viernes, 2 de diciembre de 2016

La tasa de suicidio médico es el doble que la de la población general


La Confederación Medica Latinoiberoamericana (Confemel) alerta del incremento de las patologías psiquiátricas en el personal sanitario, debido a los altos niveles de exigencia que sufren.
REDACCIÓN | Madrid - 01-12-2016 |  
Los médicos tienen más tendencia al suicidio que la población general. Lo demuestran diversos estudios (una reciente investigación revelaba que los médicos son la profesión con mayor tasa de suicidio y que, hasta el 9,4% de los estudiantes de Medicina de los últimos años, ya había tenido ideaciones suicidas durante su formación), y ahora lo alertan desde la misma Confederación Medica Latinoiberoamericana (Confemel).
Esta organización, reunida recientemente en Brasil, y que cuenta con la participación de médicos de numerosos países, entre ellos España, ha impulsado un manifiesto en el que expresa su preocupación por el aumento de los casos de “burn out” (depresión y desmotivación) y de la tasa de suicidios en facultativos “que duplica los valores de la población general”.
Según la bautizada como la “Declaración de Brasilia”, la incidencia de patologías de la esfera psiquiátrica en el personal de Salud “es cada vez mayor, vinculado a los altos niveles de exigencia y las dificultades vinculadas a las condiciones laborales”.
Por ello, los profesionales piden a las autoridades sanitarias de los distintos países miembros a implementar políticas dirigidas a paliar “este aumento de la incidencia y a mejorar las condiciones laborales en todos sus términos como medida directa para atacar esta lacra”.
Por otra parte, la Confederación también incide en las inequidades en el acceso a la salud, bien por costos o por cuestiones geográficas. A su juicio, “son elementos claves a tener en cuenta a la hora de trabajar en nuestros sistemas de salud de cara al futuro”.
Además, la declaración insta a generar mecanismos de control “para valorar el funcionamiento y la calidad de nuestros sistemas de Salud”. Otro de los temas puestos sobre la mesa por el colectivo profesional es el relativo a la corrupción, a la que consideran un problema estructural de muchas de nuestras sociedades, “transformándose en un factor disruptivo del funcionamiento de nuestros sistemas”.

Declaración de Brasilia