sábado, 17 de septiembre de 2016

El divorcio no pone en peligro el bienestar mental de los hijos, es la mala relación de los padres


E ,MADRID|

Una mala relación entre padres divorciados puede crear ansiedad, depresión y baja autoestima en los hijos, en definitiva puede poner en peligro el bienestar mental de los más pequeños, según un estudio que viene a desmentir que sea el proceso del divorcio el responsable de esa situación.

Es lo que concluye un estudio científico realizado por el investigador el doctor Diogo Lamela de la Universidade Lusófona do Porto en Portugal, que ha contado con la colaboración de la doctora Bárbara Figuereido de la Universidade do Minho de Portugal.
"Sabemos que no es el divorcio en sí mismo lo que puede poner en peligro el bienestar mental de los niños, sino cómo sus padres pueden trabajar juntos para separar sus problemas pasados ante nueva situación. A veces los padres tienen problemas al adaptar sus papeles en esta transición familiar", afirma Lamela.
El estudio, publicado en el 'Jornal de Pediatria' de Elsevier, pone énfasis en la forma en la que la familia lidia con la nueva situación y, sobre todo, con el rol que adoptan los padres. Para elaborar la investigación identificaron 11 documentos empíricos que abordan la asociación entre la copaternidad y el desarrollo psicológico de los niños de padres divorciados.
El estudio observa hasta un 46 % de variación de la adaptación psicológica de los niños. En particular, los resultados muestran cómo los niños expuestos a conflictos de copaternidad son más propensos a desarrollar problemas como el déficit de atención.
Asimismo, la percepción que tienen sus hijos de la relación existente entre sus padres puede dar lugar a problemas de ansiedad y depresión, y la hostilidad entre los padres se asocia al desarrollo de una baja autoestima. Para evitarlo, Lamela recomienda "trabajar con los padres los problemas específicos de su relación de copaternidad ignorando otros componentes".