lunes, 17 de octubre de 2016

cambios que los niños sufren cuando su madre trae un nuevo hombre a casa

Es muy necesario que sepas esto para que no cometas errores.

Adriana Acosta Bujan, Octubre 2016

Para algunas mujeres el haber logrado sanar el duelo tras un divorcio y poder una vez más abrir su corazón para a amar, es un gran paso hacia la felicidad. Sin embargo, cuando se tienen hijos, esta decisión de tener una nueva pareja no es sencillo y más cuando se piensa llevarlo a casa a vivir como una nueva familia.
Los hijos han pasado por muchos cambios tras el divorcio de los padres, creen tener la esperanza que algún día volverán a estar juntos. Sin embargo, cuando se exponen a los hijos con la realidad de que tendrán que vivir con una persona extraña (padrastro); las esperanzas y fe en los hijos irá desapareciendo, desarrollando nuevos temores, qué con el paso del tiempo, los años y madurez, irán asimilando y lograrán aceptar.
¿Cuáles son los cambios que pueden experimentar los hijos?

1. Confusión en sus sentimientos

Es normal que los hijos sientan celos y algunas veces desprecio por el nuevo integrante de la familia, puesto que piensan que toda la atención y el amor se les serán robados.
Sí la madre y el padre biológico, logran tener una buena relación tras el divorcio, los niños podrán aceptar fácilmente la realidad, al comprender que los padres necesitan reconstruir sus vidas sentimentales. De lo contrario, el proceso para que ellos será complicado. 
Siempre la ayuda de un especialista es recomendable para sanar a los hijos.
Algunas veces los hijos pueden actuar en contra del padrastro, comportándose agresivos y al final de cuentas la madre tendrá problemas al no saber como actuar.

2. Confusión ante las reglas y la autoridad

En toda familia existen reglas y normas para tener una buena convivencia y vivir en armonía. Los hijos que viven con una persona extraña (padrastro), sentirán confusión al no saber qué hacer o cómo comportarse ante una nueva autoridad.
Además, si el padre biológico todavía cree que al no vivir con sus hijos todavía tiene autoridad en ellos, los hijos se confundirán al no tener en claro a quien hacerle caso. Por ello, es recomendable establecer las reglas en pareja, antes de vivir juntos y enfrentarse a los hijos, para evitar caer en contradicciones.

3. Realizan comparaciones entre el padre y el padrastro

Los hijos comienzan a comparar los comportamientos y acciones que realizaba el padre biológico, lo cual pone en riesgo al nuevo integrante (padrastro), puesto que él tratará de complacer a los hijos para vivir en armonía.
Algunas ocasiones los hijos dirán frases como: Mi papá me dejaba hacer..., Mi papá era más fuerte...., Mi papá siempre jugaba conmigo.

4. Se enfrentan a nuevas normas y estilo de vida

Todas las personas tienen diferentes ideologías, costumbres, valores y estilo de vida. Los hijos tendrán que aprender a respetar las ideologías del nuevo integrante, para lograr vivir en armonía. Suena demasiado fácil, sin embargo, es un trabajo constante para que por fin logren aceptarse como son y aprender amarse los unos a los otros, con sus defectos y virtudes.

5. Se forman una idea del matrimonio

Para los hijos los padres son un ejemplo a seguir, así que todo lo que hagas o dejes de hacer recuerda que tus hijos lo aprenderán. Sí deseas que ellos se formen un lindo conocimiento e idea sobre el matrimonio, realiza todo lo posible para que siempre exista una buena comunicación, respeto y armonía en tu familia.

6. Depresión y falta de amor propio

La mayoría de los hijos que pasan por el divorcio de los padres, muchas ocasiones ellos se sienten los culpables, generando falta de amor propio. Si los hijos no son orientados, guiados y apoyados por los padres o algún especialista, son propensos a caer en depresión. Por lo tanto la convivencia con el padrastro los hará sufrir.

7. Aceptación y resignación

Después de un tiempo de convivencia y aceptar las reglas y estilos de vida del padrastro. Los hijos lograrán con aceptar la realidad, cambiando de actitud y respetando las normas.
Recuerda que decidir llevar una nueva pareja a casa, es un proceso de cambios, no solo para ti sino para tus hijos. Es recomendable siempre ir de la mano de algún especialista para que el proceso de aceptación y resignación sea exitoso. Todos los problemas que pueden tener tus hijos serán sanados y podrás vivir una vida feliz y tranquila.