viernes, 10 de junio de 2016

Criticas a la campaña del poder judicial contra la violencia de género

En el decálogo ilustrado, aseguran, se "insulta" a la mujer



Al magistrado del juzgado de lo penal nº 2 de Valencia, Enrique Ortolá, le preocupaban los casos de violencia de género, cada vez más, que pasaban por sus manos, que se quedaban sin condena, porque la mujer, de acuerdo a la ley, se acoge a su derecho a no declarar contra su agresor. Y eso le hizo desarrollar un decálogo con mensajes ilustrados para concienciar a las mujeres en positivo, de que el maltrato hay que denunciarlo y mantenerse firme en la denuncia. Entre los mensajes: "La mujer y el hombre son igual de importantes", "El amor une a las personas, no ata unas a otras".
En abril el Consejo general del poder judicial y el Observatorio contra la violencia doméstica y de género, editaron y pusieron en circulación ese decálogo, bajo el título "Ya está bien", una frase que explican, es habitual cuando una mujer decide cortar con su agresor. Se han editado 20.000 ejemplares, para distribuirlos a través de los juzgados de violencia sobre la mujer y otros órganos judiciales con competencia en la materia. También la Fiscalía especial. 
Incluso se ha pensado en su distribución en centros educativos, para que llegue a los jovenes ente los que se incrementan los comportamientos machistas.
Pero la campaña tiene críticas. La jueza de violencia contra la mujer de Vigo, Paula Filgueira, se ha negado a repartir en su juzgado el decálogo, porque dice trata a la mujer como tonta, y la incita a buscar el amor verdadero. Asociaciones de mujeres maltratadas apoyan la crítica, dicen que recuerda las ideas de tiempos franquistas. Jueces para la democracia tampoco está de acuerdo con la campaña. Considera muy importante informar a las mujeres y protegerlas, pero apuntan, se debería haber consultado con expertos antes de lanzarla y señalan, no les parece adecuado el tono y que se pinte a la mujer como necesitada de estar con alguien. Desde el Observatorio contra la violencia doméstica y de género admiten las críticas y aseguran, si es necesario hacer cambios, se harán.
Nota: El gallinero feminista se altera, cuando -ellos mismos - reconocen que se trata a la mujer desde puntos de vista de Inferioridad, pero ya lo reconoce la propia ley de violencia sobre la mujer. Contradicciones de la vida feminista de género.