lunes, 27 de abril de 2015

Ley del divorcio: Un expolio más al padre y un huerfano más


EFE. BARCELONA . 26/04/2015
Una juez echa a un padre de su piso pese a que su exmujer tiene vivienda.
La titular del juzgado impuso al hombre la obligación de pagar la hipoteca, un préstamo de coche y otros gastos mensuales.
Un vecino de Parets del Vallès (Barcelona) tendrá que abandonar el próximo día 30 el piso de su exclusiva propiedad en el que vive porque una juez a la que pidió la custodia compartida de su hija le concedió a su expareja el uso de la vivienda, pese a que ella tiene otro piso en copropiedad.
En un auto, la titular del juzgado de primera instancia e instrucción nº 5 de Mollet del Vallès denegó la custodia compartida al padre, Jesús O., aunque le concedió un régimen de visitas a la hija común de la pareja, de 2 años, que consiste en fines de semana alternos y martes y miércoles con pernocta.
En el mismo auto, sin embargo, la juez dictaminó que será la madre, a la que da la custodia, la que tendrá que vivir con la hija en el piso propiedad exclusiva de él.
Según explicó la abogada de Jesús O., Sandra López, la juez aplicó la ley "estrictamente sin tener en cuenta el contexto social de la pareja ni que ella abandonó el domicilio familiar llevándose a la niña y es propietaria de otra vivienda que compró con su anterior marido".
El auto reconoció además que el padre tiene un sueldo mensual de 1.052 euros y tiene que pagar la hipoteca -281 euros mensuales-, el préstamo de compra de coche -350 euros- y hacerse cargo de otros gastos que le dejan menos de 500 euros para vivir
Jesús O. acudió al juzgado para denunciar que su excompañera se llevó a la niña y no le dejaba verla, por lo que solicitó que la juez estableciera un régimen de custodia compartida mientras se tramitara la demanda definitiva de divorcio.
En su auto, la juez concedió la custodia de la niña a la madre, pero reconoció el derecho de Jesús O. a estar con su hija los fines de semana alternos, las tardes de los martes y miércoles con pernocta y la mitad de las vacaciones de Navidad y Semana Santa.
"Es una incongruencia que la juez le conceda de facto una guarda compartida si echa de su vivienda al padre, que no tiene adónde acudir ni recursos suficientes para costearse una nueva vivienda, máxime cuando la niña y la madre no están viviendo ahora en este piso y ella tiene patrimonio propio, como la mitad de una vivienda y la mitad de un aparcamiento", explicó la abogada.
La juez concedió la custodia de la niña a la madre, que tiene unos ingresos mensuales similares a su excompañero, aduciendo que el trabajo del padre es nocturno y ello haría que por las noches la niña tuviera que estar acompañada por otra persona, y concede el uso "provisional" de la vivienda propiedad del padre a la madre para "proteger el interés superior de los hijos menores".
La juez consideró que como la relación entre la pareja "no es suficientemente fluida", a la menor le conviene más una custodia exclusiva de la madre, aunque ampliando las visitas del padre, y estableció que el uso de la vivienda por parte de la madre contabilizará como "contribución en especie a los alimentos" de la menor, aunque impone al padre pagar también 100 euros mensuales de manutención.
Jesús O. explicó que su situación es "desesperada" y lanzó un grito de "auxilio ante la injusta situación en que me encuentro", que le dejará en la calle el próximo jueves teniendo un piso en propiedad, del que tendrá que seguir pagando la hipoteca y al que regresarán su expareja y su hija.
El padre recordó que invirtió todos sus ahorros en la compra de la vivienda y que compró el piso "antes de conocerla a ella, lo amueblé con cariño, me hipotequé como casi todo el mundo y fui el único que pagaba todos los gastos".
Además, Jesús O. explicó que también se hizo cargo del hijo que ya tenía su pareja de otro matrimonio anterior "como si fuera el mío propio", y recordó que su pareja se fue de la vivienda llevándose a su hija "y me tuvo 7 meses sin poder verla y sin atender mis llamadas".
"El juzgado ha decidido que debo marcharme de mi propia casa y que debe pasar a vivir en ella mi expareja. Si me quitan mi casa, me quitan la posibilidad de poder estar y cuidar de mi hija. No tengo familia que me pueda ayudar, mis padres ya fallecieron y en casa de mi hermana ya viven cinco adultos y no hay sitio para mí ni para mi hija", explicó Jesús O.