domingo, 27 de marzo de 2016

Casarse y divorciarse sería más fácil en Puerto Rico

El proyecto de los matrimonios busca “promover y facilitar la celebración del matrimonio” y con el divorcio se lograría disminuir "la labor de los tribunales”.   
Por Daniel Rivera Vargas 03/26/2016 |
Hay proyectos de ley aprobados en la Cámara para que estos trámites puedan ser realizadas por abogados notarios en vez de jueces, ministros o sacerdotes
Casarse y divorciarse será más fácil en Puerto Rico, esto si prosperan proyectos de ley para que los abogados notarios –sin intervención del tribunal- realicen estos procesos matrimoniales.
El P. de la C. 696 es de la autoría del popular Ángel Matos y autoriza a los abogados notarios a celebrar matrimonios, mientras el P. de la C. 2428 es del novoprogresista José Enrique “Quiquito” Meléndez y el popular Luis Vega Ramos es el que les faculta divorciarse.
El objetivo es “promover y facilitar la celebración del matrimonio” en el caso del proyecto que permite casarse.  "Es de conocimiento público que nuestros tribunales están sobrecargados de casos que ocupan todo el tiempo de los jueces. La realidad es que parejas que desean casarse por la vía civil dentro del horario laborable tienen que esperar largas horas para que se desocupe un juez que pueda oficializar el matrimonio", expresa el proyecto de ley. 
El del divorcio plantea que con la medida “disminuimos la labor de los tribunales”, según extractos de las exposiciones de motivos de ambos proyectos. "Entendemos pues, que este tipo de divorcio puede trabajarse extrajudicialmente, y con ello, disminuimos la labor de los tribunales y ayudamos a dar por terminada una relación de pareja que ya no es deseada por las partes", reza la medida.
Hoy día los matrimonios son autorizados por el Código Civil para que sean realizados por ministros, sacerdotes y jueces, mientras que los divorcios son a través de procesos judiciales encabezados por un juez. Uno de los proyectos de ley plantea que el notario es "otro profesional del derecho con capacidad de oficializar actos jurídicos ocurridos en su presencia".
 “Me parece a mí que es justo y razonable, y así liberamos de carga a los tribunales”, dijo el representante Meléndez en entrevista con este medio. “Es lo más práctico que tengamos la mayor cantidad de funcionarios disponibles para celebrar matrimonios y también ocurre con los divorcios”, indicó.
Los proyectos todavía permiten que la pareja escoja divorciarse y casarse ante un juez, aclara Meléndez.
Además, Meléndez dijo que el proyecto de su autoría –el de los divorcios- no aplica a todos los casos, solo en aquellos donde no haya controversia entre las partes que se divorcian sobre los términos del divorcio, y la causal sea ruptura irreparable y consentimiento mutuo, aunque dijo que se estima que el 80% de los divorcios es por estas causales.  
El notario no es un juez no puede intervenir en controversias, lo que hace un notario es plasmar en un documento la voluntad entre las partes“, expresó Meléndez.
Ambos proyectos fueron aprobadas en la Cámara de Representantes hace más de 4 meses, el 9 de noviembre pasado –con el apoyo de legisladores de los Partidos Nuevo Progresista (PNP) y Popular Democrático (PPD), y fue referido el 11 de marzo a la Comisión Conjunta Permanente para la Revisión y Reforma del Código Civil de 1930.
El estancamiento del Código Civil
El presidente de esta comisión conjunta, Miguel Pereira, ve con buenos ojos ambas medidas pero no pudo precisar cuándo podrían ser discutidas en su comisión y llevadas a votación ante el pleno del Senado.
Pereira entiende que se trata de enmiendas al Código Civil y deben ser parte de la revisión total a ese estatuto, pero ese proyecto está ante la Comisión de Reglas y Calendario que preside el portavoz de la mayoría, Aníbal José Torres y no sabe cuándo está la bajaría a votación. Pereira dijo que su comisión aprobó en enero pasado el proyecto revisado del Código Civil.
Las gestiones para conseguir a Torres sobre este tema han sido infructuosas.
El Código Civil es considerado por algunos como la ley más importante en asuntos civiles después de la Constitución, y rige en términos generales asuntos como la familia, los contratos, los testamentos e incluso la responsabilidad extracontractual. Se comenzó a revisar bajo la administración de Pedro Rosselló y se han gastado millones de dólares pero el proceso se estancó hace 2 cuatrienios cuando se llegó al tema del matrimonio.
“Es el proyecto de ley más importante de relaciones contractuales e interpersonales”, dijo Torres.  “Yo creo que el Código Civil se debe someter, aceptar o no, pero vamos a salir de esto”, dijo Pereira.