martes, 9 de junio de 2015

Los cambios en acuerdos de divorcio, la nueva lucha

8 de cada 10 intentos por replantear los acuerdos de divorcio en pensión, ante la reducción de ingresos, o custodia de hijos acaban en conflicto legal.
Durante el 1º trimestre del año se mantiene el mismo nº de divorcios que el año pasado. -
MARTA CASADO/Burgos,09/06/2015
Los cambios en la sociedad llegan a uno de los procesos que antaño parecía traumático y largo y ahora es más civilizado y relativamente corto. Los divorcios consensuados se han incrementado en un 15% en el 1º trimestre del año mientras que los no consensuados caen un 7,4% en el mismo periodo. Por contra, modificar aquello que en su momento marcó el juez suele generar tensiones entre la ex pareja. Así se desprende de la estadística judicial sobre separaciones y divorcios que refleja que las modificaciones no consensuadas han subido un 43,5% en el 1º trimestre mientras que las de mutuo acuerdo bajan un 7%.
La temática habitual de estas variaciones vienen dadas por la crisis económica, donde cambia el nivel de ingresos de alguno de los integrantes de la ex pareja, pero también por el cambio de mentalidad en la custodia de los hijos desde que el Tribunal Supremo en una sentencia de 2013 refrendó que lo normal y aconsejable es tender a la custodia compartida.
De las 69 replanteaciones de acuerdos de divorcio 56 no eran consensuadas. «No es fácil que alguien renuncie a unos derechos reconocidos por un juez, es hasta complicado psicológicamente», reconoce el abogado de familia Fernando Hernández Espino. Apunta que las modificaciones económicas se han incrementado como consecuencia de la crisis. «Es lógico que si el no custodio (aporta pensión de alimentación) o el custodio (tiene los hijos a cargo) pierden su trabajo, reducen sus ingresos y, por tanto, solicite modificación pero esta se establece siempre y cuando haya una modificación sustancial». Señala que si antes se establecía un mínimo vital entre 100 y 150 euros «ahora una reciente sentencia del Tribunal Supremo de marzo de 2015 ya reconoce que ante insolvencia no cabe mínimo vital, algo que en los últimos años ya se especificaba como cláusula en los convenios», explica.
El divorcio civilizado, el más común
Que el  ‘si quiero’ ya no es para toda la vida está tan asumido que los divorcios consesuados en Burgos se resuelven en 1 mes. Los no consensuados tardan en cerrarse hasta 3 meses. Sólo paraliza los procesos de separación la evaluación de menores, en caso de custodia. En este caso el gabinete psicopedagógico tarda entre 8 y 10 meses en iniciar la evaluación con lo que «el proceso se paraliza».
Por esta razón, los profesionales de la materia reclaman la especialización en los juzgados de familia de todos sus integrantes. «Apoyamos la existencia de una jurisdicción independiente de familia con jueces, fiscales, secretarios, como los abogados, especializados en la materia», señala Fernando Hernández Espino. Así mismo, demandan más medios o «una mejor organización para evitar el retraso del procedimiento en el caso de custodia de menores por el retraso de inicio del evaluación del equipo psicosocial».
Es el único hándicap externo a la pareja que va camino de un divorcio que, cada vez más, se realiza de forma consensuada. «Es más habitual que sean los propios implicados los que busquen la mejor fórmula de acuerdos a que sea el juez el que lo imponga», afirma Hernández Espino. De esta manera la caída del nº de divorcios complicados y el aumento de los pactados son fruto de un cambio de mentalidad. Las separaciones, paso previo antes del divorcio, se reducen cada vez más, en un matrimonio donde son los 2 los que aportan económicamente al matrimonio y el reparto de tareas también se divide en 2. La Ley del Divorcio se instauró en 1981 y se han producido dos modificaciones (2000 y 2005) y diversas sentencias han generado jurisprudencia en la que todo ha dado un vuelco. Es «un ejemplo de lo que debe ser la norma, la más civilizada que es llegar a acuerdos y que evidencia la madurez de la sociedad y cómo ésta ha cambiado», señala.