sábado, 1 de octubre de 2016

¿Por qué caen los divorcios en Málaga?

Gráfico: Evolución de los divorcios en Málaga
La teoría de que la crisis obliga a muchas parejas infelices a seguir juntas ya no basta: los expertos apuntan a la proliferación de uniones fuera del matrimonio y a la edad más tardía de las bodas
El año pasado marcó el nº más bajo de divorcios de la última década en la provincia: se disolvieron oficialmente 3.561 parejas (el de 2014 fueron 3.568 y ha habido años como 2007 en el que se superaron los 4.500), según el INE. No se registraba una cifra tan baja de rupturas matrimoniales en la provincia desde 2005, que fue el año en el que entró en vigor el divorcio exprés. Lo cierto es que los divorcios llevan cayendo en la provincia desde que empezó la crisis, a excepción del año 2012, cuando experimentaron un repunte. Por eso se ha venido achacando este descenso a las penurias económicas de muchas familias, que en muchos casos llegan a impedir el deseo de poner fin a la relación conyugal.
Sin embargo, ¿sigue bastando esta explicación para comprender esta tendencia a la baja de los divorcios, que parece continuar pese a la mejora de la economía? 
Psicólogos y sociólogos apuntan otras razones, sin negar que las dificultades financieras pueden seguir influyendo en no pocos casos. Por ejemplo, la proliferación de otras fórmulas de pareja fuera del matrimonio, como las parejas de hecho o la mera convivencia sin ‘papeles’. Así lo explica la psicóloga Mª José Zoilo: «Las estadística de divorcios no basta para analizar las rupturas de pareja porque el matrimonio ya no es ni mucho menos la única fórmula a la que se acogen las parejas estables. Las parejas de hecho se separan y se vuelven a unir sin que eso se recoja en los juzgados; por no hablar de los que deciden no formalizar de ninguna manera su unión. Y han surgido conceptos más nuevos, como las parejas que deciden no convivir bajo el mismo techo».
El sociólogo José Manuel Gaona coincide con esta explicación. «Los canales de institucionalización no son los mismos que hace 25 años. Ya hay más fórmulas que la del matrimonio para formalizar las uniones sentimentales», apunta.
Para la psicóloga, también influye el hecho de que la edad de casamiento es cada vez más tardía. «No es lo mismo casarse con 19 ó 20 años que con 30 y tantos, como ahora. La gente se lo piensa mucho más a la hora de casarse. Es algo más meditado y antes suele haber habido una convivencia, así que no hay tantas sorpresas después del matrimonio», apunta.
Se desmarca de la media
La disminución de divorcios es una tendencia compartida entre Málaga y el resto del país. En lo que se desmarca la provincia es en la proporción de custodias compartidas, que aunque está creciendo sigue lejos de la media nacional. Si en el conjunto del país ambos padres comparten la guarda de los hijos en casi la cuarta parte de los divorcios, en Málaga el porcentaje es de sólo el 13%: casi la mitad. Las madres se quedan con la custodia en el 82% de los casos y los padres, sólo en el 4%. 
En consecuencia, el 87% de los progenitores masculinos quedan obligados a pagar una pensión alimenticia en la provincia. Todo ello pese a que el Tribunal Supremo se ha manifestado de forma clara a favor de que la custodia compartida sea la norma y no la excepción.
En el caso de las pensiones compensatorias, ya son inmensa mayoría (casi el 90%) los divorcios en los que no se aplica esta medida en la provincia.
Cuando se conceden, la beneficiaria es la mujer en el 85% de los casos.
Por otra parte, sigue cayendo la litigiosidad ligada a las rupturas matrimoniales. El 74% de los divorcios concedidos el año pasado en la provincia fueron de mutuo acuerdo. 
En cuanto a la duración media de los matrimonios, 6 de cada 10 parejas divorciadas el año pasado llevaban al menos 10 años juntas, el 37% entre 2 y 9 años y casi el 3%, menos de 2 años. La franja de edad mayoritaria de los malagueños y malagueñas al divorciarse está entre 25 y 44 años y el 44% de las parejas rotas tienen hijos.