martes, 9 de febrero de 2016

Un caso de violencia de género llega a juicio ocho años después de la denuncia

Los juzgados que juzgan la violencia de género están atascados. / SUR
El atasco de los juzgados provoca que los juicios rápidos por malos tratos tardan casi año y medio en obtener fecha y los ordinarios, más de 3.
Montse Martín |@montsemartinh | 8 febrero 2016
 Este lunes está prevista la celebración de un juicio por un caso de violencia de género en el que se juzgará a un hombre, expareja de la víctima, por delitos de amenazas e intento de agresión sexual. Se trata de un caso más de los muchos que se ven los juzgados malagueños cada día. Lo peculiar de éste es que llega a juicio 8 años después de que la mujer presentase la denuncia, lo que da una idea, no sólo del atasco que padecen los juzgados, sino de cómo los largos trámites procesales, sumados a los recursos, incidentes y errores que se presentan en los procedimientos ralentizan la resolución de un caso, relativamente sencillo como el mencionado, hasta obtener sentencia. Actualmente, los 2 juzgados de lo penal de la capital que enjuician en exclusiva los casos de violencia de género (hay un 3º que empezó a funcionar el pasado mes de enero por lo que aún no se tienen datos del mismo) tardan cerca de 1 año y medio en poner fecha a los juicios rápidos en esta materia y más de 3 a los casos ordinarios de malos tratos.
El atasco de los juzgados y los largos trámites procesales ralentizan las sentencias
Yaela presentó una denuncia contra su expareja en la comisaría de Torremolinos el 15 de marzo de 2008. Lo denunció por amenazas y intento de agresión sexual. Este lunes, 8 años después, está citada a juicio como testigo. Su abogado de oficio, Juan Ricardo Ruiz Rey, cruza los dedos: «Espero que por fin se celebre. Además está prevista una declaración por vídeo conferencia de un testigo clave para el caso, por lo que espero que no haya ninguna incidencia y por fin se puede completar el juicio». Y es que la vista oral ha tenido 3 suspensiones. La 1ª se anuló porque el caso de Yaela fue devuelto al juzgado de instrucción de Torremolinos que lo tramitó, al detectarse algunos errores. Una vez subsanados, según el letrado, fue devuelto al órgano enjuiciador, que volvió a ponerle fecha, pero, de nuevo tuvo que ser suspendido, esta vez por un error en el calendario. La 3ª y última se produjo por enfermedad de la propia víctima, que no pudo asistir.
Sobreseimiento
La denuncia fue inicialmente archivada por el juez de instrucción de Torremolinos, al no hallar indicios de delito. El auto de archivo se dictó en septiembre de 2008, es decir 6 meses después de la denuncia en comisaría. El sobreseimiento fue recurrido por la defensa y la Fiscalía. El juez acogió el recurso, pero su auto declarando la continuación de la tramitación no fue dictado hasta abril de 2009.
La causa siguió entonces su trámite, se presentaron los escritos de acusación de la acusación particular y la fiscalía y el de la defensa y en noviembre de 2010 el juzgado de instrucción remitió el caso al juez de lo penal para su enjuiciamiento. Éste recibió la causa y en julio de 2011 señaló el juicio para octubre de ese año, pero tuvo que ser anulado y el caso devuelto al juzgado de instrucción tras un incidente de nulidad por no haber sido incluido el delito de amenazas. Una vez subsanado en 2012 volvió a remitirse de nuevo para enjuiciamiento, que finalmente tendrá lugar hoy, 8 años, si no ocurre nada extraño.