viernes, 24 de julio de 2015

Las 25 carencias de la justicia madrileña

Las 25 carencias de la justicia madrileña
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) exige tomar medidas relativas a las infraestructuras y los medios materiales y personales en su memoria relativa al año 2014. Critican la desatención del gobierno regional o la obsolescencia de los edificios y equipos informáticos.
Alberto Pozas|23/07/2015
La memoria del Tribunal Superior de Justicia correspondiente al pasado año 2014 no sólo cuantifica la actividad judicial que tuvo lugar en la Comunidad de Madrid: también recoge las quejas y sugerencias de este organismo. Un documento que revela todas las peticiones que los jueces decanos realizaron a Francisco Javier Vieira, presidente del TSJM, ante "la falta de una respuesta adecuada y el agravamiento de los problemas", una reunión en la que se denunció "la alarmante situación de desatención y dejación en que el Gobierno regional mantenía a los juzgados". Un total de 24 peticiones a las que la memoria añade 1 más.
En cuanto a las necesidades materiales, los jueces decanos denunciaron, entre otros aspectos, edificios "obsoletos y carentes de las mínimas condiciones de seguridad", archivos "insuficientes", calabozos "minúsculos", falta de espacio para la Fiscalía en muchos partidos judiciales, falta de espacio para albergar a las víctimas de violencia de género, ordenadores y teléfonos móviles "obsoletos" y falta de mascarillas, desfibriladores y rampas de acceso para personas con movilidad reducida.
La memoria utiliza como ejemplo los juzgados de lo social de Madrid, ubicados en la calle Princesa, que sufrieron un incendio motivado por unas reformas en la azotea el 24 de abril. Un incendio a raíz del cual la Inspección de Trabajo visitó el edificio, exigiendo a la Comunidad tomar medidas como revisar los sistemas de autoprotección, adecuar los procesos de evacuación o minimizar los riesgos derivados de las condiciones ambientales según la normativa sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo.
A estas necesidades materiales, los jueces decanos unieron las personales: aumentar la plantilla de psicólogos y trabajadores sociales, aumentar la plantilla de fiscales y peritos judiciales y la "urgente creación de juzgados nuevos en todos los partidos judiciales", entre otras.
En este punto la memoria del TSJM pone como ejemplo juzgados como los de Alcobendas con bajas sin cubrir, o un juzgado de Navalcarnero en funciones de violencia sobre la mujer con una gestora de baja por enfermedad y otra por maternidad.
A estas quejas, los decanos añadieron la necesidad de "preparar y especializar funcionarios interinos con un profesorado cualificado", criticando "la falta de experiencia o cualificación para el puesto de trabajo de aquellos interinos que de manera excepcional se están nombrando".