martes, 10 de noviembre de 2015

Dime dónde vives y te diré hasta cuándo te quiero

Lara Cotera| Zaragoza |08/11/2015

Un investigador aragonés concluye el 1º estudio firme sobre la relación entre crisis y divorcios en España y resalta el poder de un 3º factor en la ecuación: la geografía.

Se dice que no hay ruptura matrimonial que el dinero (o mejor dicho, la falta del mismo) no pueda retrasar. Pero, a partir de ahora, la tesis que relaciona las épocas de crisis con un descenso de los divorcios deja de ser axioma o, al menos, pierde fuerza según una 3ª variable en la ecuación que vincula amor y dinero, y que no es otra que la geografía. Cambian las tornas tras darse a conocer el 1º estudio formal destinado a analizar el nº de separaciones y matrimonios en España según el ciclo económico, y que, además, se ha hecho desde Aragón.
Rafael González Val es un investigador de la Universidad de Zaragoza que el año pasado consiguió una ayuda del BBVA (se otorgaron 56 en España, y solo 6 correspondían al área de economía) para elaborar un concienzudo informe sobre el fenómeno, ya que hasta ahora los análisis existentes se centraban en el caso americano. El trabajo está firmado también por otra colega, Miriam Marcén, con la que este economista lleva varios años investigando.
Ambos han invertido los últimos meses en analizar, con modelos econométricos, el periodo temporal entre 1998 y 2013. La fuente de todos los datos que han tenido en cuenta ha sido el Instituto Nacional de Estadística (INE), y se han centrado sobre todo en la tasa de desempleo provincial, aunque han incluido otras variables como la edad media de la provincia o cambios coyunturales, como el que supuso la entrada en vigor de la ley del divorcio exprés, en 2005.  

En concreto, y sobre este último punto, el estudio aprecia que este cambio normativo tuvo un efecto significativo en el aumento de divorcios a nivel general en España, aunque fue transitorio y, además, se ha visto contrarrestado por un descenso en los divorcios como consecuencia del aumento del desempleo en las parejas durante la crisis económica.
En la costa, o en el interior
No obstante, una de las aportaciones decisivas del estudio es que arroja luz sobre el devenir de los divorcios en España porque no solo refuerza los indicios, ya encontrados en algunos trabajos, que señalan que las diferencias geográficas influyen en las tasas de divorcios (definidas como el nº de divorcios por cada mil habitantes); sino que identifica que el efecto del desempleo sobre las rupturas es completamente distinto en función de cada provincia.
En el caso español, en las regiones costeras (con acceso al mar) las tasas de divorcio son, por norma general, superiores, y el efecto del desempleo es pro-cíclico (es decir, a más desempleo, menos divorcios o matrimonios, seguramente propiciado por el deseo de no mermar la calidad de vida). 

Sin embargo, en las provincias interiores las tasas de divorcio son inferiores y el efecto del desempleo es exactamente el contrario (contra-cíclico), aumentando los divorcios cuando lo hace el desempleo.
Entre las hipótesis que habría que trabajar más adelante para explicar estos resultados estaría la influencia, por ejemplo, del turismo, y la posibilidad que da en cuanto a, por ejemplo, la rotación de parejas. Tampoco parece jugar un papel nada desdeñable efecto del trabajo estacional, aunque estas hipótesis no han podido constatarse mediante datos agregados.
Las diferencias son estadísticamente significativas y, además, este patrón geográfico solo se observa en las tasas de rupturas (no lo hace ni con los matrimonios ni con el desempleo, donde el patrón sigue más un modelo Norte-Sur).
Además, y aparte de la geografía, se observa que los comportamientos varían según las provincias Por ejemplo, las actitudes sociales hacia el divorcio son muy distintas en el interior y en la costa, como lo es el tipo de desempleo (más estacional, por ejemplo, cerca del mar), aunque ciudades como Madrid serían una excepción.
En el estudio, también se han encontrado diferencias en los efectos del desempleo dependiendo del tipo de divorcio (de mutuo acuerdo o sin acuerdo) o en función de los años de duración del matrimonio. 

Y lo que sí que parece seguir un patrón fijo, es que, a más desempleo, menos matrimonios, se hable de la región española que se hable.
Objetivo: continuar
Este trabajo aspira a ser un punto de partida para otros estudios. Los investigadores contaron con 7.500 euros financiados por el BBVA, pero querrían seguir profundizando. "Nos gustaría continuar con esta línea de investigación; utilizando microdatos individuales de la encuesta de condiciones de vida que realiza el INE en España, pero que también se hace en todos los países de la Unión Europea, y con los que podríamos ser capaces de explicar qué hay detrás de comportamientos tan diferenciados". Ahora buscan financiación, y así lo han hecho, por ejemplo, en convocatorias de la Universidad de Zaragoza