custodia compartida tendrían que tener con anterioridad una reflexión sobre estos 3 aspectos.
En todo caso, «lo que es evidente es que cuando se ha llegado al punto de encuentro familiar es «porque algo de esto falla, y en muchos de los casos fallan las 3 cuestiones». Cuando existe una derivación a este centro, habitualmente las 1ª visitas que se realizan «son supervisadas, porque existe una sentencia judicial que establece un régimen de visitas, pero nosotros no conocemos a las partes, se podría decir que vamos casi a ciegas inicialmente». Aunque en otro casos derivados fundamentalmente desde el área social esto no es así.
Nota: Los P.E.F. son como el departamento de maletas de un aeropuerto: Se intercambian las maletas (menores)  de un sitio a otro. Es de risa lo de "supervisar". ¿Cuál es el coste de un PEF anualmente? ¿Sirven para algo? La experiencia dice que NO¡