sábado, 6 de octubre de 2007

10 Reglas para los Padres Divorciados

Diez reglas para papás divorciados .
http://www.nosdivorciamos.com/articulo.php?id=ED107&PHPSESSID=de563296f4a83cca896595e5cfac64f7

El momento de la separación significa para el padre que sale de casa el comienzo de una nueva etapa en su vida como progenitor.

Este, deberá adaptarse a los cambios y especialmente al tiempo que tendrá para compartir con sus hijos.
Para ajustarse a su nueva realidad le ayudará el tener en cuenta los aspectos siguientes:
1. Aproveche al máximo los encuentros con sus hijos. Establezca los horarios de convivencia y las temporadas de vacaciones que permanecerá con ellos. El cumplimiento de las fechas y horas establecidas da seguridad a los niños y les permite programar sus propias actividades. No olvide que ellos necesitan prepararse para los cambios.

2. ¡No deje de ser el padre de sus hijos! Después de la separación muchos hombres se convierten en papás exclusivamente complacientes con ellos y olvidan la responsabilidad que tienen como formadores. Es frecuente escucharlos decir: “comparto poco tiempo con los niños y deseo que nuestros encuentros sean placenteros; no voy a dedicar ese espacio a corregirlos y disciplinarlos; quiero que deseen estar conmigo”. Esta posición desestabiliza a los hijos y genera dificultades con el padre que mantiene la custodia. Tenga siempre presente que al disciplinar y corregir a sus pequeños usted les está trasmitiendo un mensaje de orientación y por lo tanto de amor.

3. Establezca las normas que regirán cuando están juntos. Lo niños deben aprender a vivir en casa del padre con las reglas que él establece. Recuerde que ellos no son huéspedes del lugar, sino pequeños que necesitan sentir que pertenecen a él. En los casos en que hay una nueva pareja ambos deben definir cuáles son las normas que hay que respetar durante las visitas. Tenga en cuenta que el caos y la improvisación generan inseguridad y baja autoestima en los niños.

4. Es importante crear un hogar estructurado que genere seguridad y pertenencia en los niños. Esto los ayuda a saber lo que deben hacer cuando están en casa. No importa si las exigencias son diferentes a las de la casa materna. Lo que se pretende es que poco a poco los niños se sientan parte de un grupo familiar sólido donde los padres son el soporte. Los niños desarrollan su autoestima cuando han contribuido con su trabajo a formar un equipo con su familia.

5. Ayude a sus hijos a desarrollar el respeto hacia usted y hacia sí mismos. Para lograrlo, debe generar en ellos expectativas reales sobre lo que serán las visitas. Tener normas claras y rituales especiales les hará sentirse seguros y mantener los lazos afectivos.

6. Recuerde que usted es el padre y el guía de su grupo familiar, el modelo de la figura masculina para sus hijos. Ellos aprenderán de usted la forma como un hombre debe comportarse en sus papeles de pareja y de padre. Este modelo será definitivo en su futuro desempeño como adultos.

7. El dinero puede ser un aspecto que genere tensión entre usted y sus niños. Para algunos padres separados es difícil decir NO a las peticiones económicas de sus hijos. Estos sienten que darles gusto es una buena forma de compensar su ausencia y de demostrarles su amor. Es importante recordar que los niños también necesitan papás que no les den todo lo que piden.

8. Acepte que la culpa es un sentimiento que está presente en algunas de sus decisiones. Muchos hombres se sienten culpables por el divorcio, por haber perdido su lugar en la familia y haberse convertido en padres de tiempo parcial para sus hijos.

9. Si ya tiene una nueva pareja construya con ella un frente unido ante a sus hijos. El trabajo en equipo es indispensable en la creación del naciente hogar. Evite que estos estén presentes en sus discordias y peleas. Póngase en el lugar de su compañera y trate de entender los cambios que la actual unión genera.

10. Usted y su nueva pareja son los encargados de definir las normas de disciplina de la casa. Los hijos deben aceptarlas cuando están en ella. Muchos niños las cuestionan poniendo de ejemplo las que existen en el otro hogar. En este caso, es importante ayudarles a entender que ambas casas son diferentes y ellos deben respetar los dos lugares de la misma manera.
Cuando afirmamos “en esta casa nosotros…” evitaremos que los pequeños manipulen la situación diciendo: “Tú no eres mi mamá; no puedes decirme lo que debo hacer.”
Por: Gloria Mercedes Isaza