domingo, 19 de junio de 2016

Baby boomers sostienen la tasa de divorcio en Estados Unidos


Baby boomers sostienen la tasa de divorcio en Estados Unidos
Por: Bloomberg/ 17 Jun 2016
Es cierto que el matrimonio promedio está durando más tiempo y que especialmente los jóvenes se están divorciando menos./Bloomberg.
Millennials, disfruten sus nupcias mientras agarra ritmo la temporada veraniega de bodas en el hemisferio norte. Puede que en casa sus padres estén contratando abogados para divorciarse.
El dato estadístico de que la mitad de los matrimonios se separan, susurrado por invitados a bodas y motivo de preocupación para novias y novios reacios hace rato, acaba de obtener algo más de apoyo. De continuar la conducta actual, el 52,7% de los matrimonios terminará en lágrimas, concluye Philip Cohen, profesor de Sociología de la Universidad de Maryland, con base en datos de encuestas recientes.
Quizás esa estimativa sorprenda a algunos, especialmente si se analizan las tendencias recientes. Los medios de comunicación han tratado de desacreditar la noción de una tasa de divorcios de 50% en repetidas ocasiones y el nuevo sentido común indica que los estadounidenses se divorcian menos que antes. Después de todo, el nº oficial de divorcios según el Gobierno estadounidense cayó, tanto en relación con su pico en los ochenta como más recientemente.
Es cierto que el matrimonio promedio está durando más tiempo y que especialmente los jóvenes se están divorciando menos. Al mismo tiempo, la gente también tiene mucha más cautela antes de casarse para empezar, lo que eleva cada vez más la edad promedio de los cónyuges en 1ª nupcias, y los que sí se divorcian vuelven a casarse con menos frecuencia.El matrimonio es muchísimo más selectivo hoy”, dice Susan Brown, una socióloga de la Universidad Estatal de Bowling Green.
Entre los 40 y los 70, la edad típica de una mujer en el día de su boda apenas llegaba a los 20 años. Hoy ella tiene más de 27.
La culpa es de los boomers
Entonces, si los contrayentes modernos son más quisquillosos y por ende se casan de más grandes, y si las tasas generales de divorcio están cayendo ¿por qué Cohen y otros sociólogos concluyen que la mitad de los matrimonios terminan en divorcio?
Échele la culpa a los baby boomers. Ellos llevaron la tasa de divorcios a un récord en los setenta y nunca pararon. El divorcio entre los estadounidenses más jóvenes cayó un poco en los últimos 25 años, pero se disparó entre los adultos más grandes. Entre 1990 y 2012, la tasa de divorcio para las personas de 55 a 64 años creció más del doble, según el Centro Nacional de Investigación sobre Familia y Matrimonio de Bowling Green. La tasa para los mayores de 65 se triplicó.
Todo esto explica en gran parte cómo, en líneas generales, el matrimonio en Estados Unidos sigue siendo teniendo probabilidades iguales de éxito y fracaso. Los boomers tenían una actitud muy diferente a la de sus padres respecto a casarse cuando eran jóvenes, y las cifras muestran que todavía es así mientras se van jubilando. Si se le suma el hecho de que a lo largo de sus vidas las leyes de divorcio estatales se volvieron menos onerosas y que las mujeres se instalaron firmemente en el lugar de trabajo, se obtiene una receta de independencia. “No creo que los boomers estén siendo menos felices en sus matrimonios. A medida que la gente vive más, hay más motivos para divorciarse, porque queda mucho por vivir”, dice Brown, codirectora del centro.
¿La Generación Y tendrá más éxito en mantener sus votos? Tal vez sí, pero el hecho de ser selectivo no significa que uno no termine divorciándose. Y tomará tiempo descubrir la respuesta: los 1º matrimonios que fracasan duran una mediana de 12 años.
“No tenemos forma de saber qué sucederá mañana con los casamientos de hoy”, dice Cohen. Lo único que los sociólogos pueden hacer es analizar la conducta actual, como hace él (con base en la Encuesta de la Comunidad Estadounidense hecha por la Oficina del Censo de Estados Unidos), y extrapolarla al futuro. Ahora mismo, los sociólogos sólo pueden concluir que miembros de las generaciones X e Y transitan el mismo camino que los baby boomers: divorcio en la madurez.
Casarse no es simplemente tirar los dados. En otras palabras, importa con quién uno se case.